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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2018

Jamal Khashoggi, un reportero entre dos mundos

Thomas Cantaloube
Mediapart

El periodista saud fue asesinado por aquellos que teman las crticas, aunque mesuradas, de un hombre que segua siendo un patriota, pero que defenda un futuro diferente para Arabia Saud.


Si, como sugieren las filtraciones publicadas por la prensa turca en las ltimas dos semanas, Jamal Khashoggi fue asesinado de una manera particularmente sangrienta, las circunstancias de su muerte reflejan sobre todo la brutalidad de quienes encargaron el asesinato. Porque el periodista saud no haba hecho nada para merecer acabar sobre una mesa de amputaciones improvisada, en su propio consulado de Turqua, donde haba acudido a buscar unos documentos administrativos para poder casarse.

Contrariamente a lo que se ha podido escribir en alguna ocasin, Jamal Khashoggi no era un frreo opositor de la monarqua saud y mucho menos un conspirador que intentase derrocar a sus gobernantes. Simplemente era un periodista crtico que, en los ltimos aos, despus de un largo perodo de silencio pblico, haba optado por abrazar plenamente sus principios exilindose, vindose obligado a abandonar a su familia. Para ello, haba cambiado la burbuja de la lite saud por la lite de Washington, lo que explica en parte el impacto de su asesinato.

Jamal naci en Medina en 1953, en el seno de una de las grandes familias saudes que no forman parte del linaje real. Su to era el famoso y controvertido traficante de armas Adnan Khashoggi; dos de sus tas, Soheir y Samira, eran novelistas clebres. Su primo era nada menos que Dodi al-Fayed, el amante de Lady Di, con quien muri bajo el puente del Alm, en Pars. Y, como muchos de los retoos de la lite local, fue enviado a estudiar a Estados Unidos, a Indiana.

Cuando regres a Arabia Saud en la dcada de 1980, primero se convirti en librero antes de dedicarse al periodismo, donde poco a poco subi peldaos en la profesin; trabaj como reportero en zonas de conflicto de regiones como Argelia, Kuwait, Sudn y Afganistn. Fue en este ltimo pas donde conoci a Osama ben Laden, quien, en ese momento, diriga la yihad contra las tropas soviticas, con el apoyo tcito de Riad y el apoyo financiero de la CIA. Entrevist varias veces al fundador de Al Qaeda, del que seguir siendo un admirador hasta el final, si bien condenaba su cambio al terrorismo.

Como la gran mayora de saudes, Jamal Khashoggi es muy piadoso y seguir sindolo durante el resto de su vida. Pero lo que lo distingue de sus compatriotas es su atraccin por el islam poltico como medio para reconciliar la religin musulmana y la democracia. Aunque nunca lo reivindicase oficialmente, fue alguien cercano a los Hermanos Musulmanes, segn varios de sus amigos. En 1992, cuando se invalidaron las elecciones argelinas y los generales se hicieron con el poder, despus de la victoria del Frente Islmico de Salvacin 3, consider que se trataba de una oportunidad perdida y de una fuente de decepcin.

En ese momento, Jamal conoci a Turki ben Faycal, un miembro de la familia saud que ocup el cargo de director de los Servicios de Inteligencia saudes de 1979 a 2001. En otras palabras, un pilar del rgimen. Esta proximidad llevar a muchos de los conocidos de Khashoggi a creer que, adems de trabajar como reportero, a veces trabaja a la pieza para su mentor, en particular en Afganistn con Bin Laden. Pero, una vez ms, nunca se ha podido demostrar nada.

En las semanas posteriores a los atentados del 11 de septiembre de 2001 entre los 19 terroristas figuran 15 sbditos saudes, a diferencia de muchos analistas polticos de Oriente Medio, no dej de denunciar esos atentados y de torpedear las teoras de la conspiracin que circulan en el mundo rabe con el fin de exonerar a los autores de su responsabilidad. Para l, estos atentados son un ataque a los verdaderos valores del Islam.

A finales de los 90 pasara a formar parte de la jerarqua de los peridicos saudes, hasta ser nombrado, en 2003, redactor jefe de El Watan, uno de los principales diarios del pas. Pero slo ocupar el cargo durante 54 das, cuando fue destituido por permitir que se publicase una columna criticando a un imn fundador del wahabismo en el siglo XIII. Luego conoci a Turki ben Faycal, que se convirti en embajador en Londres y luego en Washington. Jamal Khashoggi se convirti en su asesor, especialmente en asuntos de comunicacin. En la capital estadounidense, comenz a relacionarse con todos los periodistas y think tanks de la ciudad, siempre deseosos de interpretar los juegos de poder y las ambiciones saudes, a menudo oscuros. Eran los aos de George W. Bush, cuya familia es muy cercana a los saudes y a la gente que les rodea, en muy buenos trminos con la industria petrolera.

En 2007, Jamal Khashoggi regres a su pas para volver a tomar las riendas de El Watan. Esta vez, dura un poco ms en el cargo, pero se le vuelve a invitar a salir en 2010, despus de que los lderes saudes se quejaran del tono audaz de algunos artculos que se atrevan a cuestionar la aplicacin excesivamente rigurosa de los dogmas religiosos en la esfera pblica.

Ms tarde se convirti en analista para varios canales de televisin de la regin, donde ofreca su punto de vista sobre asuntos de actualidad, dentro de los lmites de lo que es aceptable para un residente saud. Porque, en un pas donde todos los medios de comunicacin estn controlados por el Gobierno y donde el ministro del Interior nombra a los jefes de seccin, la libertad de prensa es un concepto puramente terico. Esto no impidi a Khashoggi hacer carrera a pesar de sus diversas extravagancias, poniendo de manifiesto el respeto que siempre ha tenido por las instituciones saudes.

Al mismo tiempo, se convierte en la persona que los periodistas e investigadores extranjeros buscan cuando escriben sobre Arabia Saud y no quieren conformarse con la fachada que se presenta al mundo exterior o con las palabras de los opositores en el exilio que desde hace mucho tiempo han cortado sus lazos con la maquinaria poltica del Reino. En privado, su palabra es relativamente libre, dicen hoy los que lo conocan: defiende las primaveras rabes y aboga por llevar a cabo reformas en su pas.

A principios de 2017, el Gobierno de Riad prohibi a Jamal Khashoggi hablar en pblico. Su falta: critic, en una conferencia pblica en un centro de investigacin estadounidense, a Donald Trump, tras la eleccin de ste. Mohammed ben Salmane an no se haba convertido en el prncipe heredero (acceder al trono en junio de 2017), pero ya era el hombre fuerte del rgimen desde que su padre asumi el trono en 2015. Y no quiere ninguna sombra en las estrechas relaciones que pretende establecer con el nuevo presidente de Estados Unidos despus del interludio de Obama.

La posicin de Jamal Khashoggi se puso difcil. Ya no puede escribir ni comentar la actualidad; los notables de su entorno son los perdedores de los trastornos, a veces brutales, iniciados por Mohammed ben Salmane (conocido como MBS); su familia est empezando a sufrir por su posicionamiento, en particular su esposa, que es una funcionaria de alto rango. Esta es la naturaleza de las dictaduras: no slo se castiga a un individuo, sino tambin a su entorno.

A los casi 59 aos, Khashoggi opt por exiliarse y establecerse a orillas del ro Potomac en el verano de 2017, en el corazn de la capital americana, que ya conoce bien y donde tiene la puerta abierta. The Washington Post, diario que todos los gobernantes, los lobbyistas, analistas, embajadas y corresponsales de prensa reciben cada maana, le ofrece una columna. Y los canales de televisin estn ms que contentos de ofrecerle un asiento en sus plats tan pronto como sea necesario para descifrar los sobresaltos de Oriente Medio.

Jamal Khashoggi, que era un notable saud, se convirti en un notable de Washington: desconocido o casi para la mayora de los estadounidenses, pero invitado a todas las mesas de agitacin y movimiento shakers and movers, en el permetro de la Casa Blanca y del Congreso. Por fin puede expresarse sin cortapisas. Sin embargo, sus escritos y palabras no son motivo de escndalo. No es incendiario, sino que se trata de artculos en los que defiende las reformas econmicas propuestas por MBS que parecen querer llevar a su pas a la era post-petrolera y en los que se congratula de los avances sociales que permiten a las mujeres conducir y a los cines reabrir sus puertas.

Sin embargo, no escatima palabras sobre el fortalecimiento del autoritarismo de su pas e incluso lamenta su actitud de antao en la ltima columna publicada durante su vida: Para m, fue doloroso ver a mis amigos arrestados, pero yo no deca nada. No quera perder mi trabajo o mi libertad. Estaba preocupado por mi familia. Ahora he tomado una decisin diferente. He dejado mi casa, mi familia y mi trabajo. Lo contrario habra sido traicionar a los que languidecen en la crcel. Ahora puedo hablar cuando otros no pueden.

Lo que podra parecer un destierro dorado no lo es del todo. Se ve obligado a divorciarse de su esposa y ya no puede comunicarse con su hijo, quienes siguen en Arabia Saud. Sin embargo, no ha cortado todos los puentes con los lderes del Reino que siguen en contacto con l, en primer lugar el embajador saud en Estados Unidos, que no es otro que el hermano menor de MBS.

Sin embargo, Khashoggi entiende que se ha convertido en la china en el zapato del nuevo amo de Riad, que sigue mostrando su impulsividad, al tomar como rehn al primer ministro libans, pidiendo rescate para cientos de personalidades saudes, encarcelando a crticos con el rgimen (hasta ahora tolerados), declarando un embargo a su pequeo vecino de Qatar y declarando la guerra sin cuartel y sanguinaria contra Yemen. MBS est actuando cada vez ms como un monarca individualista, mientras que la tradicin saud marcaba, hasta la fecha, que se deban resolver los problemas internamente, mediante el consenso y el clientelismo.

El embajador saud en Washington hizo varias propuestas a Khashoggi para que regresara a Arabia Saud a cambio de puestos de prestigio, pero se neg. Desde que MBS se convirti en prncipe heredero, una decena de miembros de la familia real han sido puestos bajo arresto domiciliario o han sido repatriados a su pas contra su voluntad antes de desaparecer (no se puede asegurar que estn muertos, pero han sido silenciados). El periodista no quiere renunciar a la libertad de expresin que ha terminado conquistando.

Adems, tiene una nueva prometida, una joven estudiante de doctorado turca con la que desea casarse. Viaja con frecuencia a Estambul para verla. Una ventaja significativa de estos viajes es que la ciudad en la costa del Bsforo se ha convertido en el hogar de opositores saudes en el exilio desde hace algunos aos y Jamal aprecia el rgimen poltico de Recep Tayyip Erdogan, inspirado en los preceptos del islam poltico. Segn sus amigos, incluso planea establecerse en Turqua.

Pero antes, quiere casarse y debe obtener de las autoridades de su pas la sentencia de divorcio dictada en Arabia Saud. No desea ir a la embajada de Washington, ya que teme por su seguridad. Decide completar los trmites en el Consulado de Estambul. All se dirigi el 1 de octubre de 2018. Le pidieron que regresase al da siguiente para conseguir los documentos que solicita. Acude el martes 2 de octubre, a primera hora de la tarde, a la reunin fijada por el cnsul. Mientras tanto, un comando integrado por 15 saudes, haba llegado a Turqua de madrugada. Su prometida turca le est esperando fuera del edificio, con el telfono mvil que le haba dejado Jamal, ya que no quera que se lo hackearan o robaran. Nunca saldra vivo del consulado.



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