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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

Otras formas de violencia en Amrica Latina en el Siglo XXI
La violencia a travs del disciplinamiento social

Robinson Salazar Prez
Rebelin


Contexto

El advenimiento de la globalizacin y la instrumentacin prctica de sus ideales a travs del modelo neoliberal no fue un relato ni mucho menos una pieza discursiva, estuvo y aun permanece inserta en el lenguaje de la poltica actual. El proceso deriv en un nuevo modelo de sociedad fincado en un conjunto de instituciones nacionales y globales transmisoras de sincrona en cada paso o etapa de funcionamiento, especialmente en la esfera econmica, tambin imprimi un redireccionamiento a la visin prevaleciente sobre la naturaleza, la educacin, la poltica, la familia, el trabajo, los espacios pblicos, los de recreacin y socializacin, la tcnica y la tecnologa tuvieron un papel preponderante y las ciudades y servicios pblicos entraron el zagun de reingeniera privada y nueva administracin de la cosa pblica.

El agente estatal, vital en la modernidad, tuvo metamorfosis en su estructura y funcionamiento, fue reducida su actuacin de organizador de la vida pblica y otras esferas adyacentes hasta dejarlo en un estricto escaque vigilante. La supremaca instrumental lleg con fuerza discursiva, tcnica, militar, financiera e ideolgica para imponer sus ideas, las reformas necesarias, los instrumentos y herramientas para orientar la "nueva sociedad" dibujando algunas facetas innovadoras en los discursos acadmicos y en la poltica gubernamental.

Individualismo, emprendedores, ciudadana global, fin de las ideologa, liberalismo del Siglo XXI, sociedad de la informacin, ciudadana digital, gobierno electrnico, nuevos espacios de interaccin entre las personas a travs del internet y las redes sociales, comunidades virtuales, sexo en lnea, robotizacin del trabajo, cine en casa, aplicaciones en celular para evitar desplazamientos, compras en lnea, enseanza a distancia, reduccin del tiempo y el espacio, ruptura del eje conectivo del tiempo, en fin, el aluvin de cambios tuvo celeridad inusitada, podramos afirmar, hasta ahora no estbamos acostumbrados a reflexionar de manera expedita ante las dislocaciones acontecidas y aun sobrevienen con la sociedad moderna. En tan slo 20 aos las relaciones sociales, el uso de nuevas tecnologas, el mundo del trabajo, la vida cotidiana y la poltica cambi rotundamente, tanto fue el cambio en la naturaleza del escenario que los opositores del estatus quo no concluyen ni construyen consenso sobre si mantienen las mismas herramientas, y estrategias de confrontacin o de plano la reinvencin es necesaria para sobrevivir.

Por un lado, un sector significativo acude a sustentar y defender el mundo de vida de la racionalidad instrumental, basada en el clculo, seleccionando los mejores instrumentos o medios-fines para cumplir con sus metas y sobrevivir en el mundo de hoy. La auto realizacin, maximizar sus ganancias o vida material, aislarse sin mediar el conflicto, convivir con los otros a travs de las redes, confinarse en su espacio privado, vestir su mirada de indiferencia y hasta indolencia, slo interesarse por una parte de la sociedad principalmente donde me compete, el otro no es referente siempre y cuando no lo afecte.

Entonces vemos un modelo de sociedad fraguado y regido por la robotizacin y las nuevas tecnologas, con nuevos tentculos vigilantes inductores de la disciplina imperante y dcilmente aceptada por la mayora de los agentes que son parte de la sociedad.

Cada da son menos los oponentes al "nuevo modelo de sociedad", prevalecen los portadores de ideologa de izquierda sin esgrimir ni revelar un modelo alternativo, a cambio ofrece resistencia, confrontaciones y medidas coactivas no muy eficaces, dado los resultados obtenidos hasta ahora. Es ms, muchas veces hacen uso de la razn instrumental en sus acciones colectivas dejando entrever su poca destreza y observacin al recurrir a herramientas y prcticas producidas por los agentes vitales de la sociedad posmoderna o posindustrial.

CONJETURAS

UNA

La violencia acoplada y ajustada para el nuevo modelo de sociedad posindustrial cambia de rostro, visibilidad y efectividad si la comparamos con la imperante en la sociedad moderna cuyo matiz fue frontal dura, directa, mortal, guerrerista y pulverizadora. Parafraseando los escritos de Byung-Chul Han, en la actualidad esa violencia muta de visible a invisible, de frontal en viral, de directa a mediada, de real a virtual, de fsica en psquica, de negativa a positiva, y va diluyendose a espacios subcutneos, subcomunicativos, capilares y neuronales, dando la impresin de haber desaparecidoes una violencia annima, desubjetivada y sistmica, no es posible muchas veces observar dado porque coincide con la propia sociedad. Su aplicacin efectiva la lleva a confundirse con la libertad en tanto quien la recibe la elige, acepta como algo normal y necesario en su cotidianidad pero en esencia es una nueva forma de sometimiento imbricante con la libertad de eleccin, la violencia y el poder de la dominacin.

Desandemos las premisas del autor surcoreano, quien es un avezado para explicar la metamorfosis institucional y la violencia perversa imbricada en forma de grasa subcutnea e intramuscular en la estructura de la nueva sociedad.

DOS

Si la violencia es una lengua de fuego hiriente, daa a quien recibe la ofensa o insulto por cualquier otra persona, el carcter del lenguaje cambia, de su razn comunicativa e interlocutora promotora del dilogo a una violencia psquica, merodeando y acechando la esencia fsica del injuriado. Hoy el lenguaje transita por las redes bajo la anuencia y complicidad nuestra, incluso la preferimos y optamos como la mejor manera de socializar ante de escoger el contacto fsico y cercano. No obstante, el nuevo uso del lenguaje circula con sello o pliza difamatoria y desacreditadora, denigrante, desatenta, insultante, descalificadora, retadora y hasta con desdn y desprecio ante los desacuerdos o las opiniones escritas del otro. No acepta la desigualdad, la pluralidad y lo distinto, afanosamente pretende imponerse ante todos los dems sus verdades, su visin de la sociedad y por supuesto los postulados enunciados por l.

Adems de ser un ejercicio violento es contagioso, cuya pegajosidad acta como lo describe metafricamente el autor surcoreano mencionado, "la spamizacin del lenguaje" en la gigantesca burbuja de la sobre comunicacin y la sobre informacin abunda en las redes infectada de odio, venganzas, discriminacin, insultos escondidos en el anonimato, la lejana o la inexistencia del espacio fsico. Toda esta imbricacin del espacio virtual, la violencia, los contagios y propagacin de rabias, son aprobadas tcitamente por los actores intervinientes en las redes

TRES

Haciendo uso de nuestra libertad para ingresar en las redes, aceptamos amistades desconocidas fsicamente, a sabiendas del riesgo un sinnmero de "simpatizantes" conlleva a un mundo global sin normas ni reglas de juego, todos ingresan consintiendo que ah pulula la violencia y por tanto tiene posibilidad de ser agredido.

El otro detalle, admitimos la existencia de una sociedad virtual sin gobierno, los lmites de la libertad son infinitos, sin cortapisas ni tabicamientos, apreciada de manera singular porque es contrapuesta a la libertad limitada ejercida en la vida real, en la realidad social donde estamos inscritos. Entonces es la puerta de escape para sacar las ansias sin darnos cuenta lo falso del acceso a la fuga, en tanto caemos en el sometimiento de la nueva sociedad, el poder invisible el cual configura y disea el futuro a travs de la voluntad dirigida, esto es, dominando la voluntad de los actores, inculcndole la obediencia de manera sutil hasta presuponerla como ejercicio de la libertad, sin coercin pero domesticada para aceptar la violencia sin darse cuenta de ello en tanto la violencia es interiorizada, alojada en la psique, la adoptamos y hacemos de ella un comportamiento cotidiano, vehiculizamos el lenguaje del odio, la venganza sin contencin alguna, adoptando la violencia a nuestro antojo pero en realidad somos quienes la sufrimos.

CUATRO

Aqu aparece un detalle interesante, la libertad y el sometimiento coinciden en los hombres cuando ejercitan su autonoma, en cuanto el poder invisible y sus instrumentos tecnolgicos nos roban la libertad y guan las acciones sutil e imperceptiblemente, por ello la violencia de hoy es atrapar la libertad y mutar su esencia sin alterar su rostro y ropaje.

Una vez ms la psicopoltica es parte del arsenal de la violencia, utiliza el poder de la seduccin y persuasin para conquistar a la diversidad de actores inscritos en la sociedad del Siglo XXI, la urdimbre es infinita, a diario surgen nuevas estrategias de incorporacin para los aduladores de las nuevas tecnologas y en especial los jvenes navegantes por largas horas en medio del mar de redes e intercambios virtuales para ir aceptando las nuevas reglas del juego, admiten intercambio de datos digitales con un crecimiento exponencial inusitado y calculado en duplicarse cada ao, previndose un mundo de cosas conectadas en casi a 52 mil millones para el ao 2020-24 ; en consecuencia, no hay duda de quienes manejan los datos y otros profesionales cibernticos lucran con ellos sirviendo a gobierno, empresas, negocios, universidades, crimen organizado y acciones militares, quienes estn vidos de las grandes concentraciones de Big data.

El universo de datos, filiaciones, perfiles, hbitos de consumo, preferencias y adscripciones son engranajes de la plataforma digital/real para someter a la sociedad por s mismos, o sea, la violencia invisible domina a la sociedad a travs de la violencia psquica o desmentalizadora, buscando perfilar una verdadera mutacin antropolgica en nosotros alejada de las ideologas, negacin en la construccin de nuevas comunidades reales, competitiva entre s, uniforme y desintegradora del otro, individualista, indolente, indiferente, en conclusin un fenmeno cercenador de la soberana en todos los mbitos de la sociedad.

CINCO

El disciplinamiento social est presente en la referencia puntual de las reflexiones de Byung-Chul Han a "la sociedad del rendimiento" devenida con la flexibilizacin laboral, sepulturera del mundo del trabajo en el Siglo XX y trajo la innovacin en el campo laboral y por consiguiente en la subjetividad del trabajador.

La idea principal del paradigma de la sociedad del rendimiento era y permanece como prioridad, disciplinar al actor para borrar de su conciencia las reglas existentes en el mundo del trabajo y pasivamente las trasladara al mundo de vida sin revelar su esencia de imposicin, sino una suerte de auto-sometimiento, donde el trabajador no percibe, tampoco detecta ni observa el poder, su obnubilacin es de tal magnitud que no distingue el sentido de sus actos, mucho menos el dominio violento y dominante sobre su humanidad.

El primer paso fue desubjetivar al sujeto, esto es, evitar que no estuviese sujeto a nadie visible ante l, el segundo, fragmentarlo, aislarlo y desplazarlo del lugar de poder y control de su papel de actor y fabricante de su propia historia, donde no fuese arquitecto y obrero de su presente y, por tanto, decidiera a pensar su propio pasado y proyectos futuros desde otra perspectiva. alejadas de la modernidad del Siglo XX y con un perfil ms individualista, consumidor, auto-empleador, competitivo, sin lazos social ni ideologa, con desdn y desprecio a todo aquello proveniente de la pobreza y el descuido y ante todo buscando la perfeccin de su personalidad diseada ante el espejo de la globalizacin y el xito personal.

Una vez elaborada la plataforma de dominio del actor, lo instrument como medida coactiva y coercitiva en el subconsciente sin mediacin de fuerza, esto es, con una serie de pautas comportamentales le dibujaron el camino hacia el xito personal, cuya finalidad sera el pedestal del reconocimiento social demandante de su ego porque al estar aislado, solo y sin vnculos sociales, solamente las redes virtuales, la necesidad de reconocimiento fue su sed, anhelo y deseo endmico, como si fuese una enfermedad de codicia indisoluble ante las crticas y los reclamos familiares.

La apetencia por el triunfo y las ansias de exterminar al oponente o competidor en la carrera hacia el pinculo de la bonanza y el estrellato le obnubil la mente y poco o nada pudo percibir del toldo atalayador y sus hilos extensores en forma de tentculos atrapadores de conciencia y cuerpo hasta despojarlo de su capacidad de decidir y mansamente ejercitar su libertad cumpliendo con lo establecido, o sea, la libertad sometida donde los actos del actor atentan contra s mismo.

Los dispositivos del auto control del tiempo para pagar las tarjetas, llegar justo a tiempo al centro de trabajo o estudios, las convocatorias en lneas, los acceso vehiculares a vas y rutas, la asistencia anticipada y puntual en los aeropuertos, terminales de autobuses, colectivos, horarios estrictos de escuelas, almacenes, centros comerciales, farmacias y otros sitios de consumo o de atencin a clientes, en fin, la vida del actor de la sociedad del rendimiento qued bajo los grilletes del tiempo impuesto desde el poder, lo instalaron pero su conciencia aun no lo capta.

Otra acepcin son las metas laborales, el horario tiene significancia al ingresar pero no al salir, borran las 8 horas habituales de la jornada de trabajo y la salida es extensiva aun fuera del sitio donde realiza su faena remunerativa. Cumplir objetivos, competir con sus colegas, asistir a capacitacin continua, leer manuales de procedimientos, los catlogos de certificaciones empresariales, rebasar topes de venta, registrar nuevos clientes, escribir con mayor continuidad, asistir a eventos, atender la telefona celular las cuales son ms de dos por personas, ingresar a la carrera de las compensaciones para atender las nuevas adquisiciones de auto nuevo, hipotecas, colegios privados, membrecas al club, viajes de vacaciones, optimizar el tiempo hasta estrangular el sistema de salud, deteriorar su resistencia y quedar en situacin lastimosa en aras de incrementar sus ingresos, consumir lo ofertado por el mercado, endeudarse para mantener el ascenso hacia la cspide sin garantizar el empleo obtenido ni su perdurabilidad, las contingencias en la rbita empresarial muchas veces provoca los despidos y son cotidianidades inatajables.

SEIS

Finalmente, el actor obediente est coaccionado por s mismo a travs del deber, "tener que hacer" las cosas porque as ha constituido y fortalecido un patrn de conducta ante las redes sociales, el trabajo, los compromisos de amplio abanico de pagos, cobros, trmites, traslados y reuniones, toda una gama de actividades asimiladas dcilmente pero causantes de perturbaciones emocionales, psquicas y enfermizas; en la mayora de las veces este modelo provoca padecimientos costosos o con grandes dificultades para ser atendidas sin dejar de trabajar y vivir bajo el paraguas de la violencia invisible en la sociedad del agobio eterno.

Los dispositivos adicionales al disciplinamiento son el miedo, los temores y la angustia los perseguidores y/o acosadores del actor de manera constante, aunque no son ficticio los ingredientes de la guirnalda mortificadora, s torturan la psique hasta convertirlo en un ser paranoico ante la ola de inseguridad, robos, asaltos, secuestros entre otras expresiones de vulnerabilidad social. Atrapado en la red del agobio hace uso de la libertad y busca desesperadamente huir, hallar la solucin ante la persecucin anmica y es as como gestiona, busca y haya un lugar seguro y son las privadas, coto residenciales, con circuitos de seguridad, alambrados elctricos, cmaras de vigilancia, policas en los accesos; a su vez agencian una salida a sus ingresos con el auto-empleo, auto explotarse para cubrir las demandas de sus expectativas y vivir seguro, violentado su esencia y su intimidad. La libertad es el imperativo de rendir ms, ganar lo suficiente, abandona el lugar de explotacin pero lo cambia por la auto explotacin, explotarse a s mismo hasta extinguirse. Afirma Byung-Chul Han, "en ese sentido, la violencia y la libertad son lo mismo. La violencia se dirige a uno mismo, el explotador es el explotado".

Bibliografa

Han, Byung-Chul, 2014, Psicopoltica, Editorial Herder, Espaa.  

2016, Topologa de la violencia

2016, La sociedad de la transparecia

2017, La expulsin de lo distinto

2017, La sociedad del cansancio

2018, Sobre el poder

Robinson Salazar Prez. Red Investigadores Latinoamericanos por la Democracia y la Paz

www.insumisos.com 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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