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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2018

Entrevista a Mirta Nez, profesora de Historia de la Comunicacin Social en la Universidad Complutense
En los campos de concentracin franquistas se aplic la venganza mediante el hambre y el hacinamiento

Enric Llopis
Rebelin


All se les reclua, reeducaba, torturaba y preparaba para el trabajo esclavo dentro de la nueva Espaa fascista. El historiador Javier Rodrigo afirma que los campos de concentracin comenzaron a abrirse en noviembre de 1936 (antes a los prisioneros de guerra se les encarcelaba o se les asesinaba in situ), y llegaron a sumar 180 (de ellos 104 estables). En el artculo Internamiento y trabajo forzoso: los campos de concentracin de Franco (Hispania Nova, 2006), Rodrigo seala que estos campos de prisioneros comenzaron a cerrarse en 1939, aunque el de Miranda de Ebro (Burgos) se mantuvo hasta 1947. Rechaza eufemismos e interpretaciones blandas, hasta el punto de afirmar que Espaa se convirti durante aquellos aos en un enorme campo de concentracin.

En uno de estos campos, el de Albatera (San Isidro, Alicante), el profesor de la Universitat de Valncia Ricard Camil Torres calcula que hubo entre 16.000 y 22.000 internos; Las condiciones eran infrahumanas; all todo era hambre, sed y miseria; 78 personas murieron de inanicin durante el primer mes y 60 ms de tifus, detalla en el libro colectivo Franquisme i repressi. La repressi franquista als Pasos Catalans (Universitat de Valncia, 2004). Los primeros reclusos llegaron la mayora desde el puerto de Alicante- a partir de abril de 1939; el campo de concentracin fue clausurado en octubre. Empez entonces el traslado en tren en condiciones inhumanas- a la estacin de Valencia, subraya Ricard Camil Torres. Segn el historiador, en el campo de concentracin de Portaceli (Valencia) los reclusos se encontraron con el hacinamiento, el hambre, la crueldad de los guardianes y falangistas que les forzaban a cantar el cara al sol; el campo de Portaceli cerr cuando los ltimos internos fueron a enfrentarse a los tribunales montados por los vencedores.


Fuente: Associaci Stanbrook

En octubre de 2017 la Associaci Stanbrook (Centre dEstudis i Documentaci de la Memria Republicana) organiz las primeras jornadas sobre el campo de concentracin de Portaceli; adems la asociacin ha producido un documental sobre este campo de internamiento. Tambin la editorial LEixam ha publicado en 2018 el libro colectivo El camp de concentraci de Portaceli (1939-1942). Por otra parte, la profesora de Historia de la Comunicacin Social en la Universidad Complutense, Mirta Nez, ha impartido una conferencia sobre sobre el centro de reclusin organizada por el Aula dHistria i Memria Democrtica de la Universitat de Valncia. Nez es autora del artculo La doma de los cuerpos y las conciencias, 1939-1941. El campo de concentracin de Porta Coeli, publicado en 2012 en la revista Hispania Nova.

-En el artculo de Hispania Nova recoges la definicin que hace Javier Rodrigo sobre Portaceli en Cautivos. Campos de concentracin en la Espaa franquista, 1936-1947 (Crtica, 2005). Se trata de un campo provisional con la funcin de redistribuir presos a otros centros; dependa de la Jefatura de Campos de Concentracin y Batallones Disciplinarios (JCCBD) -adscrita al Ministerio del Ejrcito-, una vez se suprimi la Inspeccin de Campos de Concentracin de Prisioneros (ICCP).

El campo estuvo emplazado en el trmino municipal de Serra (Valencia) y data del final de la guerra civil, a partir de marzo de 1939; tiene adems una vida breve, ya que deja de existir aproximadamente en 1941. Hay diversas fuentes sobre la cifra de recluidos. Algunas entre 6.000 y 8.000 internos- me parecen exageradas, pero haba poca informacin; creo que el nmero debi de acercarse a los 2.000. Los campos que se constituyen en Espaa tienen un primer objetivo: recluir a los soldados y oficiales vencidos -a los que muy pronto se divide- y ejercer sobre ellos un tratamiento de castigo y venganza por vas como el hambre, la suciedad y el hacinamiento. Este trato se aplic tambin a la poblacin civil derrotada, es decir, afect no slo a los combatientes que ya no disponan de armas sino tambin a su entorno familiar. Por esto era muy importante que el recluido tuviese el apoyo de sus familiares, por ejemplo en forma de comida y ropa limpia. Esta era una constante en Portaceli y en el resto de campos de concentracin.

-Qu singulariza a este campo de internamiento? Porque, segn Javier Rodrigo, ms de 300.000 presos republicanos pasaron por estos laboratorios de la Nueva Espaa durante la guerra, y cerca de 200.000 tras la derrota de 1939. ste investigador recuerda las palabras del director de la crcel modelo de Barcelona, Isidro Castelln, en 1941: un preso era la diezmillonsima parte de una mierda.

Coincidieron en un espacio diferentes establecimientos que compartieron la denominacin de Portaceli; un monasterio-cartuja medieval fundado en el siglo XIII, que sobrevivi a la guerra civil; adems la Repblica comenz a construir un sanatorio para tuberculosos, que no pudo terminar por la irrupcin del conflicto blico. Cuando ste finaliz, se implant un campo de concentracin con alambradas; se produjo una evolucin, ya que el franquismo tambin le dio un uso de crcel y sanatorio para prisioneros.

El campo de concentracin de Albatera fue un primer filtro y, en la que medida en que se iba depurando a los vencidos, el de Portaceli constituy un segundo filtro. Se trataba de un campo de clasificacin, en el que no hubo mujeres recluidas; desde Portaceli se derivaba a los presos a otros lugares, aunque haba internos que -por su estado de enfermedad- se quedaron en el sanatorio; ste fue muy importante ya que no existan muchos sanatorios-prisin para tuberculosos; otro ejemplo es el Castillo de Cullar, en Segovia. En la poca hay, adems, una explosin de la enfermedad de la tuberculosis por las circunstancias de la guerra, la falta de cuidados, de medicamentos y la voluntad de represaliar a los vencidos.

-Por qu destacas la figura de Emilio Tavera Domnguez?


Porque sobresali como un mando benvolo en un entorno en que primaba el castigo y la arbitrariedad. Este capitn retirado de la Guardia Civil y reincorporado al ejrcito fue el segundo jefe del campo de concentracin de Portaceli adems de un referente en el cumplimiento estricto de la reglamentacin. Intervino para impedir que los falangistas liberaran y pudieran depurar a presos republicanos del campo de concentracin. Las huestes paramilitares, falangistas en este caso, pero que podan ser los carlistas en el norte de Espaa, actuaban al margen incluso- de la legalidad represiva que exista en la poca. La accin de Tavera y otros pocos fue importante porque trataron de que prevaleciera lo jurdico frente al arbitrio privado de estos grupos, la utilizacin de la legalidad a favor de los suyos, sus protegidos, familiares y vecinos ricos. Escribi una carta a Franco dando cuenta de estos hechos.

-Tambin subrayas la accin de capellanes y curas tanto en el campo de concentracin como despus, al transformarse en crcel, para la adaptacin fsica y psicolgica de los internos. Cmo fue la gestin del campo de concentracin de Portaceli y la situacin de los prisioneros?


Una gestin totalmente militarizada. Hay bastantes testimonios sobre la falta de agua, aunque otras voces sealan una cierta mejora respecto al campo de Albatera. En Portaceli los presos al menos contaron con una fuente para asearse y lavar la ropa; tambin hubo una intervencin de los mandos para que los recluidos pudieran comer caliente, cuando al principio esto no era posible (la historiadora se hace eco en el artculo La doma de los cuerpos y las conciencias de las memorias de Sixto Agudo, militante del PCE detenido en Alicante en marzo de 1939 y enviado de Albatera a Portaceli: Notamos un cambio sensible Exista una mejor organizacin. La comida era caliente (). Tambin exista un pequeo botiqun, asistido por mdicos prisioneros; pero, en su esencia, el rgimen de internamiento era el mismo que habamos vivido; otra versin recogida por la autora es la del brigadista Theo Francos, quien estuvo en Portaceli tras pasar por los campos de Los Almendros y Albatera: En este antiguo sanatorio las condiciones de internamiento son tan espantosas como en Albatera; segn el interno Isidro Guardia, el que tiene algo de lo que le envan sus familiares, se mantiene regularmente bien; de lo contrario pasa mucha hambre. Nota del entrevistador).


Fuente: Diari La Veu

-Por ltimo, qu testimonios consideras relevantes para acercarse a la realidad de este campo de prisioneros, sanatorio y crcel? Citas al investigador Vicent Gabarda, autor de Els afusellaments al Pas Valenci (1938-1956), que caracteriza al sanatorio para tuberculosos como verdadero gueto donde dirigan a los presos desahuciados, con el fin de aislarlos de sus compaeros, ms que para curarles.

Por ejemplo la obra de Llus Marc i Dachs Llaurant la tristesa. El campo de concentraci dAlbatera i la pres de Portaceli (Mediterrnia, 1998); Llus Marc fue miembro del Consell de Sanitat de Guerra de la Generalitat de Catalua y estuvo en Portaceli. Hay tambin referencias a que, dadas las circunstancias en que llegaban los soldados y permanecan los reclusos -condiciones terribles y en algunos casos con tuberculosis muy avanzada-, estos reclamaron atencin mdica. Sixto Agudo cuenta en sus memorias que de manera muy excepcional el doctor Peset Aleixandre, recluido en Portaceli antes de ser fusilado, pudo dispensar alguna atencin a los enfermos (Mirta Nez afirma en el artculo La doma de los cuerpos y las conciencias que el hecho de tener una enfermedad y ms de 50 aos mermaba sustancialmente la esperanza de vida; los periodos de hambre y fro por ejemplo el final de la guerra y el comienzo del invierno- tambin incrementaron la mortalidad. Nota del entrevistador).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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