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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2018

La internacional neofascista
Diez conjeturas sobre la aceleracin parda

Jorge Elbaum
CLAE / El Cohete a la Luna


El pueblo de los pases pobres se mata trabajando para financiar el desarrollo de los pases ricos. El Sur financia al Norte, y especialmente a las clases dominantes de los pases del Norte. El medio de dominacin ms poderoso es actualmente la deuda. -Jean Ziegler

1. Bolsonaro no est solo.

Los climas polticos son contagiosos. Existen variadas formas de mmesis en la historia. Enlazar los procesos simultneos que se dan en los distintos puntos cardinales implica aceptar que estamos viviendo un peligroso cambio de poca. Desde la crisis econmico-financiera de 2008 se aceleraron los discursos xenfobos, los desplazamientos poblacionales y los mecanismos sutiles o brutales de proteccionismo cultural y tnico: la parafernalia neoliberal de las fronteras abiertas se transform en una maquinaria dispuesta para el desprecio al otro.

Una carga de provincianismo racista acompaada del recrudecimiento de las guerras comerciales ms o menos abiertas. El supremacismo blanco de Trump que enva soldados para detener a hondureos desesperados, es el espejo de la Europa islamofbica (constituidos estos ltimos en los perseguidos judos del presente). Quienes suscribieron la guerra civil en Siria clausuraron despus las compuertas para las oleadas de desesperados que escapaban de los bombardeos.

En Italia la Liga Norte de Matteo Salvini empieza a discutir su Brexit. En Austria el partido neonazi FP forma parte de la coalicin gubernamental con dos ministerios, el de relaciones exteriores y el del interior. En Finlandia y en Suecia tres de cada diez ciudadanos apoyan a partidos que reivindican la discriminacin y la superioridad blanca, haciendo caso omiso a las humillaciones que sufren diariamente los migrantes.

En Hungra, el premier Viktor Orban convoca a expresar la identidad moral y tnica de los magyares por sobre el resto de los habitantes. Marine Le Pen sigue conservando el favor de un cuarto de los franceses y por primera vez desde la Segunda Guerra un partido nazi entra en el Bundestag de la mano de Alternativa por Alemania, sin que el sistema poltico germano haya apelado a las cacareadas prohibiciones que existen sobre el discurso hitlerista.

En Polonia el partido Ley y Justicia de Jarosław Kaczyński impulsa y aprueba normativas revisionistas, condescendientes con los colaboracionistas nazis, quienes segn las nuevas normas deben ser considerados como perseguidos por los soviticos, luego de la Gran Guerra Patria. En Holanda Geert Wilders llama a prohibir las mezquitas y, en Israel, Netanyahu impone una Ley que legitima el apartheid, al tiempo que muchas democracias occidentales lo premian con el traslado de la embajada a Jerusaln, sin considerar la continuidad de la ocupacin de Palestina.

2. El casino.

Existe una ofensiva reaccionaria motivada por la crisis estructural que se origina en la financierizacin. Este modelo de acumulacin logra extorsionar al mundo productivo mediante la exigencia de rentabilidades solo alcanzables mediante la brutal precarizacin, la flexibilidad y la cada del poder adquisitivo de los salarios. La trampa radica en que el capital productivo se fuga hacia parasos fiscales exigiendo que el mundo del trabajo maximice la explotacin para poder competir con la rentabilidad ofrecida por su lgica rentstica.

Su expresin ms violenta son los fondos buitre defendidos por equipos de abogados expertos en guerras jurdicas dispuestos a saquear las arcas estatales de los pases que se endeudan con apoyo del FMI y las lites locales. Por su parte, los Macri, Temer, Piera y otros se ven beneficiados con cuantiosas comisiones (provenientes de la emisin de ttulos de deuda) y sobre todo con la expectativa de convertirse en futuros CEOs de las empresas transnacionales que adquirirn las destrozadas redes productivas locales, mediante inversiones nfimas.

3. Camisas pardas.

Los movimientos reaccionarios siempre han sido el resultado del intento de democratizacin de las sociedades y del desafo a los sectores privilegiados. Frente a Espartaco en Roma, a la irrupcin de los trabajadores en 1870 o en 1917, y/o a la conformacin del peronismo de la dcada del 40, los poderes fcticos se aliaron con el objetivo de ahogar cualquier posibilidad de darle cabida o continuidad a la extensin de la equidad y la libertad. Todos los procesos de reaccin responden al miedo que sienten los sectores del privilegio a perder el control del tablero: Bolsonaro y el resto de las derechas en el mundo irrumpen como expresin desesperada ante los posibles avances de los sectores democrticos.

Quienes los votan han sido cooptados por el terror ante la invasin de los extraos, a quienes se presenta como los responsables de amenazar aquello que se ha conquistado: el ultraliberalismo produce las condiciones de la marginalidad y la violencia y se ofrece para solucionar el problema con mano dura, homofobia, misoginia y etiquetamientos variados. El temor sistmico es inoculado a travs de murmuraciones repetidas por los medios hegemnicos que instigan a la aceptacin inmediata de respuestas rpidas y crueles. En forma paralela, el delito, el narcotrfico y la imbricacin de los organismos de seguridad en los entramados oscuros del poder mafioso, aumentan con los efectos del ultraliberalismo y la falta de proyectos sociales colectivos esperanzadores.

4. Meteorologa.

Las convocatorias a la violencia de Estado son exitosas cuando existe una ciudadana carente de conciencia crtica, y al mismo tiempo ajena a los procesos de participacin democrtica cotidiana. Los climas reaccionarios necesitan fabricar enemigos internos y externos y de ser posible combinarlos. Pueden ser elegidos entre los ms dbiles y vulnerables con la condicin de despertar desconfianzas generalizadas: migrantes, nacionalidades forneas o portadores de caractersticas tnicas o fenotpicas suelen ser las vctimas prioritarias. Estos etiquetamientos son tiles para ocultar el proceso de deterioro que generan las polticas de acrecentamiento de la riqueza. Al instigar al odio hacia un enemigo se busca cambiar el eje del debate real sobre la produccin material cultural y simblica de las crisis que sus polticas producen.

5. Bienes.

La inclusin social expresada en el consumo aparece como una paradoja: el neoliberalismo excluye al tiempo que sus opositores, los sectores progresistas, intentan expandir el mercado interno. Cuando esto ltimo sucede, los incluidos se desesperan por conservar lo que han adquirido y se identifican con facilidad con los discursos privatistas y discriminatorios. Desprecian a quienes estn subsidiados por el Estado, porque los consideran competidores ilegtimos de su ascenso social.

6. Pnico.

Las olas reaccionarias hacen brotar los miedos atvicos de una sociedad y los redirigen hacia sujetos alejados de los generadores de la crisis. Los brasileos no votaron especficamente por los nazis sino, mayoritariamente, contra la inseguridad y contra la corrupcin instalada como expresin (nica) del PT, obviando la permanente estafa estructural que supone la fuga de capitales, el endeudamiento y la carga impositiva mayoritaria sobre los sectores ms empobrecidos de las sociedades.

7. Ptina.

Ni Bolsonaro ni Trump ni Netanyahu ni Salvini ni Le Pen ni Macri son antisistema: son el corazn brutal del sistema, la expresin ms cabal del capitalismo rentista, su versin ms fidedigna y transparente. Todos ellos son tributarios de un nuevo sentido comn basado en un doble soporte cultural: espiritual y acadmico.

Una teologa de la prosperidad individual (santa y egosta), y unos discursos economtricos que fetichizan las cuantificaciones obviando las orientaciones valorativas, como si pudiesen existir estas ltimas en formatos ajenos al comportamiento humano. De esa manera se ofrecen ante los impvidos receptores como portadores de un halo divino y de una carcasa cientfica. Anuncian repetidamente que Dios y la Verdad los escoltan.

8. Damocles

En ese marco, las opciones que ofrece la globalizacin en trminos de sistema poltico son tres: el pacto continuista que consiste en competir por nimiedades, sin discutir los puntos centrales del sistema. Desmontar el sistema de partidos en nombre de un que se vayan todos, dejndole al mercado la oferta electoral de vedettes, deportistas o actores para gobernar sin presiones. O la propuesta de derechas basadas en la persecucin, la proscripcin, la guerra jurdica y la deslegitimacin meditica.

Cualquier oposicin del tipo productivista, que pretenda limitar la especulacin y valorizar el trabajo, ser acusada de populista y descalificada en los altares bienpensantes del poder mundial. El modelo de democracia al que se puede acceder, aquel que autorizan, slo es el que se ofrece como funcional a la financierizacin extorsiva.

9. Aniquilamiento

La lgica del mercado busca exterminar a la poltica porque ese es el nico territorio donde las grandes mayoras pueden lograr la democratizacin de algo. Solo la remanida voluntad general o su versin remasterizada, el poder popular, pueden hacerle frente.

10. Atenti

Los que vienen marchando no son los santos.

https://www.youtube.com/watch?v=IDeX9IHQiXg

Los pastores guerreros del neoliberalismo argentino, argamasa espiritual de la oleada reaccionaria.

Jorge Elbaum: Socilogo, doctor en Ciencias Econmicas, analista senior del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la ). Publicado en elcohetealaluna.com



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