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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2018

Suenan tambores de guerra y palomas grises de paz sobrevuelan Venezuela

Aram Aharonian
Rebelin


Factores de poder internacional, animados por el inters geopoltico de ejercer el control de la regin y en particular de Venezuela, se han trazado como meta desalojar al gobierno constitucional y cambiarlo por otro, mientras suenan a la vez tambores de guerra en Estados Unidos y Colombia y tambin intentos de dilogo que pudieran conducir a una salida poltica.

Insuflados de optimismo por el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil, dirigentes opositores tratan de encontrar un candidato con el mismo perfil fascistoide, pero todos los nombres que se pusieron sobre la mesa tenan en comn un gran descrdito ante la ciudadana. La bsqueda es de un outsider, en el mejor de los casos exmilitar.

La injerencia extranjera, la otra opcin, sera sin duda una trasgresin de la legislacin internacional, pero en realidad Naciones Unidas ha mostrado holgadamente su escasa capacidad de hacer respetar su propia Carta, mientras desde el exterior se buscan canales de dilogo que conduzcan -tras una reforma constitucional- al llamado a nuevas elecciones, tesis que no satisface a la oposicin radical venezolana, que espera que el gobierno le sea entregado por eventuales agresores forneos.

El expresidente de Colombia Ernesto Samper advirti que suenan tambores de guerra entre Colombia y Venezuela, por lo que llam a desarmar los espritus para evitar cualquier conflicto. Ahora se escuchan tambores de guerra del lado colombiano y del lado venezolano, seal Samper durante un foro en Casa de Amrica, en Madrid.

Era un aviso: El presidente de Colombia, Ivn Duque, anunci el despliegue de cerca de 5.000 soldados en la convulsa regin del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, con la excusa de combatir el narcotrfico y los grupos armados ilegales. Y ahora busca la colaboracin del electo presidente brasileo Jair Bolsonaro para derrocar a Maduro, aunque ste reiter que siempre buscar la va pacfica para resolver los problemas.

Pese a las posiciones opositoras radicales del Episcopado, Aldo Giordano, nuncio apostlico en Venezuela, asegur que la iglesia Catlica est dispuesta a participar en un eventual proceso de negociacin en Venezuela. "Si empre estaremos listos a apoyar procesos de reconciliacin, procesos de paz", dijo el embajador vaticano.

Por el momento la mayora de los observadores descarta una inminente escalada de intervencin militar directa, lo que parecieran confirmar las recientes declaraciones del Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, que indican que la actuacin externa se mantendr en el plano de la guerra econmica, financiera, sicolgica y meditica, confiando en que su aplicacin pudiera ser suficiente para alcanzar el objetivo buscado.

Somos muy conscientes en nuestro patrn de identificacin de sanciones, por lo que pudiera deducirse que estas se incrementarn, aunque no quiso anunciar en qu consistiran: No quiero revelar lo que haremos maana, aadi. Mucho de ellos depender de lo que suceda en las elecciones parlamentarias en Estados Unidos.

Para el politlogo Leopoldo Puchi, las palabras de Pompeo (Espero que el pueblo venezolano restaure la democracia en su pas. Si ellos eligen a Maduro, bueno, esa sera la eleccin de los venezolanos) pueden interpretarse como el reinicio de negociaciones para celebrar elecciones, a partir de los acuerdos que ya se haba avanzado en Repblica Dominicana, pero que no llegaron a concretarse, precisamente por presiones de Washington.

Para EE.UU. los puntos a tratar en estas negociaciones siguen siendo un nuevo Consejo Nacional Electoral, condiciones para el levantamiento de sanciones, y el alcance de una reforma constitucional que facilitara el llamado a nuevas elecciones. Si no, ser muy difcil que sin un acuerdo negociado haya nuevas elecciones presidenciales antes de 2024.

De momento, las cuatro rondas de sanciones econmicas estadounidenses (e incluso las europeas) se han dirigido al gobierno y sus funcionarios, pero el secretario de Estado Mike Pompeo, sugiri que Trump considera sanciones parciales a la produccin de crudo y a las aseguradoras que cubren el transporte del crudo. El ao pasado, Washington prohibi a bancos de EE.UU. conceder crditos a PDVSA, la petrolera estatal venezolana.

Ante sorpresa de muchos (en especial de la oposicin venezolana), Kurt Tidd, almirante y jefe del Comando Sur de Estados Unidos, dijo a comienzos de semana que la solucin a la crisis en Venezuela es diplomtica y que su pas est disponible para ayudar a la regin a enfrentar la gestin humanitaria.

Asimismo, varios altos funcionarios de EE.UU. admitieron haberse reunido con militares venezolanos que proponan deponer a Maduro, pero finalmente decidieron no apoyar logstica o militarmente ningn golpe de Estado, segn revel The New York Times. Dos intentos recientes de derrocar al rgimen han fallado: una conspiracin militar en mayo y un ataque con drones a Maduro en agosto.

Las continuas amenazas tienen su razn de ser en las elecciones parlamentarias en Estados Unidos, donde los demcratas parecen fortalecidos para alzarse con la mayora en ambas cmaras. Trump, que haba usado a Venezuela como principal blanco, ahora ha encontrado en los migrantes centroamericanos otra excusa para insuflar miedo a los estadounidenses, mientras sus principales opositores (Obama y los Clinton entre ellos) eran blanco de bombas en Nueva York.

Misin imposible?

Jim Tull, experto en resolucin de conflictos educado en Harvard, intenta impulsar el dilogo poltico en una Venezuela polarizada, y cuando EE.UU. amenaza con ms sanciones y acciones militares para derrocar al presidente Nicols Maduro. La misin es organizada por el Grupo de Boston, red informal de legisladores estadounidenses y venezolanos de todo el espectro poltico (demcratas, republicanos, socialistas).

Hay un alto porcentaje de que se pondr mucho esfuerzo en esto y nada cambiar en el terreno, dijo Tull en una entrevista desde Cambridge, Massachusetts. Pero si involucras a las personas adecuadas y te acercas paso a paso, entonces aumentas dramticamente las posibilidades de que algo bueno suceda.

Las reuniones exploratorias fueron organizadas por el senador Bob Corker, presidente republicano del Comit de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense. El propio Maduro fue integrante del Grupo de Boston, cuando era legislador, tras el golpe de estado de 2002.

El diario conservador espaol ABC seala que el gobierno de EE.UU. trabaja en un plan de transicin en Venezuela ante la certeza de que la crisis humanitaria que vive el pas puede provocar la cada del rgimen. Altos funcionarios civiles y militares han aconsejado a Trump que prepare una propuesta de intervencin en el pas, ante la posibilidad de que la situacin devenga pronto en un golpe militar, una revuelta popular o la propuesta de una coalicin armada, aade.

Aade que 11 senadores republicanos y demcratas han elaborado una ley dedicada a preparar a EEUU para un cambio inminente, con 55 millones en fondos de ayuda y crditos para la reconstruccin de Venezuela. Sus objetivos declarados son restaurar la ley y la democracia, liberar a los presos polticos, permitir la entrega de ayuda humanitaria y crear las condiciones necesarias para que se celebren unas elecciones libres y democrticas.

Paralelamente, una de las medidas que ya ha tomado Trump es aumentar la presin sobre Cuba, en la conviccin que lo nico que mantiene a Nicols Maduro en el poder es que la inteligencia cubana le ayuda a tener bajo control a los elementos del Estado que estn insatisfechos con l y que podran tomar la iniciativa para deponerle. ABC indica que segn Washington, 22 mil cubanos se han infiltrado en las instituciones venezolanas.

La oposicin, EE.UU., Colombia

  La oposicin venezolana pudo haber asumido la poltica de manera distinta, responsablemente, respetando la Constitucin y las instituciones democrticas, pero prefiri tomar el atajo del desconocimiento del Estado de Derecho que la condujo, fatalmente, al grado de postracin en el que actualmente se encuentra, seala el exvicepresidente Jos Vicente Rangel.

Pero sigue con la batalla meditica: Los partidos Primero Justicia, Voluntad Popular y La Causa R, rechazaron las gestiones del gobierno l y repiten los argumentps de Federica Mogherini y el Parlamento Europeo, de que en Venezuela no existen condiciones para una mediacin fructfera que conduzca a la liberacin democrtica del pueblo venezolano .

Lo cierto es que no se puede hablar de una nueva posicin estadounidense. Ha sido la misma con George Bush, Barack Obama o Donald Trump, tratando de desestabilizar a los gobiernos de la Revolucin Bolivariana, tratando de eliminar a sus mandatarios, en la conviccin de que cualquiera que no piense igual que ellos debe ser calificado como enemigo.

Jams apoyaron la apertura de canales de dilogo o presionaron para cerrarlos (como en Repblica Dominicana el ao pasado). Cabe recordar que Bush impuls el golpe contra Chvez del 11 de abril de 2002; Obama decret que Venezuela era una amenaza inusual para la seguridad de su pas, Trump ataca cada da verbalmente al gobierno venezolano y sigue amenazando con una invasin armada.

Y hoy tanto la oposicin radical (guionada y financiada desde Washington y Bogot) como el gobierno de Trump son conscientes de que los plazos que ellos anunciaron los obligan a tomar decisiones y que la situacin interna del pas no le es favorable: la oposicin poltica se ha autodestruido y desactivado, el gobierno sigue contando con el respaldo de las Fuerzas Armadas, pese a intentos de cooptacin y sobornos.

Tampoco ayuda a su permanente campaa terrorista y amenazas de invasin, basada en los medios cartelizados, la realidad de un resquebrajamiento del frente externo (incluyendo el Grupo de Lima), pese a las histrinicas apariciones del procnsul Luis Almagro, secretario general de la OEA, a quien seguramente relevar el mexicano Luis Videgaray cuando deje la cancillera mexicana.

Para John Bolton , el Asesor de Seguridad Nacional de Trump, un impedimento para imponer ms sanciones a Venezuela y Cuba son los constantes ataques (sutos y de Trump) a la Corte Penal Internacional, ante la que Argentina, Canad, Colombia, Chile, Paraguay y Per han denunciado los crmenes contra la humanidad de Maduro. Varios senadores han aconsejado a la Casa Blanca que se sume a esas demandas, en lugar de boicotear a la Corte.

Pero en esta guerra (de micrfonos y sanciones por ahora), Washington tiene como socio principal al gobierno colombiano, al que financia y arma (EE.UU. instal varias bases militares en territorio colombiano) desde hace ms de una dcada. El presidente de Colombia, Ivn Duque, insisti en que su pas no tendr embajador en Venezuela mientras Maduro sea presidente.

A su vez, la vicepresidente colombiana Marta Luca Ramrez, responsabiliz a Maduro de cualquier cosa que le suceda a Mara Corina Machado, autocandidateada a ser la primera presidenta de la transicin. atacada con golpes y piedras en Upata, estado Bolvar. Machado, viajera frecuente a Washington desde la poca de George Bush y coordinadora de Vente Venezuela, anunci que est organizando la desobediencia.

Portavoces de Washington

Diego Arria, exprecandidato presidencial, exministro, exgobernador de Caracas y expresidente del Consejo de Seguridad de la ONU en pocas de Carlos Andrs Prez, seala que en la medida en que Venezuela sea reconocida como estado promotor del terrorismo y gobernado por narcotraficantes, las posibilidades de una intervencin militar extranjera son altsimas.

Y repite el mismo discurso de Trump, sealando que tiene asentados en su territorio grupos terroristas y narcoterroristas como los disidentes de las FARC, el ELN, factores de Hezboll que sin la menor duda son un peligro. Es una amenaza cierta para Colombia, que acaba de iniciar un proceso de paz, que los elementos de la violencia estn alojados en Venezuela. Se est en una fase disuasiva, indica el vocero informal de Washington.

Habla de una guerra ciberntica, de paralizar todo el sistema de comunicaciones que utiliza la Fuerza Armada de Venezuela, interrumpiendo los mecanismos de defensa, los radares, para fraccionar el mando castrense. Pueden interrumpir todo el sistema bancario, aade Arria en entrevista con Juan Carlos Zapata.

Venezuela se ha convertido en la plataforma de penetracin rusa y china en el continente, y una plataforma muy rica; riqueza que puede blindar cualquier operacin hacia el futuro., indica Arria, y agrega que no puede hacerse nada en Venezuela si no se cuenta con los pases ms afectados, Colombia y en menor medida Brasil.

Bate los mismos tambores que los guerreristas de Washington y Bogot. No es nada nuevo. Mientras, Mara Corina Machado la valiente patriota que se sac una foto con George Bush- se anuncia como la primera presidenta de la transicin y sectores oficialistas y opositores, con ayuda de facilitadores extranjeros hablan y preparan un nuevo dilogo que facilite una salida poltica

Desde el mbito poltico-comunicacional, es inminente reconocer el miedo generalizado y el nivel de angustia ante amenazas polticas, que nos dibujan una realidad aterradora afectando nuestras defensas y, cual prisin, nos encierra en un mundo ajeno e ingobernable, indica la sociloga Marycln Stelling.

Quiz tenga razn Luis Britto Garca, el intelectual ms reconocido del pas, quien seal en una entrevista en el diario Ciudad CCS, en Venezuela hay una batalla de falta de ideas.

Aram Aharonian: Periodista y comuniclogo uruguayo. Magster en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la )

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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