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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2018

Villarejo encierra al PP en Gnova 13

Domingo Sanz
Rebelin


En el antiguo despacho de Cospedal, para ser ms precisos y, por el mismo precio, en el ttulo puede usted cambiar encierra por encarcela. En este pas, que tanto presume de democracia consolidada y de todas las separaciones de poderes que se le suponen, el chantaje es mucho ms eficaz que la Justicia a la hora de poner nombres y apellidos a las y los delincuentes de alto standing.

Es verdaderamente difcil ponerse a escribir en un momento en el que las noticias nos tendran que estar contando que Mara Dolores de Cospedal y su marido han sido detenidos y acaban de pasar su primera noche en una celda antes de prestar declaracin ante un juez de guardia que debera ordenar su ingreso en prisin sin fianza para evitar el riesgo de destruccin de pruebas, de ms pruebas an, comportamiento del que ella, en particular, atesora un ms que sobrado currculum.

Lo que casi cada maana est desvelando Moncloa.com, bajo control o no de Villarejo, proporciona tales evidencias de delito que son equivalentes a las que se producen en esas situaciones flagrantes, en las que la polica est autorizada a intervenir, incluso entrando en propiedades privadas sin necesidad de orden judicial previa. Pero no consta que se hayan iniciado ninguna clase de actuaciones.

Tampoco proporciona la menor confianza en esta Justicia, tan independiente, el haber escuchado del propio Villarejo hablar sobre sus negocios, tambin con los del PSOE, y que ninguna autoridad haya llamado a los socialistas de los gobiernos de Zapatero para localizar a aquellos que pudieran haber mantenido relaciones con el comisario hoy encarcelado.

Mientras tanto, Pablo Casado, tras tres das noqueado, solo ha sido capaz de articular incongruencias de las que nos tiene acostumbrados, pero adaptadas al nuevo caso: que Cospedal ha dicho la verdad porque no neg que conociera a Villarejo, como si eso justificara los delitos que la misma Cospedal incluy en los encargos que realiz al mismo Villarejo. O es que acaso, en la hipottica escala de valores de Casado, si tal cosa existiera, decir una mentira en los pasillos del Congreso es mayor delito que planificar obstrucciones a la accin de la Justicia en reuniones clandestinas? No conforme con tan convincente argumento, Casado ha conseguido aadir el ya clsico de que ocurri hace muchos aos, y tambin que esas cloacas las organiz un gobierno del PSOE, y que otro del PP las desmont.

Pero resulta imposible no regresar al pasado para interpretar el presente, con tanto Francisco Franco como resucita cada da. Una crisis poltica tan profunda como esta en la que de nuevo nos hemos instalado es algo que puede preverse. Por poner un ejemplo, quien no sospechaba que la muerte de aquel asesino nato abrira un periodo de transicin en lugar de permitir la continuidad de su dictadura, especialmente tras el gran xito de ETA que nos cont la Operacin Ogro. De hecho, quienes mejor lo supieron ver fueron los muchos polticos franquistas que, o huyeron a sus casas y negocios aprovechando una amnista que les libraba de condenas por su pasado criminal, o se blindaron disfrazndose de demcratas en UCD y AP primero, y en el PP despus. Mientras, miles de funcionarios infectados de autoritarismo contagioso hasta los tutanos siguieron con toda tranquilidad copando las instituciones pblicas decisivas: unas fuerzas de seguridad que nunca dejaron de ser represivas, un Ejrcito que sigue ocultando admiradores sin complejos del mayor asesino de la historia de Espaa y una Justicia que no supera la prueba del algodn cada vez que sus resoluciones aterrizan en Europa. Y una monarqua que es la mejor expresin institucional del atado y bien atado de tan infausto recuerdo como xito contrastado, al sobrevivir durante cuatro decenios e infectar el veneno del cinismo al republicano PSOE, y a otros de izquierdas durante este largo viaje, transitado por la ruta de la corrupcin y la indecencia.

Si, las crisis polticas se pueden intuir, pero mucho ms difcil es imaginar cmo transcurrirn, y an menos como finalizarn. Volviendo a los ejemplos, hace diez aos, y a pesar de que el PP cultivaba sin descanso el odio a Catalunya en el resto de Espaa para recuperar votos tras caer dos veces seguidas ante Zapatero, nadie imaginaba que hoy estuvieran tan en cuestin las fronteras del Estado espaol. Y no digamos lo del caso Villarejo. Que levante la mano aquel que alguna vez haya pensado que unas conversaciones privadas delatadas a travs de una pgina web se iban a convertir en la bomba capaz de destruir un entramado de actividades e intereses inconfesables construido durante 40 aos. Solo hace falta encender la radio o la televisin para escuchar a cualquier politlogo reconociendo su incapacidad para estimar la coyuntura poltica que regir la prxima semana.

Si Espaa fuera hoy respecto de Europa lo mismo que Catalunya es respecto de Espaa, desde la capital de la UE ya se habra ordenado entrar a saco en Madrid, pero no contra unos cuantos millones de independentistas, sino contra unas lites podridas cuya vida real solo transcurre en las cloacas.

Y que nadie se atreva a tocarle un pelo a Villarejo. Necesitamos sus revelaciones. Esos terabytes de grabaciones contienen ms verdades sobre la poltica que financiamos entre todos, que las montaas de leyes de transparencia que se inventan para despus vaciarlas de contenido con las trampas de conveniencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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