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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2018

Andaluca
Empleos e industria naval

Concepcin Cruz Rojo
Rebelin


Los acontecimientos ocurridos en Turqua, con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, y poco antes con las matanzas perpetradas en la guerra de Yemen, dan a conocer al mundo y tambin a los gobiernos de la Unin Europea! la naturaleza criminal del rgimen de Arabia Saud, amigo tradicional de la monarqua espaola y aliado de los gobiernos occidentales, particularmente de Estados Unidos y el Esta do sionista de Israel. Gran aliado, no solo por los jugosos acuerdos comerciales, especialmente con Estados Unidos y en armamento, sino tambin por su apoyo en las agresiones militares en Prximo Oriente. Arabia Saud, junto con Estados Unidos e Israel, son los artfices y responsables, con la ayuda de la OTAN, de la destruccin de pases de la zona como Afganistn, Irak, Libia y de la guerra de Siria y Yemen (con las tremendas consecuencias en vidas humanas y destruccin). El transcurso de la guerra en Siria y Yemen, muy lejos de ser ganadas y puede que nunca lo vayan a ser, ha sido el freno a su siguiente objetivo: Irn. El hecho es que la monarqua Saud ha representado un bastin fundamental en los intereses geopolticos de la zona en todo lo relacionado con la guerra, el comercio de armas, los hidrocarburos y los ataques a pases no alineados con las polticas imperialistas

El Estado espaol, como miembro de la OTAN y aliado incondicional del imperio estadounidense, tiene una muy dbil posicin militar y econmica. En el mbito econmico los acuerdos comerciales con Arabia Saud suponan jugosos ingresos monetarios, no solo en armamento tambin en infraestructuras, como el proyecto del AVE a la Mec a. Pero decimos suponan en pasado porque el proyecto del AVE est teniendo ms complicaciones que beneficios. Sin embargo, la vinculacin del Estado espaol con Arabia Saud en la venta de armas es importante, representa su principal receptor que en solo 3 aos: 2014-2016, supuso 955 millones de euros para las arcas espaolas. Pese a todo, debemos recordar el impacto meditico que est teniendo la agresin saud en la guerra de Yemen cuando sus bombas alcanzan a un autobs escolar con la consiguiente matanza de nios y nias yemenes. Es por ello, que el nuevo gobierno de Pedro Snchez, intent un golpe de efecto cancelando la venta de armas a Arabia Sau d, olvidndose q ue existe un contrato de fabricacin de corbetas en Navantia de San Fernando (Cdiz), que supone una alta carga de trabajo durante aos. La respuesta de una parte de los trabajadores de Navantia, y su comit de empresa, presionando al gobierno para que retirara la cancelacin de armas tuvo su efecto. Pero tambin tuvo duras respuestas de colectivos como Asamblea de Andaluca y sindicatos como Autonoma Obrera y el SAT de Cdiz, que dejaron claro que no se puede ser partcipe de las matanzas que las armas saudes, y sus aliados, estn provocando.

La posicin contra las agresiones y guerras imperialistas a la soberana de los pueblos del mundo es, y debe ser, muy clara. Esta conexin entre las polticas intern acionales en Prximo Orient e y locales, como es la situacin de la industria naval en la Baha de Cdiz, se ha visibilizado como nunca tras el escndalo del asesinato del periodista saud en el consulado de Arabia Saudita en Estambul, y la reafirmacin del gobierno de Pedro Snchez de continuar con las ventas de armas a la monarqua saud. Hecho que permite la continuacin del contrato para fabricar corbetas a este pas por parte de Navantia-San Fernando. Ante esta tremenda situacin, que no es la nica en Andaluca, decimos que la clase trabajadora de Cdiz no puede ser rehn de las agresiones militares que continuamente estn violando derechos fundamentales a la vida y a la dignidad de los pueblos. Que ante la situacin de altsimo desempleo en la Baha, de pobreza y precariedad, nuevamente debemos reivindicar y apoyar los empleos de calidad, y la calidad -por supuesto- lleva incluido los valores ticos. Pero tambin denunciar y recuperar los empleos perdidos, entre otr as en la industria naval, porque: Qu ha pasado con los Astilleros de Cdiz y de Puerto Real?

La realidad es que se ha desmantelado gran parte de la industria civil y se ha mantenido la industria militar que tradicionalmente se ha desarrollado en la vecina ciudad de San Fernando, ciudad en la que se encuentra el Arsenal de la Carraca desde el siglo XVIII. Como su nombre indica es un centro de almacenamiento de armamento, pero tambin de construccin y reparacin de buques. Es en este centro que se situ la Empresa Nacional Bazn de Construcciones Navales Militares en 1947 y, que pese a su nombre y finalidad, tambin construy grandes barcos civiles y otros equipos como motores y turbinas. Por otro lado, los astilleros en la ciudad de Cdiz tienen una vinculacin con la construccin naval desde tiempos inmemoriales, pero su produccin industrial se inicia a finales del siglo XIX. Desde esas fechas se fabrican y reparan grandes barcos y equipos adems de material mvil ferroviario. Tras distintos cambios de propiedad en sus inicios, el astillero pas a a la sociedad Echevarrieta y Larrinaga de Bilbao hasta su intervencin por parte del Instituto Nacional de Industria en 1951 [1] . Durante el periodo posterior y el apoyo estatal, los Astilleros siguieron su produccin exclusivamente naval con fines civiles.

Por otro lado, e l Astillero de Puerto Real, o Factora de Matagorda, fue inaugurado por el marqus de Comillas, en 1878, para dar servicio de reparaciones a los buques de la Compaa Transatlntica, y posteriormen te dedicarse tambin a la construccin naval. Fue ampliado en 1972, convirtindose en el mayor astillero del Estado espaol y el dique seco ms grande de Europa. En el ao 2000, los Astilleros de Cdiz se fusiona con Astil leros Espaoles (AESA) que un ao despus, junto a los de Puerto Real pasan a pertenecer a IZAR [2] . Para entonces los astilleros de la ciudad de Cdiz vieron minimizada la produccin y se constituy en factora de reparacin, dejando la produccin civil de buques a l centro de Puerto Real. En el ao 2004-2005 se produce otra gran reestructuracin del sector que da lugar a la actual Navantia (que en la Baha de Cdiz engloba a las factoras d e Cdiz, P uerto Real y San Fernando) [3] .

Este muy breve recorrido histrico de los Astilleros de la Baha de Cdiz muestra como lo que supona una pujante industria, mayoritariamente civil [4] , se transforma progresivamente en una industria ms militar. El entramado de intereses estatales e internacionales ha dado lugar a una reconversin que ha eliminado miles y miles de puestos de trabajo en los Astilleros de la Baha y queda ms centrada en el mbito militar para potencias agresivas. Navantia de Cdiz y Puerto Real, y por supuesto de San Fernando, deben dar un giro radical y positivo en sus prop uestas y peticiones: dese nredando el nefasto cambio del pasado, que desmantel gran parte de los Astilleros de la Baha y se ha centrado ms en produccin para la guerra imperialista. Existen alternativas que prioricen el empleo de calidad, ecolgico y tico, donde nuestra tierra, Cdiz y Andaluca tienen mucho que decir. En el caso de la industria naval se pueden potenciar proyectos que aprovechen los conocimientos y la cultura acumulada en todos estos aos: La creacin de plataformas de energa elica en el mar, construccin de barcos de transporte de pasajeros y mercancas, de piezas de barcos y puentes o de pesca ecolgica, por poner algunas ideas.

Es posible, pero la historia nos demu estra que no lo ser bajo el marco estatal. El Estado espaol, sus sucesivos gobiernos y gobiernillos andaluces nos han demostrado que no han querido un desarrollo, esto es, un crecimiento econmico que mejore el bienestar de la poblacin andaluza. La historia de los Astilleros de Cdiz as nos lo demuestra, el alto desempleo en la ciudad y su Baha y, adems, ser rehenes de las polticas de agresin a la soberana de los pueblos. Est a terrible enseanza nos hace plantearnos que solo teniendo capacidad de decidir sobre nuestro futuro podemos afrontar los cambios y las mejoras necesarias. Andaluca, donde el desempleo y precariedad se ceba con la juventud, que nuevamente tiene que emigrar, pide a gritos empleos dignos que aproveche la riqueza inmensa que tiene nuestra tierra. No solo la riqueza industrial, como la naval que estamos comentando, tambin la agrcola, ganadera y pesquera. Riqueza solar para producir energas renovables, cultural, natural y de talento. Si tenemos todas esas riquezas, por qu no se aprovechan?, porque no se llevan a la prctica polticas que beneficien al pueblo an daluz?

As que visto el panorama, hoy ms que nunca debemos reivindicar que necesitamos un gobierno que de soberana a Andaluca. Que de verdad sirva a su poblacin, con hechos y medidas concretas y reales. Empezando por frenar y vigilar las grandes multinacionales, ubicadas fundamentalmente en los polos industriales de Huelva y la Baha de Algeciras, que atentan a los derechos laborales, contaminan nuestra tierra y contribuyen en gran proporcin al cambio clim tico, fenmeno que ya est provocando grandes desastres y prdida de salud en Andaluca y en el mundo. Queremos tambin que se implanten medidas para mitigar a corto plazo los desastres naturales, los incendios que pueden evitarse con estrategias de cuidado de los campos y bosques andaluces, y eliminando plantas y rboles invasivos como los eucaliptos. Medidas que cuiden los cauces de ros y arroyos y una organizacin urbanstica que edifique en zonas seguras. En definitiva, po lticas que se implanten en y por Andaluca, que revierta de una vez las tasas de desempleo ms altas de Europa, con empleos de calidad y ticos, con fines civiles y para la paz. Es mucho pedir?


Notas

[1] El Astillero entra en crisis y se ve afectado tambin por la explosin de la fbrica de torpedos, en 1947, que mat a ms de 150 personas y provoc 5000 heridos.

[2] IZAR es una empresa pblica espaola que fusiona a los Astilleros espaoles de produccin naval civil (AESA) y la empresa nacional Bazn, que ostentaba la produccin naval militar.

[3] La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, propietaria del grupo IZAR, separa su rama militar creando la sociedad Navantia. Posteriormente traspasa la parte de produccin naval civil a dicha empresa.

[4] Durante el periodo ao 1891 (Astilleros de Cdiz), y hasta el ao 1983, donde operaba la empresa militar Bazn de San Fernando, el porcentaje de produccin civil, respecto a la militar fue de ms del 86%.


Concepcin Cruz Rojo, Militante del Sindicato Andaluz de Trabajadoras/es.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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