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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2018

Neomachismo & Elecciones Brasil
Por qu Bolsonaro crece entre las mujeres?

Vanessa Dourado
https://quevivalamatria.com

Atribuir a la polarizacin electoral el ascenso del candidato con rasgos fascistas es reduccionista. La estructura poltico-social brasilera es profundamente patriarcal y conservadora. La banca evangelista en el parlamento brasilero ocupa 87 cargos, entre diputados y senadores. Estos parlamentares actan contra la discriminalizacin del aborto, el matrimonio igualitario, de las leyes contra la homofobia, apoyan la baja de la edad de imputabilidad penal y combaten la implantacin de debates acerca del concepto de gnero defendiendo el rol sumiso, servil y procreador de las mujeres cis.




El movimiento latinoamericano feminista y de mujeres del siglo XXI es el actor poltico ms dinmico de este espacio-tiempo y est activamente presente en la lucha por los derechos humanos, sociales, territoriales y culturales. Conserva la histrica reivindicacin por la emancipacin de las mujeres en el sistema heteropatriarcal y por la reivindicacin del cuerpo y la sexualidad. El movimiento que sale de las asambleas populares, barriales y que involucra a este sujeto real, este cuerpo-territorio que impone su existencia con fuerza y extraordinaria potencia, cambia el paradigma estratgico de la lucha e imprime en su interior un elemento central: la garanta de la vida.

Garantizar la vida en condiciones de alta precariedad, represin e invisibilidad es lo que entienden estos cuerpos considerados descartables, violables y torturables los cuerpos-abyecto por el sistema y sus diversas formas de reproduccin. Cuerpos para los cuales los derechos humanos no llegan porque ni siquiera existen como tales. En este sentido, al popularizarse, el movimiento feminista y de mujeres adquiere el rasgo subversivo y de radicalidad ampliada, no solamente simblico e identitario.

En Brasil la mayora de las personas son negras y tienen un racismo estructural importante. Esa poblacin tambin es la ms pobre, la que no tiene acceso a los servicios esenciales que garantizan la dignidad. Los territorios negros e indgenas son atacados por las fuerzas represivas del Estado, los cuerpos negros e indgenas de las mujeres son violados, marcados por la tortura, una herencia histrica de la poca de la esclavitud y del Brasil Colonia, y sus vidas son lucha permanente por la propia existencia.

En este sentido, para una parte de la poblacin Brasilera, lo que es dicho fascismo en su forma discursiva, ya es una realidad concreta en sus vidas y en sus territorios. Cuando las luchas anti-fascistas se juntan, lo que vemos es un movimiento fuerte de resistencia que mucho ms tiene que ver con una lucha por la liberacin a que una por la democracia, ya que lo que es comprendido como democracia nunca realmente incluy a este sector no-burgus.

La rebelda se choca entonces con las fuerzas que disputan la manutencin del orden, de la tradicin, de la moral. Son los sectores conservadores que buscan mantener sus privilegios, pero tambin est presente un fuerte elemento religioso que se manifiesta en todas las clases sociales, y no solamente en la clase media, blanca y escolarizada. Esos dos puntos son fundamentales para comprender porque hay un ascenso del candidato Jair Bolsonaro entre las mujeres despus de la protesta #EleNo, organizada y protagonizada por el movimiento de mujeres y feminista en el ltimo 29 de septiembre.

La disputa se da no solo por el candidato en cuestin. Cuando el movimiento de mujeres y feminista sale a las calles, pone en riesgo los valores tradicionales, visibiliza las favelas, cuestiona el lugar de poder, propone un cambio en la sociedad desde una perspectiva que est afuera del sistema (re)conocido. As, las mujeres que sostienen el conservadurismo se sienten interpeladas y buscan dar una respuesta a travs de lo que identifican como representacin de sus convicciones, en este caso el candidato Jair Bolsonaro.

Es posible observar cmo esta estructura se sostiene y se reproduce tambin en Argentina. Durante la votacin de la Ley Voluntaria de Interrupcin del Embarazo, muchos diputados y senadores expusieron su opinin sobre el rol de las mujeres en la sociedad. Muchas de las intervenciones contra la legalizacin y con caractersticas misginas tambin fueron de legisladoras mujeres. Por esto es importante remarcar que no basta ser mujer o reconocerse como tal. Para avanzar en la lucha es necesario ser antipatriarcal, antirracista y anticapitalista.

Mientras crece la representacin de las camadas conservadoras en los espacios de poder poltico-institucional, tambin crece el nmero de feministas y de mujeres, trans, travestis, lesbianas y bisexuales ocupando las calles, las redes y las universidades. Esta nueva ola que toma toda Latinoamrica viene para romper estructuras y, sobre todo, viene sin miedo de decir su nombre.



Fuente: https://quevivalamatria.com/2018/10/07/por-que-bolsonaro-crece-entre-las-mujeres/



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