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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

La justicia espaola

Jaime Richart
Rebelin


En realidad, la justicia espaola no est politizada en el sentido que habitualmente se le atribuye. El asunto quiz es ms grave...

Cuando el converso de una religin es por conviccin personal, el trnsito es sencillo. Pero cuando la conversin es forzada por las circunstancias como el paso de un juez o un fiscal de una dictadura a juez de una democracia, la cosa es mucho ms complicada. Son dos mentalidades superpuestas en una misma persona -la que era preceptiva en tiempos de la dictadura y la que corresponde al orden nuevo-, en un espacio de tiempo demasiado corto como para la que la transfiguracin o conversin se refleje en el proceder del juzgador. Pues ese juez, ese fiscal, esa persona, va a presentar una instintiva resistencia a otro modo distinto de interpretar las leyes, sean nuevas o viejas, del criterio existente en el espritu franquista, castrense, cuartelero, tendente a ser severo con las clases inferiores y magnnimo con las clases superiores. La prueba es el contraste hoy da entre sentencias implacables con artistas y ciudadanos comunes por faltas o delitos de bagatela, y sentencias benevolentes por graves delitos econmicos de dirigentes polticos; siendo as que tanto el sentido comn como la equidad a secas demandan que debiera ser todo lo contrario.

La justicia espaola, sus rganos de gobierno y los miembros de cada Tribunal: Constitucional, Supremo, Audiencia Nacional, Audiencias Provinciales y Tribunales Superiores de Justicia de las Autonomas, no reciben instrucciones o presiones del poder ejecutivo. Los magistrados dictan sentencias conformes a la ley. La justicia no est politizada de ese modo, como a veces se dice o se insina. La justicia est empapada de poltica de ese otro modo indirecto. Empieza la cosa mal cuando sabemos que el principal rgano de gobierno de la judicatura est designado por el poder poltico...

Pero es que adems, la mayora de los magistrados, es decir, jueces de los Tribunales y fiscales citados, tiene ms de 65 aos o son hijos de franquistas. Lo que quiere decir que cuando haba muerto el dictador y se redact la Constitucin en 1978, ellos rondaban los 25 aos de edad y ya estaban adoctrinados en el nacionalcatolicismo franquista. Es sabido que las leyes, como la Constitucin, no son textos sagrados y estn sujetas a interpretacin, y que, segn el sesgo dado a la interpretacin de la norma en s o en conexin con otras, la sentencia resultante puede ser una o incluso su opuesta. Pues bien, esos magistrados arrastran desde entonces hasta hoy tanto la forma de valorar la moral pacata y remilgada franquista, como el ideario territorial de la una, grande y libre. Hacerlo de otro modo puede suponerles un efecto casi traumtico...

La adaptacin no slo a las nuevas leyes sino tambin a la nueva tcnica interpretativa de las leyes debiera haber acompaado al nuevo ejercicio de la judicatura para la nueva Era. Pero los acontecimientos han ido por su lado y la mentalidad del magistrado o el fiscal por el suyo, hasta hoy.

La prueba de que son dos mbitos incompatibles son las discrepancias en el conflicto cataln entre magistrados en activo de un criterio ms doctrinario que justo en ciertas materias, y magistrados o fiscales jubilados que pueden discernir con toda libertad. Por eso el criterio de magistrados que ya no estn en funciones, viene a ser ms o menos el mismo que el de magistrados de otros tribunales europeos sobre el supuesto delito de rebelin imputado a los consellers catalanes. En ambos casos, nada tienen que ver con el punto de vista del magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo porque, aunque en este caso tiene slo 55 aos, si indagsemos sobre su origen familiar, no creo que est muy lejos del espritu franquista al que me refiero... Otro caso, en otro orden de cosas, es la sentencia sobre la manada, con su correspondiente y esperado voto particular de uno de los miembros del Tribunal

Por consiguiente, la justicia no est politizada. La justicia aplicada hoy, aunque hay algunas seales de estar corrigindose un poco en este aspecto, es poco ms o menos la misma que hubiesen aplicado los magistrados y fiscales del franquismo tardo...

Jaime Richart. Antroplogo y jurista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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