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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2018

El escudo de Venezuela

Manuel Cabieses D.
Rebelin


Nada ms parecido a los preparativos de un ataque armado que la escalada de sanciones norteamericanas y europeas contra Venezuela.

El fuego artillero diplomtico, econmico y meditico intenta debilitar las defensas de Venezuela para disminuir los costos de una intervencin militar. El coro vergonzoso del Grupo de Lima hace lo propio desde una retaguardia que la historia condenar en forma implacable.

As comenzaron siempre las intervenciones norteamericanas en Amrica Latina. Tanto las que llev a cabo con sus propias fuerzas como las que instrument con mano mora.

No es indispensable remontarse al pasado para demostrarlo. Pero no es tarea ociosa si se hace de la mano de ese gran latinoamericano que fue el periodista argentino Gregorio Selser (1).

Los chilenos conocemos en carne propia los mtodos del Gran Buitre del Norte para derrocar gobiernos leales a sus pueblos. Hasta hoy sufrimos los efectos de la trama conspirativa, financiera y meditica que desemboc en el golpe militar de 1973, en el terrorismo de estado de la tirana y en su herencia vigente en los antivalores de la economa, la poltica y la cultura de Chile.

El imperio no ha logrado romper la unidad pueblo-fuerzas armadas, piedra angular del proceso bolivariano. Fracas tambin el intento de asesinar al presidente Nicols Maduro y a la cpula civil y militar del estado venezolano. Al imperio no le queda otro camino que la intervencin militar y no hace misterio de sus intenciones. As lo admite el Comando Sur de los EE.UU. Sus amenazas, que agitan el garrote de Monroe, humillan a toda Amrica Latina y el Caribe.

Cabe preguntarse si los sucesivos fracasos de la conspiracin anti venezolana no estn acelerando los planes de agresin armada a la patria de Bolvar.

La disposicin a facilitar el dilogo en Venezuela que muestra ahora la Unin Europea quizs no sea sino el gesto de un Poncio Pilatos en vsperas de la agresin. El repetido fracaso del dilogo sera la excusa ad hoc cuya ejecucin queda en manos de una oposicin cuya nica exigencia es la renuncia del presidente Maduro. La situacin ya se vivi en enero de este ao en Repblica Dominicana. La delegacin opositora encabezada por Julio Borges se neg a ltimo momento a firmar el acuerdo negociado con el gobierno. El mismo Borges que hoy aparece como autor intelectual del intento de magnicidio del 4 de agosto.

Revisar la historia contempornea de las intervenciones militares norteamericanas en nuestro continente, demuestra que el patrn blico se repite en Venezuela. En el pasado reciente EE.UU. invadi Granada (1983), Panam (1989) y Repblica Dominicana (1965). Para esto ltimo Washington cre una Fuerza Interamericana de Paz (FIP). Los marines yanquis fueron reforzados con soldados de Brasil, Honduras, Paraguay, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador. En el panorama poltico actual de Amrica Latina no faltaran gobiernos sicarios dispuestos a participar en una FIP contra Venezuela, sobre todo si hay una gratificacin de por medio.

EE.UU. tambin organiz invasiones con fuerzas mercenarias en Guatemala (1954) y Cuba (1961). En la primera tuvo xito y logr derrocar al presidente Jacobo Arbenz. En Playa Girn, en cambio, mordi el polvo de la derrota y su agresin fortaleci la moral revolucionaria del pueblo cubano. Hasta hoy Cuba resiste el bloqueo que Naciones Unidas condena todos los aos.

Lo que sucede con Venezuela es una rplica casi exacta de lo que fueron los preparativos de la invasin norteamericana a Iraq o las intervenciones en Libia, Afganistn y Siria. Conflictos sangrientos que se prolongan hasta hoy y que han originado las masivas migraciones a travs del Mediterrneo al costo de centenares de vctimas.

No cabe duda, entre tanto, que a pese a las graves dificultades econmicas y sociales que cuestan al pueblo venezolano mantener su independencia y dignidad, y a la siniestra tarea de la quinta columna opositora al servicio de una potencia extranjera, la unidad pueblo-fuerzas armadas se ha galvanizado en un sentimiento patritico muy fuerte.

El patriotismo en defensa de su derecho a la autodeterminacin, es el escudo de la Venezuela bolivariana. Sus potenciales agresores no deberan subestimar el coraje de un pueblo orgulloso de sus tradiciones de lucha.

 (1) Cronologa de las intervenciones extranjeras en Amrica Latina (1776-1945)

 www.puntofinalblog.cl 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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