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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2018

Ocho claves para el patriotismo democrtico que viene (IV)
A propsito de ecologismo, identidad, conservacin, progreso y reaccin

Clara Ramas
CTXT


Con esta entrega finalizamos la serie en la que proponemos algunas claves para un patriotismo democrtico. Hemos tratado ya los puntos 1. Democracia, 2. Soberana y 3. Pueblo (s), 4. Feminismo e 5. Inmigracin. Acabamos con 6. Ecologismo, 7. Identidad y 8. Conservacin, Progreso, Reaccin.

6. Ecologismo

Marx dice que en la Naturaleza, donde Ovidio vea una masa ruda y catica, con toda su originariedad salvaje y boscosa, el capital slo ve una forma de renta. La Tierra, la Naturaleza, es para el capital, junto con la fuerza de trabajo humana, el combustible ms inmediato para alimentar su rueda. Tambin aqu el neoliberalismo vive del desorden: rompiendo los equilibrios ecolgicos ms fundamentales sobreexplotacin de recursos, contaminacin, cambio climtico, calentamiento global, prdida de biodiversidad, desertificacin, escasez de agua....

Como ha mostrado David Harvey, la acumulacin capitalista, cuando ya no funciona por el mecanismo habitual de reproduccin ampliada como es el caso en las sucesivas crisis y la sobreacumulacin neoliberal actuales, se realiza por desposesin. Hay toda una historia de regmenes de propiedad de bienes comunales para uso de la comunidad que, como es el caso con los cercamientos ingleses, las game laws o las leyes del robo de la madera alemanas, fueron progresivamente hurtados a las clases populares. Esto es el nuevo imperialismo. Adems, como lleva mucho tiempo mostrando la ecofeminista Yayo Herrero, corre parejo con la explotacin del trabajo fundamentalmente feminizado de sostener la vida.

La relevancia poltica es grande. Apuntaba Joan Subirats en su librito de conversacin con Csar Rendueles sobre los comunes que no es de extraar que hoy, en la sociedad de mercado, tras el desplome del Estado como proveedor de bienestar, acucie la necesidad de acercarnos a lo colectivo, no reducido esto a los contornos de lo estatal-pblico. Lo comn representara entonces la necesidad de reconstruir ese espacio de vnculos, de relaciones y de elementos que conforman lo colectivo. Acuferos, bosques, tierras, forman parte de eso colectivo y comn, que requiere compromiso y accin. Aqu hay un vnculo importante con los movimientos municipalistas: as por ejemplo, se habla sobre Barrionalismo o, en el municipalismo vasco se reivindica el Batzarre , una asamblea democrtica local que estaba vinculada al Auzolan , los trabajos comunales que daban derecho a participar en la asamblea. Como apunta con agudeza Rendueles, el concepto de los comunes es la forma en que nuestra contemporaneidad se plantea la cuestin clsica de cmo se constituye una comunidad poltica, en el marco del fracaso evidente de la pretensin neoliberal de construir una gobernanza de pura gestin post-poltica.

Un patriotismo democrtico tiene como reto plantear una alternativa en nuestra relacin con lo comn, con los recursos naturales y con el medioambiente, ms all de los nuevos enclosures , privatizaciones, financiarizaciones y dems mecanismos por los cuales el mercado penetra en espacios comunes, naturales y medioambientales. Y es un reto que consiga acercarlo con un lenguaje que no hable de macrodatos o tendencias irrefrenables, sino que apele a la experiencia diaria y cotidiana: redefinir nuestra forma de movernos, habitar, alimentarnos o transportarnos.

7. Identidad

Ante el desorden generalizado en el interregno , los de Davos tiene su propia propuesta de nuevo contrato social. Aspiramos a construir una Europa que permita a los ciudadanos estar en el centro de la Cuarta Revolucin Industrial, maximizando el impacto de las nuevas tecnologas en el bienestar, el crecimiento y la innovacin y la creacin de empleo a travs de la inversin y un nuevo contrato social, proclamaban este verano. Es la UE de los emprendedores, la rebaja fiscal, Pablo Casado y Manuel Lacalle: un contrato entre individuos que reciben servicios.

Frente a esto, un patriotismo democrtico no puede responder proponiendo solamente medidas tcnicas distintas: un poco ms de gasto pblico, un poco ms de impuestos, un poco ms de... El lazo poltico es algo ms que ser cliente de un Estado al que se paga impuestos, se vota cuando toca y se reciben servicios a cambio. Ninguna sociedad puede sobrevivir sin pegamento simblico. El intento liberal de producir partculas elementales (Houellebecq) en lugar de seres humanos topa con un lmite irrebasable, antropolgico: la necesidad de contarnos quines somos, de proyectarnos como colectivo, como un nosotros. Por eso Gramsci estaba fascinado por la nocin de mito de Sorel: una ideologa que no es fra utopa ni doctrina, sino, escribe el sardo, una creacin de fantasa concreta que acta sobre el pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar en l la voluntad colectiva. Suscitar la voluntad colectiva en un pueblo pulverizado: efectivamente, para Sorel, el mito no remite al pasado. Habla de los orgenes, pero para incitar en el presente a lo que suceder: solo es sagrado si socializa. No es verdadero ni falso: es fecundo o no. Su valor es operativo. En su introduccin a una obra de Renan, con quien comparte la idea de comunidad poltica como voluntad que incita a la accin colectiva, Sorel afirma que toda la cuestin es encontrar fuerzas capaces de hacer la conducta conforme a preceptos: no hay actos sin intensidad de creencias. Y stas no son un residuo irracional del que habra que desembarazarse, sino, al contrario, la condicin de hacer nacer el entusiasmo colectivo.

En una intervencin a propsito de la cuestin de la identidad, igo Errejn prevena contra una cierta arrogancia consistente en pretender que una vez que se ha demostrado que todas las identidades son construidas, que no son un dato dado por la arqueologa o la biologa, ya seramos libres de la dominacin: que el desmontaje de las identidades equivale a la liberacin del individuo. Qu queda, sin embargo, tras el velo? Que estamos solos. Lo que construye las sociedades es la creencia de que hemos sido algo en el pasado y queremos ser algo en el futuro Una sociedad sin esto es una sociedad en crisis moral: sin aferrarnos a alguna forma de universal simblico y aglutinante tenemos slo la expansin de las diferencias. Siempre es ampliable, pero nunca es prescindible. Desde aqu Errejn aboga por un cierto esencialismo estratgico: para existir en comn, necesitamos la creencia en mitos colectivo que nos agrupen. En la teora, siempre cabe mostrar su carcter de construccin a lo largo de la historia y la cultura; en la prctica, esas creencias tienen la solidez de una fuerza material, deca Gramsci. Quizs no se pueda llegar ms all que a constatar que nuestras categoras tericas y nuestras voluntades polticas no tienen la misma lgica.

Ahora bien, todo se juega, naturalmente, en cmo se construya simblicamente dicha comunidad. Es evidente que existen formas de patriotismo etnocentrista, excluyente, xenfobo o anti-igualitario. Pero cabe pensar una identidad no reaccionaria. Blasco Ibez escribe: Nuestra patria verdadera est all donde esbozamos el alma, donde aprendemos a hablar, a coordinar las ideas por medio del lenguaje y nos moldeamos en una tradicin. Es decir, en una tradicin que no es pasado, sino lo que permanece porque se comparte. Rita Segato, antroploga feminista, afirma que una comunidad requiere dos condiciones: densidad simblica y percepcin por parte de los miembros de que provienen de una historia comn y se dirigen a un futuro comn. Es decir, una comunidad no est cerrada en el pasado, en un patrimonio de costumbres muertas, ni un haplogrupo gentico, ni unos apellidos: es el proyecto de darse una existencia comn como sujeto colectivo, desde una tradicin compartida comn hacia un futuro comn. Haber hecho grandes cosas juntos y querer hacer ms, el referndum cotidiano de Renan: una voluntad. Un patriotismo republicano, no una nacin esencialista.

Ninguna sociedad puede vivir sin este pegamento simblico. La nica pregunta es quin va a darle forma. Un reto para el patriotismo democrtico ser encontrar un lugar que esquive tanto el etnonacionalismo excluyente y reaccionario como el individualismo neoliberal meramente progresista. Hace falta, como ha sealado J. L. Villacaas en alguna ocasin, pensar una comunidad existencial, que a la vez respete la heterogeneidad y armonice lo plural: cuidado de lo concreto y garanta de derechos. El debate en torno a Europa tiene que situarse tambin en estas coordenadas.

8. Conservacin, Progreso, Reaccin

La nueva Internacional Nacionalista toma los contornos de una Internacional Reaccionaria. Ahora bien, existira el espejismo opuesto, de vertiente liberal-ilustrada y a veces asumido por la izquierda progresista: el de un progreso lineal, infinito, segn el cual todo lazo con el pasado es un lastre, una supersticin. Sin embargo, una simple ojeada permite observar que las grandes luchas tratan de mantener conquistas, instituciones o derechos pre-existentes; y, cuando se exigen nuevos, se hace en nombre de aquello que se esperaba tener. Las revoluciones son siempre una negociacin con el pasado, incluso cuando quieren hacer tabla rasa con lo que las ha precedido. Es por eso que Errejn afirmaba: Yo no creo que haya una dicotoma entre el progresismo y el conservadurismo. En efecto, adherirse a la tradicin verdaderamente significa asumir su carcter innovador: no hacer lo que otros hicieron, sino lo que haran en nuestro lugar, dijo Lon Blum. Hay un cierto conservador que, a diferencia del reaccionario, ve en lo que era lo que puede reaparecer: proyeccin del pasado en el futuro. Ante un neoliberalismo que es desorganizacin generalizada de los modos y proyectos de vida de la gente, de sus identidades, de sus certidumbres, de su pertenencia, el mayor cambio es, paradjicamente, el de introducir orden. Por eso aada Errejn: Yo creo que hoy debemos defender una parte del conservadurismo en nuestro combate contra el neoliberalismo y por tener unas condiciones de vida dignas. Porque cuando se trata de mejorar las relaciones sociales o frenar el desequilibrio climtico en una sociedad basada en la aceleracin permanente, lo ms radical es echar el freno de mano. Benjamin y Chesterton lo saban muy bien.

Alba Rico acu una frmula afortunada: revolucionarios en lo econmico, reformistas en lo institucional y conservadores lo antropolgico. Es muy sencillo: hay que conservar la condicin de todos los bienes comunes, que es la Tierra misma, amenazada en pleno Antropoceno por la intervencin del ser humano []. Es fundamental ser conservador en el plano antropolgico porque creo que lo que ms ha destruido el capitalismo son los vnculos. Marx lo escribi en el Manifiesto Comunista : la obra del capital es que todo lo slido se desvanece en el aire.

Evidentemente, esto no slo no excluye, sino que exige poner en cuestin la esclavitudes y dominaciones que llevan aparejadas formas tradicionales de sociedad: dominaciones de clase, de gnero o de raza. Hay que despojar, deca Alba Rico, a los vnculos de las relaciones de poder desiguales que los han parasitado. As por ejemplo, afirma, es evidente que el patriarcado ha parasitado los vnculos, haciendo que histricamente sea la mujer quien se haya encargado de los cuidados. Extender los cuidados no slo es liberar a la mujer, es liberar a la sociedad y aumentar el bienestar social de todos. No hay que detenerse, no hay que conservar todo lo dado, lo que hay que conservar son las formas, las fiestas, las ceremonias y los vnculos. Pueden cambiar los cuerpos pero hay que conservar los vnculos. Si no es as acabaramos aceptando el conservadurismo en los trminos que propone el patriarcado, el catolicismo o el pensamiento reaccionario.

El patriotismo democrtico, en fin, tiene que encontrar el modo de conjugar una visin democrtica y progresista con una pulsin antropolgica de conservacin de los vnculos frente al vendaval neoliberal: ser la nica manera de erigir un mundo habitable que acoja y ya no necesite para nada las promesas reaccionarias.


Fuente: https://ctxt.es/es/20181024/Firmas/22530/Clara-Ramas-democracia-feminismo-Ecologismo-Identidad-Conservaci%C3%B3n-Progreso-Reacci%C3%B3n.htm



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