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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2018

Monarqua sin mana

Isidoro Moreno Navarro
Rebelin


Hace casi noventa aos, Blas Infante -que tena una slida formacin intelectual y estaba, por ello, al tanto de las ms importantes obras de la Antropologa europea- acusaba a la mayora de los polticos de su poca de creer en el mana: un aura o cualidad extra-natural que, por nacimiento o por haber tenido alguna visin o por su cargo, poseeran determinadas personas. La pervivencia actual de la institucin monrquica en algunos pases no se entiende sin la permanencia, bien que oculta, de esta creencia (propia de sociedades arcaicas) que hace al rey (o la reina) inviolables e i-rresponsables. No se les puede pedir responsabilidades porque se les reconoce pertenecientes a una categora especial, distinta a la de los sbditos o el resto de los [email protected]: porque tienen mana.

Esta atribucin de mana a los monarcas se ha ido reduciendo en todas partes, sobre todo a partir de la desaparicin de las monarquas absolutas. Qu hace, entonces, que se mantenga hoy la monarqua en lugares con sistemas democrticos, como Inglaterra, Holanda o los pases nrdicos? Sin duda, es su papel simblico, el que los monarcas no acten (y se conformen con vivir, ellos y sus familias a cuerpo de rey) y su neutralidad (al menos pblica) respecto a los temas polticos. La reina de Inglaterra, por ejemplo, no ha intervenido para nada en el tema del Brexit ni, antes, cuando se pact el referndum de autodeterminacin de Escocia. Todo lo contrario de lo ocurrido hace un ao en el Reino de Espaa, en que el rey pronunci un solemne discurso tras el uno de octubre pronuncindose en el sentido que todos sabemos y con una dureza tal que hubiera sido coherente lo hiciera con el uniforme de capitn general.

Si la corona ya no puede asentarse en la creencia en el mana, ni tampoco es referente simblico de una clara mayora ciudadana (no puede olvidarse que la actual restauracin monrquica fue voluntad del dictador de El Pardo) y no guarda ni siquiera un mnimo de apariencia de neutralidad poltica, en qu puede asentarse? El parlament de Catalunya acaba de reprobado. Sacrilegio! gritan quienes todava creen (o dicen creer) en el mana de la institucin, exigiendo que los sacrlegos sean severamente castigados. Pero incluso en la prensa de estado se dice ya que es un disparate pretender proteger al rey de toda crtica. Quiz quieran construir lo imposible: asentar el mantenimiento de la dinasta sobre una base democrtica. Pero si alguna posibilidad de ello pudiera haber habido alguna vez, hace un ao lo imposibilit para siempre Felipe VI. Y no solo en relacin a los catalanes.

Isidoro Moreno Navarro. Catedrtico Emrito de Antropologa Social. Miembro de Asamblea de Andaluca.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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