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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

Machismo & Poder
Polvos, lodos y machismo

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/

Sobre el machismo como construccin social y cultural basada en el poder.




De aquellos polvos vienen estos lodosLa sabidura popular sabe ms por vieja que por popular, la experiencia la hace sabia a travs de las vivencias protagonizadas, aunque no siempre aprende de lo vivido.

En algunos de los acontecimientos que ocurren en nuestros das slo falta escuchar de fondo esa frase que muchos padres y madres repetan ante los problemas de alguno de sus hijos, es que no aprendes, decan recriminndoles su responsabilidad en lo ocurrido. Pero el problema del aprendizaje no slo est en la incapacidad de adquirir conocimiento, sino que con frecuencia radica en la falta de voluntad para aplicarlo. Y lo que nos dice la experiencia ante determinados sucesos no es que la sociedad sea incapaz de aprender, sino que dentro de ella hay quien no est dispuesto a renunciar a determinados beneficios y privilegios, aunque se a costa de generar un riesgo que por lo general afectar a otras personas.

Cuando decimos que el machismo es cultura, no conducta, hay quien reacciona con cierta confusin, pero tambin hay quien responde con beligerancia desde posiciones machistas diciendo eso de que ahora resulta que todo va a ser machismo. Y s, todo es machismo porque la cultura, ese conocimiento que permite organizar la convivencia y definir las identidades, est construido sobre lo que los hombres han considerado oportuno a lo largo de la historia para articular las relaciones, distribuir roles, tiempos y espacios, y definir la identidad de las personas que la forman. No hace falta esperar un resultado para considerar la existencia del machismo, el machismo no es el resultado, sino lo que hace posible ese resultado y luego le da significado para que sea coherente con sus ideas, valores y creencias. Por eso la Igualdad es la gran deuda de la historia y las mujeres las grandes discriminadas, y lo son ms que las razas, castas, orgenes o procedencia de las personas, pues ellas, adems de esas discriminaciones estructurales, estn discriminadas en cada uno de esos grupos respecto a los hombres.

El machismo es una construccin de poder, es decir, se ha hecho de manera interesada para que quien parte y reparte se lleve la mejor parte, y estas personas que cortan y reparten en nuestra sociedad son los hombres. Y para conseguir los beneficios materiales que les permitan cobrarse su compromiso con el sistema utilizan lo privado y lo pblico, el amor romntico y la violencia, la poltica y el conflicto, la salud y la enfermedad Utilizan todo lo que sea necesario y lo hacen cada vez ms, puesto que cualquier modelo de poder est pensado para crecer, no slo para permanecer, de ah que no haya espacio para el autocontrol ni la renuncia, puesto que su propia existencia sera considerada en s misma como un fracaso.

Y el modelo de poder machista no slo se basa en la obtencin de beneficios y privilegios como resultado, sino que gran parte de su estrategia se fundamenta en las formas de lograr esos objetivos. Por eso al machismo no le basta con haber establecido una jerarqua en lo que lo masculino marca las diferencias y los hombres ocupan el poder, sino que, adems, exige que quien acte en su nombre debe expresarlo en la prctica a travs del uso de la fuerza y la violencia, en dominar y someter, para de ese modo hacer de la realidad su principal instrumento, y as reafirmar y retroalimentar su carrera sin lmites por medio de cada una de sus acciones y logros.

La naturaleza no es diferente al resto de los elementos que el machismo utiliza para y crecer en poder. La naturaleza queda sometida al machismo, la hace suya a travs de la fuerza, la violencia, la invasin de sus espacios y su posterior conquista para sus intereses. Todo ello con el objeto de expandir su poder y recompensar a quienes lo secundan por medio del dinero, del status, de las influencias. en definitiva, del reconocimiento.

El razonamiento es sencillo. Los edificios se construyen y el urbanismo de las ciudades se disea tal y como se piensan, y se piensan segn la cultura machista entiende que deben ser esas ciudades a partir de las necesidades y de la mirada de los hombres, y del uso que ellos vayan a hacer de ellas. Si ese diseo crea espacios donde las mujeres pueden sufrir la violencia de otros hombres, da igual; y si la naturaleza, su medio y sus ros se ven sometidos y expulsados de su territorio, a ellos les da lo mismo. Lo importante son los beneficios y el reconocimiento obtenido por sus grandes construcciones.

El feminismo ha puesto de manifiesto esta realidad (como tambin lo ha hecho en cada uno de los diferentes mbitos de la sociedad), y plantea alternativas para mejorar las ciudades, su desarrollo y su relacin con la naturaleza. A pesar de ello, desde el machismo lo ven como una exageracin y como un planteamiento absurdo, pues desde la visin androcntrica todo se soluciona con ms fuerza. Y si se dice que los pilares de un puente no aguantaran una riada, su solucin es construir otros ms slidos, no evitar el problema de la ocupacin del curso fluvial; y si se plantea que un muro puede ceder ante una tormenta intensa, en lugar de buscar una alternativa responde que se levanta uno ms ancho y ms alto. La clave est en imponer su visin y demostrar su poder.

Los estudios urbansticos con perspectiva de gnero llevan muchos aos trabajando todas estas cuestiones e identificando los factores de riesgo para la convivencia en el da a da y en situaciones excepcionales, pero el machismo, esa normalidad con perspectiva masculina, los ignora y los presenta como sinrazones dirigidas a cuestionar a los hombres y a plantear temas menores, puesto que las mujeres, dicen, son incapaces de competir con los hombres en los grandes temas.

Lo ocurrido en las ltimas riadas que hemos sufrido tiene parte de responsabilidad en el modelo machista de urbanismo, y en la prepotencia que muestran ante el riesgo, pues para el machismo el riesgo slo es una oportunidad para demostrar su valor, aunque sea con el sufrimiento ajeno. Y la responsabilidad se inicia en las construcciones que se hicieron, pero antes lo estuvo en el diseo del plan de ordenacin urbana del lugar, y todava antes en las agresiones que se ejercen sobre la naturaleza a travs de su ocupacin y de toda la contaminacin que se vierte sobre ella.

No es un problema nuevo ni propio de determinados lugares debido a sus especiales circunstancias, es un problema de siempre que cada vez se repite y se agrava ms por esa forma de entender el urbanismo y las relaciones con la naturaleza. No se puede jugar a la ruleta rusa con el clima ni con nada, y el machismo lo hace esperando que no le toque a alguien, pero a sabiendas que siempre habr quien se vea afectado por su juego y su riesgo.

El machismo ha credo que despus de diez mil aos su poder era ilimitado, pero se equivoc al principio cuando cre una cultura desigual e injusta, y se equivoca ahora cuando cree que su razn pasada es motivo suficiente para perdurar. No se da cuenta de que todo est en su contra, y que la naturaleza se revela contra su dominio al igual que lo hace la sociedad. Y mientras que la primera llena las calles de su injusticia de agua, la segunda lo hace con mujeres (y cada vez ms hombres), ambas exigiendo respeto, convivencia e Igualdad.

Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2018/10/15/polvos-lodos-y-machismo/amp/?__twitter_impression=true


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