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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2018

El idealismo y subjetivismo de Francisco Mora

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


Someto a crtica un artculo de Francisco Mora titulado La belleza es un prodigio del cerebro. Empieza Francisco Mora diciendo que cuando escucha el ltimo movimiento de la sinfona de Beethoven, experimenta algo que le transporta. Afirmando despus que es algo sublime, algo que le embarga, le sobrecoge y le hace pequeo. Y aade que las pinturas de Van Gogh le subyugan. Y llegado aqu da un giro: Sin duda, todos saben que hablo de la belleza. Yo le respondo a Francisco Mora que no es as, que nadie sabe que habla de la belleza, pues en ningn momento ha hablado de la belleza. Ha hablado, por una parte, de dos existencias objetivas, de dos obras de arte, la novena sinfona de Beethoven y las pinturas de Van Gogh, y por otra parte, de determinados estados espirituales o subjetivos: sentirse embargado, sobrecogerse, sentirse pequeo y sentirse subyugado. Dado su razonamiento, lo que Francisco Mora cree que el lector supone o piensa es que esos estados subjetivos son signos de la existencia de la belleza. Pero Francisco Mora no ha demostrado tal cosa. Es un supuesto arbitrario. Adems esos estados espirituales tambin se pueden experimentar frente a hechos y cosas que no son obras de arte. Luego falta aqu precisin.

Despus de aquel giro Francisco Mora realiza una afirmacin que aparenta una conclusin que bajo el punto de vista lgico no lo es: Al hablar de este modo pareciera evidente que contemplamos una belleza que es inherente a lo que se oye o se ve, pero no es as. La belleza no existe en el mundo que vemos, omos o tocamos. No existe en nada de lo que nos rodea. El mundo no posee ninguna belleza; no es, en nada, una propiedad consustancial a l. La belleza es creada por el cerebro humano. Solo existe en la mente de los seres humanos. Es un prodigio del cerebro. Lo primero que hay que objetar a Francisco Mora es que habla de un concepto, la belleza, que no ha definido previamente; y lo segundo que hay que objetarle es que un solo concepto, el de belleza, no es suficiente para tener un conocimiento relativamente completo de las obras de artes musicales y pictricas.

Despus llegamos al dilema metafsico de si la belleza existe como una propiedad inherente a las cosas o es creada por el cerebro. Los pensadores metafsicos e idealistas crean un abismo inexistente entre el sujeto y el objeto. El error de esta forma de pensar metafsica es hablar solo del cerebro del consumidor de la obra de arte y no de su productor. La Novena Sinfona de Beethoven es obra del cerebro de Beethoven, es la objetivacin de su actividad cerebral. Podemos afirmar entonces que primero existi la Novena Sinfona en el cerebro de Beethoven, en forma subjetiva, y luego en la realidad en forma objetiva. Es obvio que Beethoven saba mucho de msica y habra estudiado la msica de sus predecesores. Es obvio igualmente que los estados espirituales de los que habla Francisco Mora, sobrecogerse y sentirse pequeo, embargado y subyugado, no son suficientes para explicar cmo Beethoven pudo hacer sus piezas musicales y Van Gogh sus pinturas.

Pero sigamos la lgica de Francisco Mora y hablemos del consumidor de obras de arte. Afirma Francisco Mora que la belleza es un prodigio del cerebro del consumidor de obras de arte y no una propiedad de la realidad. La pregunta o preguntas que tendramos que formular seran entonces: Cmo existe la belleza en el cerebro del consumidor? Cmo se ha formado el concepto de belleza en el cerebro del consumidor? Dicho concepto naci con el consumidor o se ha ido formando a lo largo de la historia de su vida mediante el consumo regular de obras de arte? Yo creo que si el concepto de belleza existe en el cerebro del consumidor, su origen es externo y es social, y es fruto de un proceso largo de aprendizaje. Francisco Mora quiere oponer el cerebro humano al mundo, por una parte, como si el mundo no fuera obra terica y prctica del cerebro humano, y por otra parte, como si el cerebro humano no fuera un producto del quehacer humano que ha evolucionado a lo largo de muchsimas generaciones. Francisco Mora es un pensador metafsico porque crea un abismo inexistente entre el sujeto y el objeto, y es idealista porque sita la esencia del ser humano solo en su cerebro y no en el cerebro y en el mundo exterior.

Aade ahora Francisco Mora que antes se pensaba que la belleza era un atributo inmanente a las cosas del mundo o constitutivo de las obras artstica creadaHoy sabemos, por el contrario, que la belleza es algo subjetivo, creado por el ser humano y que no est fuera, en el mundo sensorial. Francisco Mora da por sentado cosas que no ha demostrado. En vez de emplear el pronombre impersonal se, debi decir: yo antes pensaba que la belleza era un atributo externo de las cosas y de las obras de artes, y ahora pienso que es algo puramente subjetivo sin existencia exterior. Francisco Mora no debera hablar en nombre de todos, debera hablar en nombre de s mismo y de todos los que comparten su concepcin. Adems, y esto es un error de todos los que piensan de modo metafsico, cuando afirma que la belleza es algo subjetivo, no est afirmando nada contra el materialismo filosfico. Todas las cosas que hacen los seres humanos son subjetivas, son obras de las fuerzas subjetivas, pero no solo de las fuerzas subjetivas mentales sino tambin de las fuerzas esenciales objetivas. Como el ser humano, adems de conciencia y pensamiento, es un ser objetivo, crea un mundo objetivo. Pero Francisco Mora afectado del pensamiento metafsico e idealista insiste en oponer la subjetividad a la objetividad.

A continuacin Francisco Mora se desliza hacia la imprecisin, la vaguedad y la inconsecuencia de su tesis de que la belleza solo tiene existencia interior. Este es su pensamiento: Hoy entendemos que la belleza la crea el ser humano tras observar y percibir ciertas caractersticas del objeto que contempla. Luego esas caractersticas del objeto que contempla el ser humano deben desempear algn papel en la concepcin de la belleza que ha elaborado dicho ser humano. Pero Francisco Mora no lo aclara, no dice cmo participa la objetividad en la creacin conceptual de la belleza. Lo cierto es que por mucho que se afane en que la belleza solo tiene existencia interior, no puede desprenderse en su razonamiento de la objetividad.

Francisco Mora afirma ahora que la belleza es, de hecho, una construccin mental hecha de percepciones, emociones, sentimientos y conocimientos. Pero si hablo de percepciones, habla del objeto percibido y del contenido percibido; y si habla de conocimientos, esto es, de conceptos, hablo del objeto del concepto y del contenido del concepto. La pregunta sera ahora de dnde extrae el ser humano el objeto y contenido de la percepcin y del concepto. No puede extraerlo sino de la realidad exterior. Luego al afirmar que la belleza es una construccin mental hecha de percepciones y de conceptos, no niega con ello que el objeto y contenido de la belleza sea exterior. Pero Francisco Mora, con escasa preparacin epistemolgica, cree que de ese modo niega a la belleza existencia exterior y objetiva.

Ahora salta a las emociones, un reino bastante oscuro e impreciso, y afirma: central a nuestra vivencia de belleza se encuentra ese plus emocional que nace de aquello que percibimos. Luego el propio Francisco Mora se traiciona: si el plus emocional nace de aquello que percibimos, algo tendr que ver la realidad y la exterioridad en la formacin de ese plus emocional vinculado a la vivencia de belleza. A continuacin hace una locucin bastante enredada: Precisamente porque es una emocin producida en ese cerebro profundo donde se depositan las memorias ms ntimas y personales en cada ser humano, no todo el mundo percibe la belleza del mismo modo y en las mismas cosas. Es ms, es esa emocin la que hace que cada ser humano experimente su propia belleza, nica y distinta a la de cualquier otro. Si esa emocin vinculada a la belleza se conecta con la memoria, habr que saber qu hay en esa memoria. Y en esa memoria, es una obviedad, debe haber muchas cosas y estados de cosas provenientes de la realidad. Francisco Mora intenta separar insistentemente el sujeto de la objetividad, pero siempre termina colndosele, esta vez por la memoria. Por otra parte, si cada persona tiene un concepto de belleza nico y distinto, no hay tal concepto, porque el concepto supone algo que se da en muchos y algo que debe tener carcter universal. Y otra cosa ms hay que suponer en los conceptos: unidad en la diferencia. Si hay tantos conceptos de belleza como personas hay, entonces sobre la belleza no hay ciencia posible, ya la consideremos con solo existencia interior o la consideremos con existencia interior y exterior.

Despus de decir que el placer es el primer componente de la belleza, aade esto otro: La interaccin con las cosas del mundo (percepcin), produce el conocimiento, el otro componente bsico para la percepcin de la belleza. Porque la belleza es eso en su esencia, placer y conocimiento, y en este ltimo la capacidad cognitiva de advertir orden, proporcionalidad, simetra, delimitacin clara de lo que se percibe. Y todo esto tiene que ver mucho con la educacin que se recibe y con la cultura en que se nace y vive. Aqu la traicin a sus propias tesis es completa. Afirma Francisco Mora que la belleza es la capacidad cognitiva de advertir orden, proporcionalidad y simetra. Pues bien: la regularidad, la proporcionalidad, la simetra, la conformidad a fin son las formas abstractas y objetivas de la belleza. No haba dicho que la belleza no tena existencia externa? S que lo haba dicho. Pero con esa afirmacin niega su propia premisa. Despus afirma que la belleza creada por el cerebro tiene que ver mucho con la educacin que se recibe y con la cultura en la que se nace y vive. Luego, la belleza creada por el cerebro tiene un origen social, esto es, un origen objetivo. Adems, Francisco Mora y todos los idealistas creen que la educacin y la cultura tienen solo una dimensin subjetiva, cuando en la realidad tienen plena existencia objetiva. No hay educacin y cultura sin experimentacin cientfica, sin aplicacin de la ciencia a la industria y sin la existencia de las grandes obras arquitectnicas, escultricas y pictricas de todos los tiempos y que constituyen el patrimonio artstico de la humanidad.

Por qu catalogo a Francisco Mora de subjetivista y de idealista? El subjetivismo ha sido uno de los rasgos ideolgicos que identifican a la extrema izquierda. Se caracteriza por despreciar o no valorar en sus justos trminos las condiciones objetivas. Y esto le sucede a Francisco Mora al hablar de la belleza o esttica. No existe la subjetividad sin objetividad. Por un lado, porque el sujeto tambin es objetivo, y por otra parte, porque el mundo que crea el ser humano lo hace con materiales objetivos y el resultado de su actividad tambin existe en forma objetiva. Hablemos ahora de su idealismo. El idealismo se caracteriza por la tendencia a ver la esencia del ser humano solo en su interior y no en su interioridad y en su exterioridad.


(El artculo que he sometido a crtica es un extracto del libro de Francisco Mora titulado Mitos y verdades del cerebro, publicado en El Pas https://elpais.com/elpais/2018/10/22/ciencia/1540208471_975751.html

Francisco Mora es doctor en medicina y neurociencia. Creo que para hablar de la belleza con un rigor mnimo, aunque sea bajo el punto de vista de la neurociencia, es necesario tener unos conocimientos mnimos en Esttica, Historia del Arte, Psicologa del Conocimiento y Epistemologa).

Blog del autor: https://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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