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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2018

El Gobierno declara guerra a la Universidad Pblica?

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


La deuda histrica del estado con la universidad publica colombiana, aparte de econmica es tambin de autonoma y respeto por las conquistas histricas alcanzadas por profesores y trabajadores a la zaga de la rebelda incansable de los jvenes. La nueva constitucin basada en derechos, es reiteradamente burlada por los deudos de la vieja constitucin de la escolstica y, el gobierno desde entonces le declar la guerra a la universidad publica y en general a la educacin de los nios y jvenes de los sectores populares que son las cuatro quintas partes de la poblacin colombiana. Con la ley 30 le hizo creer al pas que haba una poltica publica y le entreg un botn a los financistas para que acumularan mas capital, a la vez que converta la autonoma en asunto meramente formal, aunque haba sido elevada a la categora de derecho fundamental garante de la sostenibilidad.

Mantener en estado de vulneracin a la autonoma, le ha permitido al gobierno obstaculizar libertades de enseanza, catedra, investigacin, protesta, asociacin, reunin, expresin, construccin democrtica de la institucin y de sus reglas y mandatos. La injerencia del Ministerio de Educacin, desde sus salas de expertos y por delegacin a los pares traza las bases de lo que se debe ensear, aprender, hablar, decidir que impida el reino al pensamiento critico, que de ocurrir deber ser acallado, perseguido y hasta asesinado. Los estndares de calidad, han demostrado su fracaso, igual que las pruebas de estado eliminan pluralidades y limitan el pensamiento y las capacidades propias, salidas de los territorios y de las demandas de cada tiempo, lugar y modos humanos de relacin. La tendencia a homogeneizar se volvi obsesiva tratando de someter a las reglas de centro a la periferia, de urbano a lo rural, de gobierno a subalternos. De llegar a ocurrir lo contrario el poder hegemnico se desborda en manipulaciones, chantajes y controles. Tambin ha sido tocada la libertad de catedra, violentada, con mecanismos curriculares que redundan en menor circulacin de saberes humansticos y sociales basados en contextos, que permitan aprender para transformar y sobre todo para cuestionar en presente las arbitrariedades y las distorsiones. La hora catedra, que paga al profesor por cada 60 minutos dictados es el mejor ejemplo de desnaturalizacin de la funcin intelectual del profesor, buscando derrotar el espritu de colectivo, de lucha, de inconformidad.

El gobierno actual entre las incoherencias del que manda a callar a la nia esa, la que cree que el cncer se cura con glifosato, la que niega la masacre de las bananeras, el que pide electrizar con choques a los estudiantes o el quema libros, notifica a la sociedad que por su agudo desentendimiento de la realidad, la ciencia, la cultura y los derechos, y por conviccin antidemocrtica, aunque se llamen centro, no le importa la universidad publica. Un buen recuerdo medieval de hace 700 aos, se refiere al rey Jaime II que puso en evidencia que los reyes de Aragn fomentaban y alardeaban de la creacin de universidades, pero no las provean de recursos propios. Entonces acudi al bancaje y la colecta, para sumarlos a los escasos ingresos propios. A discrecin del Rector se crearon multas por infracciones disciplinarias (que seria equivalente a judicializar a estudiantes para tener recaudos) y para socorrer necesidades de carcter general (hoy seria bienestar) y otros recursos fueron regulados estatutariamente, como el bancaje y la colecta. El bancaje era la cuota anual que pagaban los estudiantes por el uso que hacan de los bancos en las aulas del Estudio, para sentarse durante la lectura (los bancarios colectaban y como ahora usaron la plata para otra cosa). Los profesores serian pagados con una cuota anual de cada estudiante por la lectura que reciba (hoy equivaldra a que cada profesor busque a sus estudiantes para fijar su propio sueldo). Esa lgica medieval, hoy parece repetirse por el talante del gobierno, que es responsable de la desfinanciacion, y lo dems tambin, si se recuerda que el mismo grupo de poder ha gobernado durante lo corrido del siglo XXI y ha intervenido de las sucesivas reformas curriculares inconsultas y atrevidas de enfoque mercantil, acrticas y repetidores del discurso y practicas hegemnicas.

El menosprecio del gobierno, la indiferencia del congreso en la alianza de poder (Conservador, Cambio Radical, Centro Democrtico y otros pocos) dejan ver que el sistema medieval del siglo XIV sera el ideal para salir de una vez de las universidades publicas y de paso del reconocimiento a los derechos conquistados desde el siglo XVIII , esto porque ya les declaro una guerra de exterminio, al no proveerla de sus recursos que prefiri meter a la guerra, en lugar de meterlos para la paz firmada que incluye educacin; pero adems le declaro la guerra meditica (Zubiria) acusndolas de infamias, cierres que no han sido, perdidas que no han ocurrido, estigmas que no merece y vendiendo la idea de ser enemigas de la sociedad y; tambin les declaro la guerra a su ciencia y sus verdades, con posverdades y falsedades. Por su diversidad, pluralidad y dignidad colectiva la universidad tiene la mayor capacidad reflexiva y de rebelda para poner al descubierto a los responsables de la tragedia vivida y pedir su sancin moral, tica e incluso penal por la desfinanciacion provocada, las manipulaciones cotidianas y el terror ejercido contra ellas que convirti a unas en victimas.

La universidad y en particular la publica por su naturaleza cultural, cientfica y popular, por no tener dueos, ni obedecer a patrones de conducta o control de las libertades, puede fcilmente dejar en evidencia los alcances de proyectos antidemocrticos y de ultraderecha que suplantan y falsifican la democracia como lo hacen con sus ttulos y certificaciones y revelan que la estrategia de una mentira repetida no es lo mismo que un consenso y que hay pactos de silencio para conservar sus privilegios de clase, de elite, de poder. Al gobierno no le importa la educacin publica, porque no le importan las desigualdades y sus consecuencias trgicas sobre los excluidos y empobrecidos, pero a los jvenes a profesores, trabajadores y estudiantes, si les interesa y no van a cansarse de luchar y resistir porque saben que si no hay universidad para ellos tampoco la habr para sus hijos y vecinos.

P.D. Mi campaa a ocupar el cargo Rector de la UPTC, est en su mejor momento, con conviccin tica y poltica y compromiso social, sin centros de mando, sin directorios polticos debajo, sin atajos ni ataduras. Seremos invencibles en la campaa y generosos en la victoria. Llenaremos las urnas con votos conscientes y decididos a transformar, para impedir el regreso al mundo medieval

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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