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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2018

Est en nuestras manos: protegeremos la Antrtida o la explotaremos?

Jos Mara Figueres
New York Times


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Un pingino adelaida, una de dos especies de pinginos que viven en la Antrtida, en el este del continente CreditPauline Askin/Reuters

El ocano austral de Antrtida ha sido explotado por su abundancia, en todos los niveles de la cadena alimenticia, durante ms de doscientos aos. Los cazadores de focas llegaron a finales del siglo XVIII y para 1825 el lobo fino estaba cerca de la extincin . Los cazadores entonces se enfocaron en otras especies de foca y en los pinginos para extraer los aceites de su cuerpo. La caza de ballenas comenz a principios del siglo XX y la presin ejercida por la caza alej a algunas especies de las aguas antrticas.

Incluso son recogidas cientos de miles de toneladas anuales de kril, aquellas criaturas parecidas al camarn que son una fuente de alimento clave para ballenas, pinginos, focas y aves marinas. Ahora que el continente enfrenta tambin una alteracin masiva por el calentamiento global, se requieren acciones multilaterales fuertes para protegerlo y a los ocanos que lo rodean.

Del 22 de octubre hasta el 2 de noviembre hay una reunin de la Comisin para la Conservacin de los Recursos Vivos Marinos Antrticos , compuesta por veinticuatro naciones y la Unin Europea, en Hobart, Australia, con la finalidad de considerar propuestas para proteger tres reas de la costa australiana que se extienden por ms de tres millones de kilmetros cuadrados. Los planes para tener reservas marinas al lado de la Antrtida oriental un hbitat clave para los pinginos emperador y adelaida y en el mar de Wedddel donde se protegera a ballenas y a pinginos han estado sobre la mesa desde hace varios aos, pero han sido bloqueados por Rusia y China. Las dos reas tambin albergan corales de agua fra, hexactinlidos (o esponjas vtridas) y otras criaturas que no existen en ningn otro lado del planeta.  

Necesitamos minimizar el riesgo a los ecosistemas ocenicos y construir resiliencia al cambio climtico con la creacin de reservas marinas que ayuden a proteger por lo menos el 30 por ciento del ocano mundial.

Ahora una nueva propuesta busca establecer un santuario marino alrededor de la pennsula antrtica. La Antrtida es uno de los lugares del planeta donde ms han aumentado las temperaturas y la regin peninsular enfrenta varias presiones, incluida la variabilidad por el cambio climtico, un aumento del turismo y la pesca intensa de kril, que ha resultado en la hambruna de varias poblaciones de pinginos.

Hace dos aos, la comisin decidi establecer la mayor reserva marina del mundo al prohibir la pesca comercial en el mar de Ross, cuya dimensin es similar al tamao de Alaska. A mediados de este ao, cinco empresas de pesca de kril que representan el 85 por ciento de la industria en Antrtida acordaron detener sus operaciones en reas clave alrededor de la pennsula para proteger a la fauna. Las empresas tambin indicaron su respaldo a que haya una red de reas protegidas como la que discute la comisin.

Entonces puede que el mpetu est a favor de Antrtida. Esperemos que s o todo el planeta est en riesgo de perder muchsimo. Pese a un proceso que parece avanzar, el verdadero peligro, que ya hemos visto en el pasado, es que no sabemos cundo dejar de explotar los recursos. Aunque el ocano Austral es parte de alta mar, la parte accesible para todas las naciones, solo algunos pases se han beneficiado de sus tesoros. Es por eso que la comisin ha prometido crear una red de reas marinas protegidas.

La masa de tierra antrtica ha sido prohibitiva para los humanos desde la primera vez que pusieron pie en el continente, pero sus mares estn repletos de vida que es crtica para el planeta. La proliferacin de algas, que proveen oxgeno para la atmsfera, es visible desde el espacio. Y hace poco se descubri que el kril, una pieza fundamental en el ecosistema que alimenta a las ballenas, focas y otros, tiene una conducta que ayuda a retirar el carbono de la atmsfera. El eclogo Geraint Tarling, de la institucin pblica British Antarctic Survey y quien registr este fenmeno, dijo que el hallazgo equivale a que el kril requise 23 millones de toneladas de carbono hacia la parte profunda del mar cada ao, una cifra que es el equivalente de las emisiones totales de esos gases de efecto invernadero de todo el Reino Unido.

Sin embargo, los vnculos son frgiles. Sylvia Earle, biloga marina y exploradora, as como integrante del grupo de conservacin Antarctica 2020, dijo: Hacia donde nos dirigimos en la actualidad no es muy alentador para la humanidad. Seguimos tallando y masticando sistemas que al generar oxgeno y capturar carbono mantienen una qumica de planeta que nos ayuda.

Los mares y formas de vida alrededor de Antrtida, pese a la incursin humana, se mantienen relativamente intactos en sus fundaciones. Antes de que eso cambie necesitamos minimizar el riesgo a los ecosistemas ocenicos y construir resiliencia al cambio climtico con la creacin de reservas marinas que ayuden a proteger por lo menos el 30 por ciento del ocano mundial, empezando por el ocano Austral.

No nos queda mucho tiempo. En junio, la revista Scientific American report un estudio sobre el deshielo antrtico y seal: Desde 1992, la prdida anual de hielo de la pennsula antrtica ha aumentado ms del doble y se ha triplicado en Antrtida occidental. Buena parte de ese aumento se ha dado tan solo en los ltimos cinco aos. Tales cambios podran resultar en consecuencias devastadoras en la acidez, salinidad y cubierta de hielo de partes del ocano Austral. Puede que tome varios aos detener o alentar este y otros impactos del cambio climtico, pero por lo menos crear ahora las reservas alivia otras presiones sobre las especies marinas para que tengan oportunidad de adaptarse o recuperarse.

El que la comisin internacional acte de esta manera durante la reunin y proteja las tres reas sera un avance significativo para la red de reas marinas protegidas, planeada desde hace tiempo pero que no se ha materializado, a medida que nos acercamos a 2020; ese ao se cumple el ducentsimo aniversario del descubrimiento de Antrtida. Las ballenas, las focas y los pinginos no sern los nicos beneficiados: lo ser el planeta.

Jos Mara Figueres fue presidente de Costa Rica de 1994 a 1998, dirigi el Foro Econmico Mundial y es cofundador del grupo Ocean Unite y la campaa de conservacin Antarctica 2020.

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2018/10/24/antartida-conservacion-opinion/?rref=collection%2Fsectioncollection%2Fnyt-es

 



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