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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2018

El conflicto social y educativo en busca de la comunidad universitaria organizada

Daniel Feipeler
Rebelin


La Reforma Universitaria de Crdoba en 1918 fue, ante todo, una rebelin, un intento de revolucin, en tiempos de rebeliones y de revoluciones. Fueron tiempos de crisis orgnica, como el momento actual que vive el mundo y con l todas las instituciones que lo componen y lo ordenan. Fue la irrupcin de un sector popular revolucionando a la Universidad colonial y oligrquica.

Contrariamente a lo que se quiere instalar, no fue un hecho aislado de la comunidad universitaria de entonces. La Reforma fue, ms bien, la irrupcin de las y los que quedaban afuera de la Universidad, del otro de la totalidad universitaria de la poca, tanto de su ingreso como de su legtima representacin y gobierno. Fue el choque de una Universidad para pocos, en un pas que brotaban muchos.

Por primera vez en la historia argentina, las clases medias y populares haban inundado la poltica y llevado a Yrigoyen a la Presidencia de la Nacin. El mundo se encaminaba a la crisis del liberalismo, que estallara definitivamente con la crisis econmica de 1929. Los acontecimientos de aquel 1918 se enmarcaron en la primera guerra mundial,en la Revolucin Mexicana y en la Revolucin Rusa.

Basta leer lo que Deodoro Roca, lder del movimiento universitario de la poca y autor del Manifiesto Liminar de los estudiantes, ha escrito sobre tales hechos. En dicho Manifiesto no aparece ni una sola vez la palabra reforma y s, en repetidas ocasiones, el trmino revolucin.

Cuando hablamos de revolucin, hablamos de sentido de momento histrico y de cambiar todo lo que deba ser cambiado (Fidel Castro). Y eso era lo que se propusieron los mal llamados reformistas del 18, que eran, ni ms ni menos, parte de un Movimiento Popular en lucha permanente, como no puede ser de otra forma en momentos de crisis.

Sin la lucha profunda, que inclua la negacin de las instituciones universitarias de la poca, mediante tomas de las instalaciones como ocurrieron tambin en la Argentina de 2018, no hubieran sido posibles las transformaciones que estas vivieron posteriormente. Sin embargo, tambin vale recuperar que no fue sino hasta la intervencin del poder ejecutivo nacional que se avanz con los cambios concretos.

Y no slo la avanzada popular se legitim con una intervencin estatal. Tambin su contrarreforma, de la que nadie habla, tuvo su impulso estatal con el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear, apenas cuatro aos despus, en 1922, cuando se derogaron los estatutos de 1918. Es decir, ni por voluntad plebeya, ni por voluntad oligrquica, la Universidad puede quedar aislada del momento y del proceso poltico nacional, regional y mundial.

La dialctica de la Reforma

Si se comprenden los hechos de Junio del 1918, en su movimiento, en su proceso, concretamente en su dialctica, pueda realizarse una observacin en torno a los medios y fines que la envuelven.

La Reforma fue consecuencia del atrincheramiento de la oligarqua agoexportadora en la Universidad. Oligarqua que, desplazada por la incipiente crisis del campo econmico con el advenimiento de una creciente clase trabajadora inmigrante tecnificada y de profesionales, y corrida del campo poltico por los nacientes partidos de masas, principalmente de las capas medias (como la Unin Cvica Radical), se atrincher en la Universidad para intentar mantener sus privilegios de clase (y de manejo del Estado).

Por eso el Movimiento de 1918 tena que atacar esta estratificacin conservadora. La nica forma de combatir y controlar stos arbitrios era mediante la participacin de los estudiantes en el gobierno de la Universidad y la necesidad de establecer la libertad de ctedra por ley estatutaria.

La Reforma es dialctica porque los reformistas van pasando -en su lucha- de horizonte en horizonte, incorporando exterioridades a cada paso, con la liberacin nacional y latinoamericana como brjula de su gua poltica. Y es dialctica su lucha tambin porque las acciones que llevaron adelante desataron las reacciones ms brutales de la oligarqua conservadora, que defendi la institucionalidad universitaria del momento y la docencia hereditaria por algo concreto: sus intereses de clase.

Por lo tanto, lo que se toma muchas veces hoy como el fin ltimo de una revolucin universitaria de hace 100 aos no fueron ms que los medios que encontraron y fueron construyendo los estudiantes en ese momento para el nico fin que perseguan: poner la Universidad en unidad con la clase trabajadora, con una declarada vocacin anti-imperialista y al servicio de un nuevo proyecto de nacin.

Democracia, legitimidad y representatividad universitaria

Entendiendo a la Democracia como participacin y protagonismo popular, y no como mera razn instrumental-procedimental, existen, en trminos generales, dos formas antagnicas de ejercer el poder en representacin de una comunidad poltica:

1) de forma positiva, como fortalecimiento del poder potencial de la comunidad, lo que podemos llamar poder obediencial, las y los que mandan obedeciendo. Es un ejercicio del poder liberador, de empoderamiento.

2) de forma negativa como debilitamiento del poder potencial de la comunidad, negando a la potencia de la comunidad, y afirmndose como origen soberano del poder sobre representadas y representados. Es un ejercicio del poder dominador. El ejercicio autorreferente del poder se cumple para beneficio del gobernante, de su grupo, su claustro, su clase,de las y los que mandan mandando.

La comunidad universitaria, en una dinmica de organizacin y con pretensin de aportar a un proceso de liberacin, debe pensar cmo ejerce el poder en los mbitos en los que le toca tener representantes (Consejo Superior, Centro de Estudiantes, gremios no docente y docente, entre otros): Cun democrtico-participativo-protagnico es el ejercicio del poder?

La legitimidad ltima es la del conjunto de la comunidad universitaria y la de la sociedad (comunidad total) donde la Universidad est inmersa.

Comunidad universitaria organizada

La estrategia para construir da a da una sociedad ms justa, no puede ser otra que la construccin de una fuerza social heterognea, consiente y organizada capaz de ir sacudiendo una a una las estructuras empolvadas que sostienen un sistema injusto, tambin dentro del sistema universitario.

Similar a 1918, es momento de pensar en el otro, el que queda fuera de la Universidad, ya sea un claustro sin (o con escasa) ciudadana universitaria poltica o el muchacho/muchacha del barrio que ni siquiera tiene en su horizonte la ilusin de ingresar a la Universidad. No se transforma la Universidad sin transformar la sociedad (y viceversa). No existe la Universidad Popular en un pas colonial, as como es impensado un pas soberano e independiente con una universidad colonial.

Luego de las enormes manifestaciones universitarias argentinas de fines de agosto de este 2018, una comunidad universitaria organizada es lo que hay que fortalecer y empoderar. Eso que se empieza a visibilizar en el conflicto educativo y social de la Argentina de hoy, aunque sea de manera incipiente y se encuentre en proceso de organizacin. La lucha ahora se enmarcar en la discusin presupuestaria, con los preceptos del Fondo Monetario Internacional (FMI) como teln de fondo.

La tarea tiene que ser, entonces, en representacin positiva de la nica fuente de poder y legitimidad: la comunidad, de adentro como de afuera de nuestra educacin superior.

Ir construyendo en el da a da los cimientos de una comunidad universitaria que se deba a la sociedad, que cambie todo lo que deba ser cambiado, sobre todo a s misma, que pueda aportar en organizacin popular y sin perder jams la visin del horizonte de una Patria Grande, econmicamente independiente, polticamente soberana y socialmente justa.

Daniel Feipeler. Analista Programador Universitario y Consejero Superior Graduado de la Universidad Nacional del Centro (Unicen) de Argentina. Redactor-Investigador del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (estrategia.la).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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