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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2018

Poner fin a la precariedad laboral y al lucro con los derechos sociales
Avanzar hacia la unidad de las y los trabajadores pblicos

Irma Parra
Rebelin

Por un Contrato nico en el Estado


Las y los trabajadores a honorarios en el Estado, no somos prestadores de servicios ocasionales, por el contrario, somos trabajadores dependientes, con relacin de subordinacin y dependencia, obedecemos rdenes de jefatura y cumplimos funciones permanentes. Somos una expresin ms de las contradicciones que genera el sistema capitalista el mbito laboral, tenemos deberes, pero no se nos reconocen derechos. Frente a lo anterior, ha sido la organizacin y la lucha consciente las que han logrado instalar el problema de los honorarios a nivel pas, asimismo, ha sido la fuerza sindical la nica capaz de torcer la mano al Estado y alcanzar derechos.

Sin embargo, lo que nosotros y nosotras queremos es acabar con la precariedad laboral, terminar con la desproteccin y vulneracin a las y los trabajadores del Estado. Y para ello, no basta con pasar a la contrata, es decir, a un contrato a plazo fijo. Lo que queremos es igualar las condiciones laborales en el sector pblico y en ese camino acabar con la precariedad y flexibilizacin laboral instaladas a la fuerza por una dictadura sangrienta, profundizada por una democracia embustera.

La lucha por el contrato nico es una demanda a largo plazo que hemos adoptado las y los honorarios agrupados en la Coordinadora Metropolitana de Trabajadores y Trabajadoras a Honorarios. Nuestras organizaciones sindicales luchan por mejorar las condiciones laborales en el cotidiano, alcanzando varios avances como la igualacin a la contrata en permisos por vacaciones, das administrativos, permisos por matrimonio, enfermedad del hijo(a), hora de amamantamiento a hijos(as) menores de dos aos; as como la contratacin de mujeres embarazadas, acceso igualitario a sala cuna, respeto al trabajo sindical de dirigentes y delegados(as), negociacin de convenios anuales, entre otros. Pese a estos avances, consideramos que el trabajo a honorario al ser una forma de precariedad debe dejar de existir, por ello nuestra demanda a mediano plazo es la contratacin del total de honorarios, sin embargo, la solucin al problema es ms profunda, y tiene que ver con la lucha por la modificacin de las relaciones laborales al interior del sector pblico, que se resume en un contrato nico en el Estado, el cual tiene sustento en tres ideas fuerza.

En primer lugar, la nica forma de acabar con la precariedad y flexibilizacin laboral en el Estado es creando un nuevo y nico estatuto que regule las relaciones laborales en el sector pblico. Esta nueva forma de contratacin debe tener la capacidad de adaptarse a las modificaciones de propias de la sociedad, el crecimiento demogrfico, las necesidades y demandas de la poblacin y el tamao que debe tener el Estado como institucin garante de derechos.

En ese sentido, el Estatuto Administrativo, al permitir la contratacin a plazo fijo, as como al dejar abierta la contratacin a honorarios ha dado rienda suelta a la precarizacin laboral, la desproteccin de derechos y la flexibilizacin, desbaratando la llamada carrera funcionaria, que permite estabilidad laboral, mejora en el empleo, capacitacin y promocin del desarrollo de las y los trabajadores, proteccin social, entre otros.

En segundo lugar, debemos avanzar hacia la unidad de las y los trabajadores del Estado, en el mbito material pero tambin subjetivo. La heterogeneidad de contrataciones (planta, contrata, honorarios, compra de servicios, subcontrato) ha generado la existencia de trabajadores de 1, 2, 3 y hasta 4 categora, conviviendo en una misma institucin, en muchos casos, realizando las mismas labores. Esto genera diferencias en la vida material de las y los trabajadores que, realizando las mismas funciones pueden o no tener proteccin social, pueden o no tener derechos laborales, y son o no son reconocidos como funcionarios pblicos.

Por otro lado, adems de generar diferencias en el aspecto material, estas divisiones administrativas y contractuales generan divisiones en el mbito de las relaciones entre trabajadores. Es por ello por lo que, para un trabajador contratado, el o la trabajadora a honorario no vale lo mismo, tiene menos derecho a voz y puede estar sujeto(a) a mayores niveles de maltrato u hostigamiento.

Claramente estas diferenciaciones en el mbito subjetivo, adems, dividen las luchas de la clase trabajadora, fragmentando sus organizaciones e intereses, propiciando la competitividad, las prcticas desleales en el mbito sindical, y un escaso foco centrado en las demandas conjuntas. Esta situacin es de gran conveniencia para el estado como empleador, ya que est comprobado el poder movilizador del sector pblico y el alcance nacional que tienen sus organizaciones.

Esto sumado al escaso desarrollo de conciencia de clase en los gremios del sector, permiten que sus organizaciones se entren en disputas poco relevantes y dejen de lado la lucha por objetivos comunes ms all de las diferencias contractuales o reivindicativas.

En tercer lugar, no vamos a permitir la externalizacin de servicios y la entrada del sector privado al Estado. Nosotros y nosotras queremos ser reconocidos como trabajadores(as) dependientes, como trabajadores pblicos.

La precarizacin del empleo y la diversidad de formas de contratacin ha permitido el creciente ingreso del sector privado al Estado, es decir, el lucro con el servicio pblico. Los organismos del Estado se supone que tienen como fin proveer de servicios a la poblacin que constituyen derechos sociales, derechos que hoy adquieren formas como concesiones, sistemas mixtos de atencin en diferentes planos, subcontrato, entre otras cosas.

En ese sentido, las y los honorarios, en tanto, trabajadoras y trabajadores pblicos, no queremos lucro con los derechos sociales por los cuales trabajamos a diario, ya que trabajamos en servicios de salud (Cesfam y hospitales), en programas de proteccin infantil y de la mujer, en municipios, en educacin, entre otros. No queremos empresarios lucrando con estas tareas sensibles y crticas, que deben ser concebidas como derechos.

En ese mismo sentido, rechazamos de plano la solucin al trabajo a honorario impulsada por la falsa central de las y los trabajadores, CUT. Esta central propone que las y los honorarios pasemos a ser contratados por cdigo laboral, justamente abriendo la puerta de par en par a los empresarios.

Nosotros queremos ser reconocidos como trabajadores y trabajadoras dependientes y ser contratados, pero no por el sector privado, porque somos funcionarios pblicos.

Las tareas son grandes y nos queda un largo camino de lucha, sabemos que esto no ser fcil, pero debemos empezar a plantear los problemas de fondo, avanzar en el desarrollo de conciencia de clase y ejercer activamente la solidaridad en las luchas, acabando con el gremialismo y la deslealtad entre las organizaciones sindicales.

Por un sindicalismo clasista y combativo

Por un Contrato nico en el Estado  

Irma Parraes Dirigenta Sindicato Honorarios del Servicio de Salud Metropolitano Centraly Participante de Asociacin Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas (AIT)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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