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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2018

Un instrumento poltico de acuerdo con cada realidad

Marta Harnecker
Rebelin


1. Por qu es necesaria una organizacin poltica

1. Las recientes movilizaciones ocurridas en Amrica Latina y en el mundo confirman lo que Lenin escriba en 1914: cuando las masas carecen de organizacin, estn privadas de una voluntad nica, y sin ella no pueden luchar contra la potente organizacin terrorista de los estados capitalistas.

1) Una instancia que ayude a superar la dispersin

2. Para que la accin poltica sea eficaz, para que las actividades de protesta, de resistencia y de lucha logren cambiar realmente las cosas, para que los estallidos sociales desemboquen en revoluciones, para que las revoluciones se consoliden, se requiere una instancia poltica que ayude a superar la dispersin y atomizacin del pueblo explotado y oprimido creando espacios de encuentro para aquellos que tienen diferencias pero luchan contra un enemigo comn; que sea capaz de potenciar las luchas existentes y promover otras orientando las acciones en base a un anlisis de la totalidad de la dinmica poltica; que sirva de instrumento articulador de las mltiples expresiones de resistencia y de lucha.

3. La historia de las revoluciones triunfantes ratifican en forma porfiada lo que se puede lograr cuando existe una organizacin poltica capaz, en primer lugar, de levantar un programa alternativo de carcter nacional y plataformas de lucha que permita canalizar las acciones de los diversos actores sociales hacia un objetivo comn, dotando a millones de hombres de una voluntad nica.

4. Esta instancia poltica es como el pistn en una locomotora, que transforma la fuerza del vapor en el movimiento que, transmitido a las ruedas, hace desplazarse a la locomotora y con ella a todo el tren. La slida cohesin organizativa no slo otorga mayor capacidad objetiva para actuar, a la vez crea un clima interno que hace posible una intervencin enrgica en los acontecimientos y un aprovechamiento de las oportunidades que stos ofrecen. Hay que recordar que en poltica no slo hay que tener la razn, sino que hay que tenerla a tiempo y contar con la fuerza para materializarla.

5. Por el contrario, el no tener ideas claras por qu luchar y la sensacin de no contar con instrumentos slidos que permitan llevar a la prctica las decisiones adoptadas, influye negativamente ejerciendo una accin paralizadora.

2) Un taller de pensamiento estratgico

6. Se requiere una entidad que cree las condiciones para elaborar una propuesta, programa o proyecto nacional alternativo al capitalismo, que sirva de carta de navegacin para orientarse, para no perder el rumbo, para encaminarse certeramente hacia el objetivo perseguido, para no confundir lo que hay que hacer ahora con lo que hay que hacer luego, para saber qu pasos dar y cmo darlos, es decir, necesitamos una brjula que permita que el barco no se extrave y llegue seguro a su destino.

7. Es una tarea que requiere de tiempo, de investigacin, de conocimiento de la realidad nacional e internacional. No es algo que se pueda improvisar de un da para otro y, menos, en el complejo mundo en que vivimos. Este proyecto debe plasmarse en un programa que cumpla el papel de esa carta de navegacin de la que hablbamos y se concrete en un plan de desarrollo nacional.

8. Siempre tendr que haber una elaboracin inicial por parte de la organizacin, pero debemos tener muy presente que ese programa deber ir siendo enriquecido y modificado a partir de la prctica social, de la opiniones y sugerencias de los actores sociales, porque, como hemos dicho anteriormente, el socialismo no se puede decretar desde arriba, hay que irlo construyendo con la gente.

9. Rosa Luxemburgo no se cansa de repetir que la senda hacia el socialismo no est trazada de antemano, que tampoco hay frmulas ni esquemas predeterminados, ya que la clase proletaria moderna no conduce su lucha segn esquema alguno reproducido en un libro o en una teora, sino que la lucha moderna de los trabajadores es un trozo de historia, un trozo de evolucin social y, en medio de la historia, en medio de la evolucin, en medio de la lucha, aprendemos cmo debemos luchar.

10. El instrumento poltico debe propiciar un constante debate sobre los grandes temas nacionales para ir enriqueciendo ese plan y los programas concretos que de l puedan derivar. Coincido con Farruco Sesto en que este debate no puede limitarse a una simple confrontacin de ideas, sino que debe conducir a la construccin colectiva de ideas y de respuestas a los problemas [...] Unos argumentos sumados o contra puestos a los otros, irn permitiendo la elaboracin de una verdad compartida.

11. La organizacin poltica debera ser segn l un gran taller de pensamiento estratgico desplegado por todo el territorio [...]. Yo particularmente pienso que el instrumento poltico no slo debe estimular un debate interno, sino que tambin debe impulsar la creacin y participar activamente en espacios de debate pblico como los que ya mencionamos anteriormente sobre los temas de inters ms general, convocando a participar a todas las ciudadanas y ciudadanos interesados.

12. Por eso coincido nuevamente con Farruco en que como el partido no es algo aislado del pueblo, sino que tiene que hacer su vida en el pueblo, el lugar ideal para el debate es el seno del movimiento popular. Y que si una de las lneas estratgicas de la revolucin es transferir el poder al pueblo, ello implica la transferencia de la capacidad, no slo de decisin, sino de la elaboracin de los fundamentos de la decisin. [Porque] producir las ideas y clarificar los caminos es la ms importante de las actividades en el ejercicio del poder.

3) Una conduccin que elabore los pasos a seguir

13. Pero el instrumento poltico no solo es necesario para coordinar el movimiento popular y promover la elaboracin terica, tambin es necesario para definir la estrategia. Se requiere una conduccin poltica que elabore los pasos a seguir para implementar las propuestas tericas, de acuerdo con el anlisis de la correlacin de fuerzas existente. Solo as se podrn lanzar las acciones en el momento y el lugar ms oportuno, buscando siempre el eslabn ms dbil de la cadena enemiga, aprovechando el vapor contenido en la caldera en el momento decisivo, haciendo que se convierta en fuerza impulsora, evitando as que se desperdicie. Por supuesto que, como dice Trotsky, lo que mueve las cosas no es el pistn, sino el vapor, es decir la energa que surge de las masas movilizadas.

14. Y si es necesario un instrumento poltico para lograr la toma del poder, es tambin fundamental para construir la nueva sociedad alternativa al capitalismo, como expondremos ms adelante.

2. Vencer el bloqueo subjetivo

15. Reconocemos que el terreno no es frtil para escuchar estas ideas. Hay muchos que no aceptan siquiera discutirlas. Y adoptan esta actitud porque las asocian a las prcticas polticas antidemocrticas, autoritarias, burocrticas, manipuladoras que hemos descrito en otros textos y que desgraciadamente han caracterizado a muchos partidos de izquierda.

16. Yo creo que es fundamental superar este bloqueo subjetivo porque estoy convencida, como ya he dicho ms arriba, no habr lucha eficaz contra el actual sistema de dominacin, ni construccin de una sociedad alternativa, socialista, sin una instancia capaz de articular a todos los actores y que unifique su voluntad de accin en torno a las metas propuestas.

17. Estoy de acuerdo con Hardt y Negri en que la resurreccin y refundacin de la izquierda slo sern posibles sobre la base de nuevas prcticas, nuevas formas de organizacin y nuevos conceptos, pero me parece paradjico que ellos reconozcan que vivimos en un estado de guerra global, que la democracia plena que buscamos est por construirse, que justifiquen el uso de la violencia para defenderse del poder imperial, que afirmen que la multitud va necesitar de un proyecto poltico para dotarla de existencia y que debe ser capaz de tomar decisiones y de actuar en comn y que, al mismo tiempo, rechacen, sin embargo, la idea de que exista un puesto central de mando y no propongan absolutamente nada que permita llevar a la prctica ese proceso de toma de decisiones para la accin comn.

3 Por qu instrumento poltico y no partido poltico

1) Lenin contra una visin universal

18. Debido al creciente desprestigio de la poltica y los polticos, mucha gente tiende a rechazar el trmino partido. Por eso yo prefiero hablar de instrumento poltico.

19. Pero esa no es la nica razn, hay una razn ms de fondo que busca subrayar el carcter instrumental que debe tener toda organizacin poltica revolucionaria.

20. Si de lo que se trata es de conducir la lucha de los sectores populares las cuestiones organizativas no pueden transformarse en un objetivo en s mismo, sino en una herramienta que permita conseguir este objetivo.

21. Y como la forma en que se de esta lucha depende de la realidad de cada pas, no puede haber una frmula nica de organizacin, esta debe adecuarse a las caractersticas de cada realidad social.

22. Contrariamente a muchos de sus seguidores, desde sus primeros intentos por crear un partido revolucionario en Rusia, Lenin tena absolutamente claro que no se trataba de fabricar una frmula universal. Conoca muy de cerca como estaba organizada la socialdemocracia europea que funcionaba bajo regmenes democrtico‑burgueses: para dar la batalla electoral se haba organizado en fuertes partidos legales, por lo que sus caractersticas no podan ser trasladadas mecnicamente a la Rusia zarista, cuyo rgimen autocrtico impeda toda organizacin poltica revolucionaria abierta. Y tampoco se poda emplear el modelo de las viejas organizaciones clandestinas revolucionarias rusas, aunque era necesario aprender de ellas determinadas tcnicas conspirativas

23. Qu hacer entonces para crear un partido revolucionario en Rusia un pas en el que exista un estado terrorista y que contaba con una clase obrera muy minoritaria, pero altamente concentrada y muy combativa? Segn el dirigente bolchevique, lo que se deba hacer era crear un partido cerrado de militantes disciplinados, verdaderos cuadros revolucionarios, y con ellos ir al encuentro del movimiento espontneo de los sectores populares o, ms exactamente, del proletariado de las fbricas [creando] la organizacin de este movimiento adecuada a [las] condiciones del pas.

24. Lenin tena absolutamente claro que no se trataba de fabricar una frmula universal. Concibi siempre el partido como el sujeto poltico por excelencia de la transformacin social, como el instrumento para ejercer la conduccin poltica de la lucha de clases lucha que siempre se da en condiciones histricas, polticas y sociales especficas y, por lo mismo, estimaba que su estructura orgnica deba adecuarse a la realidad de cada pas y modificarse de acuerdo a las exigencias concretas de la lucha.

2) La Tercera Internacional y los partidos comunistas

25. Estas ideas tempranas de Lenin fueron ratificadas en el III Congreso de la Internacional Comunista en 1921. En uno de sus documentos se sostiene que no puede haber una forma de organizacin inmutable y absolutamente conveniente para todos los partidos comunistas. Las condiciones de la lucha proletaria se transforman incesantemente y, conforme a esas transformaciones, las organizaciones de vanguardia del proletariado deben buscar tambin constantemente nuevas formas [...]. Las particularidades histricas de cada pas determinan, a su vez, formas especiales de organizacin para los diferentes partidos.

26. Sin embargo, a pesar de estas orientaciones de la Internacional, en la prctica los partidos comunistas siguieron un mismo modelo a pesar de las diferencias existentes entre los distintos pases donde fueron creados.

27. Esto podra explicarse de alguna manera si se considera dos criterios que Lenin consideraba de aplicacin universal. El primero se refera a la concepcin del partido revolucionario como partido de la clase obrera y el segundo, la exigencia de que para pertenecer a la Internacional Comunista cada uno de estos partidos deba necesariamente adoptar el nombre de Partido Comunista.

28. Dichos criterios fueron aplicados muy dogmticamente por la seccin de la Internacional encargada de Amrica Latina. Su influencia fue muy perniciosa. Sus dirigentes se dedicaron a trasladar frmulas ya elaboradas para un Tercer Mundo no diferenciado, desconociendo la especificidad de nuestro continente y de los distintos pases que forman parte de l. Sin ir muy lejos, recordemos los problemas que enfrent Maritegui por no acatar la decisin de la Internacional respecto al nombre del partido obrero que l fund y al que denomin Partido Socialista y no Comunista, como se exiga para integrar la organizacin internacional.

3) Se ignora a importantes sectores populares

29. El acento puesto en forma acrtica en la clase obrera condujo, en nuestros pases latinoamericanos en los que el cristianismo y especialmente la religin catlica, y los factores tnico-culturales, tienen un peso mucho mayor que en los pases avanzados a ignorar las especificidades de nuestro sujeto social revolucionario; a no entender el papel que podan jugar los cristianos y los indgenas en nuestras revoluciones.

30. Es obvio que, en estos momentos, en nuestros pases la lucha popular se est desarrollando en circunstancias muy distintas de las que se dieron en la Rusia zarista. Pero tambin es obvio que Venezuela no es Cuba ni Nicaragua, como tampoco Bolivia es lo mismo que Ecuador. En cada pas hay circunstancias distintas que mediatizan la estrategia y modifican las formas de lucha popular. Por eso no creo que sea til proponer una plantilla nica con la estructura formal que debera tener el instrumento revolucionario.

31. El error de muchos partidos y movimientos en Latinoamrica es que han priorizado el problema de la estructura organizativa por sobre las necesidades de la lucha, cuando debe ser a la inversa.

32. Un modo en que esto se expresa ha sido la tendencia a aplicar formas muy sofisticadas de organizacin que no corresponden al propio desarrollo del movimiento revolucionario, copindolas de otras experiencias que muy poco tienen que ver con la propia. Una desviacin extrema de algunos grupos de izquierda en Amrica Latina que se definieron favor de la lucha armada fue la de crear estructuras y mandos militares sin poseer fuerza militar alguna.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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