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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2018

Proceso a los lderes independentistas, un juicio que dejar marcado a este rgimen

Miguel Salas
Sin Permiso


El Tribunal Supremo ha confirmado que juzgar por rebelin, un delito castigado con hasta 30 aos de crcel, sedicin y malversacin a los nueve lderes independentistas presos: Junqueras, Romeva, Forcadell, Turull, Forn, Rull y Bassa, y a Jordi Cuixart y Jordi Snchez, dirigentes de mnium y ANC. A todos los que fueron consellers del ltimo gobierno de Puigdemont se les acusa de malversacin de caudales pblicos y pueden ser condenados hasta a 12 aos de prisin. A los exmiembros de la Mesa del Parlament, entre ellos a Joan Josep Nuet y Llus Corominas, Llus Guin, Anna Sim y Ramona Barrufet, y a la expresidenta del grupo parlamentario de la CUP, Mireia Boya, se les acusa de desobediencia, que puede significar su inhabilitacin para cargo pblico.

Esta es la causa principal, pero hay multitud de procesos abiertos que afectan a centenares de personas de toda Catalunya, desde alcaldes hasta personas detenidas por participar en acciones de protesta o, sencillamente, por participar en los CDR (Comits de Defensa de la Repblica) y es una cifra que va en aumento semana tras semana. El mismo da que se informaba de la peticin del Supremo, la fiscala de la Audiencia de Barcelona solicitaba 2 aos y 9 meses de prisin para los 5 miembros que fueron nombrados por el Parlament para formar parte de la sindicatura electoral, quienes deban controlar el proceso electoral del 1 de octubre. Se les acusa de desobediencia y usurpacin de funciones, cuando, sencillamente, tuvieron que dimitir cuando el Tribunal les impuso una multa de 12.000 euros diarios. Ha pasado un ao desde la rebelin catalana de octubre de 2017, ahora la justicia quiere pasar cuentas y vengarse, no tiene otro nombre, y durante los prximos meses, sino ms tiempo, la vida poltica y social estar determinada por estos juicios.

El juicio ser todo menos justo e imparcial. Son muchas las opiniones de que el juez Llarena se ha inventado la acusacin principal. El destacado constitucionalista Javier Prez Royo escribi hace ya meses: El delito de rebelin que el Juez Instructor ve en la conducta de los exmiembros del Govern o de la Mesa del Parlament o en la de los presidentes de la ANC y de mnium, no lo ve ningn juez europeo. Y no lo ve, porque no existe, como ya dijeron ms de cien profesores de Derecho Penal de las Universidades espaolas. El delito de rebelin de los autos y de la euroorden del Juez Pablo Llarena es un delito imaginario, es decir, un delito que solo existe en la imaginacin del Juez.

Los abogados defensores han denunciado las enormes dificultades que han tenido hasta para conocer el sumario. Han denunciado que el juicio debera corresponderle al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, pues los hechos a juzgar sucedieron all. Han denunciado la indefensin de sus defendidos, ya que el sumario ha sido realizado por diferentes juzgados, el Supremo, la Audiencia y los juzgados n 7 y 13 de Barcelona. Se les ha denegado la presentacin de ms de 300 pruebas, documentos o testimonios. Han denunciado la no imparcialidad de los jueces, porque fueron ellos quienes admitieron a trmite la querella de la fiscala y podra estar viciada su opinin. Los acusados y acusadas sern juzgados por un delito que en su da el Tribunal alemn de Schleswig-Holstein ya rechaz, y as veremos la incongruencia de que sern juzgados dirigentes de las asociaciones independentistas y consellers de la Generalitat, pero no podr ser juzgado el President Puigdemont. Recordemos que el juez Llarena tuvo que retirar las eurordenes que emiti para que fueran detenidas las personas exiliadas en Blgica, Escocia y Suiza y que tuvo que retirarlas ya que ningn juzgado se las acept. Jordi Matas Dalmases, uno de los miembros de la sindicatura procesados, ha expresado una opinin generalizada: En todas las causas relacionadas con el 1 de octubre hay una contaminacin de criterios polticos o de voluntad de escarmentar a todos aquellos que de una manera u otra participaron. Quieren que sea un juicio contra quienes organizaron y participaron en un proceso democrtico, al fin y al cabo, se trataba de votar, de depositar una papeleta en una urna, de ejercer el derecho de autodeterminacin. Pero, los juicios polticos, y este lo ser, pueden convertirse en procesos contra los acusadores.

Golpe de Estado?

La derecha y sus medios de comunicacin refuerzan la campaa contra la rebelin catalana y los presos presentando los hechos como si se hubiera producido un golpe de Estado. De tanto repetirlo quieren convertirlo en una explicacin de lo sucedido. Todo lo que sucede en Catalunya es una sucesin interminable de un golpe de Estado permanente. Lo dice Aznar: El golpe de Estado en Catalunya contina de manera cotidiana. Lo repiten machaconamente los de Ciudadanos, y Casado no sabe hacer un discurso en el que no aparezca la expresin. Estn tan fuera de si que quien no suscribe sus tesis es un golpista o un aliado de los golpistas. Ni la justicia europea se salva. El pasado 6 de abril, el diario ABC publicaba en portada: La justicia europea da aire al golpismo refirindose a la sentencia del tribunal de Schleswig-Holstein contra las tesis del juez Llarena. En sede parlamentaria Casado no ha dudado esta semana de acusar a Snchez de ser partcipe y responsable de un golpe de Estado. No aceptan ningn debate esos energmenos. O se les cree o el fuego divino, y el castigo humano, caer sobre nosotros.

Sin embargo, la Real Academia Espaola en su acepcin sobre golpe de Estado dice una cosa bien diferente: Actuacin violenta y rpida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes. Es decir, nada que ver con el movimiento popular cataln. Ni accin violenta (esta fue desencadenada por la polica y la guardia civil el 1 de octubre), ni rpida (aos lleva el movimiento defendiendo sus exigencias) En cuanto a fuerzas militares, solo el Estado dispone de ellas y tampoco cuadra con la definicin de la RAE lo de apoderarse de los resortes del gobierno (ya se tenan en el mbito cataln) ni de desplazar a las autoridades existentes (que en Catalunya eran y son mayoritarias) sino que la pretensin era establecer una relacin diferente con el Estado espaol, constituir una repblica.

Hay, adems, un aspecto que no contempla la definicin de la RAE y que es muy importante, el movimiento independentista y soberanista cataln prepar todas sus acciones a la luz pblica, democrticamente, contando con la mayora en el Parlament y haciendo partcipe a la poblacin de las propuestas y acciones a llevar a cabo. Todo lo contrario de un golpe de Estado que, generalmente, se prepara por un grupo reducido, de forma clandestina y, la mayora de las veces, sin decir a la poblacin cuales son los verdaderos objetivos. Golpe de Estado? Sin duda, el de Franco, el de Pinochet y hasta el frustrado de Tejero. A la derecha le importa bien poco la verdad y los argumentos, ni que vengan de la Real Academia Espaola, lo que les interesa es la intoxicacin generalizada para evitar una respuesta democrtica y republicana a sus mentiras.

Desprestigio de la justicia

El juicio llegar en un momento en el que la justicia espaola est en sus horas ms bajas de popularidad, no solo por su actitud frente al proceso cataln sino por todo lo que lleva acumulado. Para redondearlo solo faltaba el lo montado tras la sentencia del Tribunal Supremo que resolva que deban ser los bancos quienes pagaran los gastos del registro de las hipotecas. Una decisin que sentaba jurisprudencia a favor de las personas con hipoteca ha sido hibernada hasta el 5 de noviembre, da en el que el Tribunal tendr que aclarar o reinterpretar lo decidido. Lo que es evidente para todo mortal es que el Ibex y la banca quieren cargarse o limitar su aplicacin y que ese Tribunal, que suele ser implacable con respecto a los presos polticos o con muchas otras decisiones que afectan a la poblacin, le ha costado bien poco reaccionar y poner en duda sus propias decisiones ante la presin de los poderes econmicos.

Hay que hacer un gran esfuerzo de imaginacin para vislumbrar la separacin de poderes en este pas. En realidad, dicha separacin consiste en que durante los ltimos aos la derecha aprob leyes que limitaban derechos y libertades, tanto sociales como econmicos, y se ocup de que los puestos decisivos de la Magistratura fueran ocupados por jueces afines que permitieran una interpretacin conservadora y reaccionaria de las leyes. Esa unidad de ambos poderes es lo que refleja el tipo de Estado que actualmente es el Reino de Espaa.

Valores republicanos

Se tenga la opinin que se tenga sobre el conflicto cataln, no hay duda de su carcter democrtico y republicano. El pasado 11 de octubre, el Parlament aprob una resolucin, propuesta por Catalunya en Com (aunque das antes se haba opuesto a otra de parecido contenido) en la que se reprobaba a la Monarqua por su aval a la represin del 1 de octubre y se peda su abolicin por ser una institucin caduca y antidemocrtica. El da 26, era el pleno del Ayuntamiento de Barcelona quien aprobaba una resolucin en parecidos trminos. En Catalunya la Monarqua no goza de buena salud y si se extiende por todo el territorio sern centenares de ayuntamientos quienes podran pronunciarse contra la Monarqua. Lo ha entendido bien Izquierda Unida, que ha acordado extender el debate a toda la geografa espaola para que en los ayuntamientos se acuerden resoluciones parecidas y en las que se pida un referndum sobre la Monarqua.

Situar en primer plano los valores republicanos es una respuesta positiva a los numerosos problemas que estn planteados. Porque son valores democrticos e inclusivos, sanidad y educacin pblicas, gratuitas y laicas; que el pueblo sea consultado sobre la forma de Estado y tambin sobre la relacin entre los pueblos, derecho de autodeterminacin; que la economa no est en manos de unos pocos y en la que la gente pueda tener control y decisin sobre sus vidas, por ejemplo, a travs de una renta bsica que garantice la existencia material. Los valores republicanos son tiles y necesarios para una transformacin democrtica de la sociedad en todo el Reino de Espaa y para encontrar una salida democrtica al conflicto cataln que permita ejercer su derecho a decidir.

Un frente democrtico

El juicio contra los dirigentes soberanistas e independentistas, que probablemente se iniciar el prximo mes de enero, concentrar, de hecho, ya lo hace, buena parte de la lucha poltica. Adems de las acusaciones sin base, de la campaa meditica que se desarrollar y de la intoxicacin planificada, se presentar como si fuera solo un problema cataln y de los independentistas. Nada ms lejos de la realidad. Es un problema que atae a todo el Reino porque es un problema de democracia, de libertades.

Y los demcratas y las izquierdas as deben entenderlo. Sirva como ejemplo las jornadas que organiz el Ayuntamiento de Barcelona en la antigua crcel Modelo bajo el lema de 1 d'Octubre i Ms, Barcelona Ciutat de Drets. Ms de 15.700 personas participaron en los diversos debates y actividades que se organizaron. Las conclusiones fueron presentadas por Jaume Asens, concejal del Ayuntamiento, Marcel Mauri, de mnium Cultural, y Anais Franquesa, de la asociacin Iridia, especializada en conflictos. El juicio -declararon- ha de ser un momento de palanca, movilizacin y denuncia de la vulneracin de derechos y libertades. Y compartieron que trabajarn para crear un frente antirepresivo y democrtico lo ms amplio posible, que interpele a la sociedad catalana y espaola y sirva para encontrar una solucin democrtica y poltica.

Es una demanda para todas las fuerzas polticas y sociales, demcratas, independentistas, soberanistas y de izquierdas, tanto en Catalunya como en el Reino de Espaa. En el juicio poltico querrn condenar a un movimiento democrtico, pero los procesados tendrn la oportunidad de juzgar al rgimen de los juzgadores, que no es capaz de dejar votar y decidir a un pueblo y, en cambio, se congratula de la represin y de la condena ejemplar que quiere imponer.

Miguel Salas es sindicalista y miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/proceso-a-los-lideres-independentistas-un-juicio-que-dejara-marcado-a-este-regimen



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