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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2018

Carta abierta a la UNEAC

Gisela Arandia Covarrubias
La Cosa


Querida membresa de la UNEAC:

Carta abierta a la UNEAC para expresar mi inconformidad y al mismo tiempo una reclamacin del derecho a participar como membresa del debate nacional al que ha sido convocada la sociedad cubana para emitir sus criterios sobre la consulta del proyecto constitucional.

La reclamacin est avalada en el derecho como ONG del pas a la inclusin junto al resto de los grupos sociales dgase maestros, mdicos, juristas, campesinos, obreros, cientficos de las ciencias y las ciencias sociales, estudiantes, cuentapropistas, iglesias, amas de casa y de toda persona que sienta el deseo de decir sus puntos de vista.

Considero pertinente hacer una aclaracin de una informacin que hace referencia a la realizacin de una reunin en la Sala Villena, un encuentro con los trabajadores de esa organizacin a donde fueron invitados personalidades escogidas. En ese caso la UNEAC tiene todo el derecho de elegir quienes participaran. Las cartas que han circulado incluida sta no se refieren a ese tipo de reunin. Lo que se est reclamando con fuerza es la participacin de la membresa, dgase el conjunto de escritores y artistas donde la informacin ofrecida lejos de justificar la exclusin muestra el dficit poltico y la dbil comprensin acerca de los derechos individuales de quienes integran esta organizacin.

Cuando Fidel dijo que lo ms importante que haba para salvar de la revolucin era la cultura, sent que sus palabras eran un llamamiento colectivo pero a su vez, lo interpret tambin como una tarea personal para cumplir la misin de salvaguardar la cultura como una prioridad, algo que seguramente entendieron del mismo modo, muchas personas. Quizs con ingenuidad y orgullo asum que sus palabras formaban parte de un deber pero tambin de un derecho social que me comprometa en la defensa de la revolucin.

La convocatoria nacional para discutir el proyecto de la nueva constitucin convertida en expresin del consenso social ocupa un lugar trascendente en la consciencia social, lo que es para la sociedad como los latidos del corazn para los seres humanos. Un rasgo distintivo e intransferible de la consciencia social es que su existencia est condicionada precisamente a su carcter participativo a travs de discusiones, intercambio de opiniones y disensos, de lo contrario la consciencia social, prcticamente muere de muerte natural, o simplemente languidece, porque pierde su energa creadora.

Escribir un libro, una pieza musical, una obra de teatro, filmar un audiovisual, pintar un cuadro, hacer una escultura puede ser y generalmente lo es, una accin en solitario, pero la consciencia social tiene una funcin colectiva que solo crece y se fortalece a partir del debate permanente.

Por eso esta carta abierta plantea la urgencia de reclamar el espacio de participacin.

As las cosas, parece inconcebible que mientras que millones de personas han encontrado los espacios para discutir el proyecto de la llamada ley de leyes, la membresa de la UNEAC no ha sido convocada a ese debate.

Cmo es posible que la ONG que rene a intelectuales y artistas no incluya a su membresa para ofrecer sus reflexiones haciendo uso de ese derecho como parte de la sociedad cubana? Se dice que participemos del debate barrial. Aunque debatir el proyecto de la constitucin en el barrio es un honor, porque all participan casi todas las personas que cumplen las funciones sociales o privadas del pas, considero que no debe ser solo el barrio el nico contexto de participacin para la membresa de la UNEAC.

Aprovecho esta carta abierta para recordarle a la UNEAC, con el debido respeto, el derecho ciudadano que asiste a su membresa como ejercicio participativo en su acompaamiento como representacin de una organizacin no gubernamental que rene a intelectuales y artistas. La reclamacin enfatiza desde un posesionamiento histrico, el derecho de participacin en el espacio correspondiente para ofrecer tambin su contribucin al debate nacional para preservar y enriquecer la obra revolucionaria. No se trata de un favor ni de un privilegio sino del derecho de participacin junto al resto de la sociedad, como membresa de la organizacin de intelectuales y artistas, que por cierto, no es poca cosa

Gisela Arandia Covarrubias. Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana (1971). Posgrado sobre Literatura Latinoamericana (1978), en la Universidad de Pars VIII, impartido por el profesor Ignacio Ramonet. Posgrado de Teatrologa en el Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana. Diplomado sobre Estudios Culturales en la Escuela de Antropologa, en Mxico D.F. (1997). Su experiencia profesional como periodista ha estado vinculada a los mass media (Radio Reloj, Noticiero Nacional de Televisin, Radio Progreso). A partir de 1993 inicia en la Asociacin de Cine, Radio y Televisin un trabajo terico sistemtico sobre el impacto del racismo en los mass media. Ha preparado textos para una veintena de encuentros nacionales e internacionales sobre ese tema. A partir de esa experiencia redacta en 2001, bajo el auspicio de la UNEAC, el proyecto Color Cubano, cuyo objetivo es promover una reflexin terica en los medios y en el mundo acadmico e intelectual de la Isla. Desde 1995 dirige el proyecto comunitario Concha Mocoy (La California), en un barrio pobre de Centro Habana. Otras publicaciones: 2012, Poblacin Afrodescendiente Cubana Actual; 2005 Somos o no somos, La Gaceta de Cuba , 2002, Nicols Guilln: Paradigma de multirracialidad, Hispanic Languages and Literatures, University of Pittsburg, 2001 Promoting Memory, Black Renaissance, New York University y 1994, Strengthening Nationality: Blacks in Cuba, Contributions in Black Studies.

Fuente: http://jcguanche.wordpress.com/2018/10/29/gisela-arandia-covarrubias-carta-abierta-a-la-uneac/#more-2154



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