Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2018

Microfacismos, resentimiento vecinal y celebracin poltica
El subsuelo de la patria reaccionaria argentina

Esteban Rodrguez Alzueta
La [email protected] Ee


Cambiemos interpela los temores ms ntimos de la vecinocracia creando consensos que no son racionales sino emocionales, y que articulan la mano dura y el linchamiento vecinal a travs de clises microfacistas disfrazados de libertad de expresin. La poltica convertida en un litigio morbo judicial.

Cmo puede ser que el macrismo conserve su adhesin al mismo tiempo que sus adherentes o gran parte de ellos- reconozcan abiertamente el fracaso econmico de la gestin de Macri ? Tal vez la respuesta a semejante cuestin no haya que buscarla solamente en la historia que nos toc -el gorilismo remanente sedimentado en el imaginario social-, sino en la capacidad que tiene el macrismo para fragmentar los consensos a travs de sus habituales ejercicios de antipoltica. A diferencia del kirchnerismo que construa el consenso sobre un gran eje articulador nacional y popular, el macrismo desplaza constantemente la atencin de los vecinos a diferentes cuestiones menores que, por ms trivial que stas sean, se llevan gran parte de la atencin cotidiana. No hay consenso sino muchos consensos que no son, precisamente, consensos racionales, sino qumicos, afectivos. No slo porque Cambiemos interpela el voyeurismo morbo de la audiencia sino los temores ms ntimos de la vecinocracia. El macrismo aprendi a tocar sus fibras ms profundas, all donde el miedo individual se confunde con el resentimiento colectivo, donde las aspiraciones de clase estn chocando ahora mismo contra la pared.

No es casual, entonces, que el gobierno aliente la construccin constante de enemigos internos (los corruptos, los pibes chorros, los narcovilleros, los activistas, los mapuches terroristas). Construyen enemigos para poder ir tras ellos porque sabe que su destruccin le agregar legitimidad poltica. Pero tambin porque intuye que al ponerle un rostro y asignarle un lugar determinado al pnico moral, el miedo abstracto se vuelve miedo concreto, y la inseguridad ontolgica, producto del declive econmico, se transforma en inseguridad ciudadana. La angustia se contiene y redirige hacia cuestiones aprehensibles. El gobierno busca llevar la poltica hacia esas regiones profundas y abyectas, para convertir la cuestin social en una cuestin policial, para despolitizar la poltica, para convertirla, en ltima instancia, en un litigio judicial. De modo que los problemas que acucian a los argentinos ya no son la inflacin, la fuga de divisas, la desocupacin, el cierre de fbricas, las tarifas exorbitantes, sino el robo callejero, los accidentes fatales, las catstrofes naturales, el caos de trnsito producto de las manifestaciones, o los bolsos llenos de dinero.

En las ltimas semanas hemos visto en los grandes medios, una serie de videos que se haban viralizado por las redes sociales donde se vea a los policas en accin. En el primero de ellos vimos a un par de agentes de la Bonaerense deteniendo a un abogado por resistencia a la autoridad despus de que ste segn la polica- haya frustrado un operativo de rutina , en realidad haya intercedido ante la detencin arbitraria de un joven por simple portacin de rostro. En las imgenes vimos que uno de los policas tena al abogado esposado e inmovilizado en el piso. El abogado se quejaba de dolor porque el polica tena clavada una de las rodillas en su espalda. El agente le apretaba la cara contra el asfalto y gritaba : cllate botn, maricn, quedate quieto . Mientras tanto el otro polica se dedicaba a agredir a otra persona que estaba intercediendo por el abogado, que se haba identificado como magistrado. La escena fue filmada por un vecino que festejaba con otras vecinas la detencin del abogado. Todos ellos colaboraban con los policas insultando al juez y al abogado. En el registro se puede ver cmo el polica prepotea con su cuerpo al magistrado gritndole delincuente , usted es una vergenza para la democracia, para la nacin , mientras se escucha el coro de los vecinos : salga garantista , corrupto , manga de ladrones , as estamos , forro hijo de puta , kirchnerista , chorro de la nacin . La escena transcurri en la ciudad de Mar del Plata. Das despus nos enteramos que los policas fueron ascendidos por el ministro de seguridad de la Provincia, Cristian Ritondo.

La segunda escena tuvo lugar, esa misma semana, en el partido de Quilmes : Un vecino filma el arresto de un joven en una villa. La detencin policial no estaba hecha con buenos modales sino acompaada con las patadas de rigor, golpes de puo, risas, gritos, insultos y ms patadas. Las imgenes fueron subidas tambin al foro vecinal Alerta provincia. All sus usuarios, los vecinos alertas, festejaron el linchamiento policial con estas frases : echo, negro hdp as tienen que hacer la polica en todos lados . Extasisesa es la policia que quierotienen idea de lo que es laburar con esos nenes ? Lo bien que hacen si los dejas a estos pendejos de mierda te matan por dos peso bien por la policia No creo q lo esten agarrando x ir a comprar una gaseosa !!! Cuando los agarran siempre lloran y piden piedad. Forros despues nos matan por cien mangos [las faltas de ortografas son del autor]. Le hubieran pegado un tiro bien en la frente as no sigue robando o matando para robar . Esta vez los policas fueron exonerados de la fuerza por el Ministerio de Seguridad.

Estas escenas no slo son cada vez ms frecuentes sino que se repiten en todo el territorio. Hay una clara articulacin entre el punitivismo de arriba y el punitivismo de abajo, entre el olfato policial y el olfato social, entre la mano dura y el linchamiento vecinal. Los policas no estn solos sino que, muchas veces, cuentan con el consentimiento entusiasta de los vecinos. De hecho, como siempre decimos, no hay detenciones sistemticas por averiguacin de identidad sin procesos de estigmatizacin social: detrs de la brutalidad policial est el prejuicio vecinal reclamando mano dura, avivando al polica, festejando la violencia.

Hace rato que los jueces perdieron el monopolio de la administracin de justicia. Policas, vecinos y periodistas estrellas practican aunadamente una justicia veloz, sin pruebas, sin principio de inocencia a travs de un castigo ostentoso y emotivo. La violencia es un castigo anticipado, extrajudicial y de facto practicado a veces por los policas y otras veces por los vecinos alertas. Ni el gatillo fcil ni las palizas en masa son patrimonio de la polica. Una violencia arengada y blindada por el periodismo con sus coberturas morales y sensacionalistas.

Lo peor de todo es que el gobierno no suele ser ajeno a estas celebraciones vecinales y periodsticas. Al contrario, rpidamente se hace eco no slo para amparar a los policas, como suele hacer la ministra Patricia Bullrich, sino para subir la apuesta proponiendo, por ejemplo, castigos ejemplificantes, aumento de las penas, ms facultades discrecionales para los policas, ms patrulleros, ms armas. Funcionarios que mandan mensajes ambiguos a la tropa, que van sembrando su cotidiano con pistas falsas que luego los policas debern aprender a descifrar para no pisar el palito y quedar afuera de la fuerza. Quiero decir, por un lado los policas reciben palmadas en la espalda y por el otro, le sueltan las manos cuando las cosas adquieren demasiada visibilidad y amenazan con salpicar al resto del funcionariado.

El gobierno testea a su hinchada con los grupos fecales organizados, por un lado, por el periodismo a travs del espacio dedicado a los comentarios del lector y los llamados de los oyentes que luego se utilizan como separadores radiales y, por el otro, organizados por los vecinos alertas a travs de sus redes sociales donde se dedican a practicar la delacin y el linchamiento virtual. Esas mediaciones imaginarias son los espacios que los emprendedores morales proponen para que el resto de la hinchada vomite y se desquite practicando tiro al blanco, o mejor dicho, tiro al negro de mierda . Estas tribunas son el vertedero donde la gente puede ir apilando su indignacin, opiniones hechas de pasiones antes que de razones ; la canaleta donde fermentan las pasiones punitivas. Posteos que no slo generan un extrao efecto de unanimidad sino que van sincronizando las emociones para despus ser canalizarlas hacia el chivo expiatorio propuesto para la ocasin.

Ms an, aquellos clises que repasbamos arriba se convierten en la partitura de las polticas securitarias, le imprimen un temperamento a las actuaciones policiales. Hay qumica entre la vecinocracia y el gobierno, entre las bravatas de los vecinos alertas y la pirotecnia verbal que destila Bullrich. Estos clises son la mejor prueba que tenemos para reconocer la existencia de una articulacin intima entre la vecinocracia y Cambiemos. Esos clises, son los conectores, los mejores puntos de apoyo que le agregan legitimidad social a la violencia institucional. No hay paliza policial sin consenso vecinal. Un consenso que va fermentando cotidianamente a travs de las habladuras condimentadas por la prensa parapolicial.

Parafraseando a Scalabrini Ortiz podemos agregar que estos espacios constituyen el subsuelo de la patria reaccionaria, expresin del resentimiento y el odio visceral que recorre todas las clases sociales, inclusive a los sectores populares. Un matonerismo que est dispuesto a linchar al otro cuando la polica no acta o llega tarde. No se trata de un tema menor que merezca ser pasado por alto. Los vecinos no estn haciendo literatura cuando aplauden a la polica, cuando teclean su odio en esa cloaca que llamamos periodismo independiente . Son microfascismos disfrazados de libertad de expresin, que disimulan con buenos modales y a veces con estilo canchero. Pero ese veneno est incubando otra serpiente que est empezando a mostrar sus colmillos.

Esteban Rodrguez Alzueta. Docente e investigador de la UNQ. Director del LESyC y miembro del CIAJ. Autor de Temor y control y La mquina de la inseguridad

Fuente: http://lateclaenerevista.com/el-subsuelo-de-la-patria-reaccionaria-por-esteban-rodriguez-alzueta/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter