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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2018

Gas renovable?

Samuel Martn-Sosa
Pblico

El gas renovable es una maniobra de distraccin de la industria de los combustibles fsiles para poder seguir en el negocio.


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La industria del gas tiene una hoja de ruta: limpiar su imagen. Y lleva tiempo inmersa en una frentica actividad para conseguirlo. Conceptos como combustible de transicin, amigo del clima, o fuente de energa limpia, se prodigan en campaas publicitarias, eslganes impresos en flotas de vehculos, o declaraciones de aquellos lderes polticos que quieren impulsar el desarrollo del gas natural. El Acuerdo de Pars marc la senda de una nueva narrativa que impona la urgente descarbonizacin de las fuentes energticas para poder contener el aumento de temperatura a final de siglo. Una autntica amenaza para la industria de los combustibles fsiles que, en un esfuerzo denodado por sobrevivir en este nuevo escenario, necesita urgentemente redefinirse para aparecer como algo que, rescatando la mtica frase, no puede ser, y adems es imposible: formar parte de la solucin climtica. La ltima vuelta de tuerca de este proceso es el gas renovable un ttum revoltum de amable apariencia que incluye opciones diversas y que la industria pretende usar de coartada para mantenerse en el negocio.

Qu es?

Bajo el trmino gas renovable, acuado por la industria, se encuentran varias posibilidades de muy diversa ndole que incluyen el biogs, el biometano, el hidrgeno, y el gas sinttico producido a partir de excedente renovable.

Biogs. El biogs es un gas que se produce por la digestin anaerobia de la materia orgnica, ya sea biomasa, cultivos energticos, residuos, lodos de depuradora, o estircol. El gas obtenido mediante este proceso presenta una serie de impurezas que impiden que pueda ser inyectado a la red, por lo que debe ser utilizado (quemado) a nivel local o depurado para transformarlo en biometano.

Biometano . El biogs puede ser purificado y transformado en biometano, que ya puede ser inyectado en la red normal de gas y ser transportado. Actualmente en Europa el 89% de la produccin de biogs se consume de forma local para generar calor o electricidad en las instalaciones donde se produce. Competir con estos usos en esos sectores -que tambin necesitan descarbonizarse- para producir biometano que pueda as nutrir el mix energtico, posiblemente no sea la mejor idea. El biometano tiene la misma composicin qumica que el metano del gas fsil; se trata un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento 86 veces superior al del CO 2 en los veinte primeros aos de vida. El argumento que pretende presentar al gas natural como combustible limpio se basa en las menores emisiones de CO 2 que presenta durante la combustin (en relacin al carbn o al petrleo). Sin embargo si se fuga una cantidad significativa de gas a la atmsfera en algn momento del proceso, se anulan las ventajas climticas. Investigaciones recientes muestran que las fugas reales de metano a lo largo de toda la cadena de suministro son en realidad un 60% mayores de lo que se haba estimado hasta la fecha, con lo que presentar al biometano -que tambin se puede fugar a la atmsfera- como una opcin limpia, carece de sentido.

Adems, en funcin del sustrato de origen, estos los procesos para obtener estos dos combustibles presenta diversas objecciones. En el caso de que el proceso emplee biomasa o cultivos energticos, es importante posar la mirada en la negativa experiencia de los biocombustibles, una fuente energtica que pretenda tener una huella climtica menor que la de los combustibles fsiles y que ha acabado generando unas emisiones en muchos casos mayores una vez integrado todo el ciclo de vida, adems de toda una problemtica asociada de competencia por cultivos alimentarios, deforestacin, acaparamiento de tierras y desplazamiento de comunidades. En caso de obtenerse el gas a partir de estircol, es importante sealar que este se produce principalmente en grandes instalaciones de ganadera intensiva, eje central de un modelo agroindustrial que presenta mltiples impactos tanto en trminos de emisiones, como de contaminacin. La proliferacin de las macrogranjas es una amenaza creciente en el medio rural de nuestro pas que podra verse an ms espoleada si incentivamos la dependencia de estas instalaciones para generar la materia prima para el biogs/biometano. Adems un futuro climticamente sostenible requiere una gestin agroganadera basada en modelos agroecolgicos, as como unos cambios en las pautas de consumo que reduzcan drsticamente el consumo de carne; ambas tendencias limitaran enormemente la disponibilidad de biomasa por esta va. Algo parecido ocurre cuando estos gases se obtienen a partir de residuos. Lo que a priori podra parecer como una buena forma de reaprovechar la basura, podra acabar generando un incentivo para producirla y obtener as mejores tasas de obtencin de gas. En cualquier caso en pases mediterrneos como el nuestro, donde los suelos se encuentran a menudo muy empobrecidos, existen otros usos para la los residuos que deben considerarse. Unas buenas polticas de separacin en origen de la materia orgnica y su empleo como enmienda agrcola para devolver los nutrientes al suelo, haran ver reducido a buen seguro el potencial real de biogs/biometano que podra obtenerse por esta va. Solo empleando las mejoras tcnicas podra combinarse la obtencin de este biogs a partir determinados subproductos de procesos encaminados a una mejor depuracin y recuperacin de la materia orgnica, cuyo fin ltimo sera su vuelta al suelo para garantizar el cierre de los ciclos de los nutrientes. Sin embargo el potencial de produccin real de gas por esta va probablemente sea escaso.

Hidrgeno . La electricidad puede ser utilizada para romper las molculas de agua y producir oxgeno e hidrgeno que puede ser utilizado como combustible. Este es un proceso altamente ineficiente en el que se pierde muchsima energa. La eficiencia total de un sistema de calefaccin con pila de combustible se estima en un 45%; es decir, menos de la mitad de la energa introducida en el proceso se puede utilizar al final para calentarse. Adems la red de gas normal de la que disponemos no admite ms que una pequea proporcin de hidrgeno, que por encima de determinados niveles (en torno a un 10%) puede daar el sistema, empezando por los propios electrodomsticos que utilizan gas como combustible (hornos, cocinas, calderas,). Aunque hay alguna experiencia piloto en marcha para transformar la red de distribucin municipal para hacerla compatible con el hidrgeno, esto no est disponible a gran escala, y el destino ms probable para este hidrgeno es ser transformado en metano sinttico.

Metano sinttico . El hidrgeno puede ser combinado con CO2 para producir metano sinttico, en un proceso an menos rentable energticamente que el anterior. Este metano ya podra ser inyectado en la misma red que el gas fsil, y estara sujeto a los mismos problemas de fuga a la atmsfera que ya hemos mencionado, con el consiguiente riesgo climtico. No es balad la irona de que un proceso que pretende exhibir el marchamo de limpio, requiera una fuente constante de CO2 para poder sostenerse. La industria plantea que el CO2 necesario para el proceso podra venir de captura a partir de procesos industriales (algo que hace disminuir an ms la eficiencia y que nunca ha arrancado tecnolgicamente a una escala viable) o a partir de tecnologas de captura de CO2 a partir directamente del aire, un proceso energticamente costoso, aun en fase experimental y que requiere de importantes extensiones de terreno.

La industria denomina estos procesos renovables-a-gas (power-to-gas o P2G, por sus siglas en ingls) porque argumenta que tanto el hidrgeno como el metano sinttico podran producirse gracias al excedente de energas renovables, en los momentos en que hubiera picos de produccin de solar o elica que el sistema elctrico no pudiera asumir. De este modo la industria del gas plantea que el gas estara sirviendo de sistema de almacenamiento. En el caso de que se optara por acoplar a cada planta de P2G su propia instalacin de produccin de energa renovable -atendiendo al elevado consumo energtico del proceso-, el destinar parte de la capacidad de generacin de electricidad renovable a este fin competira con otros esfuerzos para descarbonizar el sector elctrico. En el caso de obtener la electricidad de la red, solo en un sistema elctrico que ya fuera 100% renovable se podra garantizar que la (nuevamente) elevada cantidad de energa requerida para estos procesos proviniera de un exceso de renovables. De lo contrario se podra dar la siguiente paradoja: que se est generando electricidad a partir de combustibles fsiles (por ejemplo a partir de gas natural) y que esa electricidad sea utilizada para producir metano sinttico que vuelve a ser introducido en la red de distribucin del gas, en un proceso absurdo absolutamente derrochador de energa.

Qu potencial tiene?

En la actualidad, slo alrededor del 4 % del gas que se consume en la UE es renovable, y se produce principalmente a partir de cultivos como el maz. Sin embargo, en sus esfuerzos por presentarlo como una pieza clave en la descarbonizacin, el sector del gas le otorga al gas renovable un gran potencial futuro. Segn Eurogas, la patronal del sector, para 2050 el gas renovable podra representar el 76% de todo el gas. Un estudio realizado para Francia por las empresas francesas de transporte y distribucin de gas (GRTgaz y GRDF) en coalicin con la Agencia Medioambiental y de la Matriz Energtica (ADEME) eleva el potencial al 100% en el pas vecino para esa misma fecha. De igual modo la multinacional francesa del gas, Engie, va ms all al afirmar que el 100% del gas podras ser verde en toda Europa para ese mismo ao. En realidad hablar de gas verde trasciende el concepto de gas renovable, en la medida en que la industria del gas pretende limpiar la imagen de todo el gas, de forma que considera tambin como una opcin limpia o verde a aquel gas natural al que se le acoplan tecnologas de captura y almacenamiento de carbono (CCS), independientemente de su origen fsil. Habla en ese caso la industria de gas descarbonizado o bajo en carbono. El ideario completo se resume bien en la siguiente declaracin de Gas Infraestructure Europe, el lobby europeo que agrupa a los operadores de gasoductos, almacenes de gas y terminales de regasificacin: Ya sea gas natural, biometano o hidrgeno, el gas tiene unas caractersticas nicas necesarias para ecologizar nuestro sistema energtico. Es decir, el plan es por tanto rehabilitar la imagen de todo el gas -incluso la de aquel no acoplado a CCS- pues, siempre segn la industria, incluso siendo gas fsil, merecer la pena porque siempre ser ms limpio que el carbn.

La propia industria ha realizado estudios que nos demuestran que el potencial real del gas renovable es mucho ms limitado. El grupo Gas for Climate, integrado por empresas del gas como Snam, Gasunie, Fluxys, o la espaola Enags, encarg a Ecofys un estudio que calculaba en 122bcm el potencial de gas obtenido de fuentes renovables para 2050. El consumo en la Unin Europea en 2017 fue de 548 bcm. Y si acudimos a estudios independientes las expectativas se desinflan mucho ms. Un anlisis de la consultora E3G considera que el potencial real para el gas descarbonizado o para el gas renovable es muy limitado y es una mala idea desde el punto de vista econmico, de forma que los esfuerzos deberan ponerse en aquellos sectores ms difciles de descarbonizar (como el sector industrial del acero, donde el gas podra jugar un papel).

Por su parte el ICCT (el organismo que destap el escndalo del DieselGate) alerta de que apenas el 7-12% de la demanda de gas pronosticada para 2050 podr ser cubierta con gas renovable, especialmente si se quiere evitar repetir errores como los cometidos a raiz de la poltica expansiva de los biocombustibles. En relacin al transporte, un sector donde la industria del gas insiste en entrar, el mximo potencial de aprovechamiento, en el supuesto improbable de que todo el biogs y el biometano se asignara a este uso, la contribucin sera del 9,5% de la demanda energtica del transporte de toda la UE en 2030, como ha puesto de relevancia un reciente informe de T&E.

Estas cifras nos revelan las verdaderas intenciones. La industria del gas es una, y su objetivo es seguir vendiendo gas, a pesar de los acuerdos climticos. Utiliza la tarjeta de visita del gas renovable como una coartada que le permita seguir en el mercado. La expectativa de un perfil ambiental ms limpio maana se pone as al servicio de seguir justificando hoy la inversin de dinero pblico en infraestructuras de transporte y almacenamiento de gas, socialmente muy cuestionadas, que pretenden dotar de un nuevo significado a este combustible fsil, envolvindolo en toda esa jerga sostenible. No debemos dejarnos distraer de las medidas que realmente necesitamos, que pasan por una reduccin de la demanda y un desarrollo genuino de las renovables (principalmente solar y elica) que nos permitan abandonar definitivamente los combustibles fsiles de una vez por todas.

Samuel Martn-Sosa es doctor en biologa, experto en poltica ambiental europea y Responsable de Internacional de Ecologistas en Accin

Fuente: https://blogs.publico.es/ecologismo-de-emergencia/2018/11/02/gas-renovable/



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