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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2018

Aula Segura: Inconstitucionalidad constitutiva del ordenamiento jurdico

Danilo Billiard B.
El Desconcierto


El proyecto Aula Segura es uno de los medios empleados para reforzar las barreras inmunitarias contra aquellos virulentos adolescentes acusados de violentistas. Esto, sin embargo, no es nuevo en Chile. El trato a los jvenes en edad escolar, especialmente a aquellos provenientes de la periferia urbana, ha sido el de la criminalizacin y patologizacin de sus conductas. Entre el encierro y la medicalizacin el Estado ha encontrado el modo de gestionar su disciplinamiento.


De lo que sigue se ver que aqu por estado de excepcin se entender un concepto general de la doctrina del Estado, no un decreto de necesidad cualquiera o Un estado de sitio. Una razn sistemtica lgico-jurdica hace del estado de excepcin en sentido eminente la definicin jurdica de la soberana (Carl Schmitt).

La conjuncin que engloba al Chile contemporneo no es otra que seguridad y peligro Qu otra podra ofrecer un Estado que ha perdido gran parte de sus antiguas atribuciones? Es por eso que, como lo sugiere Pau Virilio,

Los Estados se sienten tentados a hacer del miedo, de su difusin meditica, de su gestin, una poltica. Los Estados, que se han visto progresivamente despojados por la globalizacin de sus prerrogativas tradicionales (entre otras de las asociadas al Estado de bienestar), tienen que convencer a los ciudadanos de que son capaces de preservar su seguridad fsica (2016: p. 15).

A poco andar de los aos noventa, la fundacin Paz Ciudadana se converta en uno de los agentes con mayor influencia en la opinin pblica. La sociedad ahora deba defenderse de la amenaza delictual, cuyo grado de intensificacin es correlativo a la transformacin cultural propiciada por el giro neoliberal.

Desde luego, la seguridad requiere de unos enemigos que la desafen para que los mecanismos de defensa resulten eficaces. De otro modo, se volveran contra s mismos. Como era explicado por Foucault sobre la paradoja del liberalismo en la leccin del 24 de enero 1979:

El liberalismo participa de un mecanismo en el que tendr que arbitrar a cada instante la libertad y la seguridad de los individuos alrededor de la nocin de peligro. En el fondo, si por un lado (es lo que les deca la vez pasada), el liberalismo es un arte de gobernar que en lo fundamental manipula los intereses, no puede y sta es la otra cara de la moneda manipularlos sin ser al mismo tiempo el administrador de los peligros y de los mecanismos de seguridad/libertad, del juego seguridad/libertad que debe garantizar que los individuos o la colectividad estn expuestos lo menos posible a los peligros. Como es natural, eso entraa una serie de consecuencias. Puede decirse que, despus de todo, la divisa del liberalismo es vivir peligrosamente. Vivir peligrosamente, esto es, que los individuos se vean a perpetuidad en una situacin de peligro o, mejor, estn condicionados a experimentar su situacin, su vida, su presente, su futuro, como portadores de peligro (2007: pp.86-87).

El proyecto Aula Segura es uno de los medios empleados para reforzar las barreras inmunitarias contra aquellos virulentos adolescentes acusados de violentistas. Esto, sin embargo, no es nuevo en Chile. El trato a los jvenes en edad escolar, especialmente a aquellos provenientes de la periferia urbana, ha sido el de la criminalizacin y patologizacin de sus conductas. Entre el encierro y la medicalizacin el Estado ha encontrado el modo de gestionar su disciplinamiento.

Sabemos que en los principios que instituyen al sistema escolar podran permanecer escondidas las claves para comprender algunas de las causas de los comportamientos violentos. Desde temprana edad sin considerar las condiciones extraescolares los nios son sometidos a indicadores de rendimiento y logro que constantemente ponen a prueba su capacidad de memorizar y obedecer para despus ser evaluados y clasificados, estando sumidos en unas relaciones de poder donde sus maestros pueden convertirse en verdugos despreciables o lderes iluminados, como habitualmente ocurre cuando el dominio y el sometimiento es el eje a travs del cual se configuran los vnculos humanos.

La ministra de Educacin insiste en apelar a las conductas transgresoras de los alumnos como medida para justificar el proyecto. No cabe duda lo inaceptable que es el hecho de que un docente haya sido rociado con combustible al interior de un establecimiento, sin embargo olvida la ministra que fue el poder legislativo (y en general toda la institucionalidad poltica) el primero en prenderles fuego a los profesores con la aprobacin del proyecto de Carrera Docente? De hecho, pocas veces se haba visto una campaa de desprestigio tan grande contra el profesorado, a los que se acus de no querer evaluarse y de despreciar la calidad de la educacin en detrimento de sus alumnos (esos mismos alumnos que hoy los atacan), entre otras cosas.

En vez de escandalizarse por la violencia a partir de relatos criminolgicos o psiquitricos, deberamos preguntarnos qu hace que un joven a los 15 aos tenga reacciones desmesuradas contra los adultos responsables de su tutela. Una pregunta tan sensata acusa su respuesta en un pas donde la competencia destructiva del omnipresente mercado es el modo en que nos relacionamos y donde la violencia ha sido el instrumento estatal para combatir aquello que se considera nocivo para el orden, y esa violencia entonces pudo ser asimilada por el conjunto de la sociedad, una sociedad que est expuesta a una sobreestimulacin de agresividad a travs de los media.

Resulta hasta anecdtico escandalizarse con un encapuchado enfrentndose a Carabineros, cuando hace ya varias semanas atrs, los medios de comunicacin no se sonrojaron en someter a deliberacin pblica si se consideraba pertinente o no la tortura que sufrieron un grupo de hombres de nacionalidad ecuatoriana, detenidos por el asesinato de una mujer trabajadora que se encontraba en la calle de madrugada por otra violencia que en Chile no se debate: la violencia del capital. Sabida de antemano la respuesta (una respuesta hegemnicamente determinada), la repeticin obscena de esas imgenes que se asimilaban a los calabozos de la dictadura administrados por la CNI, pero esta vez a cargo de un grupo de reos, es la muestra ms elocuente de la putrefaccin meditica, que en cierto sentido obedece a los fundamentos de la propia doctrina periodstica moderna.

Sera preciso entonces empezar a hablar no de violencia sino de las violencias, porque si la violencia existe, si est enraizada en las prcticas sociales, el problema es el tipo de violencia a la que apuntamos (lo que consideramos violencia y lo que no), donde el marco comunicacional resulta estratgico al producir una sensibilidad asociada a ciertas imgenes frente a las cuales surge una reaccin y respecto a aquella violencia que s debe ser condenada. Lo consecuencia de aquello no es otra que el nacimiento de un enemigo biopoltico que acta como receptculo de descarga de las tcnicas y procedimientos empleados para combatir su amenaza.

Ese biopoder que, al producir una vida bajo la forma de un sujeto (un sujeto de conocimiento, un sujeto de derecho), produce tambin la distincin entre lo que es considerado normal y anormal. Si lo vemos desde una perspectiva luhmanniana, los elementos que constituyen el sistema son aquellos de los que ste se compone, de modo que la amenaza exterior no es real en tanto que ajena, sino que es resultado de una exteriorizacin simblica. Si el proyecto Aula Segura es el modo en que se profundizar la disciplina escolar so pena de la sancin, y la presencia de nuevos dispositivos de vigilancia y control, no es a consecuencia de un descontrol y un caos que le anteceda y sobre la cual deba actuar un mecanismo defensivo, sino que la cultura del peligro (de inspiracin hobbesiana) es el presupuesto que atraviesa e instituye todo el sistema escolar a partir de las nociones de disciplina, obediencia, docilizacin, cuya finalidad es producir un orden que dispone para s de aquello que est destinado a combatir, como de modo concluyente es formulado por Foucault:

La segunda consecuencia, claro, de ese liberalismo y del arte liberal de gobierno es la formidable extensin de los procedimientos de control, coaccin y coercin que van a constituir la contrapartida y el contrapeso de las libertades. He insistido bastante en el hecho de que esas famosas grandes tcnicas disciplinarias que se hacen cargo del comportamiento de los individuos diariamente y hasta el ms fino de los detalles son exactamente contemporneas, en su desarrollo, en su explosin, en su diseminacin a travs de la sociedad, de la era de las libertades (2007: pp.87-88).

La inconstitucionalidad del proyecto Aula Segura lo es justamente porque inconstitucionalmente por decirlo de alguna forma es cmo las relaciones de fuerza producen regmenes de dominacin que luego son consolidados jurdicamente. No habra norma sancionadora si antes no existiera una subjetivacin de lo que es preciso sancionar y lo que es aceptable socialmente, en ese principio amparado en la razn con el que surge el derecho moderno: castigar la voluntad que acta como palanca para activar el comportamiento.

El discurso que comporta el proyecto Aula Segura (porque lo que est en disputa es el poder interpretativo) es el de exteriorizar las causas de la violencia para volver incuestionable la lgica misma del sistema escolar y remarcar los lmites de la violencia, que slo puede monopolizar el derecho. Pero sobre todo, es hacer uso del nico recurso con el que cuentan los Estados para ponerse en relacin con la sociedad: la proteccin y la seguridad, que requiere fabricar un enemigo al que se odie y se tema a la vez, lo cual slo es posible trazando los contornos de ese enemigo, acudiendo a categoras cientficas para conceptualizarlo (y esencializarlo), escenificando su accionar, hiperbolizando sus consecuencias y azuzando la reaccin irreflexiva contra ste, para permitir la impunidad del Estado de excepcin que es el fundamento del ordenamiento jurdico contemporneo y hoy, como precisa Giorgio Agamben, se ha vuelto la tcnica dominante de gobierno, all donde se sitan en un umbral de indistincin derecho y violencia, norma y fuerza, disciplina y castigo.

http://www.eldesconcierto.cl/2018/10/16/aula-segura-inconstitucionalidad-constitutiva-del-ordenamiento-juridico/




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