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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2018

Guatemala, el primer estado mundial que sigue la propuesta de EE.UU. de instalar su embajada en Jerusaln
ONU, UNSCOP, padres putativos de Israel (I)

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


El presidente Donald Trump ha procurado un jaque demoledor a la resistencia palestina trasladando la capital sionista a Jerusaln, la ciudad de las tres religiones monotestas que ONU procurara en su momento internacionalizar y preservar de la avidez territorial juda.

Las declaraciones y los pasos dados por la dirigencia guatemalteca, con odos tan receptivos a la mudanza estadounidense fueron llamativos. Con orgullo se proclamaron los primeros en seguir a EE.UU., es decir, los segundos.

Guatemala (as como Uruguay) tuvo un sitial peculiar en la comisin de la ONU diseada para atender el diferendo judeo-palestino; UNSCOP (por su sigla en ingls), Comisin Especial de las Naciones Unidas para Palestina, y en el surgimiento del Estado de Israel.

Antes de entrar al caso particular, una ojeada histrica al surgimiento de la UNSCOP, 1947. Y antes, todava, al surgimiento de la ONU, 1945. Como se ve, nacen casi simultneamente, aunque una sea hija de la otra. Esto quiere decir que surgieron en la misma coyuntura histrica.

El fin de la 2GM dej un nico vencedor neto: EE.UU. Esto cambiara notoriamente a principios de la dcada de los 50, cuando la URSS detona su primera bomba de hidrgeno (una especie de atmica, recargada). All queda establecido lo que se ve como las dos superpotencias; EE.UU. (1945) y URSS (1952). Poco antes, ya se haba acabado el idilio de posguerra (entre los 4 Grandes; EE.UU., URSS, Reino Unido y Francia), con el comienzo de la Guerra Fra, alrededor de 1949.

Hay un perodo entonces, de incontrastable poder nico mundial, estadounidense, aproximadamente del 45 al 50. [1]

De la Sociedad de las Naciones a la Organizacin de las Naciones Unidas

La disolucin de la malograda Sociedad de las Naciones, creada sobre la base del oprobioso Tratado de Versalles (cuna del nazismo) en 1919 fue cumplimentada en 1946, pero ya se haba agotado con la misma guerra. Tanto es as que a fines de 1945 se crea la ONU que hasta en el sitio de la sede −Nueva York− reconoce al nuevo amo. Y como resultado de la guerra, se crea el Consejo de Seguridad con cinco miembros permanentes, los Big Five: EE.UU., URSS, Reino Unido, China, Francia.

Estamos acostumbrados a asociar a la ONU con los cinco continentes, con conferencias afroasiticas, a ver secretarios de la ONU de origen asitico o africano. La ONU de nuestro tiempo dista mucho de la inicial. Aquel Consejo de Seguridad tena otra China en su Consejo Permanente de Seguridad; polo opuesto a la que hoy ocupa ese sitio. El redactor del Prembulo de aquella ONU fue Jan Smuts, el dirigente mximo de la Unin Sudafricana, supremacista blanco y partidario del apartheid. Que contaba con toda la confianza de la dirigencia poltica estadounidense.

Smuts tena una estrecha relacin con Chaim Weizman, el primer presidente del Estado de Israel y que antes haba sido su diplomtico ms encumbrado.

Ambos compartan una ideologa racista y se sentan compenetrados con la labor colonialista de asentamiento [settlercolonialism]. En ambos casos, sin considerar en absoluto los derechos de las poblaciones desplazadas. Para ambos contaban los derechos de los blancos, nicamente. La relacin Sudfrica-Israel ser privilegiada durante prcticamente toda la segunda mitad del s XX hasta que, ante el quiebre poltico del apartheid sudafricano, su inviabilidad, Israel le retirar prestamente su apoyo.

Smuts y Weizman se conocieron en 1917 en Londres, la capital del mundo, adonde Smuts concurri como delegado sudafricano en el asunto de la guerra y Weizman, qumico, habiendo logrado fabricar acetona sinttica en cantidades industriales, material escaso para la fabricacin de explosivos tan necesaria para la expansin colonial−, ya era el presidente de una red sionista inglesa tambin muy comprometida con la victoria militar britnica. Smuts y Weizman consolidaron una relacin de gran camaradera que durar 30 aos (hasta la muerte de Smuts, en 1950). [2] Weizman consideraba al sionismo como avanzada civilizatoria, como ya lo afirmara Theodor Herzl en su libro clave, El estado judo (1896), estrategia que comparta Arthur James Balfour, el supremacista blanco a cargo de la cancillera britnica y autor de la Declaracin de noviembre de 1917 conocida por su nombre.

Para calibrar el espritu de poca y confrontarlo con las ideas hoy en da de recibo, una cita apenas de Smuts, que expresaba su estrategia:

Si se concediera igualdad de sufragio a todos los humanos, los blancos quedaran anegados en toda Sudfrica por los negros y habra que renunciar a toda posicin por la cual los blancos han bregado durante doscientos aos o ms. (de la Conferencia Imperial, Londres, agosto 1921)

Comparemos la idea de este forjador ideolgico de la ONU con la de Nelson Mandela, otro sudafricano, contemporneo de Smuts, que a la vez se nos hizo contemporneo nuestro: Detesto el racismo, porque lo veo como algo barbrico, venga de un hombre negro o un hombre blanco.

El contraste entre aquella ONU de los 40 y nuestro presente se agiganta si lo referimos a la cuestin palestino-israel.

Ya vimos a Smuts preocupado por la marea negra en frica y en su hermandad con Weizman, a su vez otro confeso racista; aqu una cita de Mandela: Sabemos muy bien que nuestra libertad est incompleta sin la libertad del pueblo palestino (en alocucin, noviembre 1997).

El unicato de EE.UU., 1945-1950

En resumen, la ONU en esos primersimos aos estaba impregnada de un triunfalismo eurocntrico muy alejado del espritu democrtico que al menos se predica hoy en las labores de la ONU.

El historiador britnico Mark Mazower, por ejemplo, rememora que cuando la Conferencia de San Francisco [preparatoria de la ONU], 1945, muchos de los presentes advirtieron que la nueva institucin estaba marcada por la hipocresa. Para ellos, detrs de la retrica internacionalista de libertad y de derechos se esconda una alianza de los grandes poderes inserta en una organizacin universal. Incluso, en palabras del historiador britnico, este discurso enmascaraba la consolidacin de un directorio de grandes potencias que no era tan diferente del poder del Eje, sobre todo en aspectos como su imperiosa actitud de determinar cmo los dbiles y los pobres del mundo deban ser gobernados. [3]

Luego de la orga de racismo explcito del nazismo, aunque los mismos idelogos nazis se haban reconocido discpulos de los tericos racistas anglosajones (y franceses), los racistas dominantes en las direcciones polticas victoriosas aprendieron un nuevo estilo; no predicar lo que se ejerciera, cuando se tocaban zonas sensibles de los imaginarios colectivos. El apartheid, por ejemplo, era profundamente racista, pero hasta su designacin sealaba una idea de separacin, no de segregacin, encarnada en aquella consigna, falsa, de iguales pero separados.

Jorge Ramos Tolosa [4] lo resume, citando al ya mencionado Mazower: Todo encajaba: los colonos blancos requeran la proteccin del imperio, mientras que los sujetos colonizados se beneficiaban de su tarea civilizadora. Mazower relaciona este factor con el hecho de que la Carta de las Naciones Unidas omiti cualquier mencin a los derechos de los pueblos colonizados, algo que escandaliz en San Francisco al intelectual estadounidense William Edward Burghardt Du Bois: Hemos conquistado Alemania [] pero no sus ideas. Todava creemos en la supremaca blanca, manteniendo a los negros donde deben estar y mintiendo sobre la democracia cuando nos referimos al control imperial de setecientos cincuenta millones de personas en las colonias. (ibd.)

Vemos que la ONU no es lo que aparenta ni expresa; las relaciones de poder subsisten por debajo de lo expresado. Por ejemplo, cul fue el norte de la actividad poltica de Smuts para Mazower? [] recurra a una retrica humanista y democrtica al mismo tiempo que pensaba que la institucin internacional poda ser el mecanismo perfecto para adaptar el dominio mundial blanco. El medio pasaba por reforzar la alianza entre las potencias euroamericanas e intentar prolongar la vida del imperio a travs de la cooperacin internacional. Segn el autor britnico, el pensamiento de Smuts representaba una metfora de la Organizacin de las Naciones Unidas. (ibd.)

Otro dato clave para entender el inters de EE.UU. en la cuestin palestina surge del cnclave sionista mundial de 1942, en Nueva York, en el Hotel Biltmore, [5] donde expresamente la direccin sionista decide abandonar la proteccin de que gozaba hasta entonces de Inglaterra, ahora exhausta por la guerra, y adoptar por decisin propia el padrinazgo de EE.UU. Tamaa capacidad de maniobra se explica porque la minora juda radicada en EE.UU. era significativa, numricamente, pero sobre todo econmicamente. [6]

El papel protagnico de EE.UU. en la ONU ser asordinado por la composicin que ya vimos del equipo permanente del Consejo de Seguridad.

Cuando se aborda la cuestin palestino-israel, EE.UU. aludiendo neutralidad, lograr una serie significativa de avances. As describe el ya citado historiador valenciano Ramos Tolosa [7] el proceso de nombramientos de UNSCOP: [8]

Ninguno de ellos era miembro del Consejo de Seguridad. La Administracin Truman [] insisti en que el UNSCOP deba estar formado por representantes de pases neutrales que no tuvieran intereses vitales en Oriente prximo []. El deseo estadounidense de neutralidad en el UNSCOP debe entenderse en dos claves.

Por un lado, EE.UU. quera evitar el peso ruso-sovitico contactando directamente con representaciones latinoamericanas que EE.UU. tena en gatera. La URSS presentaba un problema porque El Vaticano rechazaba con vehemencia toda presencia comunista en Tierra Santa. Pero Ramos Tolosa nos habla de dos razones y la segunda se refiere a nosotros, sudacas: proteger la propia capacidad de influencia de Washington [] las dinmicas internas de la ONU favorables a EE.UU, puesto que su delegacin haba conseguido que la mayor parte de los pases elegidos para tener representantes en la UNSCOP perteneciera al mbito occidental o tuviera ms vnculos con el pas norteamericano que con los estados de influencia sovitica. [] Veinte de los cincuenta miembros fundadores de la ONU en 1945 eran latinoamericanos. En UNSCOP, tres delegados pertenecan a ese mbito, pero si se suman los representantes americanos a los de Europa Occidental y a los del Commonwealth, su nmero ascenda a 8 de los 11 totales. [9]

Ya vamos viendo los quilates, ausentes, de UNSCOP: la tarea para la que fue designado; no para atender objetivamente la cuestin, sino para aplicar una poltica.

El informe de mayora de UNSCOP, setiembre 1947

Los representantes nacionales de Canad, Checoeslovaquia, Suecia, Holanda, Per, Uruguay y Guatemala plantearn una particin del territorio palestino. proponiendo adjudicarle a la minora judeosionista el 55% del territorio y a la mayora rabe-palestina el 43% (ley bien: a la minora una porcin mayor de la torta y a la mayora, oriunda, la porcin ms chica (un 2% en el rea jerosolimitana quedara internacionalizado y bajo control de la ONU).

La sola presentacin de estos porcentajes revela el sesgo que estos comisionados tenan. Como seala Ramos Tolosa los miembros del Commonwealth britnico ms los pases europeos occidentales ms los mal llamados latinoamericanos (continente indoafrolatino) eran mayora absoluta en UNSCOP. Reforzada por el voto del nico representante comunista sovitico; Australia termina abstenindose.

Es interesante de dnde, de qu situacin, proviene el voto de los otros tres miembros de UNSCOP; India, Yugoeslavia e Irn, que no aceptaron el informe de mayora, que hicieron uno de minora (que fue rpidamente soslayado).

La India era un pas, casi un continente, que haba conseguido la independencia el ao anterior, tras la brega y el asesinato de Mahatma Gandhi quien se haba opuesto tenazmente a la colonizacin europea de Palestina; [10] Yugoeslavia era el nico pas socialista que NO se aline con la poltica de EE.UU. ni con los estados comunistas; era el nico pas socialista fuera de la frula estaliniana; Irn tambin haba conseguido cierta independencia tambin en su caso, recientemente al igual que la India, como expresin de la descomposicin aunque no absoluta del British Empire−. Desde mucho tiempo atrs haba estado sometido a presiones de Inglaterra y Rusia. Esa reciente independencia le permiti decidir no renovar las concesiones petrolferas a la Anglo-Iranian Co., en un proceso de nacionalizacin llevado adelante por el ministro del Sha, Mohammad Mossadegh. El Sha, entonces, 1949, decidi darlo de baja pero la reaccin popular fue tan mayscula que el Sha termin abandonando el pas y refugindose en EE.UU. Fue durante la corta primavera nacionalista que el representante iran opt en UNSCOP por defender la sociedad palestina establecida y rechazar el proyecto colonial, antes britnico, ahora sionista. [11]

Son tres estados fuera de la influencia norteamericana los que procuraron preservar la sociedad palestina.

la resolucin no 181 de la ONU, noviembre 1947. Sobre el futuro gobierno de Palestina.

No faltarn las palabras, tan ajenas a la realidad, como nos recuerda Mazower.

De ese modo podemos leer una serie de buenos propsitos: No sern denegados ni vulnerados los derechos existentes respecto a los lugares sagrados y a los santuarios o edificios religiosos... en lo que respeta a los lugares sagrados, se garantizarn las libertades de acceso, visita y trnsito, de conformidad con los derechos existentes, a todos los residentes o ciudadanos del otro Estado y de la Ciudad de Jerusaln, como tambin [a] los extranjeros, sin distincin de nacionalidad, sin perjuicio de las exigencias de la seguridad nacional, del orden pblico y del decoro.

Otras disposiciones: se garantizar a todos la libertad de conciencia y el libre ejercicio de todas las formas de culto, compatibles con el mantenimiento del orden pblico y de la moral.

No se har discriminacin de ninguna clase entre los habitantes por motivos de raza, religin, idioma o sexo...

Hay una de estas disposiciones que contrastar con lo que depar el futuro inmediato: no se permitir ninguna expropiacin de tierras posedas por un rabe en el Estado judo (o por un judo en el Estado rabe), excepto para fines de utilidad pblica. En todos los casos de expropiacin, se pagar totalmente la indemnizacin que haya fijado la Corte Suprema con anterioridad al desposeimiento. (la Corte Suprema no sabemos si Internacional, palestina, israel, britnica o qu, brillar por su ausencia). Porque muy pocos meses despus, las fuerzas militares sionistas desencadenarn una campaa de terror, con propaganda, violaciones y asesinatos incluso colectivos, que les permitir apropiarse de buena parte de las tierras palestinas, quebrando adems el tejido social palestino. Mayo 1948.

La resolucin no 181 fue aprobada en la Asamblea General de la ONU por 33 estados y votada en contra por 13.

Los 33 pases (58% de la composicin de entonces) que votaron a favor de la resolucin 181 fueron: Australia, Blgica, Bielorrusia, Bolivia, Brasil, Canad, Checoslovaquia, Costa Rica, Dinamarca, Repblica Dominicana, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Hait, Holanda, Islandia, Liberia, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Panam, Paraguay, Per, Polonia, Suecia, Sudfrica, URSS, Ucrania, Uruguay y Venezuela.

En resumen: todos los pases de impronta eurocentrada (europeos, EE.UU., Canad, Australia, N. Zelandia), 12; ms dos tercios de los pases centro- y sudamericanos, 13; ms el bloque sovitico, 5. Completaron los votos afirmativos Filipinas, Sudfrica y un estado que est en la rbita de EE.UU, aunque no sea eurocentrado; su vstago racial, Liberia.

Los 13 pases (23%) que votaron contra la Resolucin 181 fueron: Afganistn, Arabia Saud, Cuba, Egipto, Grecia, India, Irn, Irak, Lbano, Pakistn, Siria, Turqua y Yemen. Solo un estado iberoamericano, Cuba, ms los 10 pases islmicos que por entonces integraban la ONU y Grecia e India.

Los pases que se abstuvieron fueron 10 (el 18%): Argentina, Colombia, Chile, China, El Salvador, Etiopa, Honduras, Mxico, Reino Unido y Yugoslavia.

Tailandia estuvo ausente en la sesin plenaria.

Los estados geogrficamente cercanos votaron TODOS en contra, lo que auguraba conflicto; los conflictos que efectivamente se desencadenaron.

Por entonces, apenas haba comenzado el fin de la colonizacin formal de frica (la real parece mucho ms dura de erradicar), y apenas 57 estados eran miembros de las Naciones Unidas (actualmente son 193). El mayor bloque lo constituan los veinte estados iberoamericanos, seguido de los pases rabes e islmicos (diez), los de Europa Occidental (ocho) y los comunistas (seis).

Fue, en resumen, un enfrentamiento entre el bloque eurocntrico y el comunista por un lado, y por el otro, el islmico (rabe o no). Anticipo impensable de lo que iba a sobrevenir luego del colapso sovitico, desde los 90.

Las disposiciones de la resolucin son muy extensas y detalladas. Se ve all un diseo de dos estados paralelos con una cierta cantidad de reas y tareas de coordinacin. Buena parte de las disposiciones son transitorias como para que el Mandato [britnico] sobre Palestina terminara lo antes posible, en ningn caso despus del 1 de agosto de 1948. Eso inclua el retiro de tropas con la misma fecha.

El presunto estado independiente palestino y el Rgimen Internacional especial para la Ciudad de Jerusaln, establecido en la Parte III de este Plan, se proyecta que empezarn a existir en Palestina, dos meses despus de concluida la retirada de las fuerzas armadas de la Potencia Mandataria, en ningn caso despus del 1 de octubre de 1948. Los lmites del estado rabe-palestino, del estado judo y de la Ciudad de Jerusaln son los sealados en las Partes II y III de la resolucin.

Observemos que durante un largo medio ao, ni los palestinos ni el rgimen administrativo internacional para Jerusaln sern establecidos, pero ahora sabemos que el Estado de Israel resultar proclamado bastante antes; el 14 de mayo de 1948. Desde esa fecha no queda ni polica ni militares britnicos, ni ciertamente autoridad alguna de la ONU, pero s habr en Palestina, polica y ejrcito israel. Con todas las tensiones ya sufridas, los rechazos, huelgas, represiones sangrientas (como la de 1936-1939 con diez mil palestinos matados), la ONU deja al zorro a cuidar a las gallinas

Ni el presunto estado palestino ni la jurisdiccin internacional jerosolimitana tendrn concrecin.

Papel tutorial de EE.UU. en la Europa de posguerra y en los pases latinoamericanos

Guatemala

Para Julio Castro, maestro e historiador, asesinado por la dictadura militar uruguaya (1973-1984), Jorge Ubico fue el dictador prototpico, el peor, si as puede medirse, que tuvo Amrica al sur del ro Bravo durante todo el siglo XX.

Moderniz el pas con obras de infraestructura y terror poltico y policial (aunque con fuerte apoyo social, bueno es tenerlo en cuenta, dndole al pas su materialidad vigente: Palacio Nacional (del ejecutivo), el Legislativo, el de la Polica Nacional, todos palacios, como se ve. Entreg el pas a la United Fruit, construa carreteras con vagos, es decir con cualquiera, y aplic ley de fugas a disidentes

En 1944, Ubico debe renunciar; como si sectores ahora significativos no aguantaran ms tanta tirana. Ante movilizaciones, otra presidencia fuerte pasa a ser ejercida por otro general, Federico Ponce Valdez. Fugazmente. Entre los apoyos militares que respaldan a este ltimo, figura un capitn, Jacobo Arbenz.

Con la movilidad poltica no cuaja el estilo ni la continuidad del nuevo general-presidente y una movilizacin civil, unida a militares decepcionados del nuevo curso (que era tan idntico al anterior de Ubico), entraron en desobediencia directa contra el gobierno. Algunos destacamentos o regimientos guatemaltecos todava bajo las rdenes oficiales de Ponce, se dieron vuelta y el 20 de noviembre de 1944, sectores universitarios y de las capas adineradas desconocen los mandos militares. Entre los que cuestionan al nuevo general est el ya mencionado Arbenz, inicialmente de la constelacin golpista. En noviembre de 1944 se vota y sale elegido Juan J. Arvalo.

As como Ubico fue el hombre de los EE.UU. de Teddy Roosevelt, su garrote y su empresa United Fruit, Juan J. Arvalo fue el hombre de Franklin D. Roosevelt y su poltica de buena vecindad. Apost a la educacin y a una autonoma ante los tonos ms cerriles del EE.UU.; trat de que la United Fruit no se llevara el 100% de las ganancias sino que dejara un porcentaje para el pas del que se llevaban tanta riqueza. Era una demanda hasta amistosa con el Gran Hermano (aunque quebrndole la costumbre de llevarse todo).

Observe el paciente lector que en la aldea centroamericana se produce una suavizacin del saqueo y el verticalismo tradicional as como en el mundo el fin de la 2GM produjo una dulcificacin de los modos de dominacin. Nadie sera tan pueril para decir que se haban abolido, pero s que haban cambiado las modalidades del dominio.

As, Guatemala sigui ligada al Gran Hermano, en tanto que los sectores locales ms recalcitrantes tildaban al pas de comunista. El perodo nacionalista, basado en la poltica de buena vecindad, con Arvalo, Arbenz, result demasiado para la poltica de coloniaje y saqueo directo de EE.UU. y en 1954 termina, con el desembarco de Castillo Armas, que con pocos cientos de mercenarios derriban y clausuran el parntesis democrtico.

Observemos que es en ese corto perodo, 1944-1954, que se crea UNSCOP, 1947.

Durante lo que llamamos parntesis, el pas sigui siendo eurocntrico, aunque adueado del espritu de poca dej de negar toda importancia a lo indgena (Guatemala es, junto con Bolivia, los dos estados americanos que cuentan con mayora absoluta indgena en el siglo XX).

Por su contextura sociopoltica, Guatemala era un candidato excelente para encarar el diferendo judeo-palestino. Es sugerido en la ONU y se designa representante a una de sus figuras mayores, Jorge Garca Granados (con genealoga presidencial) que no conoce un timo de la cuestin judeo-palestina, como l mismo reconoce. [12]

Un claro exponente de la dependencia de Guatemala respecto del lder planetario en los 40 es la mismsima edicin del libro recin mencionado, muy famoso en su momento, que Jorge Garca Granados redact con motivo de su participacin en UNSCOP. No hemos podido saber si su autor lo escribi directamente en ingls, pero su primera edicin de cualquier modo fue hecha en EE.UU. y en ingls. A cargo de la casa editora Knopf, en Nueva York en 1948, bajo el ttulo The Birth of Israel. Al ao siguiente se edita en castellano, en Buenos Aires, a travs de un ignoto sello, Ediciones Oriente, que aparece gestionado por una firma gerencial estadounidense. Se trata de una traduccin directa del original ingls antes sealado. No deja de ser peculiar el trmite: indudablemente la edicin y la geopoltica estadounidense tenan prioridad sobre otras pertenencias.

En su libro, JGG comenta el sinsentido que a alguien se le pueda ocurrir consultar a los aborgenes, a los indgenas, a los que mantienen un asentamiento inmemorial en una tierra, para definir a quin le corresponde dicha tierra:

[] los rabes sostenan que Palestina fue cedida a la parte interesada: la poblacin del pas para ellos. [13] Pero el artculo 1 del Tratado de Lausana estableca la renuncia de los turcos a todos sus derechos. No existe ninguna referencia que sugiera la cesin en favor de los habitantes, ni en parte alguna se establece que ellos son la parte interesada; ni se especifica tampoco quin es la parte interesada.[] en los principios generales del derecho internacional nos hallamos con que slo los estados soberanos pueden ser sujetos en el derecho internacional [sic]. Los individuos y los pueblos que no gozan del estatuto legal de gobierno soberano slo pueden ser objetos del derecho internacional. [14]

Con verba jurdica impecable, ni Stalin, ni Churchill, ni Hitler podran haberlo dicho mejor.

Los Arvalo, los Arbenz, los Garca Gimnez podan discutir el saqueo de los empresarios (y los ejrcitos yanquis) sobre las tierras centroamericanas, pero de ninguna manera plantearse de quines eran las tierras usurpadas por las empresas norteamerica-nas. Ellos, los titulares de la patria guatemalteca, se bastaban a s mismos para decidir.

Y si as pensaban en Amrica Central, en ese pas con mayora maya polticamente ignorada, por qu iban a pensar de otro modo cuando son convocados al caso palestino-israel? Al contrario, son convocados porque pensaban y actuaban como pensaban y actuaban, como piensan y actan.

Guatemala hoy

Israel ha sabido retribuir aquellos favores. Cuando la represin arreci a principios de la dcada de los 80 en Amrica Central y pases como Guatemala, Honduras, El Salvador tenan dictaduras directamente asesinas sustentadas en asesoramiento estadounidense, esa agresin, tan violatoria de los derechos humanos, fue encontrando resistencia dentro de EE.UU. cuyo gobierno finalmente tuvo que abandonar su proteccin y asesoramiento a esas dictaduras, delegando en regmenes de su confianza esa tarea. Fue la Argentina de los desaparecedores (dictadura Galtieri) y el colonialista Estado de Israel quienes tomaron la posta. [15] Hay as una liga ideolgica entre Israel y Guatemala.

Y llegamos al da de hoy. Nos cuenta Jimmy [sic] Morales, el evanglico presidente actual de Guatemala, con motivo de la instalacin de la embajada guatemalteca en Jerusaln, que han dado un paso hacia el amor, la prosperidad, la paz Lo de prosperidad tiene un retintn menos espiritual que los otros anuncios. De cualquier modo, el remate de sus buenos deseos nos da una orientacin precisa: [] y puedo afirmar que traer un legado de enormes beneficios para nosotros. No especifica el monto del legado, pero bien podramos decir en este caso, sin temor a equivocarnos, en lugar del tradicional Cherchez la femme, un Cherchez largent.

Un catedrtico israel, comentando esto de las instalaciones diplomticas en Jerusaln, en particular la de Guatemala, que no se trata solamente de la tan invocada amistad guatemalteco-israel sino de su gran dependencia de EE. UU. Se agradece la franqueza, aunque era ya totalmente innecesaria.


Notas

[1] As lo resume James Burnham (La revolucin de los directores, Editorial Sudamericana, Bs. As.,1967, originalmente The Managerial Revolution, 1941), analista del pasaje de la sociedad capitalista tradicional (que tuviera en el British Empire su rbitro mundial) a la corporativo-gerencial al estallar la 2GM: Si miramos el mapa econmico indicando las ocupaciones de la humanidad de inmediato salta a la vista un hecho decisivo. La industrializacin avanzada se concentra en tres regiones y slo en tres, relativamente pequeas: EE.UU. y en especial sus zonas nordeste y centroseptentrional; Europa, especialmente en la zona central norte (Alemania, Holanda, Blgica, el norte de Francia, Inglaterra), y las islas del Japn, con parte del este de China, [] que el sistema poltico mundial cristalice en tres superestados [ no] implica necesariamente que esos tres superestados sean EE.UU., Alemania y el Japn tales como hoy los conocemos.

Burnham describi ese estado de situacin en 1940. En 1945, Japn y Alemania no eran los que haban sido, estaban devastados y ocupados por Los Aliados, bsicamente por EE.UU. Que no slo se haba consolidado regionalmente, poniendo a su servicio al resto del continente americano sino que dispona del control militar e industrial de la Cuenca del Ruhr y del Extremo Oriente. Aquellos tres superestados, como la Santsima Trinidad, eran uno solo

Est el incipiente poder industrial ruso-sovitico que Burnham no mencionara. Pero este ltimo, el nico que no est bajo control estadounidense, dista mucho por sus dimensiones de poder competir o aminorar el dominio norteamericano mundial.

[2] Datos extrados de Richard P. Stevens, South Africa, Zionism and Israel. Smuts and Weizman, Israel & SouthAfrica. The progression of a Relationship, Richard Stevens & Abdelwahab Elmessiri (comp.), New World Press, N.Y., 1976.

[3] Mark Mazower, No Enchanted Palace: The End of Empire and the Ideological Origins of the United Nations, cit. p. Ramos Tolosa, Jorge, Las Naciones Unidas no son nada? Pablo de azcrate y el fracaso de la onu en palestina (1947-1952) , Universidad de Valencia, Valencia, 2016.

[4] Jorge Ramos Tolosa, ob. cit.

[5] Biltmore, 1942. En la Conferencia declaran que Palestina deba constituirse como una Commonwealth juda. Significativa identificacin con una experiencia colonial.

[6] La presencia juda en EE.UU. era tan significativa que dio lugar a la eleccin de EE.UU. como aliado y protector, y a la vez a una fuerte oposicin de eminentes judos neoyorquinos antisionistas, entre ellos el dueo del Washington Post y el editor del New York Times, que fundan entonces la ACJ (American Council on Judaism) para oponerse al proyecto de crear un estado judo en Palestina. Su tesis era que lo judo, el judasmo es una religin, no una poltica.

[7] Ramos Tolosa, ob. cit.

[8] Australia, Canad, Checoeslovaquia, Guatemala, Holanda, Honduras, India, Per, Suecia, Uruguay, Yugoeslavia.

[9] Ibd., p. 192.

[10] Palestina pertenece a los rabes en el mismo sentido que Inglaterra a los ingleses es inhumano imponer a los rabes la aceptacin de los judos. Sera un crimen contra la humanidad someter a los orgullosos rabes con la finalidad que Palestina pueda ser restaurada como hogar nacional judo. [] Los judos nacidos en Francia son franceses, en el mismo sentido que los cristianos nacidos en Francia son franceses. Si los judos tienen como hogar slo a Palestina, les gustar la idea de ser forzados a abandonar las otras regiones del mundo en las que se han establecido? Harijan, India, nov. 1938.

[11] En 1953 recordemos que EE.UU. invade Irn, encarcela, previa humillacin pblica a Mossadegh y restaura en el trono a su chirolita el Sha quien se har tristemente famoso por haber convertido a Irn en asiento de una de las ms temibles policas polticas del planeta: la SAVAK.

[12] Lo cual no le impide escribir un libro donde jams logra distinguir los conceptos de judo y sionista; As naci Israel.

[13] Suponemos, no hay referencia, que alude a las promesas de Lawrence (de Arabia).

[14] As naci Israel, Biblioteca Oriente, Bs. As, 1949, p. 76.

[15] Chomsky, Noam, La quinta libertad, Editorial Crtica, Barcelona, 1988, p. 250.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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