Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

Reino Unido
Los efectos indeseados de los ataques constantes del lobby israel contra Jeremy Corbin

Jonathan Cook
Middle East Eye

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


All por los aos cincuenta, los servicios de inteligencia de Estados Unidos acuaron un trmino: blowback* para referirse a las consecuencias indeseadas de ciertas operaciones clandestinas que terminaban perjudicando a la propia causa que pretendan defender.

Cada vez son ms las seales que indican que la fuerte campaa de desprestigio orquestada por el lobby israel contra el lder de la oposicin laborista en Reino Unido, Jeremy Corbyn, ha empezado a tener esas repercusiones contrarias a sus intereses.

Una campaa difamatoria

En los tres aos transcurridos desde que fue elegido lder laborista, Corbyn ha tenido que hacer frente a continuas acusaciones de antisemitismo endmico para su partido, a pesar de las mltiples evidencias en sentido contrario. ltimamente, el propio Corbyn se ha convertido en blanco de dichas acusaciones.

El peridico Daily Mail ha encabezado un acoso a Corbyn en relacin con los comentarios desdeosos que realiz en 2013 sobre un pequeo grupo de fanticos pro-Israel que pretendan interrumpir un encuentro de solidaridad con Palestina. El diario afirmaba que al denominarlos sionistas, se estaba refiriendo a su condicin de judos, por lo que sus comentarios eran antisemticos.

La acumulacin de pruebas, tanto en Reino Unido como en Estados Unidos, en donde se ha producido una escalada de ataques contra activistas pro-Palestina (muchas veces relacionados con el movimiento internacional de boicot, BDS), indican que el gobierno israel esta adoptando un papel significativo, aunque encubierto, en la coordinacin y direccin de tales iniciativas destinadas manchar la reputacin de personalidades crticas con la poltica de Israel.

Los seguidores de Corbyn han contraatacado argumentando que su dirigente est siendo sometido a una campaa difamatoria destinada acabar con su liderazgo debido a su defensa pblica de la causa palestina a lo largo de dcadas.

El lobby israel

La cadena Al-Jazeera consigui infiltrarse en los lobbies israeles en Reino Unido y Estados Unidos y ha producido dos series documentales que muestran como intervienen en la poltica interna de ambos pases, probablemente violando las leyes locales. Hasta ahora, solo la serie sobre Reino Unido ha visto la luz.

En ella se mostraba como un funcionario de la embajada israel, Shai Masot, conspiraba para derribar a un ministro conservador al que se consideraba demasiado prximo a la causa palestina y para colaborar en la creacin de un frente anti-Corbyn en el seno del partido laborista.

Masot trabajaba en estrecha colaboracin con dos destacados grupos pro-Israel del laborismo, el Jewish Labour Movement (Movimiento Laborista Judo) y el Labour Friends of Israel (Amigos Laboristas de Israel). Este ltimo incluye a algunos exparlamentarios laboristas de los ochenta.

La emisin de la serie sobre el lobby israel de Estados Unidos ha sido cancelada, segn parece por presiones de ese mismo grupo.

Alain Gresh, antiguo editor de Le Monde Diplomatic, ha publicado algunos fragmentos significativos de dicho documental censurado, tras su visionado secreto en Dubai. Los objetivos y las prcticas del lobby estadounidense, segn informa Gresh, son un fiel reflejo de lo ocurrido en Reino Unido con Corbyn, obligado a hacer frente a incesantes alegaciones de antisemitismo.

El documental sobre EE.UU. muestra que el ministro de asuntos estratgicos de Israel tiene un papel destacado en la direccin del lobby estadounidense. Segn Gresh, sus altos cargos aparecen en escena admitiendo que han creado una red de espas para recabar informacin sobre los crticos ms prominentes de Israel.

En los fragmentos transcritos por Gresh, Jacob Baime, director ejecutivo de la Campus Coalition (un grupo de organizaciones que combaten la campaa de BDS) afirma: Cuando llegu aqu hace unos pocos aos, el presupuesto con que contbamos era de 3.000 dlares. Hoy es algo as como un milln y medio [de dlares], o ms, es descomunal.

Se trata de una guerra psicolgica, aade, sealando que la campaa de calumnias perjudica a grupos especficos: Se ven obligados a retirarse o a dedicar el tiempo a investigar [las acusaciones contra ellos] en lugar de atacar a Israel. Es extremadamente efectivo.

David Hazony, un alto cargo de otro grupo de presin llamado The Israel Project explica que su objetivo ms inmediato es frenar el discurso poltico contrario a Israel: El mayor problema est en el Partido Demcrata, en la gente de Bernie Sanders, que atrae a todas las personas contrarias a Israel a las filas del Partido Demcrata. Apoyar a Israel no es depende solo del partido que gobierne, por lo que cada vez que cambia la Casa Blanca, cambian las polticas hacia Israel. Esto es algo muy peligroso para nosotros.

Sin debates

Estos fragmentos confirman muchas cosas que ya se sospechaban. Hace ms de diez aos, acadmicos como John Mearsheimer y Steven Walt escribieron un libro en el que analizaban la composicin y el papel que ejercan los poderosos lobbies pro-Israel en EE.UU.

Pero hasta la retransmisin del documental de Al-Jazeera el ao pasado, no se haba realizado ningn otro esfuerzo comparable para sacar a la luz la situacin en Reino Unido. De hecho, apenas exista debate alguno, ni siquiera conocimiento, del papel que ejerce el lobby israel en la vida pblica y poltica britnica.

Esta situacin est cambiando rpidamente. Tras sus ataques constantes a Corbyn, los activistas britnicos ya no parecen tanto individuos dispares simpatizantes de Israel como un grupo de presin diferenciado, al estilo del estadounidense: bien organizado, centrado en mensajes bien escogidos y preparados para hacer valer su fuerza.

El lobby siempre ha estado ah, por supuesto. Y, al igual que en Estados Unidos, abarca grupos de apoyo que van mucho ms all de las organizaciones judas derechistas, como el Consejo de Diputados y el Jewish Leadership Council, o cabilderos radicales como el Community Security Trust y BICOM (British Israel Communication and Research Centre).

Los primeros sionistas

Esto no debera sorprendernos: los primeros sionistas no eran judos, sino cristianos fundamentalistas. En Estados Unidos, el grupo ms numeroso de sionistas es, con diferencia, el de los cristianos evanglicos, que creen que el regreso de los judos a la Tierra Prometida es fundamental para desbloquear la segunda llegada del Mesas y el apocalptico fin del mundo. Aunque bien acogidos por Israel, muchos de estos fundamentalistas cristianos tenan ideas antisemitas.

En Gran Bretaa existe una herencia no reconocida de apoyo de los cristianos antisemitas al sionismo. Lord Balfour, un cristiano devoto que sola expresar intolerancia hacia los judos, fue el individuo nombrado por el gobierno britnico en 1917 para crear un hogar para los judos en Palestina. Aquello puso en marcha el conflicto existente en la actualidad entre Israel y la poblacin palestina nativa.

Adems, muchos gentiles britnicos, como otros europeos, conviven con un comprensible sentimiento de culpa por el Holocausto.

Uno de los mayores y ms eficaces grupos en el partido de Corbyn es Labour Friends of Israel (LFI), cuyos miembros no son judos en su mayora. Este grupo suele invitar a los polticos ms destacados del partido a visitar Israel con todos los gastos pagados y les agasaja mientras les somete a la propaganda israel.

Docenas de parlamentarios laboristas han mantenido su lealtad al LFI cuando la organizacin se ha negado repetidamente a criticar a Israel por sus innegables crmenes de guerra.

Cuando los soldados israeles ejecutaron a docenas de manifestantes desarmados en Gaza el pasado mes de mayo, el LFI recurri a Twitter para culpar a Hams por sus muertes. Cuando tuvieron que hacer frente a una masiva reaccin negativa, LFI se limit a borrar el tuit.

Doble contratiempo

Histricamente, el lobby israel en Gran Bretaa ha podido permanecer inadvertido porque no necesitaba hacer frente a grandes problemas. Su papel era sobre todo el de imponer una poltica ortodoxa sobre Israel, en lnea con el rol desempeado por Reino Unido como socio menor de la poltica exterior de EE.UU. No pareca que ningn lder britnico pudiera desviarse del consenso de Washington. Hasta que apareci Corbyn.

El lobby israel en Reino Unido debe ahora hacer frente a un doble contratiempo.

En primer lugar, desde que Donald Trump ocup la Casa Blanca, el primer ministro israel Benjamin Netanyahu ha dejado de fingir que Israel est dispuesto a aceptar un Estado palestino, pase lo que pase. En vez de eso, Israel ha aislado diplomticamente a la direccin palestina a la vez que aterrorizaba a la poblacin palestina para lograr su absoluta sumisin.

Eso se ha hecho evidente a lo largo del verano, a medida que los francotiradores israeles iban cargndose manifestantes cada semana en Gaza. Como resultado, el lobby israel qued ms expuesto que nunca. Ya no puede ganar tiempo para el expansionismo israel afirmando, como antes haca, que Israel busca la paz.

En segundo lugar, a los partidarios de Israel en Reino Unido les cogi por sorpresa el inesperado ascenso de Corbyn que le sita con muchas posibilidades de ser el nuevo primer ministro. Mientras tanto, sus seguidores de las redes sociales han actuado de contrapeso en las redes sociales a la campaa de desprestigio amplificada por los medios de comunicacin britnicos.

Estos medios han colaborado gustosamente en la difamacin de Corbyn porque tienen sus propios intereses en hacerle caer, ya que supone una amenaza para los intereses empresariales que ellos representan.

Pero ahora no solo el mensajero el lobby israel ha sido puesto bajo escrutinio por primera vez, sino tambin su mensaje.

La irona inglesa

El xito del lobby dependa de su perfil discreto, pero se esperaba que reforzara un ambiente favorable a Israel sin llamar mucho la atencin sobre lo que defenda, limitndose a colocar en los medios titulares rotundos. De ese modo poda ignorar por completo a quienes pagan el precio de conseguir la impunidad diplomtica israel: los palestinos.

La campaa contra Corbyn no solo ha forzado al lobby a salir a la luz, sino que las reacciones a su campaa le han obligado a definir por vez primera aquello en lo que cree y lo que est en juego.

El ltimo escndalo sobre Corbyn se relaciona con un video de YouTube en el que se dirige a una audiencia pro-palestina en 2013, dos aos antes de convertirse en el lder laborista. Los medios de comunicacin han denunciado con fruicin sus comentarios despectivos sobre un grupo de partidarios radicales de Israel bien conocidos por acudir a reventar ese tipo de reuniones.

Corbyn se refiri a ellos como sionistas y dio a entender que la reaccin de este grupo concreto al discurso del embajador palestino haba puesto de manifiesto su falta de apreciacin de la irona inglesa.

El lobby israel, del que se hicieron eco muchos periodistas liberales, ha sugerido que Corbyn utiliz la palabra sionista en el sentido de judo, y que haba dado a entender que todos los judos no el puado de radicales pro-Israel que intentaban reventar el mitin carecan de los rasgos ingleses.

Esto, afirmaban, es una muestra ms de su antisemitismo.

Jonathan Sacks, antiguo gran rabino britnico, declar al New Statement que el comentario de Corbyn haba sido la afirmacin ms ofensiva pronunciada por un alto cargo poltico britnico desde que Enoch Powell pronunci su discurso Ros de Sangre en 1968. En aquel famoso discurso, el poltico de derechas intentaba provocar el odio racial hacia los inmigrantes.

Tras llamar a Corbyn antisemita, Sacks aadi: Con ello desautoriza la existencia de todo un grupo de ciudadanos britnicos al describirlos bsicamente como extranjeros .

Palabras traicioneras

Segn un patrn ya conocido, Sacks se basa en la falsa premisa de que todo judo es sionista. Confunde una categora religiosa o tnica con una ideologa poltica. El lder laborista se ha mantenido firme en esta ocasin, sealando que haba utilizado el trmino en su precisa acepcin poltica, y no como eufemismo para judo.

Otras personas han apuntado que quienes le acusaban muchos de ellos periodistas experimentados son quienes carecen de sentido de la irona. Corbyn no estaba otrorizando a los judos; estaba sealando una paradoja, no confirmando un prejuicio: que un pequeo grupo de britnicos estaba tan inmerso en su causa partidista, Israel, que haba perdido la capacidad de percibir la irona inglesa empleada por un extranjero, el embajador de Palestina.

No obstante, los trminos antisemitismo y sionismo usados contra Corbyn probablemente jugaran una mala pasadas al lobby. Como la controversia del antisemitismo se reinicia continuamente, cada vez se percibe ms claramente la lgica implcita del lobby, tal y como ilustra el lenguaje hiperblico, rayano en lo delirante, del rabino Sacks.

El argumento es ms o menos as: Israel en el nico refugio seguro para los judos cuando hay problemas, y lo nico que se interpone entre ellos y un futuro Holocausto. El movimiento que cre Israel es el sionismo. En la actualidad, la mayora de los judos son sionistas y creen que Israel es parte central de su identidad. Por tanto, si eres muy crtico con Israel o con el sionismo, deseas cosas malas para el pueblo judo. Eso te convierte en antisemita.

Premisas problemticas

Probablemente no hace falta ser acadmico para darse cuenta de que este argumento se apoya en varias premisas muy problemticas. Vamos a centrarnos en dos. La primera es que se basa en una cosmovisin segn la cual se supone que los no judos son antisemitas si no se demuestra lo contrario. Por esa razn, los judos deben estar siempre en guardia y desconfiar de los que no son de su tribu.

Aunque parezca sin sentido, no lo es. Eso es precisamente lo que se ensea a los nios en Israel desde el jardn de infancia, cuando se les habla del Holocausto.

Israel no extrae un mensaje universal del Holocausto. Sus escuelas no ensean que debemos evitar estigmatizar a los otros y debemos oponernos a las identificaciones sectarias y tribales que alimentan los prejuicios y la intolerancia. Cmo iba a hacerlo? Despus de todo, la ideologa fundamental de Israel, el sionismo poltico, se basa en la idea de la exclusividad tribal y sectaria: el acogimiento de los exiliados para crear un Estado judo.

En Israel, el Holocausto ensea una leccin diferente: que los judos estn bajo la amenaza permanente de los no judos y que su nica defensa es buscar la proteccin colectiva que les proporciona un Estado muy militarizado, provisto de armamento nuclear.

La idea fue condensada en la famosa expresin utilizada por el fallecido general israel Moshe Dayan: Israel debe ser visto como un perro rabioso, demasiado peligroso como para molestarle.

Un virus globalizado

La inquietante e interesada lectura de la historia que hace Israel se ha ido extendiendo poco a poco al resto de judos de Europa y Estados Unidos.

Hace quince aos, el acadmico estadounidense Daniel J. Goldhagen public un influyente ensayo en el semanario judo Forward titulado La globalizacin del antisemitismo. En l argumentaba que el antisemitismo era un virus que poda permanecer latente durante periodos pero siempre se las arreglaba para encontrar nuevas maneras de volver a infectar a sus huspedes.

El antisemitismo globalizado se ha convertido en parte de la subestructura del prejuicio en el mundo, escribi. Esta teora tambin se conoce como el nuevo antisemitismo, una forma de odio a los judos mucho ms difcil de identificar que el antisemitismo de derechas tradicional. Mediante la mutacin, el nuevo antisemitismo ha ocultado su odio a los judos centrndose en Israel y recubrindose de ropas izquierdistas.

Por tanto no debe sorprender que tambin se parezca al argumento utilizado por el rabino Sacks en su ensayo de 2016 en el que escribe: El antisemitismo es un virus que sobrevive mediante mutaciones.

En una muestra de cmo esta paranoia empieza a normalizarse en Europa, The Guardian publicaba este mes un artculo en el que una periodista britnica explicaba su decisin de contar a su hija de tres aos, al estilo israel, la historia del Holocausto y del antisemitismo. Esperaba que, de ese modo, su hija estuviera preparada para el caso de que Corbyn llegara a asumir el cargo de primer ministro.

El aumento de la influencia de la doctrina tribalista israel entre secciones de la comunidad juda britnica y la consiguiente utilizacin del antisemitismo como arma servir para ilustrarnos acerca del tipo de Estado que los sionistas radicales guardan en el ncleo de su identidad.

Curiosamente, el nuevo antisemitismo invierte la situacin y legitima el racismo judo contra los gentiles (en realidad, lo necesita). As que no es que Corbyn estigmatice a los judos, sino que el lobby proisraeli estigmatiza a los no judos afirmando que todos ellos estn manchados por el odio a lo judo, lo sepan o no.

Cuanta ms histeria desata el lobby sobre el supuesto antisemitismo de Corbyn, ms se evidencia que el lobby considera sospechoso a gran parte del pblico no judo.

La invisibilidad de los palestinos

La otra laguna de la lgica utilizada por el lobby es que solo funciona si eliminamos por completo a los palestinos de la historia del sionismo y de Israel. La idea de un sionismo inofensivo habra resultado creble si fuera posible establecer el Estado judo en un trozo vacio de tierra, como los primeros sionistas decan que era Palestina. Pero lo cierto es que tena una numerosa poblacin nativa que haba que desplazar de antemano.

La creacin de Israel como Estado judo en 1948 solo era posible si el movimiento sionista asuma dos acciones que violan las nociones modernas de derechos humanos y prctica democrtica liberal. En primer lugar, Israel tena que realizar una limpieza tnica a gran escala, expulsando a ms del 80 por ciento de la poblacin palestina originaria fuera de las nuevas fronteras del Estado judo creado en tierra palestina.

Luego tena que negar a la pequea comunidad palestina superviviente en Israel los mismos derechos de los que disfrutaban los israeles judos, encerrarlos en guetos e impedir que trajeran de vuelta a sus hogares a sus familiares expulsados.

Estos dos hechos determinantes no fueron malas decisiones tomadas por polticos israeles incompetentes. Eran absolutamente esenciales para el xito de un proyecto sionista basado en la creacin y sostn de un Estado judo. La limpieza tnica de 1948 y el racismo estructural del Estado judo fueron temas innombrables en los debates polticos legtimos sobre Israel hasta hace bien poco.

Eso ha ido cambiando poco a poco, entre otras cosas porque cada vez es ms difcil ocultar qu tipo de Estado es Israel. Su comportamiento autodestructivo incluye la reciente decisin de afirmar explcitamente el racismo institucional del Estado, con la aprobacin el mes de agosto de la Ley Bsica del Estado-Nacin, que otorga rango constitucional a la negacin de la igualdad de derechos de una quinta parte de la poblacin de Israel, los que son palestinos.

La reaccin violenta contra Corbyn y otros activistas pro Palestina demuestra los miedos del lobby a no poder mantener su posicin frente la creciente porcin de pblico occidental consciente de que el xito sionista tena un precio.

Ese precio lo pagaron los palestinos, y todava no se ha reconocido pblicamente su sufrimiento. Al ocultar la historia, Israel y los sionistas han esquivado el proceso de verdad y reconciliacin que consigui acabar con el apartheid en Sudfrica. El lobby prefiere que la versin juda del apartheid contine.

Prdida de orientacin moral

Si hay un individuo que encarna la prdida de orientacin moral que supone la utilizacin del antisemitismo como arma contra Corbyn y los crticos de Israel, ese es el rabino Sacks.

Cuando el New Statement le pregunt su opinin sobre la nueva ley bsica sobre el Estado-nacin, el habitualmente erudito Sacks qued mudo de repente y luego se evadi como pudo: No soy un experto en esa cuestin. Mi hermano si lo es, pero yo no. l me dice que no tiene nada que ver con el apartheid, sino que se trata solo de corregir una laguna legal... Tal y como yo lo veo, es un proceso tcnico que no conlleva ninguna de las implicaciones que se han mencionado.

Tal parece que Sacks no sabe identificar el apartheid cuando lo tiene delante, siempre y cuando se disfrace de judo. Del mismo modo, se muestra ciego ante la historia del sionismo y la expulsin masiva de palestinos de sus tierras en la Nakba de 1948.

Segn declara al New Stateman, los judos no deseaban regresar a su tierra [Palestina] para que otros [los palestinos] sufrieran, y eso es algo que est dentro del corazn de los judos. Aunque parece que no era as, ya que Sacks no puede identificar a quienes tenan que sufrir para que el regreso de los judos fuera posible.

En la crtica al extenso estudio publicado por Sacks en 2016 sobre el antisemitismo, el analista judo liberal Peter Beinart seala que el rabino menciona por su nombre a los palestinos una sola vez.

Dicho autor reprende a Sacks por equiparar antisionismo y antisemitismo: Al negar que los palestinos puedan tener alguna razn, que no sea el fanatismo, para tener aversin al sionismo, niega su experiencia histrica y les convierte en meros recipientes para albergar el odio a los judos. As, hace con los palestinos lo que el antisemitismo hace con los judos: los deshumaniza.

Un mundo patas arriba

Si el mundo no estuviera patas arriba, seran Sacks y el lobby judo quienes estaran siendo reprendidos por su racismo. Sin embargo, es Corbyn el vilipendiado por un amplio espectro de la opinin supuestamente bien informada britnica judos y no judos, por expresar solidaridad con los palestinos.

Son los palestinos, recuerden, las vctimas de ms de un siglo de conspiracin del colonialismo europeo y el sionismo, y que a da de hoy siguen estando oprimidos por un anacrnico Estado tnico, Israel, decidido a privilegiar a los judos a cualquier precio.

El lobby y sus defensores no pretenden nicamente silenciar a Corbyn. Tambin pretenden silenciar a los palestinos y al nmero creciente de personas que se solidarizan con los palestinos. Pero aunque el lobby pudiera conseguir, en sus propios trminos limitados, daar la reputacin de Corbyn en los medios de comunicacin mayoritarios, otros procesos ms profundos estn exponindolo y debilitndolo. Est tentando demasiado a la suerte.

Un lobby fuerte es aquel que permanece en gran parte invisible, aquel como el sector financiero y el armamentstico que no necesita exhibir su fuerza. Al hacer tanto ruido para perjudicar a Corbyn, el lobby israel est siendo obligado por primera vez a exponer pblicamente las premisas racistas que siempre sustentan sus argumentos.

Con el tiempo, esa exposicin pblica perjudicar a los apologistas de Israel sin aportarles nada positivo.

* Sera algo as como tiro por la culata (N.d.T.)

Jonathan Cook es un periodista residente en Nazaret desde 2001, autor de tres libros sobre el conflicto palestino-israel. Mantiene un blog propio en www.jonathan-cook.net

Fuente: https://www.middleeasteye.net/columns/israel-lobby-s-non-stop-attacks-corbyn-will-backfire-7785563

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, su traductor y a Rebelin como fuente del mismo.



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