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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2018

Aporte, trascendencia y proyecciones de los "7 Ensayos"

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


Al inaugurarse el Simposio en homenaje a los 90 aos de los "7 Ensayos", tuve la ocasin de ocuparme de algunos aspectos puntuales de la obra del Amauta: su origen, el escenario en el que fuera escrito, su repercusin interna y externa y su actualidad. Ahora, debo hablar un poco de su importancia como aporte al pensamiento peruano, su trascendencia, y sus proyecciones en la vida nacional. De ese modo, y desarrollando al unsono una valoracin en torno a su contenido, tendr una opinin de conjunto para compartir con ustedes.

Como sabemos, el trabajo orientado a escribir los 7 Ensayos, lo inici Maritegui en 1924, apenas volvi del viejo mundo. Aunque el agravamiento de su salud lo oblig a interrumpir su actividad intelectual, entre 1925 y 1928 public en la revista Mundial diversos trabajos que luego orden en un libro, Ajustndolo a sus requerimientos bsicos, a fines de ese ao -1928- public la que sera su obra ms trascendente.

Otras, ciertamente, son muy ilustrativas: La escena contempornea, la novela y la vida, El alma matinal, Historia de la crisis mundial y Defensa del marxismo; reflejan no slo la esforzada voluntad de trabajo del Amauta, sino tambin perfilan los objetivos de su vida, derivados de sus convicciones esenciales. Pero los 7 Ensayos, reviste las caractersticas de una obra monumental.

Fue escrita en una de las etapas ms complicadas del proceso peruano, cuando el rgimen de Legua pas de su etapa de esplendor -a mediados de la dcada del veinte- a su declive. Y cuando comenzaron a agravarse los conflictos sociales que haban alcanzado un punto alto en 1919 con la lucha por la Jornada de las 8 horas.

Hay que considerar, adicionalmente, que esta etapa gener otras expresiones de la creatividad del Amauta. Entre 1927 y 1930 -los que Jorge del Prado llamara los aos cumbres de Maritegui- el autor de los 7 Ensayos escribi puntualmente en diversas revistas, dict conferencias y charlas, public algunos libros, fund el Partido Socialista y la revista Amauta. Public Labor, y luego extendi la partida de nacimiento a la Confederacin General de Trabajadores del Per. Un conjunto de creaciones del primer nivel, que acreditaron su vida y lo ubicaron en el escenario de la eternidad.

Si hoy, Maritegui es evocado siempre y si se le considera el pensador ms calificado del Per en el siglo XX, el hecho debe atribuirse a su inmensa produccin intelectual; pero, sobre todo, a que ella, fue producida en un tiempo muy breve, apenas en cinco aos de actividad intelectual y poltica. El conjunto de su obra fue algo as como un legado de oro a la historia peruana.

LA IMPORTANCIA DE LOS 7 ENSAYOS

Tres, diramos que fueron los factores que ayudaran a ubicar los 7 Ensayos como la obra ms importante y trascendente de la poltica peruana en nuestro tiempo. Fue, por cierto, el primer esfuerzo orientado a analizar la realidad nacional.

Hasta ese momento se haban conocido aportes puntuales, reflexiones relativas a un momento, o a una etapa del proceso peruano; pero no se haba producido una obra de conjunto que abarcara distintos tiempos y aspectos. Los 7 Ensayos aborda informaciones y anlisis referidos al Imperio de los Incas y en general a las culturas pre hispnicas; al virreinato y a la Repblica en todas sus etapas y momentos. Pero, al mismo tiempo, alude a la economa, la problemtica social, la tierra, la raza, la educacin, el centralismo, el regionalismo, la religin, la instruccin pblica y el proceso de la literatura. Abarca, entonces, un espectro muy amplio de la realidad nacional y permite mirar al pas con una verdadera visin de conjunto.

En segundo lugar, hay que reconocer que fue la primera versin marxista del proceso peruano. Con la Revolucin Socialista de Octubre, la imagen del socialismo arrib a nuestro continente. Antes, haba existido en Amrica una suerte de visin mesinica referida al pensamiento socialista. Se le intua como algo novedoso, fulgurante, pero tambin muy lejano; como algo que responda a la reflexin de otro mundo, distante y distinto de esta Amrica an semi colonial y dependiente.

Maritegui -como se sabe- asimil en Europa no slo el dominio de la realidad de su tiempo. Tambin el dominio del Marxismo como una verdadera concepcin de vida, y un mtodo certero para el estudio de la realidad mundial. Pudo, en efecto en Francia, Italia y Alemania -sobre todo en esos pases- asimilar no slo la teora del marxismo; sino tambin su prctica concreta. Apreciar en vivo y en directo las luchas de los trabajadores y el proceso de formacin de los Partidos Socialistas y Comunistas, que llenaron buena parte del siglo pasado.

Pudo, adems, ver de cerca la Revolucin Rusa y su incidencia en el proceso mundial. El Bolchevismo fue, para Jos Carlos, una inagotable fuente de inspiracin intelectual y poltica y una intensa experiencia, de la que supo extraer enseanzas y lecciones.

Y es que Maritegui vio el Marxismo en los libros y en la vida. Y pudo valerse de l, no slo para discernir serenamente en torno a la realidad nacional; sino tambin para juzgar los hechos recogidos en la historia. Con la precisin cientfica de un calificado cirujano, vio las entraas de un pas entumecido y doblegado. Y pudo percibir que sus males, estaban motivados por una alianza contraria a los intereses del pas; la que sumaron -y aun suman- las oligarquas internas y el Gran Capital, expresiones del modelo de dominacin vigente.

El tercer elemento que cabe subrayar, es que este libro -los 7 Ensayos- fue producido abajo. Maritegui, no tuvo formacin acadmica. Ni siquiera elementales estudios universitarios. Es ms, como el mismo lo dijera, fue extra universitario y hasta anti universitario, enfrentado siempre a la visin decimonnica de una universidad llena de burocracia y ritos. En trminos formales, no lleg siquiera a concluir el tercer ao de primaria, de manera que fue un verdadero autodidacta.

No tuvo a su disposicin equipos de investigacin, ni Fundaciones que alentaran sus esfuerzos indagatorios. No recibi apoyo exterior de ninguna clase. Y debi batirse siempre con sus propios recursos y sus precarias fuerzas. Si avanz en la vida, y en la investigacin cientfica, fue por su empeo, su disciplina de trabajo y su prodigiosa inteligencia. Debi enfrentar, en efecto, severos problemas de salud; pero tambin dificultades de orden econmico. Muchos de los libros que ley, le fueron remitidos o entregados por sus propios autores, o le llegaron del exterior como reconocimiento a su capacidad creadora y a su esforzado trabajo.

Elaborado en estas condiciones, el libro que comentamos tiene inmensos mritos, no slo por las circunstancias en las que fue creado, sino tambin por sus calidades, que no han sido superadas, y ni siquiera igualadas a travs del tiempo.

UNA OBRA TRASCENDENTE

Dijimos ya que cuando este libro naci, fue simplemente relegado. Los medios de comunicacin de la poca, virtualmente lo silenciaron. No hubo registro alguno de su edicin, ni publicacin que alentara el ms elemental anlisis de su contenido. La prensa de la poca -incluso aquella en la que el autor escriba calificadas columnas- opt por ignorar los 7 Ensayos obedeciendo -quiz- el mandato expreso o tcito- de la clase dominante, para la que, en ningn caso un libro de inspiracin marxista podra lucirle interesante o atractivo.

Pero hay ms. Desde su primera edicin, en 1928, el libro dej de circular hasta 1943. Y una tercera edicin de hizo slo en 1952. Esto significa que, en los 24 aos que separan 1928 y 1952, hubo apenas una edicin de los 7 Ensayos. Sin embargo, una segunda edicin de los 7 Ensayos, fue la que se public en Chile en 1934, fruto, seguramente, de la voluntad de algunos peruanos radicados en ese pas, o del Partido Comunista de Chile, que siempre mostr una alta consideracin por el Amauta.

Pero en todo caso, esa edicin, confirma la trascendencia de la obra. Porque, aun ignorada en el Per, trascendi las fronteras nacionales. De Chile, pas a Argentina, donde cay en manos de una inteligencia calificada que supo entender su naturaleza. Posteriormente como ya es conocido, 7 Ensayos fue publicado en todos los idiomas conocidos de la tierra. Ediciones en ruso, chino, vietnamita, finlands, hngaro, alemn, italiano, ingls, francs; y otras lenguas, hicieron del libro de Maritegui, una de las publicaciones ms conocidas y requeridas.

Al tiempo que creci el inters por su contenido, se increment tambin el ansia por profundizar en el pensamiento del Amauta. Y en la medida que se fue conociendo el reto de su vida, fue tambin aumentando la admiracin por este hombre cuya genialidad an no ha sido suficientemente dimensionada.

Cuando Maritegui, en marzo de 1924, aludi a los rasgos preeminentes de la personalidad de Lenin, dijo que el lder bolchevique posea una extraordinaria inteligencia, una extensa cultura, una voluntad poderosa y un espritu abnegado y austero. Todas estas caractersticas pueden definir tambin lo que fuera la personalidad del Amauta. Si uno tuvo la posibilidad de llevar a la prctica sus sueos y encabezar una Revolucin triunfante en 1917, Jos Carlos alcanz a disear el camino por el que transitaran los pueblos, el peruano, y el de los otros pases, en la bsqueda de un porvenir mejor.

La trascendencia de la obra del Amauta hay que apreciarla tambin considerando el hecho que sobrevivi a todas las dificultades. Las sucesivas dictaduras registradas en el pas desde 1930 hacia adelante, han querido no solo minimizar su obra, sino tambin desaparecer su imagen, e impedir que se convierta en un smbolo para las nuevas generaciones de peruanos. No lo han logrado.

Particularmente en los aos de Snchez Cerro y Samanez Ocampo, Benavides, Odra, Prez Godoy, Morales Bermdez y Alberto Fujimori; se implementaron diversos esfuerzos por empequeecer su aporte y hasta escarnecerlo. Hubo momentos en los que hablar de Maritegui era motivo de carcelera o relegamiento. Podramos aludir, en efecto, a mayo de 1935, cuando Isidoro Gamarra, Asuncin Caballero y otros, fueron encerrados en la Intendencia de Lima; o despus, cuando Hugo Pesce, Jorge del Prado, Alberto Tauro y muchos ms, fueron confinados en El Frontn o en El Sepa, por reivindicar la obra del Amauta.

Incluso en los aos ms recientes el primer gobierno de Garca y la dictadura Fujimorista- los pobladores del interior del pas pusieron en riesgo sus vidas por tener entre sus libros, los 7 Ensayos, expresin de pensamiento subversivo, de acuerdo a los parmetros oficiales. No obstante, la voluntad orientada a denigrar su obra, fue ms all cuando una estructura terrorista autora de numerosos crmenes, pretendi ese derrotero acuando burdamente la idea que responda al sendero luminoso de Jos Carlos Maritegui.

Cualquier persona que leyera los 7 Ensayos, o que revisara otros libros del autor, podra darse cuenta que sus reflexiones, enseanzas y lecciones estuvieron absolutamente distantes del terrorismo en cualquiera de sus modalidades. La trascendencia de este libro, entonces, nada tiene en comn con la prctica corrosiva y disolvente de algunas despistadas gentes. En Este marco. Cabe preguntarse entonces Por qu alcanz esa trascendencia? Veamos

Los 7 Ensayos nos llevaron a mirar el Per y pensar en l. Antes, a su modo y en su contexto, lo haban hecho tambin Guamn Poma y algunos cronistas, y despus el Inca Garcilaso de la Vega. Pero luego hubo un largo interregno de opacidad y silencio. Quiz fue el virreinato, el que nos sumi en ese largo periodo. Con la Repblica, cambi en alguna medida el escenario, pero quiz no la voluntad de los peruanos. Ocurri que los criollos se birlaron la causa y arrebataron la Repblica a los peruanos de ancestro. Y entonces asom en el escenario una clase que, como lo dijera en su momento Jorge Basadre, aprendi a ser clase dominante, pero nunca clase dirigente.

Fue con el siglo XX, entonces que asom un nuevo mensaje. Y es que desde un inicio, esa etapa que luci sugerente. Aunque el capitalismo no se haba desarrollado a cabalidad, s haba surgido con fuerza el proletariado, y asomaban en el horizonte los grandes conflictos sociales. Ellos, en 1905 generaran dos episodios de la historia: la insurreccin de Varsovia y las barricadas de Mosc. Ambas, premonitorias de lo que ocurrira ms tarde: la Revolucin Rusa.

Como se recuerda, el capitalismo pretendi resolver su propia crisis a travs de la guerra. Y gener por eso, el conflicto del 14 que se prolongo hasta 1918 causando pavor en el mundo. Pero ni la economa de guerra, ni la venta de armas, ni el nuevo reparto de las colonias, particularmente en Asia y Africa, dejaron a salvo las cosas. Por el contrario, la crisis se agrav y el gran capital no tuvo otra alternativa que recurrir al fascismo. Maritegui fue un espectador de ese escenario

El segundo factor fue que los 7 Ensayos nos ensearon a ver la realidad. No a ilusionarnos con elucubraciones de corte intelectual o acadmico, por bellas que pudiesen ser; sino a descubrir en la vida misma, los problemas y los retos planteados ante los ojos de los pueblos. Y el tercero a considerar, fue el hecho, que Maritegui nos mostr -como l mismo lo dijera- que la realidad peruana estaba ms estrechamente vinculada al escenario mundial, que lo que los peruanos suponamos. Nos dio, entonces, una clara visin internacionalista.

EN LA PERSPECTIVA

Para concluir, se impone dar un vistazo al escenario que se abre ante nuestros ojos.

En el Per, hoy mismo se libra una dura batalla. Nuestro pueblo, ha tenido ricas experiencias en el pasado. Ha registrado avances y sufrido derrotas. Pero en lo fundamental, ha crecido moral y polticamente y ahora ve el porvenir en otras condiciones cuando logra batir a la mafia que supo retener en sus manos laos resortes del Poder.

Se afirma en amplios sectores sociales, el alma nacional. EL proceso de Velasco Alvarado; la constante lucha de los trabajadores; el esfuerzo por elevar la conciencia poltica de las masas, que se desarrolla desde diversas trincheras; y la creciente mirada al escenario continental; ayuda a nuestro pueblo abandonar el letargo en el que quedara sumido en las ltimas dcadas. Y ahora, retorna al camino con la adarga al brazo. Ser dura la lucha. Y probablemente, no ser corta. Pero existir: nuestro pueblo no tiene otro camino.

Lo mismo ocurre con otros pueblos de nuestro continente. El proceso emancipador latinoamericano tendr avances y retrocesos; pero -como deca Marx- la historia seguir avanzando en espiral y por lo tanto, afirmando los mejores valores de la humanidad.

En ella, las ideas de Maritegui habrn de fructificar. Nos llamarn a la accin por un mundo ms feliz y ms justo. En l, se afirmar, en perspectiva, el pensamiento del Amauta.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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