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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

Ensima huelga de hambre de Khader Adnan
Mi marido se enfrenta a la muerte, pero yo apoyo su lucha contra la ocupacin israel

Randa Musa
Middle East Eye

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


El pasado lunes, Khader Adnan puso fin a su huelga de hambre, despus de que un tribunal militar israel lo sentenciara a un ao de prisin. Ya ha cumplido 10 meses encarcelado, por lo que saldr libre en diciembre. Este artculo fue escrito antes de la resolucin.

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Khader Adnan reflexiona junta a sus hijas en la aldea cisjordana de Arrabeh tras salir de prisin el 12 de julio de 2015 (AFP)

Arrabeh, Yenn, en la Cisjordania ocupada. Los pasados 58 das, mi marido, Khader Adnan ha rechazado ingerir ni un bocado de comida. Tampoco ha bebido nada ms que agua. El domingo, dej tambin de beber agua.

Una vez ms, Khader ha decidido resistir valientemente la ilegalidad y la barbarie de la ocupacin israel con el nico arma de la que disponen los encerrados en prisiones israeles, su cuerpo.

Saba que su creencia en el derecho a resistir la ocupacin poda costarle la vida. An as, el 2 de septiembre anunci una huelga de hambre indefinida hasta alcanzar su liberacin.

La tercera gran huelga de hambre

Mientras escribo esta nota, mi marido est sintiendo la muerte. Su vida pende de un hilo. Nadie sabe cunto resistir.

Khader es un destacado activista poltico que ha sido encarcelado once veces, tanto por la ocupacin israel como por la Autoridad Palestina (AP). Ha llevado a cabo innumerables huelgas de hambre de diversa duracin para liberarse de las cadenas de la injusticia. Su valor para enfrentarse a ambas entidades le ha convertido en enemigo de ambas.

Esta es la tercera gran huelga de hambre que mi querido esposo ha emprendido en los ltimos seis aos. Fue liberado de las prisiones israeles en 2012, despus de negarse a comer durante 66 das, y en 2015 durante 56 das. Khader sali victorioso en ambas ocasiones y yo tengo fe en que esta vez tambin lo conseguir. Aunque estamos casados desde 2005, no hemos pasado juntos ms de cinco aos.

Cuando recibo una notificacin en el telfono, se apodera mi una sensacin de histeria hasta que veo lo que aparece en pantalla. Tengo miedo de recibir la noticia de su fallecimiento. Hablo conmigo misma continuamente. Me digo: se fuerte, Randa.

Nos sentimos vivos al oponernos a la ocupacin

Antes de que se embarcara en esta ltima huelga de hambre, le pregunt: Cmo puedes hacerlo? Ya sabes lo que le ocurrir a tu cuerpo despus de doce das, despus de quince, de veinte, de cincuenta. Ya has sentido el dolor y las punzadas del hambre, los vmitos y la prdida de odo; la sensacin de que tu estmago te est devorando. Cmo eres capaz de volver a hacerlo?

La respuesta que me dio fue conmovedora: Cmo puede una mujer desear parir ms de una vez, a pesar del dolor que ha sentido? Hay belleza y amor en el acto de dar la vida; y nosotros tambin nos sentimos vivos al oponernos a la ocupacin, al saborear la libertad y ser capaces de luchar por ella.

Khader Adnan no es solo un lder de la yihad islmica. Cuando sale a la calle, la gente se rene para escucharle. Est muy unido a la gente. Al haber experimentado las consecuencias ms horribles y siniestras de esta ocupacin, sus palabras le brotan inevitablemente del corazn.

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Khader Adnan grita consignas durante una protesta en apoyo de los prisioneros palestinos en huelga de hambre en Cisjordania septentrional en 2013 (AFP)

Si habla de los prisioneros, la gente le escucha porque sabe que l es un prisionero. Si habla de huelgas de hambre, la gente sabe que l es huelguista. Si habla de defender nuestros valores frente al enemigo, saben que ha dedicado su vida a la justicia. Si habla sobre la Autoridad Palestina, saben que fue su prisionero y que fue golpeado por ellos. Si habla sobre la monstruosidad de la ocupacin, saben el calvario que ha atravesado.

Mientras que en las dos ltimas ocasiones, sus protestas estaban motivadas por la inhumana poltica de detencin administrativa que practica la ocupacin (encarcelando a palestinos indefinidamente, sin juicio ni acusaciones), esta vez el motivo es otro. Hay un proceso judicial en su contra, aunque el juicio ha sido pospuesto repetidas veces desde su arresto el 10 de diciembre pasado.

Un deseo de morir?

Muchos le han criticado por optar por una huelga de hambre teniendo un juicio pendiente. Les pareca un deseo de morir. Las organizaciones de derechos humanos me dijeron que no lo apoyaran si optaba por hacerla. Pero, quines son ellos para escoger o decidir contra qu protesta mi esposo? Quines son ellos para decidir que lo que est haciendo la ocupacin es legal? Lleva en prisin casi un ao y an no se ha dictado sentencia.

Su principal conviccin es que la ocupacin es libre para decidir cundo encarcelar a alguien, pero no tiene esa misma libertad para decidir cundo liberar a un prisionero poltico. La idea que sustenta esta huelga de hambre es la oposicin al mero hecho de la detencin. Cualquier persona libre con una pizca de identidad se resistira a la crueldad de la ocupacin. Se opondra a la violacin de nuestros derechos, de nuestra dignidad y de nuestra humanidad. Khader cree que su vida no tiene sentido si le roban la libertad, si no puede estar con su familia. Sola decirme: Un momento contigo y con las nias compensa todo el dolor que sufro en la huelga de hambre.

Aunque nunca estuve tan comprometida en poltica, es mi deber defender a mi esposo y hablar en su nombre mientras yace en una cama de hospital en la prisin de Ramle, pero no es fcil. Cuando hablo con los medios o con las ONG, no puedo evitar las lgrimas.

Impactos psicolgicos

Veo el impacto psicolgico y emocional que causan en mis hijos las huelgas de hambre. Se agitan con facilidad, estn sensibles e irritables. Y s que, en gran parte, ese comportamiento se relaciona con el estado constante de enfado y preocupacin en que me encuentro. Aunque intento mantener un ambiente ligero y familiar en casa, es muy difcil. Cuesta mucho ocultar el miedo y la preocupacin en el interior de una misma.

Cuando Khader est en la crcel y en huelga de hambre, veo como caen sus notas escolares. Mi hijo lleg un da de la escuela y empez a pegar a sus hermanos. Cuando le pregunte que por qu lo haca me dijo que los chicos de la escuela decan que su padre se iba a morir: Tu padre est en huelga de hambre, va a morir, decan.

La sensacin de que, en cualquier momento, puedes perder a alguien a quien amas (a un hermano, un marido, un amigo, el padre de tus hijos) es casi insoportable.

La gente le etiqueta y le considera un fantico religioso porque lleva una gran barba. Pero Khader se sienta en el suelo a jugar con sus hijos, limpiamos el cuarto de bao mano a mano, pasa la fregona al suelo, me seca el cabello y me quita las espinillas. Compartimos nuestra vida. Es mi compaero del alma.

Aunque me toca soportar el peso de su ausencia y el miedo a perderlo, tiene todo mi apoyo en este viaje. Como familia, creemos en el amor por la tierra. Creemos que vale la pena el sacrificio por nuestra tierra. Nuestra tierra necesita a personas como Khader.

Runda Musa es la esposa del preso poltico palestino Khader Adnan y madre de dos hijos.

Fuente: https://www.middleeasteye.net/columns/my-husband-could-die-hunger-strike-i-support-his-fight-against-israeli-occupation-749062494

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autora, a su traductor y a Rebelin como fuente del mismo.



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