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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

Marcelino Camacho. El centenario de un emblema

Manuel Zaguirre
Rebelin


Hay pelculas, libros o msicas que no puedes evitar ir a por ellas en cuanto sabes que estn ah. Es el caso de este documental sobre Marcelino Camacho al cumplirse el centenario de su nacimiento, "Lo posible y lo necesario", que se estren hace unos das. Aparte el hecho que conoc a Marcelino en el 72, en la crcel de Carabanchel, compartiendo con otros muchos presos una rica tarta que nos envi su abogado para celebrar que conclua su condena. El abogado, por imperativos de la reconciliacin nacional y el pacto para la libertad, era nada menos que Don Joaqun Ruiz Gimnez, el inolvidable democristiano de izquierdas al que tanto le debe tambin la USO, probablemente sin saberlo. El abogado de los heroicos represaliados por el franquismo a causa de la ms larga huelga en la historia de Espaa, la de "Laminacin de bandas en fro", de Noviembre del 66 a Mayo del 67.

Desde aquel fro marzo del 72 y durante los casi 40 aos posteriores trat a Marcelino con una cierta intensidad. Un artculo mo publicado en un libro que edit CCOO con ocasin de un homenaje en su 90 cumpleaos, resume esas dcadas desde mi perspectiva. Lo titulaba, creo recordar, "A Marcelino Camacho con afecto, respeto y disenso".

El caso es que me encamin al cine como tena previsto, uno de esos diminutos herederos de aquellas salas de cine mticas con cientos y miles, incluso, de butacas. En el vestbulo, esperando a que nos cortaran la entrada y dieran acceso a la sala correspondiente, me aborda una pareja metida en aos, me preguntaron que si yo tena parentesco con Gregorio Lopez Raimundo, el mtico lder del PSUC al que Raimon compuso una cancin "Te conoc siempre igual como ahora"- cuando viva en Barcelona en rigurosa clandestinidad. Les dije que no tena relacin o parentesco alguno, salvo haberlo saludado un par de veces al arranque de la Democracia. La seora insista en el parecido fsico, no obstante. En stas, irrumpen dos hombres, de mi edad ms o menos, que me preguntan si soy quin soy y si tuve la responsabilidad que tuve en la USO. Mientras estoy asintiendo al interrogatorio de mis dos nuevos identificadores, la seora que me emparentaba con Lpez Raimundo exclama, "claro, ya me lo pareca, usted es tal y tal, por eso me sonaba" Los dos hombres resultaron ser compaeros de trabajo de la empresa que yo dej para pasar a la clandestinidad en 1971; Albiac y Aldea. Aquella empresa, el extinto Banco Ibrico, me pagaba casi 14.000 pesetas cuando me fui, y en la USO me pagaban me pagaba, porque tesorero fue mi primera responsabilidad en el comit confederal- 8.000 pesetas. Fue el inicio de una carrera fulgurante como el tiempo se encarg de confirmar.

Vamos al documental sobre Marcelino. En la sala habramos 50 60 personas, y not una ntima amargura. No vi a nadie de relevancia pblica, salvo a Juan Carlos Gallego, al que salud, el anterior secretario general de CCOO de Catalunya. Antes de la proyeccin un muchacho hizo una suerte de presentacin, habl del carcter cooperativo del proyecto y dej caer que estaba el "psuc viu" dando impulso (un grupsculo con ms nostalgia que militantes). Por cierto, al acabar la proyeccin, una muchacha hizo algo parecido pero en nombre de Iniciativa per Catalunya. Pequeos tirones sectarios por la memoria de Marcelino.

Cinematogrficamente hablando el documental es impecable, bien estructurado, con ritmo y presencias simblicas muy emotivas, con una excelente banda sonora. Pivota todo sobre la figura y trayectoria de Marcelino Camacho a travs de sus propias declaraciones y relatos, cal que acompaan sus seres ms queridos: la entraable Josefina y los hijos.

En estos tiempos de supuesta modernidad y pragmatismo extremo, (sabido es que la sobredosis de pragmatismo desemboca indefectiblemente en la corrupcin), la vida de Camacho vertida en el documental es una obra que debe ver todo el mundo, muy en especial la gente ms joven, una buena parte de la cual sufre sin saber muy bien por qu e, incluso, lucha sin una idea precisa de cmo y para qu. No en balde estamos ante el centenario de un hombre -tambin de una familia, de una generacin de militantes, de un pas- que luch insobornablemente desde su adolescencia en aquella Soria, smbolo doliente de la Espaa ms atrasada y olvidada y del sometimiento de sus clases populares, hasta su ltima despedida en una casa y un barrio muy humildes de Madrid, por lo ms elemental y bsico para que la condicin humana tenga un fundamento de dignidad: la Libertad y el Trabajo y la accin sindical y poltica acordes a esos objetivos permanentes sea cual sea el tiempo histrico en el que toca pelearlos y defenderlos Casi un siglo de lucha trufado de exilios, represiones, crceles, halagos y traiciones de propios y ajenos

En tal sentido, el documental refleja con gran valor la vida y trayectoria de Marcelino, lo cual, por otra parte, no es muy difcil, pues era cristalino y lineal y leal a s mismo y a su cosmovisin de la vida. Y era as para bien, para regular y para mal. Por eso, insisto e imagino, que la convivencia militante con l tena que ser necesariamente un equilibrio entre altas dosis de afecto y respeto y las inevitables de disenso. Vayan a verla o adquiranla cuando salga a la venta, y ustedes mismos, jvenes sobre todo, se hacen una idea; mucho mejor que lo que yo pueda contarles.

Quiero concluir expresando dos reservas no menores sobre el documental, ambas ajenas al protagonista del mismo:

1) Aparecen hacia el final, a modo de evaluacin histrica, algunos lderes de CCOO que, unos con otros, ensalzan la figura y trayectoria de Marcelino Camacho con grave desmemoria o memoria torcida de su comportamiento con o contra l, sobre todo en la ltima etapa de su liderazgo en CCOO, amn otras omisiones o desenfoques. Me refiero a temas como la transaccin del poder sindical de CCOO por la legalizacin del PCE, el pacto secreto por el que se prohibi y se reprimi violentamente el 1 de Mayo del 77 pese a estar ya legalizados los sindicatos democrticos, los intentos de negociacin sindicatos-gobierno de Suarez deliberadamente abortados en el verano del 77, de cuyo aborto vinieron los llamados "pactos de la Moncloa", o el srdido navajeo en CCOO para despojar a Marcelino de la presidencia y arrumbar a su gente al trastero Me enojan mucho los ejercicios de blanqueo histrico, pero el enojo llega a la indignacin cuando se trata de acontecimientos en los que tuve presencia y participacin destacada.

2) El documental constrie el universo de Camacho al PCE y a CCOO. Errneo enfoque, creo yo. Proyect y midi mucho ms que eso. Un servidor, y la USO en consecuencia, aparecemos tres o cuatro veces en el documental; son imgenes ineludibles, pero el guin nos ignora por completo. Ocurre casi lo mismo con la UGT pese a ser el partenaire de CCOO no siempre con el entusiasmo de Marcelino- en este rigodn bisindical de los ltimos 40 aos. Es el derecho del o de los guionistas.

Marcelino, conservo, lo que no s es exactamente dnde, aquellas postales manuscritas por ti, y en menor extensin por Josefina, con ocasin de la Navidad. Pienso que en algn lugar estarn las que os enviaba yo. Ahora, como si del texto de una postal ya prxima se tratara, te digo que fue un gran honor conocerte y compartir contigo tantos sueos sobre la primaca del Trabajo y de una sociedad fundada en l y en sus mejores valores inherentes, y que para m ocupas una plaza destacada en la Historia de la Clase Trabajadora y del Movimiento Obrero y Sindical de Espaa. Gracias, compaero.

*Ex Secretario General de la USO. Militante PSC.

(Octubre 2018)


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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