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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2018

China-frica
Ilusiones nocivas

Paul Martial
NPA


Beneficiosos para las poblaciones o ensima calamidad que se abate sobre el continente? Los 60.000 millones de ayudas y prstamos otorgados sin condiciones por Xi Jinping a frica parecen responder positivamente a esta pregunta. Sin embargo

Una relacin Sur-Sur

Liberalismo obliga: las cancilleras occidentales hacen ver que se felicitan de la presencia china en frica, para advertir de inmediato a los gobiernos africanos de los numerosos riesgos como el endeudamiento, la dependencia econmica, el deterioro del medioambiente que comporta la relacin del imperio del centro con sus respectivos pases. Mientras, los portavoces chinos insisten en que se trata de un intercambio entre iguales y de unas relaciones beneficiosas para todos, criticando el egosmo de los pases occidentales, como seala un periodista del Diario del Pueblo: En la actualidad, determinados pases han abrazado con fuerza el unilateralismo, el proteccionismo y el hegemonismo comercial. [1] En suma, cada uno critica al otro con argumentos que, en el fondo, no son tan diferentes, lo que parece lgico, pues la poltica china en frica, de hecho y ms all de la retrica, apenas se distingue de la de los pases occidentales.

frica es esencial para Pekn, pues le permite acompaar su expansin econmica abastecindose de una parte importante de los productos mineros y de petrleo indispensables para su actividad industrial. Tambin le permite diversificar sus fuentes de suministros y evitar as la dependencia exclusiva de los pases exportadores de petrleo de Oriente Medio, considerados aliados estratgicos de EE UU. Las fuertes tensiones comerciales entre las dos potencias justifican las precauciones de los estrategas chinos. Segunda economa ms grande del mundo, China ha pasado a ser asimismo la primera potencia econmica en frica por volumen de intercambios comerciales, basados en la importacin de materias primas y la exportacin de productos manufacturados. En 2017, dicho volumen ascendi a 170.000 millones de dlares, frente a los 48.000 millones de los intercambios con Francia.

que se asemeja a una relacin Norte-Sur

China se abastece de petrleo en Nigeria y en Angola; los productos de la minera hierro, manganeso, cobalto, cobre provienen de Zambia, Sudfrica, Repblica Democrtica del Congo (RDC) y Congo-Brazzaville. Paralelamente a estas importaciones, China exporta masivamente sus productos manufacturados, a menudo ms baratos que los de los pases occidentales, pese a que la calidad no siempre es la misma.

Si las clientelas africana y china, en trminos de poder adquisitivo, son muy similares y permiten dar salida a los productos, frica desempea, adems, segn expertos de mrketing, un papel de banco de pruebas de los productos y sirve de rampa de lanzamiento para la conquista de los mercados occidentales, como ha ocurrido, por ejemplo, con los telfonos mviles de la marca Huwei. Como vemos, los intercambios econmicos entre China y frica siguen basndose fundamentalmente en la divisin internacional del trabajo, en la que el continente africano se mantiene confinado a su papel exclusivo de proveedor de materias primas, lo que le obliga a importar la mayor parte de productos manufacturados. Este es el legado de un pasado colonial que China, pero no solo ella, no hace ms que reforzar.

Que florezcan cien ilusiones

Es cierto que los discursos oficiales hablan de la transferencia de competencias y de industrializacin, pero en la realidad es muy poco lo que sucede. Las escasas empresas manufactureras, especialmente en Etiopa, ensalzadas como pioneras del desarrollo econmico de frica, desempean ms bien una funcin de cebo. En efecto, Pekn encandila a los gobiernos africanos con el relato de que podran beneficiarse de la deslocalizacin de determinadas empresas chinas, y algunos se lo creen, como el dictador togols Faure Gnassingb: Sabemos que hay decenas de millones de puestos de trabajo en China que son susceptibles de deslocalizarse. As que todas las empresas de China que estn dispuestas a deslocalizarse siempre sern bienvenidas. [2]

Pero es poco probable que este fenmeno se materialice, por razones de coste y de productividad: Ante los aumentos salariales, las empresas implantadas en China pueden automatizar sus lneas de produccin (como hace la subcontratista Foxconn), y las que piensan en abandonar las zonas costeras tienen dnde elegir: el oeste de China, el sudeste asitico, Bangladesh e India son otros tantos destinos posibles. Una comparacin realizada por el Banco Mundial muestra que, a excepcin de Etiopa, los pases africanos tienen una productividad inferior a China y Vietnam en producciones de alta intensidad de mano de obra. Una evaluacin de los costes laborales unitarios concluye que son ms elevados en frica que en Indonesia, Bangladesh y Vietnam. [3]

Mxime cuando las empresas chinas no son, ni mucho menos, un ejemplo de preservacin del medioambiente o de respeto de la legislacin. Regularmente aparecen testimonios que dan cuenta de violaciones de las leyes, y ciertas empresas estn implicadas en el contrabando a escala industrial, sobre todo de madera en bruto. Las empresas chinas pueden rivalizar fcilmente con multinacionales occidentales como Shell, Areva y Trafigura, que en pocos aos han logrado transformar regiones enteras en un basurero industrial.

Deuda made in China

China no deja de ensalzar su aportacin a la creacin de infraestructuras en los pases africanos. Estas infraestructuras brindan sobre todo la ocasin a las lites africanas de enriquecerse y no corresponden forzosamente a las necesidades econmicas y sociales de las poblaciones, especialmente cuando se trata de la construccin de estadios, centros de conferencias o palacios presidenciales como en Burundi, Mauritania, Sudn o Mozambique. Y lo que es ms importante, estas inversiones agravan notablemente las deudas de los pases africanos. En efecto, en la mayora de los casos, estn garantizadas por los activos de cada pas, que pueden ser las minas, los puertos, las producciones mineras o concesiones petroleras. Por consiguiente, las recientes cadas de las cotizaciones de las materias primas incrementan mecnicamente el peso de la deuda de los pases africanos.

Resultado: El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que cinco Estados de frica subsahariana estn sobreendeudados y que otros nueve podran sumarse en breve a este grupo. La deuda de Kenia acaba de superar la barrera de 5 trillones de chelines [43.000 millones de euros] y el 72% de esta suma se adeuda a China. Esta primavera, Moodys rebaj la nota de Kenia. La situacin tambin es crtica en Yibuti. Su deuda equivale al 84 % de su PIB y Pekn es acreedora del 82% de la misma. Zambia y Congo-Brazzaville, a su vez, han contratado prstamos opacos con empresas chinas, cuyo importe no se ha revelado. [] La deuda de Angola a China asciende a 25.000 millones de dlares. Los recursos petroleros del pas sirven de fianza. [] En 2008, China concedi un prstamo de 6.000 millones de dlares a la RDC, obteniendo a cambio el derecho a explotar varias minas de cobre y de cobalto. En Guinea, Pekn ha abierto una lnea de crdito de 20.000 millones de dlares a favor del gobierno, lo que le ha permitido obtener concesiones de aluminio. [4]

Al final, son las poblaciones las que sufren las consecuencias al verse sometidas a polticas de restriccin presupuestaria, mientras que Pekn se apodera de las riquezas de los pases.

Presencia militar

Si en el discurso oficial chino la presencia econmica est asociada al gran proyecto de Nueva Ruta de la Seda, que permite a China materializar su compromiso con la globalizacin sin fronteras [5], el lugar de frica en este dispositivo es bsicamente portuario y se concentra en particular en la costa oriental; de ah la importancia del papel de Yibuti.

Al ocupar un lugar clave en el estrecho de Bab-el-Mandeb, verdadero cruce de caminos entre el ocano ndico, el mar Rojo, Oriente Medio y frica, Yibuti aprovecha su posicin estratgica para hacer caja: este pequeo pas alberga actualmente nada menos que cinco bases militares extranjeras. La ms antigua es la base francesa, que acoge a tropas espaolas y alemanas; Italia, Japn y EE UU poseen una cada uno, y la ms reciente es la de China, que tiene cabida para cerca de 10.000 personas. Esta base, que China presenta como contribucin a la lucha contra la piratera que asolaba los aledaos de la costa somal, cumple su funcin primordial de asegurar una de las rutas martimas ms importantes para la economa china. Una ruta que adquirir probablemente todava ms importancia en el futuro.

La poltica militar de China en frica no se limita a la base de Yibuti, como demuestra el primer Foro China-frica sobre defensa y seguridad, que segn el portavoz del ministerio de Defensa chino, Ren Guoqiang, est destinado a promover la edificacin de la comunidad de destino para China y frica y responder a las necesidades de las nuevas situaciones de seguridad de frica y de la cooperacin sinoafricana en materia de defensa.

Pekn ya es la segunda contribuyente, despus de EE UU, a las operaciones de mantenimiento de la paz, una contribucin sobre todo financiera, si bien China acaba de formar un regimiento de 8.000 personas, capaz de intervenir rpidamente con mandato de Naciones Unidas.

Hablar de la cuestin militar es hablar tambin de la venta de armas, y en este sector la poltica china es igual de nociva que la de las potencias occidentales. En efecto, el imperio del centro no duda en vender armas, sobre todo ligeras (las que ms vctimas producen), a todos los gobiernos que las solicitan, inundando frica de fusiles de asalto baratos, que no hacen ms que prolongar las guerras y aumentar sustancialmente su coste en vidas humanas.

Las polticas de las potencias occidentales y las de China o de otros pases emergentes, como India, no se diferencian fundamentalmente unas de otras. La historia de China, que no tiene un pasado culpable de esclavismo y colonialismo, y el hecho de que comparta con frica vicisitudes de pases pobres, confieren atractivo al discurso oficial chino. Sin embargo, China ha pasado a ser una potencia imperialista de primer orden, y actualmente lo que tienen ms en comn los dirigentes chinos con la mayora de dirigentes africanos es la gobernanza autoritaria y corrupta, la explotacin y la opresin de las poblaciones y la destruccin del medioambiente.

Notas:

[1] Zhong Fei, La coopration Chine-Afrique va crire une nouvelle page dhistoire, 28/08/2018, disponible en lnea en https://www.guineenews.org/la-cooperation-chine-afrique-va- ecrire-une-nouvelle-page-dhistoire/

[2] Entrevista con el presidente Faure Gnassingb: Ce qui est la base de la relation entre lAfrique et la Chine, cest la concertation..., 27/08/2018, disponible en lnea en http://afreepress.

[3] Jean-Raphal Chaponnire, Lempreinte chinoise en Afrique, Revue dconomie financire n116, 2014/4, disponible en lnea en https://www.aef.asso.fr/publications/revue-d-economie-financiere/116-la-finance-africaine-en-mutation/259-l-empreinte-chinoise-en-afrique

[4] Julie Zaugg, Comment la Chine alimente la dette africaine, Le Temps, 25/07/2018, disponible en lnea en https://www.letemps.ch/ economie/chine-alimente-dette-africaine

[5] Bernadette Arnaud, Chine : la Ceinture et la Route, un projet mondial qui a un train davance, Sciences et Avenir, 13/05/2017, disponible en lnea en https://www.sciencesetavenir.fr/archeo- paleo/patrimoine/chine-la-ceinture-et-la-route-un-projet- mondial-qui-a-un-train-d-avance_112903

Fuente: https://npa2009.org/idees/international/chine-frica-nocives-illusions

Traduccin: viento sur



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