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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2018

Los poderosos y la presin a la Justicia

Vctor Arrogante
Rebelin


Vaya por delante esta reflexin: estoy indignado ante el despropsito del Gobierno de Pedro Snchez, de la justicia, la Fiscala y la Abogaca del Estado, al pedir penas de crcel tan desorbitadas, por delitos inexistentes, para los presos polticos, que no son golpistas, sino independentistas; gobernantes que han desobedecido pero que no han encabezado ningn alzamiento violento. Me avergenzo por haber participado en la construccin del rgimen del 78 y militado ms de treinta aos en el PSOE, que abandon por su deriva ideolgica y que ahora se mantiene en silencio ante la represin del Estado. 25 aos de prisin por una manifestacin y una rebelin inexistente tiene ms de venganza que de justicia.

Hay una ley no escrita que sigue cumplindose a rajatabla: la de las expectativas creadas. Segn Jess Maraa quienes vienen proclamando la existencia de un pacto espreo entre el Gobierno con el independentismo, no pueden aceptar un debate jurdico mnimamente slido. "No les basta con la sedicin, con la conspiracin para la rebelin ni con la prisin incondicional eternizada". No les importa que finalmente la justicia pueda confundirse con la venganza o el escarmiento. Siempre les quedar el eficaz refugio del (falso) patriotismo, con un discurso que viene calando: lo ocurrido el 20 de septiembre y el 1 de octubre en Catalunya fue un golpe de Estado. Tenemos que reaccionar desmontando la patraa. Volveremos sobre ello.

Disclpenme que me repita; hace unos aos escriba sobre el derecho que tenemos a que se haga Justicia y voy a retomar la idea. Todas las personas tenemos derecho a que los jueces y tribunales impartan justicia, cuando nuestros derechos e intereses legtimos se vean perjudicados, sin que pueda producirse indefensin. La justicia ser gratuita en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar. Estos son derechos que la Constitucin otorga a la ciudadana y muestran la concepcin social del Estado Democrtico de Derecho. Pero no es oro todo lo que reluce.

Nuestro sistema disea un marco constitucional regulador del derecho a la tutela judicial que incluye, por parte del Estado, una prestacin de servicio bsico fundamental, encaminada a la provisin de los medios necesarios para hacer que este derecho sea real y efectivo, incluso cuando quien desea ejercerlo carezca de recursos econmicos. La tutela judicial efectiva no es slo un derecho, sino que es principio y fundamento del orden poltico y de la paz social, en un espacio de igualdad y justicia social.

Los recortes en educacin o sanidad, suponen una falta de igualdad de oportunidades, y los recortes en justicia suponen una falta de igualdad ante la ley. El ataque al principio de igualdad ante la ley, que es grave en todos los mbitos del derecho (civil, administrativo, laboral), lo es especialmente en el mbito penal. Poner al ciudadano en pie de igualdad ante el Estado, que es quien ejerce la accin penal, garantizndose su derecho de defensa, es, ni ms ni menos, lo que diferencia a un Estado de Derecho moderno de un estado inquisitorial.

Ningn gobierno en la democracia haba puesto en tela de juicio el derecho al acceso a la justicia en igualdad de condiciones, hasta que lleg Rajoy y su ministro Gallardn. Con la subida abusiva e indiscriminada de las tasas, atacaron el Estado de Derecho. Hasta se puso en tela de juicio, con la excusa econmica, la asistencia de letrado en las detenciones policiales. Todo est deteriorado y la asistencia gratuita est siendo agredida. Los abogados y abogadas del turno de oficio estn sin cobrar. El Consejo General de la Abogaca, ha denunciado el incumplimiento por el Ministerio de Justicia de los compromisos en cuanto al pago mensual de las certificaciones de las actuaciones en el sistema de la Asistencia Jurdica Gratuita por los Abogados y Colegios de Abogados en el territorio de su competencia. (Diario16, 3 de noviembre 2018). Y por ltimo: la escasez de fiscales en Asturias obliga a suspender juicios con menores afectados. El Ministerio Pblico tambin falta a los pleitos laborales La plantilla es la segunda ms desproporcionada del pas respecto a la de magistrados.

Los tres casos ms importantes de corrupcin por su gravedad, pendientes de resolver por la justicia son el Caso Pnica, que lo tiene todo: trama, aos, dinero y extensin. (Casos de corrupcin ms graves de Espaa. El Pas 25 de mayo 2018). Ha sido el caso de corrupcin ms cercano a la perfeccin, segn los especialistas. El corazn del delito de la Pnica era cobrar comisiones a cambio de adjudicaciones en ayuntamientos de Madrid y Valencia. Caso Grtel es la otra pata de los grandes casos de corrupcin vinculada al PP y que la justicia sigue tramitando. El centro de la trama era el empresario Francisco Correa, que se nutra de contratos y favores de administraciones dirigidas por el Partido Popular en Madrid y Valencia a cambio de sobornos a funcionarios y autoridades pblicas. La gravedad del Caso Palau parte de la connivencia de forma activa y por omisin, "que implica a una trama transversal de polticos, sociedad civil, empresarios y otros partidos que hacen ver que no ven. Son casos notables que se eternizan en los tribunales.

Por el contrario hay casos en los que los implicados son personas humildes, desconocidas, que son detenidas, imputadas, procesadas y juzgadas por el procedimiento express, en una semana, por el solo hecho de haber entrado en un supermercado a llevarse comida para drsela al hambriento. Lo que hasta ahora eran derechos inspirados por principios de solidaridad y de justicia, se estn convirtiendo en prestacin para pobres; la beneficencia de toda la vida, para los que nada tienen. Y que decir de los desahucios! La justicia no es igual para todos.

Me he preguntado infinidad de veces y no doy con una respuesta tranquilizadora: Cmo es posible que no se haya abordado decididamente, la modernizacin de la administracin de justicia y que a estas alturas de los avances tecnolgicos se sigan utilizando medios del siglo XIX? Quiero pensar que es por la gran dificultad tecnolgica y los enormes recursos econmicos que hay que poner a su disposicin, pero es porque no hay voluntad poltica para resolverlo. Recuerdo a siguiente ancdota: un director general de prisiones visit una de ellas; un funcionario se extra del discurso ofrecido, en el que se anunciaron ms recursos para las crceles que para la educacin y le pregunt la razn. A lo que el director respondi: los polticos no vamos a volver a la escuela y a la crcel es posible que vayamos.

El Gobierno pide ahora dejar trabajar con independencia a la justicia en el procs. Tendremos tiempo de analizar la situacin. El juicio se acerca y alguno de los presos aseguran que tienen asumido que pueden pasarse unos cuantos aos en la crcel. Repiten que nunca pedirn un indulto por un delito que no cometieron. Para ellos y sus votantes, rendirse no es una opcin. Se observa que con la peticin de penas de crcel tan elevadas, sin base jurdica, slo destila odio. Elisa Beni se hace una pregunta seria: "Si con las cajas de resistencia se hubieran comprado armas, si se hubieran distribuido a travs de las asociaciones..., si los manifestantes hubieran intentado tomar con ellas puntos neurlgicos de qu se hubiera acusado? De lo mismo? Es una locura".

Nuestra democracia se sustenta en una monarqua a la que no se puede investigar; un Poder Judicial que mete en prisin a demcratas por el simple hecho de ejercer sus derechos y sometido al poder de la banca. El gobierno de Pedro Snchez se merece que sus socios le dejen caer. Parece que el poder judicial est desconectado de los principios democrticos ms bsicos, cuyas instancias ms altas nunca han interiorizado. Algo tendr que ver que durante la Transicin se dejaron intactas las estructuras de poder.

El sistema judicial est en crisis y su deterioro afecta profundamente a nuestra democracia. Las injerencias polticas son muy visibles, se concentran en la cpula judicial y son especialmente peligrosas en los casos de corrupcin. La Justicia est sometida a una presin por parte de los poderosos; lo hemos visto en el Tribunal Supremo y el caso de los impuestos de las hipotecas y lo vimos con lo que se hizo con las clusulas suelo. Las leyes y su aplicacin no siempre son iguales para todos. Joaquim Bosch e Ignacio Escolar en su libro El secuestro de la justicia, estudian las injusticias que padecen las vctimas de violencia machista;los problemas en la aplicacin de la prisin provisional o los excesos en los lmites de la poltica de penas de privacin de libertad; el drama de los refugiados y la criminalizacin de los inmigrantes; la falta de reparacin de las vctimas del franquismo; la actuacin de la justicia en el conflicto cataln; y los crecientes recortes de libertades.

Durante este mes de noviembre, los letrados, los jueces y los fiscales estn llamados a secundar paros y el personal laboral ir a la huelga el prximo da 16, por "la tremenda agresin de los derechos laborales" que supone la reforma de la Ley Orgnica del Poder Judicial. La Justicia en pi de guerra en todos los frentes; contra las presiones y el secuestro.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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