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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

Hait: Masiva movilizacin contra la corrupcin con el dinero de Petrocaribe

Simn Rodrguez
Rebelin


El pasado 17 de octubre, fecha en la que Hait conmemora el asesinato del prcer independentista Dessalines, miles de pobladores de las comunidades humildes salieron en una masiva protesta a exigir cuentas por el despilfarro de los recursos del fondo de Petrocaribe.

La jornada masiva del 17, precedida por movilizaciones menores, fue reprimida y dej un saldo de decenas de heridos y al menos dos personas asesinadas, cuando los cuerpos represivos atacaron en Puerto Prncipe a una multitud para abrir paso a la caravana presidencial. El presidente, Jovenel Mose, tuvo que huir cuando manifestantes le lanzaron piedras mientras intentaba dar un discurso ante un monumento de Dessalines.

Desde entonces las protestas han continuado y est anunciada una nueva gran jornada para el 18 de noviembre, otra fecha histrica relacionada con la derrota de las tropas napolenicas por parte de los revolucionarios haitianos en 1803. La historia de la primera revolucin antiesclavista triunfante est presente en las luchas actuales.

El convenio de Petrocaribe, por medio del cual el gobierno venezolano ha subsidiado la compra de petrleo y combustibles desde el ingreso de Hait en 2006, deba servir al Estado haitiano para financiar proyectos de infraestructura, pero la percepcin general es que ha alimentado fundamentalmente la corrupcin y negocios favorables a grandes empresas nacionales y extranjeras. Aunque ya se haba realizado una investigacin parlamentaria cuyas conclusiones eran poco claras, la presin popular oblig al Senado a realizar en noviembre del ao pasado una segunda investigacin sobre el uso de los recursos de Petrocaribe en el perodo 2008-2016, en la cual se cuestiona el uso de unos dos mil millones de dlares.

El Estado haitiano adquiere el petrleo venezolano con descuento y pagando un 40% de su valor, mientras que el restante 60% se convierte en deuda con bajas tasas de inters, revendiendo ese petrleo en el mercado interno y usando el excedente para proyectos de infraestructura. Se estima que el fondo resultante de la reventa interna del petrleo ha sumado en estos aos unos 3,8 mil millones de dlares. Pero las autoridades haitianas sobrefacturaban en moneda local el costo de la compra del petrleo, luego sobrefacturaban los gastos en las obras. Aprovechando declaratorias de emergencia en el marco de varios desastres naturales, se adjudicaron obras obviando los procedimientos legales normales, muchas de las cuales quedaron inconclusas.

En agosto de este ao arranc a travs de las redes sociales el llamado Petrochallenge, una campaa mediante la cual los participantes se fotografan portando un cartel con la consigna "Dnde est el dinero de Petrocaribe?" (Kote kb Petwokaribe a?). Rpidamente se masific, con gran impacto tambin en la dispora haitiana. Una primera movilizacin el 24 de agosto se dirigi al Tribunal de Cuentas.

La protesta del 17 de octubre ratific que se ha abierto una nueva situacin poltica luego de las impresionantes jornadas de julio de este ao en las que el pueblo trabajador derrot el gasolinazo del FMI y oblig al primer ministro y su gabinete a renunciar. El gobierno del empresario Mose, que estuvo a punto de caer durante aquellas protestas, sobrevivi pero qued muy debilitado. Desde sus inicios fue un gobierno precario: asumi el poder en febrero de 2017, como sucesor de Martelly, de quien es correligionario en el partido derechista Tt Kale, luego de dos elecciones fraudulentas. En la ltima de ellas recibi apenas medio milln de votos en un universo de 6 millones de votantes registrados.

El 22 de octubre, el gobierno vir su posicin de considerar la corrupcin como un asunto de exclusiva competencia judicial: se destituy al jefe de gabinete, Laleau (ex ministro de Finanzas de Martelly) y al secretario general de la presidencia, as como a 16 asesores ms sealados por su involucramiento en la corrupcin de Petrocaribe. Lejos de lograr aplacar las protestas, esa misma noche se inician en el barrio capitalino de Bel-Air marchas nocturnas llamadas Petrobizang, cuyo nombre alude a una de las tradiciones de la cultura vud. En su desesperacin, esta misma semana el partido oficialista lleg a declarar que participaba en las protestas contra la corrupcin, una maniobra para confundir que evidencia la desesperacin del gobierno. La oposicin patronal tambin est muy desprestigiada, algunos de sus dirigentes han intentado acercarse pero han sido repudiados y expulsados de las movilizaciones.

La responsabilidad del gobierno venezolano

La dcada comprendida entre 2004 y 2014 represent para Venezuela la mayor bonanza petrolera de su historia. El presidente Chvez aprovech esta circunstancia para crear en 2005 el convenio Petrocaribe, con el declarado propsito de procurar la integracin regional y atenuar los efectos negativos del incremento sustancial del precio del petrleo para economas dependientes de su importacin en el Caribe. Desde sectores de la oposicin de derecha venezolana se cuestion el comercio con los pases caribeos, especialmente con Cuba, y los mecanismos de crdito contemplados por Petrocaribe. La oposicin de izquierda, por el contrario, sin cuestionar el comercio con el Caribe y la solidaridad, lo que cuestionaba era la reproduccin de dinmicas clientelares y el apoyo poltico y econmico del chavismo a gobiernos reaccionarios en la regin, lo cual se alejada de un verdadero internacionalismo que beneficiara las luchas de los pueblos por su propia liberacin.

Ante las crecientes denuncias de corrupcin en el manejo del dinero de Petrocaribe, el gobierno venezolano en varias ocasiones ha respaldado a las autoridades haitianas cuestionadas por corrupcin, dando indicios de complicidad y posible implicacin en la corrupcin. Por ejemplo, en una declaracin pblica en 2015, Bernardo lvarez, quien entonces era presidente de PDV Caribe, expresaba su satisfaccin por la gestin de los fondos de Petrocaribe en el perodo 2012-2014, precisamente el perodo al que corresponden las mayores irregularidades reveladas por las investigaciones. El embajador de Venezuela en Hait entre 2007 y fines de 2015, Pedro A. Canino Gonzlez, asegur en 2013 que el presidente Maduro estaba "muy satisfecho con el modo en que el gobierno de Hait ha invertido los fondos de Petrocaribe". Nuevamente, en junio de 2015, mientras Martelly visitaba Caracas, en el marco de la celebracin de los 10 aos de existencia de Petrocaribe, el embajador venezolano consider el uso de los recursos como "ejemplar". Mose visit Venezuela en noviembre de 2017 y Maduro se deshizo en alabanzas, firmando un acuerdo adicional de cooperacin econmica. No puede olvidarse que en Hait existe un rgimen oligrquico sustentado en la ocupacin militar extranjera luego del golpe de estado realizado por tropas yanquis en 2004. A partir de entonces, la ocupacin ha corrido principalmente por cuenta de tropas latinoamericanas provistas por gobiernos "progresistas" de Brasil, Argentina, Ecuador y Uruguay, que integran la Minustah y su reducido sucesor, la Minujusth.

Urge la solidaridad con la lucha del pueblo haitiano

La agobiante situacin econmica, con causas estructurales relacionadas con el saqueo y las intervenciones imperialistas durante todo el siglo XX, con reformas neoliberales que han destruido su produccin agrcola y profundizado su dependencia respecto de las importaciones, y con el saqueo y la corrupcin descarada por parte de gobiernos dictatoriales y democrtico-burgueses, se agrava con la cada de los suministros de petrleo subsidiado y el aumento del precio internacional del petrleo. Crece la presin inflacionaria, que desde 2016 oscila en torno al 14% anual. Pese a que en julio la movilizacin popular derrot el gasolinazo, el impacto inflacionario inicial de la medida no se revirti del todo. Millones de haitianos carecen de acceso a los ms bsicos servicios, el sistema de salud est colapsado y es muy precario hasta el acceso al agua, que en muchos barrios no llega por tubera sino que hay que comprarla a camiones cisterna.

En este marco ocurren las jornadas de julio y el actual proceso de lucha. Debemos difundirlo y apoyarlo en toda Latinoamrica, sumndonos a la exigencia de castigo a los culpables y que se recupere el dinero robado para que se use en la atencin a las necesidades ms apremiantes del pueblo trabajador. Por ejemplo, en Repblica Dominicana existe un importante movimiento contra la corrupcin y la impunidad, la Marcha Verde, que podra establecer lazos de solidaridad con el movimiento haitiano de lucha contra la corrupcin. Otra tarea importante es emplazar al gobierno venezolano a que colabore con las investigaciones y establezca sus posibles responsabilidades en el desfalco. Estamos ante una ola de protestas que puede cambiar el rumbo del pas.

Simn Rodrguez, militante de la UIT-CI

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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