Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2018

Nuevas revelaciones sobre las masacres de Sabra y Chatila.

Sylvain Cypel
Orient XXI

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs


En un libro sobre la diplomacia estadounidense en Oriente Prximo, el investigador Seth Anziska revisa las masacres de Sabra y Chatila (1982) aportando nuevos elementos sobre la participacin del gobierno israel. Ofrecemos aqu un anlisis del libro y una entrevista con el autor.

En el otoo de 2012, con motivo del 30 aniversario de las masacres de Sabra y Shatila, el investigador estadounidense Seth Anziska public un artculo en The New York Times en el que abordaba cmo dirigentes israeles, como el subsecretario de Estado Lawrence Eagleburger, "engaaron deliberadamente" a sus interlocutores estadounidenses sobre las masacres que se estaban produciendo en los campamentos palestinos y de los que tenan pleno conocimiento. El artculo tambin desvelaba la actitud timorata del gobierno de Reagan y de su embajador en Oriente Prximo Morris Draper, en primer lugar.

Para ello, Anziska se bas esencialmente en fuentes diplomticas estadounidenses. Ahora vuelve a la carga y profundiza en el tema. En su libro Preventing Palestine: A Political History From Camp David to Oslo, [Impedir Palestina: una historia poltica desde Camp David hasta Oslo], un estudio de la diplomacia estadounidense en Oriente Prximo durante el perodo que va desde los Acuerdos de Camp David (1977) hasta los Acuerdos de Oslo (1993) 1, dedica unas veinte pginas a las masacres de Sabra y Chatila. Esta vez, ha tenido acceso a nuevas fuentes, incluidos documentos clasificados del trabajo de la famosa Comisin Kahane que evalu en Israel las responsabilidades de dirigentes en estos crmenes 2.

Golpe de fuerza de Israel

Anziska recuerda que poco antes de las masacres, Israel haba conseguido una semi-victoria de facto con la expulsin (negociada) de los combatientes palestinos de la OLP de Lbano a Tnez y a otros pases rabes. Pero una vez evacuadas las fuerzas palestinas, el presidente estadounidense Ronald Reagan pronunci el 1 de septiembre de 1982 el nico discurso relevante que dedic en sus dos mandatos al conflicto israelo-palestino. Expuso en l su "plan" para el futuro. Sin considerar [la creacin de] un Estado palestino, apoy la evacuacin israel de los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza. Su objetivo era "reconciliar los legtimos problemas de seguridad de Israel con los derechos legtimos de los palestinos". Por lo tanto propona la apertura de negociaciones durante un perodo de transicin durante el cual Estados Unidos exigira a Israel "congelar de inmediato toda colonizacin". Finalmente, el presidente de Estados Unidos especificaba que "los palestinos deben desempear un papel preponderante en la determinacin de su propio futuro".

El primer ministro israel, Menachem Begin, reaccion en con ira. En un discurso dirigido a Reagan, y tras evocar derechos bblicos de los judos a los territorios palestinos, proclam que la va que abra el presidente estadounidense conduca inevitablemente al establecimiento de un Estado palestino. Era inaceptable para Israel: "De manera inmediata tendr usted una base sovitica en el corazn de Oriente Prximo". Las relaciones entre Estados Unidos e Israel experimentaron entonces una fase de tensin.

"Es hora de firmar un acuerdo de paz"

En cuanto a Begin, en una reunin con Bashir Gemayel, dirigente de las falanges cristianas recin elegido presidente de Lbano por un Parlamento reunido bajo mando del gobierno de Israel, le afirma sin ambages que "dado que Israel le ha hecho ganar la presidencia y ha librado a su pas de los combatientes de la OLP, era el momento de firmar un acuerdo de paz" con l. Gemayel se sorprende por la "brusquedad" y el menosprecio mostrado por su interlocutor pero no tendr tiempo de pensar mucho en su propuesta. El 14 de septiembre fue asesinado por una bomba colocada en su cuartel general.

A la maana siguiente, violando el alto el fuego y la exigencia estadounidense, el ejrcito israel ocupa Beirut. Una "medida de precaucin", dice Begin a los estadounidenses. El da 16, los falangistas cristianos entran en los dos campamentos palestinos. Son los israeles los que les permiten cruzar sus lneas. Peor an: les brindan apoyo logstico (en concreto, iluminando los campamentos por la noche).

Del artculo escrito hace seis aos se desprenda que los israeles haban impuesto con determinacin su punto de vista a los estadounidenses y que no podan obligarlos a detener las masacres. El 17, el enviado especial estadounidense en Lbano, Draper, y el embajador en Tel Aviv, Sam Lewis, se reunieron con el ministro de Defensa Ariel Sharon, el jefe de gabinete Rafael Eitan y el jefe de inteligencia militar Yehoshua Saguy. Draper le exigi a Israel que las Falanges se retirasen de los campamentos. Saguy se neg. Cuando Draper insisti, el general israel respondi sonriendo: "Y quin va a impedir que se queden?" 3.

Ms tarde, los israeles elaboraron el listado de los campamentos que haba que "limpiar de terroristas" afirmando falsamente que todava quedaban en ellos combatientes palestinos. Draper, preocupado espet: Habr quien diga que las FDI se quedan en Beirut para permitir que los libaneses maten a los palestinos en los campamentos". A lo que Sharon respondi: "Entonces los mataremos nosotros. No quedar ni uno. [...] Si no queris que los libaneses los maten, lo haremos nosotros. Como diciendo, y qu nos vais a hacer? Los israeles consiguieron de los estadounidenses que los falangistas permanecieran en los campamentos durante otras 48 horas ms. El resultado es bien conocido: entre 800 y 2.000 personas asesinadas o desaparecidas. Mujeres violadas, nios y ancianos asesinados a tiros, hombres llevados a destinos sin retorno.

"Un plan para acabar con los palestinos"

En su libro, Anziska se interesa ms por las causas de la masacre perpetrada por las falanges cristianas, leales al ejrcito israel. "Nuevas pruebas halladas en el informe de la Comisin Kahane, extradas de los anexos no publicados hasta el momento, describen una imagen ms incriminatoria de Sharon y una favorable disposicin de los oficiales israeles por ver entrar a las milicias falangistas" 4 en los campos. "Israel y los lderes maronitas llevaban tiempo discutiendo sobre 'limpiar la ciudad de terroristas' como elemento clave de una agenda poltica para todo Lbano. Lo ms importante es que esos planes no se limitaron nicamente a la expulsin de los combatientes de la OLP. De varios documentos se desprende claramente que este plan se refera a los refugiados palestinos en general". Esta es la nica conclusin posible que se extrae de la lectura de los documentos citados por Anziska: lo que uni a los israeles y a los falangistas en esta invasin israel no fue nicamente debilitar a la OLP sino tambin promover "un plan contra los palestinos en general, como dice el general Saguy en conversacin con Bashir Gemayel en el rancho privado de Ariel Sharon el 31 de julio".

Cmo "ocuparse de los palestinos"? Los documentos citados por el investigador muestran que los israeles eran plenamente conscientes de que la intencin de los falangistas era expulsar a los palestinos de Lbano mediante el terror. Para llevar a cabo este "plan", Gemayel le dijo al Director del Mossad, Nahum Admoni, el 14 de junio de 1982, una semana despus del inicio de la invasin israel, que "es posible que dependiendo del contexto necesitemos varios Deir Yassin" 5. Esta frase la pronuncia tres meses antes de las masacres. Bashir, dice Admoni, estaba obsesionado con "el desafo demogrfico. [...] Y cuando se refera al cambio demogrfico lo haca siempre en trminos de asesinatos y eliminaciones".

La cuestin se menciona de nuevo sin ambigedad desde principios de julio. Durante una reunin en la sede de las milicias maronitas en Beirut, Gemayel pregunta a los israeles "si se opondran en caso de que l [Gemayel] llevara excavadoras a los campamentos palestinos del sur para forzar su salida". Sharon, que est presente, responde: "Eso no es asunto nuestro". "Las discusiones abiertas para expulsar a los palestinos utilizando la violencia continuaron justo hasta antes de la masacre", seala Anizka. Dos das antes de su asesinato, Gemayel le dijo a Sharon que "hay que crear las condiciones para que los palestinos abandonen Lbano".

Incitar a la poblacin a huir

Segn el testimonio ante la Comisin Kahan del coronel israel Elkana Harnof, oficial de inteligencia de alto rango, los falangistas le dijeron que "Sabra se convertira en un zoolgico y Chatila en un parking". En resumen, Sharon y los suyos, escribe Anziska, no podan no haber entendido que la entrada de las fuerzas de Gemayel en los campamentos de refugiados dara lugar a una "violencia indiscriminada que impulsara el xodo de civiles palestinos de los campos y la destruccin posterior de sus casas". Un miembro del equipo de investigacin de la Comisin Kahane escuch el testimonio del padre de uno de los falangistas que le dijo que antes de la operacin los milicianos cristianos haban sido informados por su lder, Elie Hubeika. All, "los hombres entendieron que su misin era liquidar a los jvenes palestinos para incitar a la poblacin a huir masivamente de los campamentos". As, dice su lder, vern realizado "el acto final de la visin que tena Bashir de la guerra en Beirut occidental".

Los elementos contenidos en este trabajo muestran sin ningn gnero de duda que el aparato de seguridad israel en su conjunto fue plenamente consciente de las intenciones de su aliado y colaborador libans, las falanges cristianas. Pero para Anziska, las masacres de Sabra y Chatila se inscriben en un contexto ms amplio: el de la poltica de Israel sobre la cuestin nacional palestina en su conjunto.

Con motivo de la publicacin de su libro, el investigador nos ha concedido una entrevista.

Entrevista a Seth Anzizka

Impedir la creacin de un Estado palestino a cualquier precio

Orient XXI. - Durante el perodo que estudia en su libro se desprende que el objetivo prioritario y constante de todos los gobiernos israeles ha sido y es impedir la creacin de un Estado palestino.

Seth Anzizka.- Absolutamente. Hasta la dcada de 1970, la idea de soberana o autodeterminacin palestina estaba totalmente ausente del pensamiento poltico israel. Esto cambia cuando el presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, habla sobre una "patria" para los palestinos. Los Acuerdos de Camp David entre Egipto e Israel en 1977 evocan una futura "autonoma", no un Estado. Pero desde entonces, los israeles estn haciendo todo lo posible para contrarrestar la posibilidad de la autodeterminacin palestina. Incluso Itzjak Rabin, contrariamente a la imagen construida tras su muerte, se opona ferozmente a la creacin de un Estado palestino, incluso despus de Oslo. Su ltimo discurso ante la Knesset fue muy claro: no quera un verdadero Estado palestino. Shimon Peres fue an ms hostil. Para ellos, no se poda ir ms all de una vaga autonoma bajo control israel. Lo mismo ocurre hoy en da con Benyamin Netanyahu.

O. XXI. - Cules son los elementos ms innovadores de su investigacin?

S. A. - He podido manejar archivos clasificados y otros recientemente publicados. Me sorprendi constatar la inflexibilidad israel: no ceder nunca y preservar el control del territorio habitado por los palestinos. Eso explica por qu se mantiene con todos los gobiernos la construccin de asentamientos. El presidente Jimmy Carter, por ejemplo, entendi muy pronto lo que estaban haciendo los israeles. Pero estaba al final de su mandato y era muy dbil. Tras l, Ronald Reagan les ser ms favorable. Carter considera que los asentamientos son "ilegales" segn lo estipulado por el derecho internacional. Con Reagan, se convierten en un "obstculo para la paz". Para los israeles esto constituye un gran logro: ya no son ilegales a los ojos de Washington.

O. XXI. -Qu hay de nuevo en la informacin que aporta?

SA - Los archivos de la Comisin Kahane muestran claros signos de coordinacin entre los israeles y los falangistas antes de entrar en los campamentos, aunque se hable siempre de "deshacerse de terroristas"; de ah que la Comisin exonerase parcialmente de responsabilidad a los dirigentes militares israeles. El problema es que la Comisin Kahan investig la responsabilidad directa de Israel en los asesinatos y no la lgica que condujo a esos actos. Sin embargo, mucho antes de Sabra y Chatila, los israeles y los falangistas no solo haban hablado entre ellos de "liquidar a los terroristas" sino tambin del futuro de la poblacin. Se refirieron inequvocamente a que una masacre forzara a los palestinos a huir de Lbano.

O. XXI. -Los generales israeles y el Mossad parecen estar claramente informados de las intenciones de los falangistas. Pero y el gobierno israel?

S. A. - De su discusin con el Enviado Especial de Estados Unidos Draper, se desprende de forma evidente que el Ministro de Relaciones Exteriores, Ytzhak Shamir, es muy consciente de lo que est sucediendo en los campamentos palestinos durante las masacres. Pero lo que estos archivos revelan sobretodo no es la existencia de elementos que podran incriminar a este o aquel mando con capacidad de decisin. Se trata de un contexto general y una acumulacin de signos concordantes que explican por qu los israeles saban lo que iba a ocurrir y permitieron que las falanges cometieran su carnicera.

Notas:

1. Camp David es nombre del acuerdo de paz entre Israel y Egipto. Oslo es el acuerdo de reconocimiento mutuo entre el Estado de Israel y la OLP.

2. Las recomendaciones de la Comisin Kahan, israel, dieron lugar a una simple "reprobacin" del Primer Ministro Menachem Begin y del Ministro de Relaciones Exteriores, Yitzhak Shamir. Al ministro de Defensa, Ariel Sharon, el principal acusado, se le pidi que renunciara y que fuera expulsado de toda actividad de seguridad. El informe recomend el despido del Jefe de Inteligencia Militar y del Mossad. El jefe de personal, a punto de jubilarse, se salv.

3. Las citas de este prrafo son del artculo de Sylvain Cypel "The Avoidable Massacre", Le Monde, 17 de septiembre de 2012, basado en fuentes proporcionadas por Anziska.

4. Idem. 

5. Referencia a la masacre ms conocida cometida por las fuerzas judas, el 9 de abril de 1948, cinco semanas antes de la creacin de Israel, con el objetivo de provocar pnico entre la poblacin palestina para poder expulsarla ms fcilmente.

Sobre las masacres de Sabra y Chatila, lase en castellano el texto de Jean Genet Cuatro horas en Chatila en https://www.nodo50.org/csca/palestina/genet/jean-genet.pdf [N. de la T].

*Seth Anziska, estadounidense, es profesor investigador del University College de Londres.

Fuente: https://orientxxi.info/lu-vu-entendu/nouvelles-revelations-sur-les-massacres-de-sabra-et-chatila,2688



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