Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2018

Entrevista a Tica Font Gregori, directora del Instituto Cataln Internacional por la Paz (ICIP)
"Se han generado relaciones de dependencia mutua entre las corporaciones de seguridad y defensa y el Estado"

Susana Fernndez Herrero
FUHEM Ecosocial


Susana Fernndez (SF): Hablando en trminos generales, Tica, cules crees que sern los factores de riesgo que generarn mayores conflictos internacionales en los prximos aos? Crees que se correspondern con aquellos otros que actualmente concentran un mayor inters poltico y meditico a escala mundial (por ejemplo, los relacionados con la migracin, el cambio climtico, al control de las fronteras, etc.)?

Tica Font (TF): Un factor importante de riesgo de conflicto es la redistribucin del poder relativo mundial. A principios de 1990 pasamos de un sistema mundial bipolar a un sistema multipolar con una sola potencia econmica y militar (Estados Unidos), con capacidad de actuar a escala mundial. Hoy podemos observar que la supremaca norteamericana se erosiona: pases como China, en no menos de 10 aos, pasarn a ser la primera potencia mundial y econmica, y posiblemente, si mantienen el ritmo, puede que en 20 o 30 aos pasen a ser la primera potencia militar. Que ello ocurra va a depender de factores internos como el nivel de recursos que destinen a ello o de su capacidad de desarrollo tecnolgico militar; pero tambin va a depender del nivel de recursos que Estados Unidos destine al desarrollo de nuevas capacidades militares. La cuestin es si la transicin de poder llegar a ser efectiva, pasar a ser China la primera potencia mundial? Y en caso de serlo, ir acompaada o no de una confrontacin militar entre ambos pases? Cabe esperar que las dos potencias no se enfrentarn entre ellas, pero podran hacerlo a travs de terceros pases en zonas como el Pacifico o pases del Este. De momento, el rol que est adquiriendo China de potencia econmica y militar provoca una reaccin militarista en pases prximos. Pases como India estn incrementado fuertemente su gasto militar al igual que Rusia con tal intensidad que pueden llegar a superar, por separado, a toda la Unin Europea dentro de unos pocos aos. El incremento de la tensin geopoltica (competicin econmica y militar) puede llegar a producir crisis y escaladas militares en el rea Asia-Pacifico o en pases del Este. En este escenario de redistribucin de poder mundial no podemos menospreciar el papel que las nuevas tecnologas pueden jugar. Continuaremos observando manifestaciones tradicionales de conflictividad armada con ejrcitos convencionales, insurgencias o ataques terroristas, pero las nuevas tecnologas permiten llevar a cabo la guerra con medios no convencionales: atacar nudos de la economa o de servicios mediante hackers que llevan a cabo ataques sofisticados o trabajos periodsticos con apariencia rigurosa que trabajan al servicio de servicios de inteligencia pblicos o privados. A otro nivel tambin se espera que los efectos que el cambio climtico va a tener sobre sobre las tierras cultivables, la escasez de agua, la afectacin sobre la produccin de alimentos, etc. comporten desplazamientos masivos de poblacin dentro de un mismo pas, a pases colindantes o hasta pases occidentales. Si a ello le sumamos otras tendencias como el crecimiento de megaciudades o la propensin a vivir en zonas urbanas, podemos esperar tensiones que afectarn a la estabilidad poltica interna o a las relaciones entre estados, propiciando desordenes o revueltas ciudadanas.

SF: Cmo podemos revertir estos procesos para conseguir un nuevo concepto de seguridad, ms integral y coherente que incluya aspectos como la seguridad alimentaria, sanitaria, educativa y ambiental?

TF: El concepto clsico de seguridad nacional tiene como objetivo prevenir o rechazar amenazas militares y, por tanto, defender militarmente la soberana, la independencia y la territorialidad del estado frente a posibles agresores. De esta manera, el estado busca su propia seguridad a travs de incrementar su poder mediante su capacidad militar. Ya en los aos ochenta surgieron enfoques crticos con esta concepcin de la seguridad. Las crticas se centraban en que dicha concepcin slo se refera a la seguridad del estado, olvidando a los ciudadanos, al tiempo que planteaba amenazas militares desde el exterior sin considerar otras fuentes de inseguridad, tanto globales como internas, econmicas o ambientales. Vivimos en un mundo interdependiente y, por tanto, las estrategias para abordar esa nueva realidad no pueden ser las estrictamente militares; hay que introducir ms y nuevas estrategias. La seguridad humana plantea que la seguridad quedaba inextricablemente unida al bienestar de los humanos e implicaba que todas las personas han de tener la capacidad de satisfacer sus necesidades bsicas en un entorno ambiental seguro. A 10-20 aos vista vamos a tener que hacer frente a diversos retos sociales y polticos, a los movimientos migratorios y a los efectos del cambio climtico. Vamos a tener que afrontar los desequilibrios demogrficos con un mundo ms urbano que nunca e importantes movimientos de poblacin hacia las ciudades; habr que afrontar un mundo en donde la brecha entre ricos y pobres cada vez ser mayor, con una Europa y Estados Unidos en donde las clases medias estn siendo erosionadas Y, finalmente, creo que nuestro futuro ms cercano estar marcado por las redes sociales e identitarias; en concreto las redes identitarias que van a tener ms impacto sern aquellas que estn sustentadas por aspiraciones nacionalistas, independentistas, xenfobas, antimigratorias o islamistas radicales, entre otras. Seguramente estas redes no pasarn la lnea de la violencia, pero el activismo y la polarizacin social puede llegarn a condicionar la poltica interna y externa. Cabe esperar que se agudicen las actuaciones hostiles contra las lites gobernantes y las instituciones polticas.

SF: Qu impacto tiene en el agravamiento de las crisis polticas y conflictos armados en el comercio de armas? En tu opinin, qu medidas deberan de adoptarse para el control de la venta de armamentos y qu condiciones seran necesarias para que estas medidas fueran efectivas a escala internacional?

TF: La lgica conflictiva imperante en la poltica de relaciones internacionales podemos observarla en pases que aspiran a ser potencias econmicas y militares a nivel regional, como Irn, Arabia Saud, China o India; aspiraciones que van acompaadas de la accin de contrapeso que llevan a cabo otros pases o alianzas de pases que quieren evitar nuevas correlaciones de cambios de poder regional. En estas lgicas de poder poltico y econmico, el gasto militar y la posesin de armamento es crucial, la disuasin sigue siendo el concepto bsico utilizado por el poder de los estados. A travs de las capacidades militares se impone en el vecindario el ideario poltico y econmico en las zonas de influencia. Sobre esta cuestin destacara tres elementos. Uno, los principales productores de armas en el mundo son Estados Unidos, la Unin Europea, Rusia y empieza a aparecer con fuerza China. Entre todos ellos controlan cerca del 90% de las exportaciones de armas mundiales. Hay que tener presente que todos ellos forman parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que tienen derecho a veto y que son los que tienen que decidir cuestiones como los embargos o las misiones de paz. La segunda cuestin se refiere al orden legislativo, donde cabe sealar que, mediante la presin poltica de las organizaciones civiles de paz, de desarrollo y las organizaciones humanitarias, se logr que en 1987 el Parlamento espaol aprobara una ley que regulase las exportaciones de armas, que en 1992 la Unin Europea aprobase una posicin comn que fue traspuesta a las legislaciones nacionales, y que en 2014 se aprobase el Tratado sobre Comercio de Armas. Todas estas leyes tienen en comn que prohben las exportaciones de armas a pases en conflicto armado, que vulneran de forma sistemtica los derechos humanos o que dan apoyo al terrorismo. A pesar de ello las armas llegan a pases que no deberan llegar y la nueva coyuntura mundial est provocando un aumento del comercio mundial de armas. Finalmente, hay que destacar que las exportaciones de armas son un instrumento de poltica exterior en manos de los gobiernos. A modo de ejemplo: a Irn le venden armas Rusia y China, y a Arabia Saud Estados Unidos y pases de la UE.

SF: En cuanto a la Resolucin 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y las que han venido despus, qu cambios han supuesto para los procesos de participacin plena y en pie de la igualdad de las mujeres en la prevencin y solucin de los conflictos, en la consolidacin de la paz y en su mantenimiento?

TF: Desde Beijing 95 las mujeres han trabajado duramente para introducir su visin y perspectiva en todas las facetas de la vida humana. Fruto de este trabajo, de dcadas, las mujeres han introducido en la agenda mundial el tema de la igualdad y la lucha por la no discriminacin. Las mujeres acceden al mercado laboral con remuneraciones mayores que hace aos y tambin hay ms mujeres en la poltica formal pero, a pesar de estos avances, todava no hay igualdad plena, todava hay brecha salarial y no hay paridad con respecto a los hombres. La Resolucin 1325 representa el reconocimiento por parte de toda la sociedad de cmo la violencia y el militarismo afectan de manera distinta a las mujeres y los hombres. Kosovo, Rwanda, Liberia, Guatemala, Colombia, todos estos conflictos nos han mostrado que la violencia de gnero y la violencia sexual durante el conflicto y post-conflicto han sido una prctica generalizada, reiterada y persistente. Hoy se reconoce que las mujeres se ven afectadas por actos de violencia de manera diferente a los hombres, que algunos de estos actos se dirigen especficamente contra ellas, mientras que otros les afectan en mayor proporcin. La violencia sexual es la violencia ms evidente en las guerras, pero las mujeres padecen otras violencias como es el caso de los desplazamientos forzados, el reclutamiento forzoso, la servidumbre sexual, la tortura, la mutilacin sexual, la prostitucin, la esterilizacin forzada o el embarazo forzado; junto con la interrupcin de la escolarizacin o el no tener acceso a los centros de salud. Reconocer estos hechos es importante, visibiliza una realidad que estaba oculta y normalizada; reconocerlo da ms importancia a la lucha de las mujeres contra la discriminacin que sufren. La 1325 legitima y empodera a las mujeres a nivel internacional, pero reconocerlo no supone que los estados acten y que lo hagan con celeridad. Las mujeres siguen y seguirn luchando para que su voz no solamente sea escuchada sino para que su visin, su enfoque y sus propuestas sean una realidad. En el proceso de negociacin en Colombia ninguna de las dos partes, gobierno y FARC, tenan previstas sesiones con mujeres para abordar cmo el conflicto afect de manera diferenciada a las mujeres y nias. Sobre la marcha tuvieron que aceptar estas sesiones con mujeres y a incluir en el documento final elementos de perspectiva de gnero y cuestiones como que la violacin sexual fuera formase parte de los crmenes a juzgar por la Justicia Especial para la Paz (JEP). Este xito de las mujeres ha sufrido contratiempos: la Cmara de Representantes en el desarrollo de la ley de la JEP retir la violencia sexual como crimen y fue traspasado a la justicia ordinaria, y la perspectiva de gnero, que fue uno de los puntos importantes en la campaa del referndum de los acuerdos de paz, cont con una importante oposicin por parte de las iglesias evanglicas a que fuera incluida esta perspectiva. Se avanza lentamente, pero se avanza.

SF: Crees que actualmente los grandes medios de comunicacin tratan las noticias con la intencin de proporcionar informacin veraz y contrastada, o ms bien esto queda supeditado a intereses econmicos y polticos propios?

TF: La concentracin de los medios de comunicacin en las manos de pocas grandes corporaciones conlleva que la lnea editorial y el cmo se abordan las noticias vengan determinados por los propios intereses del grupo que lo controla. Por ejemplo, en cuestiones como el terrorismo actan como en el periodismo de guerra, defendiendo las posiciones de los gobiernos occidentales; despus de unos atentados, sean en Paris, Madrid o Londres, los medios nos dan a conocer la vida de todas las vctimas, sus nombres, si trabajan, estudian, si tienen hijos, sus aficiones o cmo ha quedado truncado su futuro. Nos narran minuto a minuto las declaraciones de polticos, las acciones que va a emprender el gobierno, los daos materiales que se han ocasionado; toda una infinidad de detalles. En el caso de Francia, el presidente, dos das despus de un atentado, decidi bombardear la ciudad de Raqqa en Siria. La prensa no pide explicaciones que justifiquen esta decisin, la prensa no informa sobre el impacto de estas actuaciones militares sobre la poblacin civil, la destruccin de viviendas o las vctimas, quienes eran mujeres, nios, adultos, cuantos, etc. Obedecen la regla del periodismo de guerra: maximizar los daos que hemos sufrido y minimizar los daos que hemos causado. Esta estrategia persigue conducir a la opinin pblica a que sea favorable a las actuaciones que va a llevar a cabo el gobierno. En el mismo sentido, el gobierno aprovecha la conmocin social que generan unos atentados y el peso de los medios de comunicacin para plantear modificaciones legislativas que acaben recortando los derechos civiles de los ciudadanos. Los medios de comunicacin y gobierno se apoyan mutuamente para llevar a cabo reformas que en otro contexto menos emocional la poblacin no aceptara.

SF: Qu negocios se esconden detrs de la proliferacin de conflictos, la securitizacin de las fronteras o la seguridad privada de las grandes transnacionales? En qu medida el aumento del gasto en defensa repercute en detrimento de los recursos destinados a servicios sociales y sanidad? En tu opinin, crees que se puede llevar a cabo la conversin de instalaciones, equipamientos o industrias militares hacia sectores civiles?

TF: En esta cuestin es conveniente tener presentes algunas premisas o elementos. Primero, los gobiernos no llevan a cabo polticas que puedan ir en contra de los intereses de las elites econmicas y financieras, sino que hay una gran simbiosis entre los intereses de las elites y las polticas que se desarrollan. En segundo lugar, la globalizacin e internet comportan cambios profundos en las formas de negocio y han creado nuevos nichos de mercado de manera que el estado no se ha dotado de nuevos instrumentos para regular estos nuevos mercados, ni est llevando a cabo su papel fundamental de redistribuir los beneficios. En tercer lugar, la privatizacin de servicios pblicos, en concreto la privatizacin de la seguridad, contribuyen en la debilitacin del estado. A modo de ejemplo se calcula que el cambio climtico afectar a la produccin de alimentos; en ciertas zonas bajar la produccin, al mismo tiempo que se producirn episodios de sequas prolongadas o inundaciones. Como consecuencia de ello, se producirn movimientos migratorios, dentro de un mismo pas o hacia pases vecinos o hacia Europa. Ante este escenario las empresas de seguridad y defensa trabajan junto a los gobiernos para disear y elaborar instrumentos e ingenios que utilizar el estado en su poltica de control de fronteras. Los estados generan encuentros de debate con las empresas para abordar qu tecnologas podran desarrollar ellas mismas y que el estado las utilice en sus cuerpos policiales o militares. En definitiva, se han generado relaciones de dependencia mutua entre las corporaciones de seguridad y defensa y el estado. A mi entender, el punto clave de los aspectos que planteas est en romper esta simbiosis. En los foros donde se debaten y elaboran las doctrinas de seguridad se encuentran los altos funcionarios del estado, directivos de empresas y algunas universidades. No olvidemos que la lealtad de las corporaciones es con sus accionistas y que deben satisfacer los intereses econmicos corporativos; mientras que el Estado debe ser leal a los ciudadanos con el objetivo de satisfacer el bien comn y dentro del marco de respeto de los derechos humanos. Si no rompemos esta simbiosis entre empresas y estado, la espiral doctrina-necesidades-desarrollo tecnolgico-presupuestos siempre ir al alza, en el sentido de que las corporaciones toman un rol de estado sin perder de vista el principio de generar beneficios econmicos.

SF: Los precios de los alimentos y los conflictos geopolticos han tenido muchas manifestaciones a lo largo de la historia. Los grandes agronegocios controlan la mayor parte de las transacciones dedicadas al acaparamiento de tierras. Adems, las previsiones sobre los efectos inminentes del cambio climtico sobre la agricultura acerba los temores de escasez alimentaria y agravan esa presin de despojo de tierras frtiles. La seguridad y la soberana alimentaria de algunos (pocos) se construir en detrimento de la de otros (muchos)? Cul ser el precio a pagar en caso de que esto ocurra?

TF: Como ya he comentado anteriormente, el cambio climtico producir cambios en la produccin de alimentos. Por una parte, si la temperatura del planeta se eleva un par de grados, zonas no aptas para la produccin de vino, por ejemplo, podrn producirlo y zonas ya de por s secas puede que se deserticen. El reto radicar en la capacidad de adaptarse, en la cuanta de recursos econmicos disponibles por los agricultores a cambiar sus cultivos. Seguramente los gobiernos de pases industrializados subvencionarn y darn formacin a los agricultores para este cambio, pero en pases pobres en donde los agricultores apenas tienen recursos econmicos, las consecuencias sern muy duras y catastrficas para muchas familias. Recordemos la alta tasa de suicidios entre agricultores ante la impotencia de seguir cultivando unas tierras que durante generaciones sus antecesores s pudieron hacerlo. Por otra parte, se espera que el cambio climtico intensificar las catstrofes naturales (como fuertes lluvias, inundaciones o sequias prolongadas). Estos fenmenos provocarn bajadas en la produccin de alimentos en ciertas zonas, que en un contexto de pobreza derivarn en el xodo de sus pobladores. Ante este escenario la respuesta securitizadora de los estados y de las empresas agroalimentarias est siendo acaparar tierras cultivables en cualquier parte del planeta y producir alimentos que sean enviados a cualquier otra parte del mismo sin tener en cuenta ni hacer previsiones de las posibles hambrunas que pueden producirse localmente. Si ello pasa dejarn que sean las ONG de ayuda humanitaria las que pongan la tirita o que acten organismos de Naciones Unidas repartiendo alimentos bsicos. Por todo ello, slo nos cabe un cambio filosfico y de concepcin sobre la vida. Tenemos que aprender e implantar la estrategia y cultura de accin feminista, actuar en cada uno de nosotros, cambiar nuestros hbitos y nuestra escala de valores, en definitiva, vivir de otra manera; y, por otra parte, es necesario que se rompan las relaciones simbiticas estadocorporaciones, hay que romper con la cooptacin de las administraciones pblicas por parte de las empresas cuyos intereses son los de los accionistas y no el bien comn de la humanidad.

Fuente: http://www.fuhem.es/ecosocial/noticias.aspx?v=10478&n=0



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter