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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2018

El colapso acecha

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Al pasar la vista desaprensivamente por una turba de anlisis, el panorama universal no podra pintar mejor para los poderosos. Como apunta, con suma agudeza, Mximo Luffiego Garca, colaborador de la digital Rebelin, tenemos el caso seero de la Unin Europea, la cual ha dado por zanjada, diez aos despus, la mayor crisis que ha golpeado al Viejo Continente.

Los datos, en la superficie, resultan la mar de lozanos: el sistema bancario muestra solidez, la progresin del PIB parece consolidada tras cinco aos consecutivos en alza, a un ritmo de 2,2 por ciento en el conjunto de la UE, cada uno de cuyos miembros, excepto Grecia, muestra un aumento continuo; con la exclusin de tres pases, los dems han logrado controlar el dficit, por debajo del tres por ciento Pero, como siempre, aqu, all y acull aparecen los aguafiestas, que no andan descaminados cuando ponen en tela de juicio el optimismo, basando sus cbalas no solo en que las cifras de desempleo y endeudamiento continan siendo asignaturas pendientes, sino en que no se han corregido los desequilibrios que provocaron el crack o, ms radicalmente, en que el crecimiento, tanto de la economa como de la poblacin est chocando con los lmites naturales.

Por cierto, para la perspectiva postkeynesiana la causa profunda del desastre no fue la apoteosis de la especulacin, sino la acentuacin de la desigualdad tras la rotura del Pacto Social establecido entre el Capital y el Trabajo finalizada la Segunda Guerra Mundial -recuerdan el cacareado Estado de Bienestar?-, que provoc una disminucin de los salarios y del poder adquisitivo, llevando a un desequilibrio entre la oferta y la demanda, derivado en una situacin de subconsumo, y, como contrapartida, de sobreproduccin, con el consiguiente achicamiento de la inversin productiva, de las pagas, y el despegue del paro y la recesin. Para evitar la hecatombe, los bancos centrales animaron a la banca privada a que abriera el crdito a familias y empresas. De esta manera, el endeudamiento retras la crisis maquillando la enorme brecha de desigualdad que se estaba abriendo en todos los pases, hasta que estall la burbuja inmobiliaria y, con ella, la crisis financiera, en 2007.

O sea, en apariencia el paroxismo de la deuda se origin a causa de los bajos sueldos impuestos por la miopa de muchos patronos, mas en esencia, coincidamos con los dems marxistas, con el propio Luffiego, la razn es la tendencia al descenso de la tasa de beneficio de las compaas. De ah, en realidad, la quiebra del susodicho Pacto Social, del auge del neoliberalismo para tratar de restablecerla y del endeudamiento de empresas y trabajadores para mantener la inversin productiva y el poder adquisitivo.

Empecinada, la catstrofe

Para un pensador como William I. Robinson, traducido en la socorrida Rebelin, no vale el que la clase burguesa transnacional est destinando miles de millones de dlares a la rpida digitalizacin del sistema universalizado como salida para el excedente de su capital acumulado, a la vez que busque nuevas oportunidades en la construccin de un Estado policiaco generalizado. La catstrofe resulta empecinada en su inmediatez. Las condiciones estructurales subyacentes que desataron la Gran Recesin de 2008 siguen vigentes mientras la nueva ronda de reestructuracin de la economa global ya en marcha tender a agravar las mismas. Estas condiciones incluyen niveles sin precedente de desigualdad, de endeudamiento pblico y privado, y de especulacin financiera. El detonante de una nueva crisis podra ser el estallido de la burbuja burstil, sobre todo en el sector tecnolgico, el impago de la deuda pblica o de los hogares, o el estallido de una nueva conflagracin militar internacional.

Conforme al perito, el dbil crecimiento econmico se ha mantenido desde 2008 gracias a los instrumentos monetarios tales como la facilitacin cuantitativa y los rescates financieros, junto con una escalada de deuda de consumo, una oleada de inversin especulativa sobre todo en el sector tecnolgico y niveles cada vez mayores de especulacin financiera en el casino global. Sin embargo, ahora los bancos centrales estn llegando a los lmites de los instrumentos monetarios.

En EE.UU., que desde hace tiempo ha servido de mercado de ltima instancia para toda la Tierra, el dbito de los domicilios se halla en el nivel ms alto desde la postguerra. En 2016, los hogares deban casi 13 billones de dlares en prstamos estudiantiles, deuda de tarjetas de crdito, prstamos automovilsticos, e hipotecas. En casi todos los pases de la OCDE la relacin de ingresos a la deuda de los hogares se mantiene en niveles histricos y ha seguido en franco deterioro desde 2008. El mercado global de bonos un indicador de la deuda total gubernamental a nivel mundial ha disparado desde 2008 y ahora rebasa los 100 billones.

A ojos vista, y continuando en la lgica del comentador, la brecha entre la economa real y el capital ficticio se ensancha cada vez ms, mientras la especulacin financiera se convierte en una espiral fuera de control. El producto mundial bruto, es decir, el valor total de los bienes y servicios producidos a nivel mundial, era de $75 billones en 2015, mientras la especulacin en monedas ascendi ese ao [2017] a $5.3 billones al da y el mercado global de derivados se estim en un alucinante $1.2 trillones. Los ms previsores entre la lite transnacional han expresado una creciente preocupacin sobre la fragilidad de la economa global y el espectro del estancamiento crnico a largo plazo [] Sin embargo, estas lites no estn dispuestas a reconocer el teln de fondo del malestar econmico, como es el problema insoluble del capitalismo, la sobreacumulacin.

Esa ltima, se sabe, supone el taln de Aquiles de la formacin econmico-social. La polarizacin de los ingresos resulta endmica, ya que la clase capitalista es tal por poseer los medios de produccin, y por ende se apropia en forma de ganancia la mayor cuota de la riqueza que emana colectivamente de la sociedad. En buen romance, si los capitalistas no pueden vender los productos de sus plantaciones, fbricas, y oficinas, no pueden sacar ganancia. Esta polarizacin, si no se controla, resulta en crisis en estancamiento, recesiones, depresiones y convulsiones sociales.

La desigualdad

Hoy se afrontan niveles sin precedente de desigualdad, que, lejos de remitir, se han desalado desde 2008. De acuerdo con la agencia prodesarrollo Oxfam, el uno por ciento de la humanidad controla ms de la mitad de la riqueza del mundo y el 20 por ciento ms rico posee el 94.5 por ciento de esa riqueza, mientras el restante 80 por ciento tiene que conformarse con tan solo el 5.5 por ciento. Dada esta extrema concentracin de la riqueza, el mercado global no puede absorber la produccin de la economa global. La Gran Recesin de 2008 marc el inicio de una nueva crisis estructural de la sobreacumulacin. Las corporaciones estn inundadas de efectivo pero no tienen oportunidades de invertir ese efectivo rentablemente. Las ganancias corporativas se dispararon a raz de la crisis del 2008 y han llegado a niveles casi rcord al mismo tiempo que los niveles de inversin corporativa han disminuido.

Ahora, comulguemos tambin con Robinson en que, en la medida en que se va apilando este capital no invertido, se explayan enormes presiones con vistas a encontrar puertas para el excedente. Verbigracia: el trumpismo refleja una respuesta ultraderechista a la crisis mundial que abarca un neoliberalismo autoritario al lado de una movilizacin neofascista de los sectores descontentos, y a menudo nativistas, de la clase obrera. Sin embargo, este neoliberalismo represivo termina con restringir an ms el mercado y por lo tanto agrava la crisis subyacente de la sobreacumulacin.

Como variantes concretas para deshacer el entuerto se ensaya la acumulacin militarizada. Las guerras contra las drogas y el terrorismo, la construccin de los muros fronterizos, la expansin de los complejos prisin-industrial, los regmenes de deportacin, los aparatos policiacos, militares y de seguridad, se convierten en mayores fuentes de generacin de ganancias promovidas por el Estado. El presupuesto del Pentgono se increment 91 por ciento en trminos reales entre 1998 y 2011, mientras las ganancias de la industria militar casi se cuadruplicaron.

He aqu, de acuerdo con William I. Robinson, una convergencia alrededor de la necesidad poltica del control social y la represin, y el imperativo econmico de perpetuar la acumulacin frente al estancamiento. Poniendo al lado la cada vez mayor retrica guerrerista de Trump, existe un impulso intrnseco hacia la guerra del rumbo actual de la globalizacin capitalista. Histricamente las guerras tienden a sacar al sistema capitalista de la crisis mientras tambin sirven para desviar la atencin de las tensiones polticas y de los problemas de la legitimidad.

Pero es que pifian tambin diversos observadores en (y sobre) el To Sam. No obstante el hecho de que la economa gringa logre crecer alrededor del tres por ciento que se propuso el inefable Donald para 2018, no deviene probable la condicin de florecimiento indefinido que algunos le auguran, en el criterio de serios especialistas, entre los cuales tomamos de botn de muestra a Larry Summers, exsecretario del Tesoro, para quien los optimistas se equivocan radicalmente.

S, estamos creciendo a un ritmo razonablemente rpido asever a Yahoo Finanzas-; pero para llevarnos hasta ese punto de crecimiento, [se] estn asumiendo crditos insostenibles. [Se] estn incrementando los precios de los activos de manera insostenible. Siempre se puede generar un pico de crecimiento, el verdadero problema para nosotros no es alcanzar ese crecimiento, sino lograr un desarrollo sostenido y saludable en un entorno financiero sostenible.

Crisis? Ms bien colapso

Lo comn entre miradas de expertos? El que la crisis pasada no constituye sino el preludio de un colapso ya comenzado. Y que, en el leal saber y entender del arriba aludido Mximo Luffiego Garca, habra que mirar medularmente desde el ecosocialismo. Porque ninguna de las perspectivas ms en boga, opina, reconoce explcitamente la dependencia de las sociedades humanas de los ecosistemas, por lo tanto ninguna de ellas puede considerarse integral.

Salvo la corriente ecolgica del marxismo, todas, incluida la economa verde, comparten la idea de que la naturaleza es simplemente un reservorio de recursos y un receptor de residuos, y no un sistema necesario para el sostenimiento de la vida y cualquier forma de la economa humana; en otras palabras, [] prevalece el crecimiento econmico sobre la sostenibilidad ecolgica [] A pesar de los datos cientficos cada vez ms abrumadores, la mayora de la ciudadana, abducida por el consumismo, es presa de la idea metafsica del progreso entendido como un crecimiento ilimitado y cree que la tecnologa y la poltica sabrn resolver los problemas ecolgicos, econmicos y sociales.

Una teora ecosocialista resulta interdisciplinar y, por ello, compleja y multifactorial. Trabaja con variables que corresponden a diferentes campos de conocimiento, y recibe innumerables aportaciones. Nuestro anlisis de la situacin econmica no puede separarse de las transformaciones que est sufriendo la ecosfera. Se fundamenta en tres tendencias que afectan a la economa capitalista, dos de las cuales, la tendencia a la cada de la tasa de ganancia [ley enunciada por Marx] y la tendencia a la inestabilidad financiera, han sido protagonistas de crisis pasadas, pero a partir de la Crisis Financiera y de la Gran Recesin del 2007-2008, una tercera, la tendencia al declive de los recursos naturales (y, en general, al cambio global), ha entrado en escena y es la que va a tomar el protagonismo en el futuro. Estas tendencias y su interaccin afectan negativamente a la economa capitalista y niegan el optimismo reinante acerca de la superacin de esta crisis.

Sin duda, las inclinaciones al declive de la tasa de ganancia y a la inestabilidad financiera revisten un carcter cclico y ocurren como consecuencia del intento de maximizar los beneficios en situacin de competencia. En tanto la primera obedece a la ampliacin de la productividad o de la plusvala, las cuales, al expandirse, conducen al desplome de los precios, un descenso de las utilidades y a una crisis de sobreproduccin; la segunda lo hace porque las condiciones para facilitar crdito despus de una debacle se van relajando con el restablecimiento de la recuperacin y el despegue, en razn de que, en abierta rivalidad, los bancos se animan a obtener ms dividendos. Como resultado, una sobreacumulacin de capital hasta la formacin de burbujas insostenibles.

Dependiendo de qu tipo de capital, el financiero o el productivo, domine en cada momento histrico, tendr mayor o menor protagonismo en el desencadenamiento de las crisis. No obstante, gracias a la realimentacin entre ambos sectores, ninguno de ellos podr evitar el contagio mutuo y ambos quedarn afectados.

Precariedad de natura

Empero, el articulista se exhibe quizs ms convencido de la que llama tendencia al empobrecimiento de los recursos naturales, la crisis y el estancamiento. Para l todo queda tan ntido como agua de manantial: el estudio de los Lmites del crecimiento de 1972 por los integrantes del Club de Roma y sus posteriores actualizaciones, en 1992 y 2004, ya predecan las dificultades a las que se tendra que enfrentar la civilizacin industrial, a partir del primer tercio del siglo XXI. En un contexto de recursos menguantes, los procesos productivos comenzarn a declinar y el endeudamiento se cortocircuitar. El endeudamiento es un sistema que proporciona recursos al presente sustrayndolos del futuro. De esta manera, retrasa la llegada de la crisis proporcionando liquidez a las empresas que quieren invertir y producir, as como capacidad adquisitiva a las familias para el consumo. Sin embargo, en la situacin de choque con los lmites de los recursos naturales en la que nos encontramos, el futuro del crecimiento es inviable. El mecanismo de la deuda se vuelve inoperante, es un mal negocio tanto para el acreedor como para el deudor. Fueron los Odum [Odum, H.T. y Odum, E.C. Hombre y naturaleza. Bases energticas. Ed. Omega. Barcelona. 1981] quienes se percataron de que la circulacin del dinero que se emplea en actividades productivas tiene un sentido inverso a la de los recursos naturales. Por eso, estos constituyen el primer eslabn de todas las cadenas productivas y el ltimo aval del proceso productivo financiado. Qu banco se aprestara a financiar la explotacin de un yacimiento mineral de baja ley y situado a gran profundidad? Qu empresa correra el riesgo de endeudarse para explotar tal yacimiento? No es de extraar que el sector financiero prefiera invertir el capital en la economa de casino antes de embarcarse en negocios ruinosos.

Ayuntado con la extrema volatilidad de los precios, sera este el mecanismo econmico por el que empiezan a hacerse evidentes los lindes fsicos, tanto de energa como de materiales. La razn es que el declive geolgico aumenta los costes e impide que la capacidad de crdito pueda crecer indefinidamente. Con los recursos naturales en declive entramos de lleno en la era del decrecimiento impuesto por la naturaleza.

Como soldados de un mismo regimiento, la contaminacin, la expansin destructiva de la humanidad, el cambio climtico. Lo cierto es que estamos entrando en un colapso por sobrepasamiento de las capacidades del planeta y ya es demasiado tarde [absolutista el planteamiento?] para tomar medidas que puedan enderezar el rumbo de colisin de la civilizacin industrial contra los lmites planetarios, aunque no para sortear sus efectos ms preocupantes. El cambio que nos espera es de un calibre semejante al de las grandes transiciones del pasado que dieron paso de la etapa cazadora recolectora a la de la civilizacin neoltica y de sta a la era industrial. La diferencia es que en estas transiciones la disponibilidad de energa aument significativamente en cada una ellas, mientras que en la actual suceder lo contrario; la disponibilidad de energa se reducir en varias veces la que se consume actualmente en los pases desarrollados. Tal reduccin vendr acompaada de una prdida de complejidad de las sociedades futuras y de un descenso demogrfico importante, hasta llegar a sociedades de un tamao demogrfico y econmico compatible con las capacidades de los ecosistemas.

Pequen o no de harto pesimistas los asertos, la realidad es que ms temprano que tarde la mxima segn la cual la suma de las acciones individuales egostas, mezquinas, en busca del supremo beneficio arrastra de coda el acrecentamiento de la riqueza y del bienestar de la sociedad se revelar completamente falsa, cuando el PIB comience a menguar, prosigue Luffiago, y la desigualdad llegue a extremos todava ms astronmicos. Lo indispensable? Proponer una alternativa ecolgica, igualitaria (de igualdad, que no de igualitarismo) y democrtica al neoliberalismo, con el fin explcito de desmontar el disfraz del nuevo capitalismo rentista y especulador, parsito de empresas y Estados, y evitar que pueda imponer una poltica de slvese quien pueda favorable al 1%. Ah, y desmontar por todos los medios ese clis de que la UE, los EE.UU., el orbe industrializado, ya conjuraron el peligro de un cataclismo tan colosal (o mayor) como el que estall en 2008.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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