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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2018

La inflacin describe quin tiene poder

Julio C. Gambina
Rebelin


Pueden los trabajadores o las trabajadoras aumentar el precio de la fuerza de trabajo, o lo que es lo mismo el salario?

Solo pueden si acumulan suficiente poder para enfrentar a las patronales, sean del sector pblico o del privado.

Algo similar ocurre con las jubiladas o los jubilados, tanto como las o los perceptores de planes sociales, o aquellos empresarios cuyo destino se liga al consumo de stos.

Los que s tienen poder para aumentar son las petroleras, los especuladores, los grandes exportadores, las privatizadas de servicios pblicos.

Es as desde que las petroleras dolarizaron sus precios y acordaron con el Gobierno la actualizacin recurrente de sus precios. Contra una inflacin de 32,4% acumulada desde enero a septiembre, los combustibles subieron cerca del doble.

No hay duda que es una de las partes que se reconocen entre los ganadores de la poltica econmica del Gobierno Macri. Resulta la misma consideracin para las privatizadas de servicios pblicos, con actualizaciones tarifarias en el ltimo ao por encima del 50%, contra una inflacin anual del 40,5%.

Los especuladores cuentan en su haber un cambio en la cotizacin del dlar del orden del 130% en lo que va del ao; una tasa de referencia del BCRA por encima de la inflacin acumulada (40,50%) e incluso de la esperada (48/50%). El BCRA estableci una tasa no menor a 60% hasta diciembre prximo y paga por las colocaciones bancarias va LELIQ, Letras de Liquidez que solo pueden adquirir los bancos, casi el 74%.

El incremento en la cotizacin de las divisas, 1 dlar a 37,50 pesos, mejora la rentabilidad de los grandes exportadores del campo, la minera, la industria o los servicios.

Tambin vale registrar el beneficio para los acreedores de la deuda pblica, beneficiados con elevadas tasas de inters y riguroso cumplimiento de pagos, ya que el ajuste fiscal no incluye al gasto financiero.

El dficit cero remite al gasto fiscal primario, o sea, antes de pagar intereses. Estos estn a la cabeza del compromiso de pago, por lo que el resto de los gastos se someten al ajuste, que ahora ya no es gradual, sino de shock y se manifiesta en la ley de Presupuesto.

La inflacin es una cuestin de poder

Estn los que pueden imponer precios y los que no, lo que supone una disputa por el ingreso.

El ingreso es un espejo del producto por lo que:

a/ Ingreso=Producto, parte esencial de las cuentas macroeconmicas; donde,

b/ Ingreso=consumo ms ahorro ms/menos saldo comercial; y

c/ Producto=Consumo ms inversin ms/menos saldo comercial)

Si consideramos el contexto de recesin, cada del producto, inducida por la poltica monetaria del BCRA y del Gobierno Macri, ocurre una merma en simultneo de los recursos (Ingreso) a distribuir en el conjunto de la poblacin.

La cada prevista por el Gobierno es de -2,4% del Producto para el 2018 y del -0,5 para el 2019.

Para el FMI es -2,6% para 2018 y -1,6% para 2019. La CEPAL seala en una evaluacin ms pesimista que ser del -2,8% y del -1,8% para el presente y siguiente ao.

Sea una u otra cifra, ninguna augura una mejora de los ingresos y con ello la aceleracin de la disputa por el mismo y el conflicto social desplegado.

Ocurren dos fenmenos en simultneo. Uno se procesa entre los sectores empresarios, incluso entre aquellos que son parte la cpula empresarial, y en otro plano, entre aquellos y el conjunto de la sociedad de ingresos fijos y reducidos.

Los primeros disputan entre s, va cambios en los precios relativos (unos aumentan ms que otros), y en conjunto subordinan a la mayora social al poder de la concentracin y centralizacin de la economa.

En el 2001 se manifestaba entre quienes pretendan avanzar hacia la dolarizacin, caso de las privatizadas de servicios pblicos, o quienes pugnaban por la devaluacin para hacer competitiva la produccin local.

Hoy pretenden recomponer precios aceleradamente, caso de las privatizadas es evidente, tanto como de los exportadores.

Se trata de la disputa recurrente por la hegemona del orden econmico en la Argentina, como disputa de largo aliento que no termina de consolidarse.

Al poder oligrquico asociado al capital externo se le disput la hegemona en la cpula en tiempos de industrializacin sustitutiva desde las primeras dcadas del Siglo XX.

Con la crisis de los 70 y la solucin aperturista derivada de las polticas hegemnicas en tiempos de dictadura genocida y luego en los 90, se habilit la revancha neo-conservadora par restaurar posiciones perdidas en el poder.

Se trata de un fenmeno local en el marco de la evolucin del sistema mundial en tiempos de globalizacin, los 80/90 del Siglo pasado, por lo que se destaca el papel del capital externo, que actu en todos los mbitos de la actividad econmica, primaria, secundaria, terciaria, para subordinar el orden socioeconmico a la lgica de la transnacionalizacin.

La deuda externa y especialmente pblica, creciente desde los tiempos de la dictadura, constituy un mecanismo privilegiado para asegurar la profundizacin de la dependencia al capital forneo.

Nuevo orden y disputa hegemnica

El tema en cuestin es gravsimo, ya que el macrismo es un nuevo intento poltico por resolver la cuestin del poder a favor de las fracciones de la burguesa transnacional que acta en el pas.

Para triunfar necesitan disciplinar la capacidad de lucha, resistencia y organizacin de los sectores populares, con larga tradicin y fortaleza en el logro de derechos sociales, sindicales y laborales, colectivos e individuales.

La capacidad de disciplinar a las trabajadoras y a los trabajadores se puede lograr con la eliminacin de derechos y por eso resulta estratgica en la lgica del poder la reforma regresiva de la legislacin laboral y previsional, generando en simultneo la posibilidad de recomponer la tasa de ganancia.

Es por eso que se proponen derrotar estratgicamente a los trabajadores, a las trabajadoras y sus organizaciones para desde all estabilizar el poder en la cpula.

Asistimos a un nuevo tiempo histrico, donde se procesan reestructuraciones de las relaciones sociales capitalistas, especialmente entre el capital y el trabajo, contra los derechos laborales.

Es una tarea que tambin potencia y profundiza una reforma reaccionaria del Estado para sostener la demanda de mayor ganancias del capital concentrado y promoviendo la especificidad subordinada de la Argentina al sistema mundial, atrayendo inversiones y facilitando la movilidad y libertad de circulacin del capital.

Se presenta el problema como una cuestin econmica, aunque tambin es poltica, tal como se evidencia en la realidad del avance de las derechas en variados territorios, casos actuales del Brasil y la enorme votacin del fascista Bolsonaro, o el impredecible Trump.

Pretendemos sealar que no es cuestin de errores en la formulacin de las polticas econmicas, sino que el trasfondo es una reestructuracin integral de la economa, de la poltica y de la cultura, con impacto regresivo para la mayora empobrecida.

Todo ello impone un pormenorizado anlisis del presente para intervenir crticamente a favor de los ms desprotegidos, quienes solo podrn superar la situacin si logran constituirse como sujeto colectivo e instalar nuevas culturas e ideas que expresen formas de organizacin econmica a contramano de la lgica de la ganancia y el capital.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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