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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

Las elecciones se ganan con ideologa
Trump: el amo de la llave del paraso

Vctor Sampedro
Pblico

La poltica norteamericana descansa sobre una mitologa que es una versin laica de la Biblia. EE.UU. representa la nacin elegida por Dios y su presidente ejerce de sumo pontfice de la fe en la Democracia y el Progreso. El cuentacuento no es, ni mucho menos, exclusivo de Trump. Ha sido contado y escenificado por todos los ocupantes de la Casa Blanca debido a su arraigo social.


El 20 de enero de 2017, Trump tom posesin como el presidente nmero 45 de la historia de Estados Unidos. Le despreciaban las lites de Washington y Hollywood. Pero la America trabajadora, conservadora y creyente le respald. Se senta olvidada y ninguneada. No por los banqueros que haban provocado la crisis, sino por los liberales, cosmopolitas y multiculturales; los polticos y periodistas corruptos; los profesionales urbanos, laicos, feministas Estilos de vida ajenos u hostiles a los de los seguidores de Trump.

Las elecciones no se ganan con tele ni redes, sino con ideologa. Lo dice Christian Fuchs, un acadmico que analiz 200 decisiones que Donald Trump tom para eliminar a los candidatos en su reality The Apprentice. Concluye que transmite la ideologa capitalista en bruto, en su versin neoliberal ms feroz. El paraso es el Edn del individuo y la propiedad privada. Las posesiones materiales y el consumo determinan el xito. El triunfo se alcanza trabajando duro y con eficacia. Usando a los dems como instrumentos para el lucro personal. Por eso han de someterse a un liderazgo vertical, creado y ejercido desde arriba.

Trump gan la Presidencia de EE.UU. porque logr presentarse como el amo que tena las llaves del paraso. Y atrajo el voto de quien soaba parecerse a l para hacer Amrica grande de nuevo, como rezaba su eslogan electoral. Trump nunca fue uno de los trabajadores que prometa defender, pero se hizo pasar por su Jefe. Representa al mejor adaptado en una competicin despiadada. Su reality y su discurso poltico proyectan un mundo polarizado entre ganadores y perdedores. En The Apprentice el proceso de seleccin lo organizaba y decida Trump. Esto explicara que los perdedores lo votasen. Porque asuman que dependan de l.

Adems de la parte del electorado -generalmente anciana- a la que embauc con el cuento de hacer Amrica grande nuevo hay que contar con el apoyo recibido por parte de sectores juveniles de la poblacin estadounidense. Para ello, criados en el entorno digital, Amrica nunca fue grande y las promesas del sueo americano nunca se cumplieron. Tambin se sienten perdedores y engaados por el sistema.

En las cavidades ms profundades de Internet, foros como 4Chan y Reddit, estos jvenes se regodeaban en sus miserias, alimentando una espiral de odio hacia las polticas liberales y multiculturales, as como contra los movimientos feministas, antiracistas, y por la diversidad sexual. Para ellos, Trump no es el hroe fantasioso que ve la denominada clase trabajadora blanca estadounidense, si no alguien que dice lo mismo que ellos piensan, con un discurso polticamente incorrecto. Uno de los suyos, un troll, un perdedor con posibilidades de ganar.

Meme clsico de 4Chan con el texto: Los han troleado mucho, pero, una vez ms, no tenan nada que perder. De Dale Beran.

El propio Trump es vctima de su lgica de ganar o perder, todo o nada, win o fail, como se dice en el argot juvenil. Es un personaje ridculo, hasta el punto de resultar cmico. Para los jvenes que se evaden en Internet de una realidad que les repele, Trump es la broma final. Votarle es la mejor forma de trolear al sistema que les ha olvidado. Para Trump, consciente de su vulnerabilidad, se trata de evitar ser una vctima convirtindose en verdugo.

El multimillonario aparent poseer un poder divino. As obtuvo el respaldo de los damnificados de la globalizacin en su dimensin econmica y cultural. Los trabajadores, amenazados por la mano de obra extranjera vean sus trabajos y salarios amenazados. Los fundamentalistas cristianos o blancos tambin le dieron el voto. Sentan su identidad en riesgo. Un Trump todopoderoso prometi salvarles con proteccionismo econmico e integrismo cultural: Amrica, first.

El candidato republicano exalt un nacionalismo hostil a las minoras. Afirm barbaridades que otros callaban. Los extranjeros sin papeles quitan trabajo, delinquen y violan. Los refugiados rabes son terroristas latentes. Las lites corrompidas, que los protegan (porque no sufran su amenaza), seran barridas de la faz de EE.UU. El Juicio final estaba prximo. La poltica econmica de Trump perjudicaba a sus votantes. Su lascivia y falta de tica contradecan la moral. Pero l era juez supremo.

Trump dictaba sentencias inapelables. Vet a determinados medios de comunicacin: The New York Times puede cubrir mis actos; el Washington Post, no. O a ciertos periodistas, como cuando expuls a un reportero de una rueda de prensa: T, fuera. El reportero discapacitado tuvo que abandonar la sala, como un concursante expulsado de un reality. El Juez Trump condenaba y absolva. Cuando se sinti dueo del pas, intent dictar las leyes migratorias. Actu como Seor de las fronteras y las esencias de EE.UU.: el Edn que haba prometido reconstruir en su mandato.

El presidente se comporta como un iluminado, indiferente al nmero de fieles que le acompaan. No cuenta cuntos son, sino los que ve. La aritmtica es desplazada por visiones. El da de su toma de posesin sostuvo que lo haba aclamado la misma multitud que a los presidentes anteriores. Las tomas areas, que desmentan sus cuentas, no le obligaron a retractarse. Dispona de una cuenta propia, la de Twitter. Y desde all proclam su visin como un dogma. Condenando a los incrdulos y celebrndolo con sus aclitos.

Arlie Russell Hochschild, ensayista norteamericano, seala que Trump se presenta como un juez divino. Si miras sus fotos en Google imgenes parecen tomadas en el cielo, encontrars muchas doradas. Y si miras a su hogar, a lo alto de la Torre Trump, bien arriba, todo es oro: la sala de estar, el comedor, incluso el bao. As se sugiere la idea de que Trump, ofreciendo la salvacin, rescatar a la gente el da del Juicio Final.

Por razones obvias, Trump no personifica el modelo de cristiano, pero se apropi de la iconografa. Seculariz y rentabiliz el sentimiento religioso, como la McTele y las redes hacen con la amistad, el amor o la solidaridad. El billonario supo anunciar el Juicio Final con un discurso apocalptico, teido de referencias evanglicas.

Ilustracin por Ral Arias.

La retrica del multimillonario remite a la batalla de Armagedn. El conflicto que, segn algunas iglesias protestantes, desatar el fin del mundo. Descargar la venganza sobre los malos, aplicar duros correctivos a los desviados y santificar a los buenos. Las comillas son las etiquetas que, respectivamente, Trump cuelga a los inmigrantes sin papeles (delincuentes), los transexuales (extraviados) y la Amrica Blanca (que presume de supremaca racial y cultural). El maniquesmo corresponde a un presidente que usa la televisin como casi nica fuente informativa y del que se sospecha que no ha ledo un libro entero en su vida adulta. Aunque jur su cargo de presidente ante no una, sino dos Biblias.

La poltica norteamericana descansa sobre una mitologa que es una versin laica de la Biblia. EE.UU. representa la nacin elegida por Dios y su presidente ejerce de sumo pontfice de la fe en la Democracia y el Progreso. El cuentacuento no es, ni mucho menos, exclusivo de Trump. Ha sido contado y escenificado por todos los ocupantes de la Casa Blanca debido a su arraigo social. Dos tercios de la poblacin estadounidense aguardan la Segunda Venida del Mesas. Y la gran base del partido republicano se compone de evangelistas y fundamentalistas cristianos. Un tercio de la poblacin estadounidense cree que Dios cre el mundo hace unos miles de aos. Como para pedirle a Trump evidencias!

Una de las novedades escnicas de Trump fue jurar su cargo sobre dos Biblias, en vez de usar solo la que haba empleado Lincoln como vena siendo tradicin. La Biblia extra se la haba regalado su madre cuando acab la escuela primaria. El presidente se juramentaba para defender al mismo tiempo la nacin y la familia, identificando ambas. Instalado en el Olimpo dorado, el dios gringo irradi lbido e ira, rodeado de la parentela. Una imagen apropiada para un triunfador de la McTele, que luego fue el trol superlativo en las redes.

Fuente: http://blogs.publico.es/victor-sampedro/2018/10/26/trump-el-amo-de-la-llave-del-paraiso/



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