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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2018

Por qu los estadounidenses se creyeron la invasin marciana de 1938?

Pblico

Existen dudas acerca del pnico y del porcentaje de la audiencia que se asust, lo nico contrastado es que la centralita de la CBS se vio saturada por las llamadas de los oyentes y que Orson Welles tuvo que improvisar una rueda de prensa.




Orson Welles desat en pnico con un boletn ficticio de la cadena CBS en vsperas de Halloween./SINC

Hace 80 aos, en las vsperas de Halloween de 1938, Orson Welles dio la campanada con su adaptacin radiofnica de La Guerra de los Mundos del escritor H. G. Wells. Parte de la audiencia se asust con su relato de la invasin marciana que irrumpa en Nueva York. La emisin del pnico fue estudiada como ejemplo del poder de la radio y de la credulidad de las masas. Qu las predispuso a considerar creble el escenario estrambtico de un ataque aliengena?

Damas y caballeros, interrumpimos nuestro programa musical para dar un boletn especial, anunci el locutor despus del tango "La cumparsita". Los marcianos han aterrizado en Nueva Jersey!. As comenzaba el parte informativo con el que la compaa de radioteatro de Orson Welles traspuso a las ondas La Guerra de los Mundos, la novela del escritor britnico H.G. Wells.

Aunque no se trataba de fake news, pues de entrada se avis de que se trataba de una dramatizacin, el ficticio boletn de la cadena CBS confundi a quienes sintonizaron la emisin empezada. Al da siguiente, 31 de octubre, se dijo que muchos oyentes se envolvieron la cabeza en toallas mojadas para protegerse del gas venenoso de los invasores, otros se escondieron en sus stanos con escopetas y un gran nmero de neoyorquinos escap en coche de su ciudad.

La reaccin de la gente pareca refrendar la teora de la aguja hipodrmica. Sostiene esta que los medios de comunicacin masivos (el cine y, sobre todo, la radio) inoculan sus mensajes en la mente del destinatario, logrando que los acepte ciegamente y reaccione en la direccin deseada.

La centralita de la CBS se vio colapsada por las llamadas de los oyentes y Welles tuvo que improvisar una rueda de prensa

Hoy existen serias dudasacerca de la magnitud del pnico y del porcentaje de la audiencia que se asust; lo nico contrastado es que la centralita de la CBS se vio colapsada por las llamadas de los oyentes y que Wells tuvo que improvisar una rueda de prensa al trmino de la funcin para aclarar lo sucedido. Es probable que gran parte de las ancdotas referidas fueran leyendas urbanas y que los medios, con afn sensacionalista, inflaran el efecto del programa explotando la creencia en el poder manipulador de la radio, muy extendido a la vista de su rol en el auge del nazismo.

El nfasis en la conducta de la audiencia determin que se prestara escasa atencin a la singularidad del mensaje: la invasin extraterrestre. Para la opinin pblica este dato era secundario; se presuma que el pblico crdulo se habra tragado si acaso la noticia de una plaga de gnomos en Central Park o de un desembarco vikingo en Manhattan Pero realmente le daba igual un escenario que otro?

El antecedente de los canales marcianos

Responder a la pregunta exige reconstruir el contexto de los hechos. En primer lugar, cabe tener en cuenta la familiaridad del pblico estadounidense con las especulaciones sobre la presencia de vida en la Luna y dems astros.

A finales del siglo XIX, el foco de la atencin se deposit en Marte. En 1894, el astrnomo estadounidense Percival Lowell aventur que una red de canales artificiales cubra la faz del planeta rojo. En los aos 60 del siglo siguiente se comprob que no exista tal red y el supuesto hallazgo pas a los anales de la astronoma como el espejismo marciano. Entre tanto, la presuncin de que all moraba una civilizacin inteligente mantuvo un gran predicamento.

Otro factor era el aura todopoderosa de la radio. En los aos 20 del siglo XX, en Estados Unidos se crea que las antenas radiofnicas podan captar seales de otros mundos. En agosto de 1924, a sabiendas que el da 24 de ese mes el planeta rojo y la Tierra se hallaran a la distancia ms corta de los ltimos cien aos, el general Charles Saltzman orden a las bases militares vigilar cualquier seal inusual, el almirante Edward W. Eberlen coloc un radiorreceptor a bordo de un globo a 3.000 metros de altura, y miles de radioaficionados se mantuvieron en alerta esperando captar el saludo de los marcianos que no lleg. La decepcin no acab con la fe en un contacto radiofnico con inteligencias del espacio exterior, que resurgira dcadas ms tarde con el proyecto SETI.

La ciencia ficcin arraig con fuerza en Norteamrica, y en el momento de la emisin del pnico gozaba de un seguimiento masivo

El siguiente factor era la ciencia ficcin. El gnero nacido en el Viejo Mundo arraig con fuerza en Norteamrica, y en el momento de la emisin del pnico gozaba de un seguimiento masivo. A travs de cmics, novelas pulp y seriales cinematogrficos, la cultura estadounidense se atiborr de aventuras protagonizadas por naves espaciales, criaturas extraterrestres y rayos ultradestructivos. Su eficacia persuasiva haca creer que el futuro descrito se convertira en realidad en muy corto plazo.

Orson Welles durante la retransmisin del pnic. /sinc

Una de esas narraciones impresion especialmente a los lectores: la citada novela de HG Wells. En la obra publicada en 1897 se comparaba a la implacable armada marciana con las tropas britnicas que, poco tiempo antes, haban exterminado a los aborgenes de Tasmania para arrebatarles su territorio. De mano de los marcianos imaginarios, el colonialismo ingls reciba su propia medicina. En su adaptacin, el jovenccimo Welles se limit a trasladar la accin de Londres a Nueva York.

El ltimo factor influyente era la tensa situacin internacional: faltaba menos de un ao para la Segunda Guerra Mundial

Y el ltimo factor influyente era la tensa situacin internacional. Faltaba menos de un ao para que estallara la Segunda Guerra Mundial, y los estadounidenses teman que el conflicto en ciernes les arrastrara a una conflagracin muchsimo ms destructiva que todas las anteriores.

Esa extraordinaria combinacin de factores sugiri a la compaa teatral de la CBS la adaptacin de la obra de Wells, aliment la expectativa en una aplastante agresin enemiga, hizo creble la aparicin de los marcianos y otorg verosimilitud al escenario de guerra interplanetaria.

Sin su concurrencia difcilmente ningn oyente hubiera dado crdito al anuncio de que un rayo extraterrestre haba vaporizado a siete mil soldados de una tacada. Y sin la persistencia de esas percepciones, ms el poso dejado por la emisin, difcilmente se hubiera producido, una dcada ms tarde, uno de los ms sorprendentes pnicos colectivos de la Modernidad: el fenmeno OVNI.

Fuente:  http://www.publico.es/sociedad/guerra-mundos-estadounidenses-creyeron-invasion-marciana-1938.html



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