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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2018

La patria popular

Mximo Constanzo
El Rodriguista


Todo concepto, toda definicin, es un constructo social, una creacin cultural, tiene que ver los con los usos y el significado que le dan grupos sociales o sociedades determinadas. Son verdades que viven en las mentes de la gente o del pueblo.

Todo concepto no solo es social, tambin es poltico, es ideolgico, un ejemplo atingente, porque la idea de Patria chilena y no de Matria chilena? Se podra polemizar sobre el particular, especialmente hoy, cuando hay nuevas deliberaciones en torno a lo femenino.

Las ideas son disputas polticas, que son parte de los sustentos de las luchas y confrontaciones por hacer hegemnicas ciertas cosmovisiones ideolgicas en la sociedad. La historia oficial la hacen los vencedores, las ideas imperantes tambin son expresiones de poder, dominacin, y por tanto de violencia e imposicin, donde los oprimidos intentan desde la resistencia, tambin contar su verdad. Es muy distinta la historia que cuenta Espaa, sobre el llamado descubrimiento de Amrica, a la historia que cuentan los pueblos originarios.

Es evidente que las clases dominantes en Chile y las diferentes lites de poder, desde inicios de la creacin del Estado Chileno, fueron forjando una idea de Patria, asociado a un tipo de Estado Oligarca y patronal, que con el tiempo deriv en Burgus. Junto con dicha construccin, tambin sociolgicamente fue forjando ideas sobre la chilenidad, ligada a las instituciones permanentes del Estado, en especial del Ejrcito, que se autodefine como el alma de Chile o la reserva moral de la nacin.

La invocacin patritica que realiz la Junta de Gobierno en el golpe terrorista de 1973, era salvar a la Patria y las tradiciones chilenas. En el artculo 1 del Decreto ley que establece la constitucin de la Junta de Gobierno dice que las FFAA representa la organizacin que el Estado se ha dado para el resguardo y defensa de su integridad fsica y moral y de su identidad histrico-cultural, mas adelante agrega justificando el golpe que tienen el compromiso de restaurar la chilenidad y que es la nica forma de ser fieles a las tradiciones nacionales, al legado de los Padres de la Patria y a la historia de Chile.

Pero qu es la chilenidad?, como muy bien lo refleja el libro del socilogo Jorge Larran en Identidad chilena, pueden haber variadas respuestas, de acuerdo a los relatos construidos por distintos grupos sociales, relatos adems que se van modificando en el tiempo. Relatos vivos, agregamos nosotros, con una alta carga poltica.

Para cierto sector de nacionalistas, el origen de la chilenidad, lo cual nos hace muy diferentes de nuestros vecinos, es la fusin de carcter virtuosa, entre dos razas, la mapuche y la castellana (Espaa), dos razas guerreras, que dio origen a la raza chilena. Y as, hay distintas respuestas, de acuerdo a las narrativas existentes, relatos, que pueden ser hegemnicos en un momento histrico, luego debilitarse y posteriormente aparecer nuevamente con fuerza. Es decir, hay lucha, confrontacin en el plano de la ideas, en el plano cultural, como un aspecto ms de la lucha de clases o entre sectores de clases y/o entre pueblos.

Desde el mundo popular, con elementos de contra hegemona, tambin se fue construyendo, no de manera pura o idlica, una visin de Patria basada en las vivencias sociales y de crtica al actuar de la oligarqua chilena, a las instituciones del Estado, como el Ejercito y las enormes matanzas contra obreros, pobladores o contra los pueblos originarios.

Nacieron relatos desde el pueblo, contra los ricos, las clases dirigentes y contra las injusticias que ellas generaban. Esta visin crtica e incluso de rechazo no implicaba dejar de sentirse chilenos o chilenas. En esos relatos disconformes con lo oficial, tambin hubo sentimientos e ideas, como las anarquistas, indigenistas o de cierto tipo de marxismo, que negaban y niegan la validez de la Patria como un posible ideario de lucha social o de liberacin nacional y popular.

El propio Luis Emilio Recabarren, padre del movimiento obrero chileno, deca el 16 de septiembre de 1905 en el Proletario de Tocopilla: Qu patria tenemos nosotros que no poseemos un solo pedazo de suelo, ni un techo donde descansar? Qu libertad tenemos nosotros que no podemos andar, comer, gozar, ni trabajar sino bajo el peso de leyes abrumadoras y pesadas?

En las apreciaciones distintas a la visin oligarca de Patria, aparecieron disputas de compresin o concepciones muy diferentes a las de las clases dominantes sobre soberana nacional; lo cual tambin implicaba o implica que tipo de relacin tenemos con los otros pueblos latinoamericanos. Es tan la importancia de cul es el concepto de soberana, que implica considerar a nuestros vecinos como enemigos o hermanos.

Las visiones desde abajo de carcter popular llegaron a penetrar, incluso, a sectores no mayoritarios de las propias fuerzas armadas y, por tanto, afectaron la dependencia que esas instituciones tenan con el imperio norteamericano. Un punto alto en esto fu Carlos Prats Gonzlez, quien fuera Comandante en Jefe del Ejrcito en el gobierno de Salvador Allende; Prats, que lleg a concordar con la tesis de que el Estado es siempre un Estado clasista, escribi: Es incuestionable que el estado representa los intereses del sector que domina la sociedad. Por ello es que los socilogos sealan que el estado no puede ser neutro, sino el centro de poder de la clase hegemnica. El general no tena dudas acerca de cul era esta clase, denominndola, alta burguesa o burguesa oligrquica y monoplica. (Prats, un proyecto inconcluso, ediciones ICAL, 1995).

La cultura, en especial la popular, fue clave en la construccin de lo que podramos llamar la patria popular. Neruda y Mistral, nuestros premios noveles, se podran citar como ejemplo, llenos de contradicciones, pero que sentan una patria ligada al pueblo y no a las clases dirigentes, en especial Neruda, en su Canto General (1950). Quizs el punto ms alto fue Violeta Parra (chilena universal), quien critica profundamente las visiones oligarcas y por otro lado alaba las expresiones de carcter popular en todos los mbitos que se dan en el seno de la cultura popular. Como dira uno de sus admiradores, Violeta Parra es como la cordillera y el mar: siempre nos est rodeando. Todos alguna vez escuchamos Violeta Parra y quedamos locos. Y el que no, lo pasara al tribunal de honor para ver si es chileno.

Existe en nuestra historia, en nuestras vivencias colectivas, como trabajadores, como pueblos que habitan este territorio, una visin de lo que es la patria, es una visin muy distinta a la visin oligarca. Hay una Patria popular, antagnica a la patria oligarca, creemos que es una expresin ms, con todas sus complejidades, de la lucha de clases, de la lucha entre ricos y pobres. Es un sincretismo, as como la religin catlica, que lleg con el imperio espaol a imponer su visin de mundo a los pueblos originarios, ese mundo dominado, torturado, ya mestizo, la trasform en algo liberador, que con el tiempo pari la teologa de la liberacin, tan latinoamericana.

La patria oligarca, la que cre la fantasa del roto chileno, bravo contra nuestros vecinos y dcil frente al patrn, ha levantado la idea de que somos especiales en la regin, superiores al resto de los sud-americanos. Es una cosmovisin que le tiene fobia al indio, al pobre, al mestizo. Es una visin de creerse los ingleses o suizos del continente. Es la visin en las que se han basado las FFAA y de Orden chileno, para escoger a los oficiales ms blancos, para enviarlos al norte para marcar una supuesta diferencia racial con nuestros hermanos bolivianos o peruanos. Es el intento de borrar de la historia el papel de los negros en la batalla de Maip o de las culturas afro-descendientes en el norte del pas. Son las ideas de Sarmiento de aniquilar a los barbaros, nombre usado para definir a los pueblos indgenas.

La patria oligarca, servil a los imperios, en especial al gringo, es una patria, que en la prctica ha sido vende-patria, sus visn ideolgica ha penetrado tambin en el mundo popular y esa visin nefasta para la humanidad, hoy se expresa groseramente en altos grados de racismo y xenofobia; pero claro expresado contra los pobres que vienen a buscar una mejor condicin de vida al pas. El mismo sentimiento no es contra el rico, ni contra el turismo y abuso sexual de nias chilenas que histricamente han realizado los marinos gringos (Unitas) en los distintos puertos del pas, algo parecido al derecho de pernada en la antigedad feudal.

Una patria oligarca, que habla de chilenidad, de patria, de lo nuestro. Que cultiva la alabanza al dueo de fundo y al patrn, que defiende el rodeo, un tipo de baile nacional donde la mujer es un objeto, una religiosidad en el abuso, pero que niega lo popular de las fondas o las chinganas. Una patria que no tiene escrpulos para entregar nuestras riquezas al extranjero o para depender de la doctrina militar yanqui para la regin. Esa patria oligarca por supuesto ha ido mutando, hay cosas culturales que hoy les sirven y otras que no. Ya el patrn de fundo no tiene la misma importancia, toma mayor relevancia la explotacin del mar, de los bosques, la agro-industria. A la minera, se agrega el tema de las reservas de agua u otro tipo de energas, todo es ms tecnolgico, la antigua casa patronal, se vino a la ciudad, a barrios especiales, exclusivos. Pero como buenos yanaconas estn dispuestos a entregar Chile al mejor postor.

Pero la esencia de la dependencia a las transnacionales, a la geopoltica gringa, el conservar las diferencias sociales en el pas, continan. Una oligarqua servil al imperio, pero dura, agresiva contra el pueblo, el indio o los vecinos, en especial si estos representan proyectos polticos muy distintos a los intereses gringos, como es el proyecto revolucionario de Evo Morales en Bolivia.

Ante la patria oligarca, es posible contraponer la idea de la Patria Popular?

No solo es posible, tambin es necesario. Desde las vivencias de la lucha de movimiento social a lo largo de nuestra historia y en las ideas que se enarbolaron en el proceso de nuestra primera independencia, junto a la pluralidad de cosmovisiones que existen en el territorio, tenemos que levantar un proyecto poltico liberador y de verdadera soberana nacional y popular.

La patria es el pueblo, los que trabajan por la justicia social y el bienestar de todos y no los ricos y los burgueses parsitos y avaros que siempre nos han vendido y entregado al mejor postor.

La patria son los trabajadores, la clase trabajadora, los productores directos y el conjunto del pueblo, y no los mercaderes que solo buscan ganancias a toda costa, no respetando la madre tierra y las bellezas naturales que nos rodean.

Nuestra primera independencia estuvo de la mano de proceso continental, no es posible imaginar las revoluciones de principio del 1800 sin la gesta de San Martin y de Simn Bolvar, que pensaron que la Patria es Amrica, esta idea la plasm Bolvar en el Congreso Anfictinico realizado en Panam al cual asisti Chile. La unidad de repblicas de latino-Amrica es fundamental para defendernos del imperio gringo. Si no estamos unidos, cmo velaremos por nuestros intereses?, por ejemplo cuando finalice el tratado internacional en la Antrtida, si alguien piensa que defenderemos nuestros territorios e intereses con la ayuda de los gringos, es que simplemente est loco o es entreguista.

La patria popular, no solo debe ser anti-oligrquica, sino que tiene estar ligado a un proyecto por la verdadera soberana nacional, de la mano de la unidad latinoamericana, con la necesaria y urgente soberana popular.

Sin soberana popular, no es posible pensar en soberana nacional. La repblica oligarca debe ser remplazada por la repblica popular. Reemplazar el republicanismo burgus por una repblica en base al poder popular y en particular en base al poder de los trabajadores organizados, de los proletarios, de los que construyen el pas. Desde esa perspectiva, construir una alianza de pueblos, como los pueblos originarios, como en su momento lo pensaron los ms pre-claros padres de la patria.

El verdadero patriotismo est en la soberana real de Chile y sus pueblos, soberana econmica, energtica, alimenticia, tecnolgica, cultural, etc. Soberana que para ser real debe ser de la mano de la unidad latinoamericana, de la integracin en la lucha contra los imperios, en especial el gringo.

El verdadero patriotismo, no es ni racista, ni xenfobo, es de integracin, porque no somos especiales, somos mestizos.

El verdadero patriotismo, es reemplazar la falsa patria oligarca esa de los parsitos y sus instituciones corruptas y vendidas a los gringos, como las actuales Fuerzas Armadas por la patria popular, es decir, aquella que construyamos desde abajo y con justicia social.

Mximo Constanzo, Centro de Estudios Francisco Bilbao.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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