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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2018

Celibato, castidad y pedofilia

Jaime Richart
Rebelin


Las reflexiones que siguen son casi una obviedad. Pero a menudo nos ocurre en la sociedad que lo ms obvio es lo ms difcil de ver y lo ms difcil de explicar.

La pedofilia es consecuencia del celibato y de la castidad forzadas. Intentar razonar lo que ya digo casi es obvio o al menos lgico de acuerdo a la Lgica formal...

Que tambin hay pedofilia en el seno de otras religiones, como la luterana y sus variantes, en las que el celibato no es forzoso? Es superflua la respuesta. Pues en estas cuestiones sociolgicas y de tamaa envergadura lo que la sociedad en su conjunto valora no son la debilidad e imperfeccin humanas o la falta de voluntad tica individual, sino la tendencia y el riesgo de un determinado comportamiento individual ms o menos generalizado que trae su causa de las circunstancias en que se encuentra habitualmente el individuo...

Si un ser humano pasa hambre, no ha de extraar que poco le importe el cdigo penal y nos asalte. Del mismo modo, si est sano y se ha comprometido con una conducta cuyo cumplimiento estricto va contra natura, lo ms probable es que a la larga lo incumpla o lo esquive con una conducta desviada o depravada por antinatural. Lo paradjico y contradictorio de la naturaleza humana presente en un individuo, un colectivo o una institucin se refleja en muchas cosas. Por ejemplo, en un determinado marco socioeconmico y cultural, desde una perspectiva primitiva se hizo virtud de la abstinencia vitalicia de un impulso humano natural como es el sexual, pero desde esa misma perspectiva primitiva, no slo no se corrige sino que se fustiga la propensin a explotar individual o colectivamente a la Naturaleza hasta agotarla...

El filsofo de la antigedad Epicuro distingue entre placeres naturales y necesarios, placeres naturales pero no necesarios, y placeres ni naturales ni necesarios. Pues bien, el celibato sacerdotal y la castidad aparejada respondera a la renuncia de por vida, del placer natural pero no necesario, sexual. Si esa determinacin es adoptada por la plena voluntad y con absoluta independencia del individuo, bien est y pudiera considerarse meritorio. Lo mismo que cualquier otra decisin basada en razones religiosas o filosficas que pese a no contravenir el curso de la naturaleza, incurre en una mal entendida higiene mental...

El caso es que en el celibato sacerdotal exigido por la Iglesia vaticana a sus pastores de almas para serlo, la decisin de estos est trufada por una trampa mortal. Pues la promesa, el compromiso o el juramento de castidad lo contrae el que habr de ser sacerdote, despus de haber pasado por un seminario an nio o adolescente en el que fue internado por una dudosa voluntad personal suya, suplida casi siempre por la induccin o el mandato de sus progenitores a su vez en ocasiones seducidos por el eclesistico con que se relaciona la familia, la padre o la madre del novicio. La prueba de que esto es as es lo que alarma a la institucin catlica: la progresiva y exponencial disminucin de lo que llama vocaciones, al comps de una vertiginosa evolucin social y de una no menos vertiginosa madurez mental de las generaciones sucesivas de nios y adolescentes.

Quiz esto que digo pueda parecer una simplificacin, pues hay otras causas psicosociales que explican parcialmente esa regresin. Pero en todo caso el punto de partida es que un hombre se prepara a edad demasiado temprana para afrontar una vida naturalmente mutilada. Y cuando ha de elegir estado, despus de haber pasado por un adoctrinamiento metdico recluido en un centro, lo ms probable es que consienta en abrazar ese estado asimismo prematuramente...

En tales condiciones, pese a que el voto de castidad no es un dogma de fe sino un reglamento de la Iglesia, a quin puede ya sorprender, tras tantos siglos de historia de la opulencia, del abuso y de la impiedad en la Iglesia Vaticana, que est infectada de pedfilos, unos descubiertos y muchos otros no?

Cuando el ser humano por activa o por pasiva no sigue las directrices de la naturaleza, la naturaleza tardo temprano le pasa su factura. Y si el individuo que acta contra ella forma parte de un colectivo o institucin, estos acaban contaminados por aqul grave desarreglo o aquella torpe infraccin. Sea como fuere, exigiendo la Iglesia Catlica, la iglesia vaticana, el celibato a sus ministros, la salida necesaria del absceso que es la contencin forzosa sexual no puede ser otra que la transgresin, la autocomplacencia o la desviacin, es decir, la depravacin que es la pedofilia...

El caso es que con esos absurdos votos de castidad y celibato que no resisten el paso del tiempo, aunque tambin por otros motivos, la Iglesia catlica est desmoronndose a s misma a pasos agigantados en la medida que cada vez tiene menos vocaciones y salen a la luz ms casos de pedofilia estructural escandalosos. Ciertas profecas dicen que este es el ltimo Papa. Parece que todo se concita en esa Iglesia pese a los estriles esfuerzos del Papa, para que la profeca se cumpla en todos sus trminos....


Jaime Richart, Antroplogo y jurista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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