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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2018

Entrevista a Emiliano Teran Mantovani, miembro del Observatorio de Ecologa Poltica de Venezuela
El Arco Minero es hoy, una poltica de ajuste

Cira Pascual Marquina
venezuelanalysis.com / ecopoliticavenezuela.org


Emiliano Teran Mantovani, miembro del Observatorio de Ecologa Poltica de Venezuela, ha seguido de cerca el surgimiento del Arco Minero del Orinoco. Teran concibe esta nueva serie de megaproyectos como la aceleracin desastrosa de una lgica extractivista aceptada sin crticas. En esta entrevista, sostiene que hay alternativas a una economa basada en la extraccin que, aparte del dao ambiental y social que produce, no ha logrado resultados en trminos de acumulacin de capital y desarrollo.

CPM: Existe una trgica falta de conocimiento sobre el Arco Minero en Venezuela. Puede, muy brevemente, decirnos algo sobre cundo comenz el proyecto, su escala, alcance e impacto ambiental?

ETM: El Arco Minero fue propuesto no hace mucho, en 2011, por Hugo Chvez. Pero me gustara agregar lo siguiente: en realidad, lo que sera posteriormente el Arco Minero surgi durante el segundo gobierno de Rafael Caldera, en el cual hubo un conflicto ambiental que resonara en la opinin pblica a finales de los 90. Fue entonces cuando Caldera present un decreto que desregulaba la Reserva Forestal Imataca para introducir la minera all. Es donde estn hoy las minas de oro que son el foco principal de la minera en el Arco Minero. La movilizacin en contra fue tal que ese decreto se mantuvo de alguna manera neutralizado. No fue derribado, pero si neutralizado. No pudieron completarlo. Es con Chvez que este decreto finalmente se formaliza, lo que permitira llevar a cabo la minera en esa reserva forestal.

Es importante contar esa historia, porque proviene de toda una lgica de (re)colonizacin del Sur, una lgica que ha sido parte de los proyectos de desarrollo contemporneos en Venezuela durante mucho tiempo. De hecho, todos los proyectos desarrollistas y progresistas recientes (como el proceso bolivariano) siguieron esa lgica.

En 2011, en el gobierno de Chvez, se anunci el Arco Minero de Guayana o el Arco Minero del Orinoco. Luego se habl de incluso un proyecto conjunto, el Plan Estratgico conjunto con la Faja Petrolfera del Orinoco, que ahora aada una serie de proyectos mineros en toda la extensin del territorio al norte del estado Bolvar. Estamos hablando de una extensin de 111.800 kms cuadrados, 12 por ciento del territorio nacional, que es aproximadamente del tamao de Cuba, para tener una idea de la escala. Los proyectos propuestos son la extraccin de oro y diamantes, coltan, bauxita y hierro.

Esto implica reabrir y dar un nuevo impulso a minas ya existentes. No es que todas las minas seran nuevas. Minas ya existentes recibirn un nuevo impulso (como las dos grandes minas de oro), pero todo esto tambin va implicar el abrir nuevas minas. Por ejemplo, la extraccin de coltn es totalmente nueva en Venezuela y significa penetrar el bosque de Parguaza y abrir grandes minas de coltn all. Tambin se abriran nuevas minas en Imataca para la extraccin de oro, formalizar minas de diamantes en el oeste del estado Bolvar y expandir la extraccin de bauxita y hierro, que es antigua en Venezuela.

CPM: El Arco Minero del Orinoco implica una nueva legislacin que, en efecto, coloca a la zona fuera del estado de derecho y la Constitucin. Incluso se podra hablar de un rgimen de excepcionalidad, desterritorializacin y prdida de soberana. Puede decir algo sobre el conflicto entre la soberana popular y las necesidades de la acumulacin capitalista global?

ETM: Eso es muy importante. Al principio, para el gobierno de Chvez, la Faja Petrolfera del Orinoco y lo que hoy conocemos como Arco Minero del Orinoco fueron iniciativas dirigidas a superar el agotamiento del modelo tradicional de acumulacin rentista petrolera. Antes de Chvez, el enfoque era fundamentalmente la extraccin de crudos livianos y medianos en el estado Zulia (frontera occidental) y en oriente del pas, pero esos pozos estn en franco declive. Entonces, dentro del modelo extractivista, con Chvez hay un cambio que le da mayor presencia a la extraccin de petrleo no convencional en la Faja Petrolfera [tambin en el oriente del pas]. Esto, por supuesto, tiene un impacto ambiental mucho mayor y un mayor costo. Por lo tanto, el Arco Minero sigue la misma lgica, dando nueva vida y oxigenando a un modelo en crisis.

Digo esto porque, si durante el gobierno de Chvez el Arco Minero tuvo un carcter de desarrollismo expansivo, una especie de reformulacin del modelo extractivista, bajo el gobierno de Maduro este proyecto asume la naturaleza de una poltica de ajuste. Es un ajuste radical, aunque no es el tpico ajuste macroeconmico, que tratara de redistribuir los excedentes monetarios de abajo hacia arriba.

Este ajuste tiene que ver directamente con la territorializacin es decir, con la apropiacin, intervencin, modelamiento y administracin de los territorios del pas y la penetracin radical de la soberana nacional basada en varios mecanismos. Primero, desde 2016, Venezuela ha estado bajo un estado de excepcin formal y declarado, de hecho y de derecho. Este estado de excepcin se encuentra en el contexto de una emergencia econmica.

Luego, hay otro instrumento: las Zonas Econmicas Especiales. Siguen el formato del neoliberalismo chino, una forma de desregulacin radical de los territorios, en la que se elimina cualquier obstculo para el rpido desarrollo del capital: impuestos, aduanas, permisos, leyes laborales, restricciones ambientales, lo que sea. Este estado de excepcin incluso significa asignar un tipo de gobernador ad hoc al territorio en cuestin.

El Arco Minero del Orinoco fue finalmente formalizado, en su encarnacin actual, en febrero de 2016 con el Decreto Presidencial 2.248. Fue declarado Zona Econmica Especial (o llamada Zona de Desarrollo Estratgico Nacional). Como tal, se constituye como un territorio de desregulacin total, de modo que el capital pueda desarrollarse libremente a cualquier precio. Eso presupone la eliminacin de derechos de todo tipo: consulta democrtica, derecho al trabajo, derecho a la vida, derecho a un medio ambiente limpio y sano, etc.

El rgimen de excepcin se implement de la mano de una zona militar especial. Entonces, el Arco Minero es tanto una zona minera especial como una zona militar especial. Tiene un rgimen militar especial. El Decreto 2.248 establece que los grupos que se oponen a l se oponen a los "intereses nacionales", y al oponerse a los intereses nacionales ejerceran en una especie de crimen contra el propio Estado. Eso se dice muy claramente en el Decreto 2.248.

Ahora, cuando se observa esto desde el punto de vista de las consultas populares y consultas previas, lo cual, en un proyecto de esta magnitud, debe hacerse no slo porque est establecido en la Constitucin Bolivariana de Venezuela, sino tambin (en el caso de las consultas a los pueblos indgenas) por el derecho internacional, el proceso se ha llevado a cabo de forma muy irregular, con mucha manipulacin y cooptacin. Para dar un ejemplo, indgenas se han quejado de las apariciones en televisin de capitanes cooptados que no los representan, y estos jefes cooptados estaban respaldando el proyecto minero.

Adicionalmente, los estudios de impacto ambiental estn notablemente ausentes. Han sido anunciados, pero nadie sabe dnde estn. Nadie sabe nada de ellos. Agrega a esto que los ciudadanos tienen derecho a ser informados sobre el carcter y el alcance de los acuerdos que se han hecho, pero siguen siendo un misterio total. Toda la informacin que tenemos se basa en las promesas gubernamentales del ecosocialismo y la supuesta "minera ecolgica", pero sabemos, basado en estudios acadmicos y la experiencia acumulada en Amrica Latina, que la mega-minera es una de las actividades industriales ms devastadoras de todas. As que, claramente el Arco Minero representa un rgimen de excepcin siguiendo una poltica de ajustes del tipo ms radical, un camino neoliberal muy radical.

"Si durante el gobierno de Chvez el A.M.O. tuvo un carcter de desarrollismo expansivo, bajo el gobierno de Maduro este proyecto asume la naturaleza de una poltica de ajuste"

CPM: Claramente, como mencion anteriormente, los megaproyectos con este tipo de impactos deben someterse a procesos participativos y ratificacin democrtica. Sin embargo, muchos de los pueblos que viven en el Arco Minero son los menos capaces de hacerse escuchar en los centros de poder. Esto parece an ms trgico ya que tales pueblos a menudo tienen culturas y formas de vida sostenibles que podran ser tanto ms importantes para formar y conformar una sociedad postcapitalista viable.

ETM: Las personas que viven en el Arco Minero son diversas. No son solo indgenas. Debemos recordar que hay ciudades como El Callao, que tiene una tradicin minera desde el siglo XIX.

Respecto a los indgenas, lo que has dicho es clave. Los pueblos indgenas no son un sujeto que est separado de nosotros. Es cierto que, geogrficamente, ese ha sido en general el caso, pero poltica y antropolgicamente hablando, los pueblos indgenas son constitutivos de nuestra identidad, ya que la identidad venezolana es pluricultural. Venezuela es en realidad una repblica constituida por culturas muy diversas, no slo culturas campesinas sino tambin culturas indgenas que nos conforman en cuanto a nuestras tradiciones y hbitos y nuestra forma de ver la vida, nuestra forma de comer, vestirnos, etc. Todo lo que es parte de nuestra identidad. No es que debemos estar agradecidos con los indgenas, es que sencillamente es parte del nosotros.

En sus formas de vida, su cosmovisin, encontramos indicios o pistas para concebir otras formas de vida, una alternativa al modelo que existe en el momento presente. Estas no son cosas que estn en un futuro lejano o pasado remoto, sino que tienen que ver con las prcticas existentes en este momento. Estas por ejemplo, incluyen la propia concepcin de "Buen vivir" que tienen los Yekwana, pero tambin formas de trabajar la tierra, prcticas medicinales, prcticas sociales.

No creo que sea bueno romantizar a los pueblos indgenas, ya que han sido agredidos culturalmente y muchos ahora se han involucrado con la minera. Es simplemente un hecho. Han sido sometidos a un largo proceso de colonizacin, aunque tambin es cierto que en la Revolucin Bolivariana sus derechos fueron reconocidos constitucionalmente. Pero, con la cooptacin de los lderes y la creacin de burocracias indgenas, sus derechos constitucionales fueron en los hechos anulados.

Cuando hablamos de una repeticin de la colonizacin y la territorializacin, podemos sealar dos factores graves. Primero est el tema de la salud. El estado de salud de varios pueblos indgenas nos seala un serio peligro de que algunas comunidades puedan desaparecer en un tiempo no muy largo, ya que varios estn muriendo de sarampin, malaria y otras enfermedades que se han propagado rpidamente, debido, entre otras cosas, a la deforestacin y al estancamiento de aguas provocada por la minera ilegal, o a las extraordinarias deficiencias en el acceso a los medicamentos.

Hay una idea planteada desde el discurso oficial, que dice que la solucin al problema de la minera ilegal es la minera a gran escala. Es cierto que desde mediados de la ltima dcada, la minera ilegal creci exponencialmente. Pero Chvez en primera instancia respondi a eso desarrollando programas y proyectos para que las personas tuvieran otras alternativas econmicas, como la Misin Piar o los planes de reconversin minera. Hoy, con la excusa de organizar la minera, esos programas fueron abandonados y se propone la instalacin de la megaminera con corporaciones transnacionales, mientras que con la expansin territorial de la minera, bueno, naturalmente, los grupos indgenas pierden espacio para sus economas locales y fuentes de ingresos como las que adquieren por el turismo. Este es el caso del pueblo Pemn, que ha visto caer dramticamente el turismo y, por lo tanto, muchas comunidades se ven obligadas a recurrir a la minera en sus territorios.

Y as se hace realidad esta idea de que la gran minera corporativa es la nica opcin. O no? Realmente, formalizar la devastacin ambiental que causa la mega-minera industrial no puede ser la nica opcin.

El otro problema con la minera ilegal es que esta no est necesariamente fuera del Estado, porque parte del Estado colabora con el proceso. No es posible que diez o quince toneladas de oro puedan ser sacadas de contrabando fuera del pas cada ao, que es lo que han dicho altos funcionarios pblicos, y que no se puede hacer nada al respecto. Por ejemplo, en El Caura, para sacar el oro de ah y para meter la gasolina para las motobombas y los implementos tienes que pasar por puestos de control militar. As que estamos hablando de una participacin de sectores del Estado en un proceso que est desangrando el pas.

Adicionalmente, la minera ilegal, entre otras cosas, deja charcos gigantes en el proceso. Utilizan chorros de agua a alta presin para hacer deslizamientos de tierra para acceder al oro. Grandes piscinas son abandonadas donde se reproducen los mosquitos, y lo que vemos ahora es que Venezuela tiene el peor ndice de malaria en Amrica Latina, segn la Organizacin Mundial de la Salud. La situacin est afectando primero a los mineros y a la poblacin local, con consecuencias devastadoras, pero el fenmeno se est extendiendo hacia el norte por todo el pas.

CPM: Quines son los grandes actores involucrados en el Arco Minero?

ETM: En el Arco Minero, las operaciones a gran escala an no han comenzado. Bsicamente, estamos en la primera etapa de una iniciativa a gran escala: atraer inversionistas. Para decir lo obvio, la situacin venezolana es de alta vulnerabilidad poltica (se considera voltil) y esto hace que los grandes inversionistas desconfen de hacer inversiones que podran generar prdidas.

Lo que ha estado sucediendo es que el Estado ha iniciado una especie de proceso de subasta, ofreciendo mejores y mejores ofertas, mejores y mejores concesiones a las corporaciones extranjeras. De ah la creacin de las Zonas Econmicas Especiales y, ms recientemente, la exoneracin de pagos de impuestos sobre la renta [en el marco del llamado Plan de Recuperacin Econmica] y la concesin de otras ventajas para grandes intereses corporativos.

El gobierno habl inicialmente (en 2016) sobre el involucramiento de unas 150 compaas de ms de 30 pases. Muchos de los acuerdos han sido negociaciones verbales, otros han sido memorandos de entendimiento, que es cuando dos partes firman un documento que indica que las partes se reunieron para negociar, pero no es un acuerdo formal, todava.

La minera en el AMO ha comenzado a concretarse con la canadiense Gold Reservede Canad, una empresa que en el gobierno de Chvez fue echada del pas en 2009, debido al impacto ambiental de sus proyectos en la Reserva Forestal de Imataca. Ahora le han sido re-asignadas las grandes minas de oro del pas en esa reserva. Adems, se han concretado algunos acuerdos con empresas chinas. Esto en realidad ocurre de la siguiente manera: cuando Venezuela solicita una reprogramacin de sus pagos de deuda con China, entonces, como compensacin, China solicita la ampliacin de concesiones. As es como las cosas tomaron forma para los proyectos de compaas chinas como Yankuang Group, para la operacin en la misma zona de oro mencionada. La empresa anuncia que est operando desde 2015.

Las corporaciones que han iniciado las operaciones son empresas mineras junior. Una empresa minera junior es como un pen en el ajedrez. Bsicamente, inician negociaciones y abren un camino para que, una vez que la situacin se estabilice y se consolide el acuerdo, puedan ingresar las grandes corporaciones como Barrick Gold. Gold Reserve y las otras corporaciones que van entrando son, bsicamente, mineras junior.

Otros actores clave y altamente problemticos en el Arco Minero son las compaas militares. Estas estn compuestas por militares que forman compaas que entran en negocios conjuntos (como parte representante del Estado venezolano). CAMIMPEG es una de esas empresas, pero hay otras. Esto es, de hecho, un renacimiento del tipo de concesiones petroleras que Juan Vicente Gmez dio a principios del siglo XX: pequeos grupos de amigos que dividieron la torta de ofertas estatales.

"En lugar de abrir el debate sobre el tema de la distribucin desigual de la riqueza, la nica solucin que aparece en el discurso es explotar ms los recursos naturales'"

CPM: Una posicin radicalmente anti-extractivista parece injusta. Cmo avanzarn las naciones del Sur Global cuando, a corto y mediano plazo, sus nicas posibilidades de desarrollo parecen ser la extraccin de materias primas? Muchos pases del Norte Global pasaron de las economas extractivas a las industriales en los tiempos modernos. Entonces, no sera injusto negar esa posibilidad a las naciones del Sur Global? No es injusto hacer que las naciones del Sur Global soporten la carga de la crisis ambiental del planeta?

ETM: No estoy seguro de estar de acuerdo con algunas de esas afirmaciones. Primero, los ltimos quince aos de gobiernos progresistas en Amrica Latina se han caracterizado por una lgica ms bien de profundizar el extractivismo. Estas no fueron decisiones tomadas por la gente; la decisin vino desde arriba. Los vimos jugar esa carta, como si no hubiera otras opciones.

Repasemos uno de los argumentos tpicos: "Necesitamos abrir esta nueva mina, necesitamos abrir un nuevo pozo de petrleo, necesitamos iniciar nuevos proyectos de monocultivo de soja". Y por qu necesitamos hacer esto? Porque necesitamos divisas para el desarrollo.

Uno de los problemas aqu es que no hay ninguna discusin sobre cmo distribuir el excedente ya existente. Las razones para abrir nuestro territorio a la minera son las mismas: se necesita captar divisas. Pero si observamos los diez aos anteriores a 2014 (ese ao baj el precio de las materias primas), en esos diez aos de auge, unos 500 mil millones de dlares ingresaron a las arcas del Estado venezolano. Entonces, antes de abrir una nueva mina, la pregunta que deberamos hacernos es: qu pas con todo ese dinero?

Para entender el capitalismo rentista venezolano, se debe entender la arquitectura de la distribucin de la renta del petrleo. Esa arquitectura da forma a toda la economa nacional. La distribucin de la renta petrolera determina las estructuras de poder y las diversas formas de consumo domstico. En otras palabras, si por ejemplo el Estado tiene un subsidio eterno a la gasolina, como es el caso de Venezuela, eso fomentar un tipo especfico de consumo. Va a determinar la forma en que las personas van de un lugar a otro y promover la prctica generalizada de importar vehculos.

Adems, cuando hablamos de distribuir las ganancias del petrleo, tambin tenemos que hablar de impuestos. Segn datos de la CEPAL, Venezuela y Chile son los pases del continente donde los ricos pagan menos impuestos. En Venezuela, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), es un impuesto regresivo, que adems ha aumentado y cae sobre los hombros de los pobres.

Cmo podemos conectar esto con el extractivismo? Te voy a dar un ejemplo. Uno de los mayores debates sobre el extractivismo en Amrica Latina fue sobre el Parque Nacional Yasun en Ecuador. Si aumentara en un 1,6 por ciento el impuesto sobre las 200 empresas ms grandes y las familias ms ricas del pas, eso traera a las arcas del Estado la misma cantidad de dinero que aportara 25 aos de extraccin de petrleo en la reserva de Yasun.

Este es el caso de cualquier pas latinoamericano. En lugar de abrir el debate sobre el tema de la distribucin desigual de la riqueza, la nica solucin que aparece en el discurso es explotar ms los recursos naturales: abrir nuevos campos, nuevas minas, etc. Luego, cuando los precios de las materias primas bajan, entonces este discurso ms bien se engrandece: ms iniciativas extractivistas deben impulsarse porque hay una crisis y, por supuesto, la nica solucin es extraer o perforar ms pozos, minas, etc. Sin embargo, resulta que nos metimos en la crisis actual entre otras cosas porque la lgica extractivista estuvo inflada durante la ltima dcada y media.

Adicionalmente, conviene decir que actividades como la minera tienen un impacto en otros tipos de sectores econmicos, ya que afecta por ejemplo la generacin elctrica. En Venezuela la mayor parte de la electricidad proviene de plantas hidroelctricas. La minera que ocurre en Bolvar afecta los cauces de los ros, lo que en el caso del ro Caron afecta sensiblemente la potencia de su caudal, siendo el ro que alimenta la represa Guri, la principal fuente de electricidad en el pas. As se ha afectado la generacin de electricidad. Eso tiene un efecto adverso en la economa, incluso en las refineras de petrleo existentes y otros sectores de la industria petrolera.

Desafortunadamente, los debates sobre minera y extractivismo son silenciados. Entonces, resulta que el Arco Minero va a terminar afectando adversamente la productividad y la vida en Venezuela, y eso incluye la propia produccin de petrleo, que es la que genera los principales ingresos para la nacin.

CPM: Qu pueden hacer las personas que quieren monitorear, protestar o simplemente mantenerse informados sobre el Arco Minero?

ETM: Es necesario volver a movilizar a las personas, y esa movilizacin debe ser autnoma e independiente. Estamos ante un gobierno que se ha desviado de su camino y tiene poco que ver con el proyecto inicial de las bases populares del chavismo, que tena una orientacin emancipadora y propuso una transicin alternativa. Ese bloque debe recuperar su agenda social involucrando demandas relacionadas con el trabajo y el salario, junto con reclamos relacionados con el gnero, los derechos indgenas y la tierra.

Hay una crisis ambiental muy grave en Venezuela y la agenda ambiental debe ser asumida por todos, centrndose particularmente en la lucha contra esta nueva forma de extractivismo de ajuste que se ha vuelto dominante. Hay alternativas, y el movimiento popular tiene que forjar un proyecto: un camino diferente al de la actual devastacin que estamos presenciando en Venezuela. Eso, a su vez, requiere un proceso de construccin y debate autnomos, que nos permita superar la lgica actual de devastacin social y ambiental.

 

* Emiliano Teran Mantovani estudi sociologa en la Universidad Central de Venezuela de Caracas. Est cursando un doctorado en Ciencia y Tecnologa Ambiental en la Universitat Autonoma de Barcelona. En 2015, su libro "El fantasma de la Gran Venezuela" recibi una mencin honorfica en el Premio Libertador al Pensamiento Crtico.

Fuente: http://www.ecopoliticavenezuela.org/2018/10/15/arco-minero-hoy-una-politica-ajuste-entrevista-venezuelanalysis-emiliano-teran-mantovani/

Fuente orifinal en ingls: https://venezuelanalysis.com/analysis/14092?fbclid=IwAR1QMcmrWiTO7vHRqvJ8lnQMeNRwMfL6sCbYKyZtera2fzeU7_tTpfxTmdo



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