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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2018

tica y esttica de la derecha espaola

Rafael Silva
Rebelin


Los fascistas del futuro no van a tener el estereotipo de Hitler o Mussolini. No van a tener gesto de duro militar. Van a ser hombres hablando de todo aquello que la mayora quiere or. Sobre bondad, familia, buenas costumbres, religin y tica. En esa hora va a surgir el nuevo demonio, y tan pocos van a percibir que la historia se est repitiendo

(Jos Saramago)

 

Vox, un partido que se reclama heredero del pasado totalitario de Espaa, dice que tienen derecho a pisotear la democracia porque para eso ganaron la guerra del 36. Son los franquistas de siempre (en este caso, apadrinado y mantenido siempre por Esperanza Aguirre). Su discurso es igual de medieval que el de Bolsonaro: una patria excluyente a la que solo ellos tienen derecho, machismo violento, patriarcalismo infecto, racismo nada cristiano, homofobia, culto a las armas, odio a la democracia, apoyo al capitalismo y, al tiempo, un discurso falso que dice Espaa primero

(Juan Carlos Monedero)

 

La derecha espaola es temible cuando detenta el poder, pero an ms cuando est en la oposicin, piensa que el no gobernar es una anomala que hay que subsanar cuanto antes por cualquier procedimiento. Todo vale, especialmente mentir y despertar en la gente sus instintos ms primarios. Lo hacen porque piensan que Espaa es solamente el Partido Popular que es el nico Partido que la defiende, los dems somos antiespaoles que queremos romper Espaa. Por eso si no gobiernan, su Espaa se disuelve entre los separatistas, terroristas y gente de mal vivir. De ah la necesidad ineludible que tienen de gobernar si se quiere que Espaa perdurey el Rey y la Iglesia

(Herminio Trigo)

 

Gritos furibundos hablando de la Espaa viva que se alza ante el independentismo, la llegada del islamismo, el ataque a la propiedad y a las tradiciones, la vida de ancianos y no-natos. El acto ms atestado de Vox, con la asistencia de 10.000 personas y otras 3.000 que no pudieron entrar al recinto de Vistalegre, segn ellos, se cerr con la Marcha Real y el estupor del resto del Estado Espaol

(Diego Lotito y Vctor Stanzyk)

 

El fantasma de la derecha recorre Espaa. Vuelven a surgir sus monstruos y sus lderes. Envalentonados quiz con el fantasma de la derecha que recorre el mundo de Norte a Sur y de Este a Oeste. Asistimos desgraciadamente a un escenario de avances electorales, entrada en Parlamentos, y vigorizacin de los mensajes de esta derecha mundial de carcter radical, populista y xenfoba. Los mensajes de esta derecha suelen centrarse en el ultranacionalismo y contra la inmigracin. Ambos ejes tienen en comn el desprecio al diferente, la exclusin del otro, el fomento del rechazo al extranjero. En nuestro pas suele ser adems una derecha absolutamente rancia y casposa, tanto en la tica como en la esttica. Todo ello se plasma en la defensa a ultranza de los valores tradicionales, el anti-feminismo, el capitalismo nacional (de amiguetes, que fomenta la corrupcin), o la defensa de "la ley y el orden". En Espaa adems se han apropiado del concepto de patria, fenmeno que se retrotrae al franquismo, pues entienden que slo ellos representan la verdadera Espaa, y los dems somos poco menos que anti-espaoles o anti-patriotas. Practican, en este sentido, una visin uniforme y excluyente de nuestro pas, e incluso en el caso de Vox (y en menor medida Ciudadanos) desean de nuevo un Estado centralista, acabando con el Estado de las Autonomas (ello se ha reforzado tambin a raz del ascenso del independentismo en Catalua). Representan un neofascismo a la espaola, y no tienen empacho en lucir determinada simbologa, expresada en vestimenta, cnticos, proclamas, declaraciones y odas a los smbolos nacionales (la bandera, sobre todo).

En el exterior, vanse los casos de Hungra, Italia o Polonia en nuestro continente europeo, o los de Estados Unidos, Brasil o Argentina en el continente americano. Pero hay ms: en Alemania los neonazis volvieron al Bundestag (AfD), en Noruega, Francia y otros ex Pases del Este su avance parece imparable, y no digamos nada sobre el Gobierno de Israel, o Arabia Saudita, que son Estados absolutamente autoritarios. Podramos poner infinidad de ejemplos ms. En el Parlamento Europeo tenemos una presencia ciertamente extensa de las fuerzas polticas de la ultraderecha, representando el 17% de los eurodiputados, 130 sobre 751 (tal como nos indica Jess Snchez Rodrguez en este reciente artculo para el medio digital Rebelion). Aqu el abanico est compuesto por el Partido Popular Europeo, los Conservadores y Reformistas Europeos, el grupo Europa de las Naciones y de las Libertades, Europa de la Libertad, Democracia Directa y el grupo de los no inscritos. Pero en realidad... Qu significa ser de derechas? Nosotros ya intentamos explicarlo en sentido general en este artculo, y sus posturas misgenas, racistas, clasistas, homfobas, etc., se pueden apreciar claramente en la inmensa mayora de estas formaciones. Segn el estadounidense Bernie Sanders (en entrevista al medio The Guardian, citada por Pedro Santander en este artculo del digital Rebelion), estamos asistiendo al surgimiento de un nuevo eje autoritario. Segn Sanders, sus lderes estn conectados a una red de oligarcas multimillonarios que contemplan al mundo como su inmenso juguete econmico, y organizan su estrategia como un frente comn. No estn solos. Cunta razn tena Nicols Maduro cuando se refera al eje Madrid-Bogot-Miami, como cerco hostil a sus polticas. Pertenecen y despliegan grandes alianzas internacionales, que estn en estrecho contacto entre s, comparten tcticas, y como en el caso de los movimientos de extrema derecha europeos y estadounidenses, incluso comparten algunos de sus financiadores.

El gran objetivo de esta extrema derecha sera derribar el orden mundial surgido posteriormente a la Segunda Guerra Mundial, que segn ellos, limita su acceso al poder y a la riqueza. Y as, los discursos y programas de esta alianza mundial conservadora y neo-fascista comparten muchas caractersticas comunes: hostilidad hacia la democracia, rechazo a la diversidad (de pueblos, de culturas...), y obsesin por impedir a toda costa que alcance el poder poltico la izquierda anticapitalista. Ellos estn, siguen an, instalados en la idea de que el Gobierno debe beneficiar a sus propios intereses, y de ah su acoso y derribo hacia todo lo que huela a pblico, o a organizacin social. Pero volvamos al caso espaol, que es el que nos ocupa. Recientemente Vox consegua reunir a ms de 10.000 personas en un acto en el Palacio de Vistalegre. Mediante espantosas consignas y mensajes excluyentes, estos "espaoles" revitalizan o vuelven a traernos a la memoria (al igual que el PP y Ciudadanos, sus compaeros de ideario) la oscuridad del franquismo. Son mentirosos, arrogantes, trasnochados, y el pueblo les importa un pimiento en adobo. Sus intereses son los mismos que los de las grandes empresas, sus miras son las mismas, sus objetivos, actitudes y su prepotencia tambin. No creen en los pueblos. Reniegan de la sociedad. Son vergonzantes vasallos de la Monarqua. esa misma que les procura los negocios. Son manijeros de los ricos y poderosos. Slo entienden Espaa cuando la gobiernan ellos. En palabras de Juan Carlos Monedero: "A la derecha cobarde que se llena la boca de Espaa, le sobra media Espaa. Esa derecha es la que trajo aqu a las tropas moras en el 36 para violar espaolas, es la que entreg las bases, suelo espaol, a los norteamericanos, es la que trajo a una dinasta extranjera, los borbones, a reinar en Espaa, y es la que ahora pide que Bruselas tumbe la decisin de mejorar la vida de la gente pobre en Espaa".

Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal forman en nuestro pas ese tro de la derecha, que compite entre s por endurecer sus mensajes, por evolucionar cada vez ms hacia la derecha extrema. Son la versin "a la espaola" del Frente Nacional Francs, o de la "Alt-Right" norteamericana. Pero igual simpatizan tambin con el hngaro Viktor Orban o con el italiano Matteo Salvini. Son la derecha pura y dura. Cada una con sus matices, pero derecha al fin y al cabo. Vox es el ms reciente de la saga. Surgi a finales de 2013 como una especie de escisin a la derecha de la derecha del PP, tanto en Euskadi como en el resto del Estado. El PP se le quedaba corto, pequeo para algunas cuestiones. Simpatizan con sus filas nombres tan conocidos como Fernando Snchez Drag, Carmen Lomana, Jos Antonio Ortega Lara o Hermann Tertsch. Proponen, entre otras muchas barbaridades, eliminar directamente las leyes que amparan a las vctimas de la violencia de gnero (ellos usan, al igual que los jerarcas de la Iglesia ms casposos y retrgrados, o al igual que los de "Hazte Or", la denominacin "ideologa de gnero" para referirse a los avances en leyes y en normas sociales que hagan avanzar el feminismo y proclamen la igualdad de sexos), la derogacin de la Ley de Memoria Histrica, la ilegalizacin de los partidos independentistas, la eliminacin del Estado de las Autonomas, la expulsin de los migrantes ilegales (y tambin de los legales que hayan cometido delitos), etc. Sus ideologas son totalitarias, piden perseguir ideas, exaltan el nacionalismo, siembran odio contra el diferente, se adhieren a las ms rancias tradiciones, son amigos del patriarcado, fervorosos del capitalismo. Esto, en una palabra, es fascismo. Para evitar eso que han llamado "ideologa de gnero", que segn Vox se difunde desde los colegios, proponen una medida que han denominado "Pin Parental", mediante la que pretenden que los padres y las madres de los alumnos y alumnas tengan que dar su consentimiento previo y expreso "sobre cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas o sobre la sexualidad, que puedan resultar intrusivos para la conciencia y la intimidad".

Pero sus medidas para combatir esa "ideologa de gnero" no acaban ah. En este artculo del medio Pikara Magazine las explica muy bien Andrea Momoitio: En Vox piensan que el machismo es un mito. No creen que los asesinatos machistas respondan a una lgica estructural del sistema. Por tanto, piensan que las medidas de accin positiva hacia las mujeres, tomadas durante los ltimos aos, hay que eliminarlas. En su lugar, proponen una "ley de violencia intrafamiliar que proteja por igual a ancianos, hombres, mujeres y nios. Supresin de organismos feministas radicales subvencionados, persecucin efectiva de denuncias falsas. Proteccin del menor en los procesos de divorcio". En este sentido, proponen la custodia compartida como regla general. Tambin proponen la supresin de las cuotas en las listas electorales. Asmismo, proponen eliminar de la sanidad pblica "las intervenciones quirrgicas ajenas a la salud (cambio de gnero, aborto...)". Como vemos, no slo se apropian de la idea de Espaa, sino tambin del concepto de salud, que entra nicamente en lo que a ellos les cabe en su limitado entrecejo. Defienden al modelo de "familia cristiana" como pilar de la sociedad, reflejando la misma concepcin que la alta jerarqua catlica. Y tambin como ellos, atacan a los colectivos LGTBIQ, ya que declaran que "Los actos del orgullo gay son una imposicin ideolgica". Sin comentarios. Su ideario tambin favorece al ms descarnado capitalismo neoliberal de carcter populista, defendiendo una drstica reduccin del gasto pblico, medidas para favorecer la propiedad privada y limitando las competencias del Estado en favor de las empresas, bajando los impuestos a las mismas, y manteniendo la precariedad laboral. Como afirman Diego Lotito y Vctor Stanzyk en este artculo para el medio Izquierda Diario: "El descaro con el que Vox presenta y defiende su programa, en contraposicin con el PP y Ciudadanos ("la derechita cobarde y la veleta naranja") es uno de sus sellos de identidad. Como dijo el propio Abascal, da igual que los tachen de fachas, racistas, homfobos o machistas, porque para ellos son medallas que llevan con orgullo en el pecho".

Vox representa, sin duda, no slo la derecha ms arrogante y sin complejos, sino la radicalizacin del sector que busca una solucin reaccionaria y a la defensiva de todo lo que se va al garete del Rgimen de la Constitucin de 1978. La derecha entiende como una obligacin moral lo que ellos llaman "garantizar la continuidad de Espaa", casi como por la gracia de Dios, aunque le importen un bledo esos "espaoles" con los que tanto se llenan la boca. Dicen que representan a la Espaa que se alza ante la invasin de los extranjeros, ante la discriminacin del hombre para favorecer a la mujer, o ante la ruptura de nuestra integridad territorial gracias a los separatistas. Todava estn en los tiempos de Don Pelayo, o de la Reconquista, o del Descubrimiento de Amrica, y parecen aorar los tiempos gloriosos de una potencia colonial que ahora asiste a su declive. Su esttica rancia, su discurso totalitario y su actitud bravucona se complementan a la perfeccin con su ideario absolutamente anacrnico y antidemocrtico. Para ellos, y tomando las palabras de Rodrigo Amrola en su artculo para el medio Cuarto Poder: "La Espaa viva estara levantndose para hacer frente a la decadencia de un pas otrora glorioso, dirigido ahora fatdicamente por unas lites progresistas, corruptas y timoratas, que estaran favoreciendo la inmigracin ilegal, la desigualdad a travs de las leyes de gnero, y en ltimo extremo, llevando a Espaa a la desmembracin por culpa de su tibieza frente a Catalua y el caf para todos del Estado autonmico". Pero como decimos, este mensaje absolutamente intolerante de Vox est obligando a sus compaeros del arco derecho a radicalizarse si es que pretenden competir por esa porcin del electorado, ese electorado que se desplaza a la derecha, y lo hace cada vez de una forma ms agresiva. Ciudadanos y el PP ya se estn poniendo las pilas, pero tambin estn sufriendo las consecuencias. La deriva ultraliberal de la formacin naranja ha conducido a la dimisin de su eurodiputada Carolina Punset, cuya carta completa recoga eldiario.es en este artculo de Carmen Moraga.

No obstante, como decimos, Vox es la opcin que presenta un programa maximalista, con tintes prepotentes, aduciendo que ellos s se atreven a plantear lo que el resto de la derecha no es capaz, por falta de conviccin, por intereses partidistas o por simple cobarda. Son los hooligans de la derecha. Para los que ya tenemos cierta edad, Vox es lo ms parecido a la antigua Fuerza Nueva de Blas Piar. No han evolucionado ni un pice. Se han detenido en el tiempo. Son nuevas generaciones de viejas generaciones. El analista y activista David Karvala realiza un completo anlisis sobre Vox en este artculo para Marx21, cuya lectura completa recomendamos, entre otras cosas porque expone algunas estrategias interesantes para luchar contra la demagogia y el populismo de derecha extrema de este tipo de formaciones y sus adlteres ideolgicos en el plano social. Para combatir este tipo de formaciones polticas, no slo es necesario un programa radicalmente de izquierda transformadora y anticapitalista, sino una lucha social decidida y unitaria que denuncie lo que en verdad significan sus peligrosas propuestas. Como explica con irona Herminio Trigo en este artculo para el medio Nueva Tribuna: "Ya sabemos que estn dispuestos a todo por salvar a Espaa, ya lo hicieron en el pasado sus antecesores y aunque cost centenares de miles de muertos, la salvaron de las hordas marxistas, de la masonera y de los ateos. Ahora estn dispuestos a salvarla de las miserias bolivarianas que, con presupuestos como el que han presentado en Bruselas, nos conducen al hambre y a la pobreza. Tenemos que estarles agradecidos, son unos patriotas de pura cepa". De nosotros depende que toda esta tropa aterrice en el Congreso de los Diputados (aunque sea slo con un representante), o que contine en la irrelevancia poltica hasta su desaparicin.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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