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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2018

El capitalismo, sin soluciones, y la fatalidad de su poder

Eduardo Camn
Rebelin


 

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Al calor de la creciente guerra comercial desatada por la poltica del presidente Donald Trump se avizoraron los primeros efectos destructivos, como el repunte del dlar en las economas emergentes. Desde la gran crisis, las economas emergentes han duplicado su deuda en dlares, hasta alcanzar cifras del orden de los casi cuatro billones de dlares, y el encarecimiento del billete verde arrastra a estos pases al lmite de sus posibilidades.

Por el otro lado se muestran los indicios de desaceleracin en la endeudada economa china, sin dudas un engranaje importante que mueve los molinos de viento de las turbulencias en los pases emergentes.

Un informe encargado por Naciones Unidas a un grupo de cientficos, concluye que el capitalismo ya no es viable, y cuanto ms tiempo se intente mantener, peor. Esta renovada advertencia de los cientficos a la Humanidad, 25 aos despus de la primera, denuncia los abundantes signos de la degradacin ambiental por doquiera, los signos de un cambio de poca: el fin del crecimiento. Los lderes polticos y los grandes poderes econmicos se niegan a aceptarlo, pero es una verdad que poco a poco se va imponiendo.

Mientras, desde la prensa especializada se habla de la prxima crisis econmica, anuncindonos que cada vez est ms cerca. La denuncia carece de riesgos (en algn momento llegar). La banca JP Morgan ubica la nueva grave crisis en un marco temporal bien definido, el ao 2020, de acuerdo a sus modelos numricos, debido a los mltiples debilidades financieras estructurales.

Paralelamente, otros expertos advierten sobre una brutal desinversin (que viene desde 2016) en el sector de la explotacin del petrleo y resto de hidrocarburos lquidos. Hoy EEUU que produce menos del 20% del total- invierte ms que el resto del mundo en exploracin y desarrollo de nuevos yacimientos. Lo que EE.UU. ha hecho es subsidiar al resto del mundo el mantenimiento de nuestro estilo de vida prdigo en gasto energtico.

De milagro a espejismo

En poco tiempo los milagros se han transformado en espejismos, todo se derrumba como el pasaje de la lava de un volcn en erupcin arrastrando un flujo masivo de capitales que contribuye a ampliar el espacio de la catstrofe.

Todos estos augurios de una nueva recesin sorprenden a la economa mundial sin apenas haber podido aun digerir las ruinas de la anterior crisis, con ms desempleo y ms deuda que al inicio del 2008. Y en un escenario marcado por movimientos proteccionistas, populistas, antieuropestas bajo el manto del Brexit, que hacen impensable frmulas de cooperacin internacional para hacerle frente al vendaval.

Muchos expertos europeos consideran que una nueva crisis tendra alcances dramticos en una Europa sin haber completado el ciclo expansivo, incluso sin haber logrado un presupuesto coherente para atender situaciones de dificultad mayores en algunos pases. Adems, resaltan las nuevas tensiones financieras, fiscales y polticas de Italia que amenazan con poner en evidencia la fragilidad de un proyecto a la deriva, piloteado por dirigentes de dudosa moralidad.

Mientras, los economistas ortodoxos, que son los que en mayor medida tienen acceso a los medios de comunicacin, explican la crisis econmica a partir de aspectos ajenos a la dinmica del capitalismo, unos por la excesiva desregulacin (keynesianos), otros por el intervencionismo del Estado (neoliberales), junto a elementos como la distribucin del ingreso, la psicologa de los inversores, las finanzas, o el efecto Trump, entre otros.

En realidad, la precisin de su prosa hace cuasi imposible encontrar sinnimos explicativos de los trminos y de las palabras ms actuales de un lenguaje poltico que definitivamente pretende esconder lo esencial del problema que es el propio sistema, el sistema capitalista. Ignorarlo en el debate aparece como la misin principal de los intelectuales funcionales a la globalizacin.

Sin embargo, para muchos de estos expertos les debe resultar muy perezoso recordar que la inmensa mayora de los pases del mundo se vive y trabaja bajo un sistema capitalista, un detalle que suele olvidarse con demasiada frecuencia, tal vez por ignorancia o bien por un premeditado cinismo acadmico.

Bajo la lgica y la esencia del modo de produccin capitalista, se debe abordar la crisis mundial como un momento necesario e inevitable de la dinmica de acumulacin de capital. De lo contrario, cmo explicar la recurrencia de las crisis a lo largo de la historia del capitalismo?

La economa contempornea parece haberse convertido en un espectculo autnomo y liberado de la razn. Un espectculo de capitales, mercancas o seres vivos, donde colosales fusiones y billones de dlares determinan el rumbo, en sus bolsas de valores.

Mientras tanto, los despidos de trabajadores ascienden a decenas de miles en una sola corporacin, muchas de ellas provienen de empresas que ni siquiera dan perdidas o peor an, proceden de sociedades que acaban de ganar ms, pero que el despido es sinnimo de mayor rentabilidad. El sistema est diseado para la acumulacin de capital, no para la satisfaccin de las necesidades de quienes trabajan.

Cuando hablamos de cifras utilizamos los informes de referencia mundial, as por ejemplo cuando nos referimos a la tasa de desempleo mundial citamos a la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) que advierte que los dficits de trabajo decente se mantendrn a niveles altos persistentes en muchas regiones del mundo.

La OIT contaba ms de 192 millones de desempleados en enero de 2018, pero ahora sospechamos que el ascenso es notoriamente superior. Abrimos los ojos y vemos el mundo, en el cual enormes filas de desempleados cuyas quejas apenas llegan a travs de los desfallecidos sindicatos, trabajadores de todas las edades que se acumulan en el paro como animales infectados en el matadero y tratados como cuerpos txicos.

La economa, absoluta desnuda de trabas sociales, morales y polticas celebra la bacanal de su consagracin, la fatalidad de su poder.

Ante este panorama, la tentacin es grande de recogerse internamente y conformarse con el consuelo de no empeorar. No obstante, el sistema econmico nos cobija con el manto de la confianza que brindan las agencias de calificacin (los AAA y los AAA+), eso si ya convertidos en pilares carcomidos de mentiras ignominiosas.

El argumento ms frecuentemente utilizado por los gobiernos para justificar los enormes recortes de gasto pblico, es la necesidad de recuperar la confianza de los mercados financieros, la frase ms utilizada por todos los proponentes de las polticas de austeridad. De ah que debera ser un motivo de gran atencin averiguar cmo se define tal supuesta confianza de los mercados, y quin tiene el poder de definicin. Es sorprendente, en este sentido, la escasa atencin de los medios de prensa a este tema, salvo para destacar la necesidad de recuperar la confianza.

Pero distante de la mediocre parcialidad y la mutilacin del conocimiento integrador que defiende la burguesa, podemos entender que el sistema capitalista es catico, y que en su seno conlleva una crisis tras otra, que a su vez slo aparece a los ojos comunes en el instante en que la gran burguesa empieza a hallar dificultades de rentabilidad y por consecuencia se ahonda la contracara natural de la inmensa riqueza que se genera en el sistema, que no es otra que las hambrunas, miserias, precariedad y violencia desquiciante.

Los estudios ms detallados sobre el capitalismo y el anlisis de la situacin actual de la crisis energtica indican que hemos llegado a las puertas de la siguiente crisis final del capitalismo?. Algunos creen que solo es un final y el comienzo de una nueva fase similar, despus de los reajustes necesarios. Otros indican que los procesos que se van a desencadenar van a cambiar nuestro mundo de manera profunda y definitiva. En lo que todos coinciden es en lo que estamos haciendo para prepararnos: nada.

El problema no es la crisis del capitalismo sino el capitalismo mismo. Y el problema es que esta crisis reveladora, aprovechable en otros tiempos para la emancipacin, llega a una poblacin sin conciencia y a una izquierda sin alternativa elaborada.

En un mundo impregnado de fascismo, con muchas armas y pocas ideas, con mucho dolor y poca organizacin, con mucho miedo y poco compromiso el mundo que ha producido el capitalismo sin dudas, la barbarie se ofrece mucho ms verosmil que el socialismo.

*Periodista uruguayo, miembro de la Asociacin de Corresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la )

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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