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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

Colocar al Parlamento en el centro del debate

Roberto Veiga Gonzlez
Cuba Posible


I

El actual Proyecto de Reforma Constitucional (PRC) ha hecho nfasis en la importancia del Parlamento y propone modificaciones que pretenden ofrecer respuestas a ciertas demandas. Por ello, en este artculo primero tratar acerca de la Asamblea Nacional y despus, por razones importantes, ofrecer algunos criterios en torno al Consejo de Estado. Sin embargo, en lo personal hubiese preferido una bsqueda de factibilidades para incorporar a la naturaleza de nuestro Parlamento la lgica participacin de actores provenientes de partidos polticos. Con ello, no olvido que histricamente estos han incurrido en errores (y horrores) que distorsionan su responsabilidad de ejercer la representacin ciudadana desde una dimensin eminentemente poltica. De igual modo, no desconozco que esto hace mucho ms necesario que se incluyan en la prctica parlamentaria a organizaciones civiles y sociales, no partidistas, capaces de propugnar necesidades, intereses y saberes no representados por las agrupaciones polticas organizadas. Se trata de criterios que he sostenido pblicamente a lo largo de los aos, que el lector puede encontrar con facilidad en otros textos de mi autora. No obstante, esto exigira un anlisis extenso, profundo y compartido, que no corresponde a este momento; sobre todo, porque las transformaciones propuestas para nuestro Parlamento no discurren por estos senderos.

II

En nuestra actual Carta Magna, y en la propuesta de nueva Ley de Leyes, los diputados integran el Parlamento y este constituye la institucin de poder responsable de: 1) Representar, en armona con los intereses generales compartidos por la sociedad, los intereses de los electores de cada uno de los diputados; 2) Legislar, de acuerdo a los preceptos constitucionales elaborados y aprobados con participacin de la ciudadana, y teniendo en cuenta, a su vez, los objetivos de los electores de cada diputado y del plan de gobierno apoyado por el pueblo; 3) Aprobar las cuestiones jurdicas, sociales, culturales, econmicas y polticas, entre otras, que la Carta Magna coloca como responsabilidad suya; 4) Controlar, segn facultades otorgadas en la Ley de Leyes, todos los asuntos del gobierno, de la justicia y de la sociedad en general, indicados en dicho texto.

Hubiese deseado que la PRC ofreciera la oportunidad de instituir una Asamblea Nacional con una dimensin apropiada para que funcionara a partir de la lgica de sesin permanente, y en condiciones de ofrecer resultados mucho ms efectivos que los habituales. Un Parlamento ms pequeo no tendra que resultar, per se , insignificante. Por el contrario, pudiera destacarse como iluminador, potente, activo y exigente; capaz de marcar la pauta de un quehacer parlamentario en continua evolucin.

De este modo, seran posibles frecuentes reuniones plenarias y de las comisiones permanentes y temporales de trabajo; un cualitativo trabajo conjunto entre los diputados; y una mayor comprensin de sus retos, acuerdos y discrepancias; entre otras virtudes. En fin, esto podra ir desarrollando un slido y eficaz cuerpo parlamentario. Asimismo, las comisiones permanentes de trabajo del Parlamento, pueden constituir un elemento esencial para la dinamizacin, descentralizacin y democratizacin de la Asamblea Nacional. Estas suelen poseer condiciones para estudiar problemas complejos que requieran soluciones, ya sean a largo plazo o inmediatas; y agilizar respuestas cuando estas reclamen urgencia; as como desempear gestiones, observaciones y controles que correspondan al mbito de sus competencias; entre otros desempeos medulares.

Sin embargo, ante esta posibilidad, algunos han defendido el sostenimiento de una Asamblea Nacional amplia. Estos consideran que mientras mayor sea la cantidad de diputados, y menor la cuanta representada por cada uno de ellos, y mejores los mecanismos de interaccin entre ambos, mayor podra resultar la cualidad de la representacin parlamentaria.

La forma esbozada en la PRC mantiene un Parlamento amplio, que adems no funcionar segn el principio de sesin permanente; pues continuar sesionando, de manera ordinaria, solo dos das al ao. A su vez, s modifica la naturaleza del Consejo de Estado. Este funcionar de manera continua y, en cierta medida, a modo de Consejo permanente de la Asamblea Nacional y, a la vez y de manera sui generis, como algo ms que esto porque, en algunos casos, tendr funciones correspondientes al pleno de diputados. Quiz lo anterior pretenda armonizar, en alguna medida, los criterios a favor de un Parlamento amplio y las razones que defienden un parlamento en sesin permanente. No obstante, a posteriori de la publicacin de la PRC, ha tomado fuerza el argumento de que se reducir significativamente el nmero de diputados. De concretarse este propsito, tal vez sera conveniente aprovechar dicha reduccin del plenario para aumentar, en la mayor proporcin posible, la periodicidad de las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional.

III

Se hace imprescindible esbozar, aunque sea muy brevemente, tres cuestiones medulares que preocupan a muchos ciudadanos en torno al perfil de las nominaciones para diputados, al modo de nominarlos y a cmo elegirlos. En cuanto al perfil de los nominados, suele demandarse que: 1) Sean personas respetables y realmente bien conocidas por los ciudadanos-electores. 2) Ejerzan sus funciones de manera profesional y permanente. 3) Posean interaccin continua con los ciudadanos-electores. 4) Disfruten de las aptitudes y actitudes para analizar, representar y gestionar (de manera cotidiana y armnica) los asuntos del ciudadano y de su localidad, y las cuestiones estratgicas nacionales e internacionales, sin violentar su consciencia personal.

Por otra parte, al tratar el asunto de la nominacin para los cargos de diputados, algunos consideran que sera necesario proscribir ese nebuloso mecanismo denominado comisin de candidatura. Al respecto, unos alegan que los diputados sean nominados directamente por las organizaciones e instituciones civiles y sociales facultadas por la Ley electoral. Otros abogan para que resulten nominados por asambleas populares, segn procedimientos bien establecidos; para que la amplitud, espontaneidad y horizontalidad de tales asambleas no afecten la vitalidad de la soberana ciudadana, ofreciendo posibilidades para su resquebrajamiento o manipulacin. Y no pocos sugieren la pertinencia de la autonominacin, siempre que la misma consiga el respaldo de un quorum ciudadano establecido legalmente.

Asimismo, resulta general la pretensin de que los nominados socialicen las perspectivas del quehacer que se proponen, para que as la ciudadana acuda a las urnas con suma responsabilidad acerca del representante a elegir y, a la vez, posea herramientas para evaluar el desempeo de los parlamentarios electos. En este sentido, se demanda, adems, excluir el sistema de votacin que slo ratifica o no el candidato nominado para cada escao, y pasar a un modelo de eleccin donde cada ciudadano, de entre una lista de propuestas, escoge a uno de los candidatos.

IV

Regreso al tema del Consejo de Estado con el objetivo de sealar unas pocas precisiones. Reitero que, en la PRC, este adquiere una naturaleza distinta. Ahora funcionara al modo de rgano permanente de la Asamblea Nacional, que integra a la presidencia del Parlamento, a las comisiones del mismo, y a otras representaciones que se consideren pertinentes. Por ello, quiz se debi prescindir de una denominacin tan solemne (como es el caso de Consejo de Estado), y emplear otra ms acorde a su desempeo, mucho ms cotidiano y ejecutivo Sin embargo, advierto, la cuestin de las denominaciones suele ser poco importante.

El asunto medular que deseo destacar radica en que el Consejo de Estado asuma facultades correspondientes al pleno de la Asamblea Nacional, que en algunos casos no deberan ser jams delegables a un rgano de la misma, por importante que este sea. Me refiero a facultades que aseguran el carcter de poder supremo de la Asamblea Nacional y, a la vez, garantizan el respaldo soberano y estatal hacia aquello acordado, aprobado, elegido o designado por el Parlamento. De lo contrario, en estos casos, perderan carcter, tanto la Asamblea Nacional, como el acto refrendado.

Por lo anterior, y citando slo algunos ejemplos, considero que han de ser facultades exclusivamente de la Asamblea Nacional, y en ningn caso del Consejo de Estado, como se propone en la PRC: 1) Crear o extinguir Organismos de la Administracin del Estado (A-115.q). 2) Modificar el presupuesto del Estado (A-115.s). 3) Suspender o elegir al Primer Ministro, al Presidente del Tribunal Supremo, al Fiscal General de la Repblica, al Contralor General de la Repblica, al Presidente del Consejo Electoral Nacional, a los miembros del Consejo de Ministros, y a los gobernadores provinciales (A-123.f). 4) Aprobar el reglamento del Consejo de Ministros (A-132. X). 5) Aprobar Gobernadores (A-170). 6) Adoptar decretos-leyes que tienden a subrogar la responsabilidad legislativa de la Asamblea Nacional.

Puedo comprender que racionalidades ejecutivas y funcionales, tiendan a facilitar que, en determinados casos, el Consejo de Estado decida sobre cuestiones como las anteriores, que poseen un carcter eminentemente de Estado. Sin embargo, mostrara una contradiccin entre el carcter de una Asamblea Nacional que ostenta toda la representacin y ejecucin soberana, y el de un Consejo de Estado, por sui generis que sea. En tal sentido, si fuera necesario encontrar una solucin, dejara esas facultades exclusivamente en la Asamblea Nacional, o establecera definitivamente un Parlamento ms pequeo y en sesin permanente.

V

Los desafos de la sociedad cubana exigen de un Parlamento slido. Por ello, la actual reforma constitucional demanda un anlisis profundo e intrpido en torno al rediseo de la Asamblea Nacional (lo cual an est pendiente, a pocas semanas de culminar el proceso de consulta popular). Asimismo, habremos de enfrentar el requerimiento, hasta ahora soslayado, de un Jefe de Estado, con la titularidad de Presidente de la Repblica, la cual reclama que este comparta (de algn modo) con la Asamblea Nacional la representacin y ejecucin de la soberana popular.

Fuente: http://cubaposible.com/colocar-al-parlamento-centro-del-debate/



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