Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2018

Reflexiones sobre el libro "Arde el Wallmapu: autonoma, insubordinacin y movimiento radical mapuche"

Gilberto Lpez y Rivas
Rebelin


El libro de Cesar Enrique Pineda, Arde el Wallmapu: autonoma, insubordinacin y movimiento radical mapuche en Chile, publicado este ao por la UNAM, el Centro de Investigaciones sobre Amrica Latina y El Caribe y Bajo Tierra ediciones, es singularmente relevante en el mbito de las investigaciones en torno a movimientos sociales, pueblos originarios y procesos autonmicos.

La obra constituye un riguroso, fundado, comprometido y logrado esfuerzo terico-emprico por adentrarse en una de las experiencias de lucha indgena ms avanzadas y congruentes del continente: la de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), movimiento del pueblo mapuche que, entre 1997 y 2003, protagoniza un proceso de disputa de tierras ancestrales y reivindicacin de autodeterminacin y autonoma, en una intensa confrontacin con el Estado chileno, latifundistas y corporaciones trasnacionales. El trabajo, seala Pineda, Intenta narrar esa historia y, en especial, comprender e interpretar dicho proceso de insubordinacin (...) El ciclo de insubordinacin, antagonismo y proyecto emancipatorio abierto por la Coordinadora Arauco Malleco constituye (su) eje conductor.

El autor se plantea un objetivo doble: por un lado, recuperar, sistematizar y narrar la historia(de) un actor colectivo sumamente polmico tanto para el propio movimiento mapuche como para la intelectualidad chilena; un sujeto demonizado por los medios de comunicacin, categorizado como terrorista, grupo radical o subversivo por el Estado y los grupos dominantes de Chile. Por el otro lado, se busca comprender, afirma Pineda, como se produce socialmente el fenmeno de la insubordinacin; por entender las formas, modos tiempos, pasos, potencias y lmites de las clases, etnias y pueblos subalternos en la construccin de su disposicin a luchar.

Se intenta comprender los complejos procesos de produccin de rebelda e insubordinacin, as como su posterior estabilizacin y disciplinamiento, ya que el Estado chileno, --destaca Pineda--, responde a este movimiento, con un agresivo y sofisticado proceso de desarticulacin, de contencin, de contrainsurgencia social y represiva que, entre 2003 y 2009, provocara la contraccin y el debilitamiento de la movilizacin mapuche y, posteriormente, el cierre del ciclo de lucha por la tierra y la autonoma, al ser encarcelados sus lideres, quienes fueron condenados de manera definitiva en 2011.

El libro inicia con un prlogo de Ral Zibechi, que es, en s mismo, un reconocimiento a la valiosa aportacin de Pineda; un trabajo de aos, afirma, en el cual la experiencia directa, el conocimiento de las personas, comunidades y geografas, es uno de los aspectos ms notables de una investigacin comprometida y en absoluto neutral.

Dividida en dos partes, una suerte de introduccin, seis captulos, reflexiones finales, extensa y actualizada bibliografa, y ms de una docena de entrevistas claves, la obra trata en su primer capitulo sobre la situacin del pueblo mapuche en Chile, el proceso extractivista, el colonialismo interno y la interpretacin que de ello hacen las dirigencias de la CAM. El capitulo dos se centra en los entramados comunitarios mapuche, el despojo y las experiencias que crean las condiciones y motivaciones para luchar por la tierra y la autonoma y se analizan las militancias y dirigencias de la CAM. El captulo tres describe la accin colectiva radical, que Pineda denomina Newen Mapuche, la fuerza de un pueblo. El capitulo cuatro versa sobre la discusin en torno a la autonoma, la libre determinacin de los pueblos, o, incluso, el separatismo y la independencia, sobre los etnonacionalismos y el Estado liberal chileno. En el capitulo cinco, se narra y analiza el control de la insubordinacin, la reaccin conservadora y la gobernanza neoliberal, la respuesta brutal del Estado chileno y las clases dominantes para recuperar el orden establecido. En el capitulo seis, Resistencia. La lucha continua., se hace un balance del movimiento mapuche y la Coordinadora frente al Estado chileno contemporneo.

Pineda aclara, que su investigacin tiene un fuerte componente testimonial, que se explica desde un enfoque sociohistrico construido a partir de largas y numerosas entrevistas realizadas con presos mapuches en la crcel y con activistas entrevistados en sus comunidades, el cual se contrasta y se pone en dialogo con lo expresado por varios historiadores y especialistas chilenos. A ello se suma, una extensa investigacin hemerogrfica y las correspondientes interpretaciones tericas que proveen la base analtica de lo investigado.

Coincido plenamente con Pineda en cuanto a que uno de los principales aportes de su investigacin radica no solo en la reconstruccin de la historia de la CAM, sino, en especial, haber tratado de comprenderla desde adentro, desde la lucha social, desde la perspectiva de los de abajo.

El autor investiga, asimismo, junto con la poltica represiva del Estado chileno, las contradicciones internas del movimiento y la CAM (para) aprender de las lecciones que deja su propia historia, comparar los paralelismos entre su lucha y la de otros procesos sociales, y en particular, reflexionar sobre los lmites que se presentan en la defensa del territorio, as como los alcances y las contradicciones de la violencia poltica.

A partir de nuestras propias experiencias de estudios comparativos entre diversos procesos autonmicos en Amrica Latina, en el Proyecto Latautonomy, coincidimos con Pineda en el sentido de que la disputa por la tierra, el territorio y los bienes naturales, as como la autodeterminacin, la autorregulacin social y la autonoma, son luchas decisivas de nuestro tiempo. Asimismo, estamos totalmente de acuerdo en que los pueblos originarios son el corazn de numerosas alternativas antisistmicas y de que, en los ltimos 20 aos, han demostrado una enorme capacidad sujetica, de construccin de proyecto alternativo y resistencia frente a la desposesin, el desprecio y el colonialismo interno. Prueba irrefutable de esta aseveracin en nuestro pas, lo constituye el proceso iniciado por el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional, a partir de 1994, y, como pudimos constatarlo muy recientemente, la fortaleza, creatividad y amplitud del sujeto autonmico expresado en el Congreso Nacional Indgena Concejo Indgena de Gobierno. Como escrib el viernes pasado en La Jornada, con respecto a la Segunda Asamblea Nacional del Congreso Nacional Indgena-Concejo Indgena de Gobierno-Ejercito Zapatista de Liberacin Nacional, llevada a cabo del 11 al 14 de octubre en el CIDECI-UNITIERRA, San Cristbal de las Casas, Chiapas, que constituy un acontecimiento histrico: La extraordinaria capacidad organizativa, manifiesta en una metodologa de espiral ascendente (dialctica) de ejes de trabajo-comisiones operativas-resolutivos y posicionamientos; las formas democrticas de llegar a consensos; la coherencia y concientizacin polticas de delegados (as) y concejales (as), refieren a un movimiento caracterizado por su anticapitalismo y el fortalecimiento de autonomas que se despliegan como un invaluable instrumento de lucha contra la recolonizacin de las corporaciones capitalistas y los grupos represivos legales y clandestinos del mal gobierno.

Tambin, en el espacio de las coincidencias con Pineda, resulta muy benfica su advertencia de no idealizar estos procesos. muchas veces, --seala el autor--, el tejido organizativo de estos movimientos se encuentra atravesado por el colonialismo ideolgico, por numerosas contradicciones subalternas, por lmites y errores peligrosos; en ocasiones, por sectarismos, esencialismos y milenarismos fundamentalistas; por una profunda fragilidad de sus estructuras frente a la guerra, la represin o la cooptacin. Sobre esto ltimo, es posible observar, tambin en nuestro pas, a las organizaciones e intelectuales que en el pasado se integraron como asesores del EZLN, ahora han optado por apoyar la poltica neo indigenista del prximo gobierno, que se concretar, el espacio de lo poltico, con la imposicin del Instituto Nacional de los Pueblos Indgenas.

Igualmente, me parecen muy acertadas las reflexiones finales de una obra cuyos alcances informativos e interpretativos van ms all de esta breve resea, en el sentido de que: los entramados de parentesco, relaciones, afectivos, etnoproductivos, espirituales, simblicos y materiales, con base en la forma social comunidad, estn activndose y reactualizndose con los proyectos polticos indgenas, como resistencia y freno de las invasoras relaciones expansivas de la forma social capital, pero tambin como aspiracin y prctica emancipatoria. Totalmente de acuerdo en que, en los procesos autonmicos contemporneos, los sujetos que los protagonizan sufren verdaderas metamorfosis en sus relaciones sociales, que los potencian como sujetos de cambio, como sujetos polticos otros. Asimismo, hay coincidencia plena en la reflexin conclusiva acerca de que: Los movimientos de los pueblos originarios han generado multiformes y complejos procesos de activacin comunal que, a la vez, recuperan, recrean y transforman las relaciones de reciprocidad, cooperacin, apoyo mutuo y trabajo colectivo, en movimiento societal antagnico y emancipatorio.

 

Resulta gratificante que, en un entorno acadmico hegemonizado por el productivismo puntillista y las investigaciones extractivistas, se produzcan y se publiquen libros como el que hoy presentamos. Felicitaciones a Cesar Enrique Pineda por escribir este excelente instrumento terico para la lucha abajo y a la izquierda.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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