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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

El despertar congoleo y el mercenarismo de los grandes lagos africanos

Babanya Kbudi
Umoya


La historia nos ensea que el hombre no aprende de la historia Michalle Jean

La adversidad y la crisis tienen, paradjicamente, un lado positivo. Despiertan la imaginacin, la creatividad y la inventiva cuando las encabezan mentes despiertas. Entre un mundo moribundo y otro naciente, cada vez ms patriotas y resistentes congoleos se alzan. Cada vez ms jvenes se politizan. Aunque sean minoritarios o infravalorados, estn ah. Usan el sentido comn y cada vez se dan ms cuenta de que la segunda independencia, la liberacin y la soberana prometidas por el conglomerado de aventureros creado por Uganda, Ruanda y sus padrinos anglosajones no han sido ms que un seuelo.

Estos jvenes minoritarios y/o infravalorados constituyen, poco a poco, redes que trabajan en colaboracin con sus mayores y con los dems ascetas de lo provisional. Se han tomado el tiempo de estudiar y comprender algunas implicaciones reales de la guerra perpetua, racista de depredacin y de baja intensidad librada contra su pas natal.

El enemigo no ha perdido su combatividad ni su maldad.

A la vez que apoyo este despertar, creo que nuestros jvenes deberan prestar atencin a Frantz Fanon cuando escribe lo siguiente: Nuestro error, de los africanos, es haber olvidado que el enemigo nunca recula sinceramente. Nunca lo hace. Cede, pero no cambia. Nuestro error es haber credo que el enemigo haba perdido su combatividad y su maldad. Deberan estudiarse meticulosamente todas las palabras y verbos de esta cita. Nuestros jvenes deberan saber que el enemigo del Congo-Kinshasa puede ceder, pero no cambiar.

Emmanuel Macron, escriba el periodista de investigacin Pierre Pan, ya ha manifestado que prefera a Louise Mushikiwabo, la Ministra de Asuntos Exteriores ruandesa. Con esta eleccin, el presidente enva un mensaje muy francoafricano a los dirigentes francfonos del continente. En primer lugar, les dice, de forma muy paternalista, lo que hay que votar. Ante todo les dice que pueden menospreciar a su pueblo sin vergenza, pisotear los derechos humanos, amaar las elecciones ‒el programa de Paul Kagame en las dos ltimas dcadas. Y que estas violaciones no ponen en duda el apoyo incondicional de Francia.

Desde el asesinato de Lumumba, utiliza mercenarios, lites transnacionales compradoras y otros negreros modernos para daar la vida y la dignidad de las hijas e hijos de nuestro pueblo. Dichos mercenarios son transnacionales, lo cual quiere decir que constituyen una red en cuyo seno trabajan conjuntamente hombres y mujeres de diversas naciones a la vez. Congoleas y congoleos incluidos. Al igual que ayer, se hallan al servicio de la oligarqua plutocrtica, de las trans y de las multinacionales. Ayer, tras las elecciones democrticas de mayo de 1960 y la designacin del nuevo Estado soberano por parte de las autoridades, la Unin Minera de Alto Katanga y determinadas multinacionales europeas hicieron de Katanga, en el mes de julio de 1960, un Estado secesionista. Su presidente, Moise Tshombe, era un hombre incondicional. Un tal Ren Faulques, de origen francs, particip en la reestructuracin de la gendarmera katanguesa creando unidades mviles bajo el control de mercenarios (J. ZIEGLER, Hay que cambiar el mundo, 2018). Bob Denard y Jean Schramme son los ms mencionados de esa poca.

Sera ingenuo pensar que esta prctica ha desaparecido de nuestro pas y de la subregin de los Grandes Lagos africanos. No. El enemigo no ha perdido su combatividad ni su maldad. El hecho de que una guerra de depredacin y de baja intensidad haya estallado en esta parte de frica en la dcada de 1990 es prueba de ello. Y mientras que s hubo un Tribunal Penal Internacional para Ruanda, todava no lo ha habido, hasta la fecha, para el Congo-Kinshasa. Los informes Gersony (1994), Kassem (2002) y Mapping (2010), pese a sus limitaciones, describen y detallan la tragedia congolea sin obtener de la ONU, que los puso en marcha, un inicio de justicia justa para el Congo-Kinshasa.

El enemigo puede ceder, pero nunca cambiar y esta guerra le ha permitido crear pequeos Estados fallidos y mercenarios, como Uganda y Ruanda, para mantener el caos perpetuo en el corazn de frica. Ejemplos de ello son las fosas comunes de Beni, Congo Central, Maluku y Kasai; las ltimas masacres de cristianos en Kinshasa; las detenciones arbitrarias y extrajudiciales; el problema de la distribucin de tierras en Mbobero, etc. Adems, facilita la infiltracin de miembros de estos dos pases en varias instituciones y organizaciones calificadas de internacionales, hasta el punto de despertar la envidia de los congoleos e incitarles a alabar esta estratagema (Jean Ziegler explica claramente este modus operandi en el libro mencionado anteriormente). La designacin de Louise Mushikiwabo, anglfila, como lder de la francomana debera considerarse en este contexto general de mercenarismo y uso comercial del francs. Durante su mandato, Franois Hollande pidi a su asesor, Jacques Attali, que elaborara un estudio que contribuyese a esta instrumentalizacin neoliberal del francs.

La designacin de Louise Miushikiwabo, anglfila, como lder de la francomana debera considerarse en este contexto general de mercenarismo y uso comercial del francs. Durante su mandato, Franois Hollande pidi a su asesor, Jacques Attali, que elaborara un estudio que contribuyese a esta instrumentalizacin neoliberal del francs.

Esta designacin podra interpretarse como un mensaje (y/o un aviso). Sucedi despus de que Emmanuel Macron manifestara su preferencia. Emmanuel Macron, escriba el periodista de investigacin Pierre Pan, ya ha anunciado que prefera a Louise Mushikiwabo, la ministra de Asuntos Exteriores ruandesa. Con esta eleccin, el presidente enva un mensaje muy francoafricano a los lderes francfonos del continente. En primer lugar, les dice, de manera muy paternalista, lo que hay que votar. Ante todo les dice que pueden menospreciar a su pueblo sin vergenza, pisotear los derechos humanos, amaar las elecciones el programa de Paul Kagame en las dos ltimas dcadas. Y que estas violaciones no ponen en duda el apoyo incondicional de Francia. (P. PEAN, Le document qui accuse le rgime, en Marianne, n 1124, del 28 de septiembre al 4 de octubre de 2018, p. 18). Al haber escrito La Rpublique des mallettes. Enqute sur la principaut franaise de non-droit (La Repblica de los maletines. Investigacin sobre el principado francs de la anarqua), Pierre Pan sabe que Macron no es ms que el heredero de una antigua tradicin de apoyo francs a dictadores y otros mercenarios.

Sin embargo, a travs de lo que escribe, Pierre Pan enva un mensaje a los compatriotas congoleses, partidarios del pas de los derechos humanos y dispuestos a ir a las elecciones trampa para tontos con un caballo de Troya para Paul Kagame. Algunos asistieron con este ltimo a una cena de negocios en Londres. Otros fueron a hacerse un selfie con Museveni, dando as la impresin de que apoyan esta poltica de mercenarios. Normalmente, evitan contestar a cualquier pregunta ya que no quieren que se les pidan explicaciones. O bien quieren, a su vez, convertirse en mercenarios, o bien a pesar de llevar traje y corbata no entienden nada sobre la fabricacin de ayudantes de la oligarqua plutocrtica.

Todos parecen estar de acuerdo con Michalle Jean cuando dice que la historia nos ensea que el hombre no aprende de la historia.

En mi opinin, nuestros jvenes no deberan imitarlos, es ms, deberan forzar el debate sobre esta historia que estos compatriotas, sus aduladores y aclamadores, querran evitar. Cada vez ms, fanticos, persiguen a compatriotas, deseosos por arrojar luz sobre los selfies y las cenas de negocios en el extranjero. Como partidarios del Tshididi, quieren guiar a aquellos y aquellas que, sin saberlo, benefician la esencia de una poltica sana como arte de participar en la educacin (humanista y progresista) de su comunidad y/o ciudad mediante la palabra, los actos y el tiempo. Dicho arte tiene sus principios. Implica la participacin de los ciudadanos en el debate, la deliberacin y la toma de decisiones sobre lo comn, la res pblica. La meta de esta lucha ciudadana es el debate pacfico.
Por Jean-Pierre Mbelu

Babanya Kbudi, generacin de Lumumba 1961

http://www.ingeta.com/leveil-congolais-et-le-mercenariat-dans-les-grands-lacs-africains/

Traduccin de Ana Afonso Fernndez y Andrea Mndez Segovia

Fuente: https://umoya.org/2018/10/26/el-despertar-congoleno-y-el-mercenarismo-de-los-grandes-lagos-africanos/

 


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