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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2018

Las clases sociales y la salida de la crisis

Carlos Mendoza
Rebelin


Razones por las cuales el sentido comn de las capas medias est hegemonizado por las ideas y los intereses de la alta burguesa. Sin embargo es indispensable que la clase asalariada logre aliarse con ellas y otros sectores populares para construir la relacin de fuerzas necesaria para impulsar polticas progresistas alternativas al neoliberalismo.

Que la poltica neoliberal del gobierno de Cambiemos ha sumido a los sectores populares en una profunda crisis de desempleo, pobreza, indigencia y angustia, mientras endeuda gravemente al pas y objetivamente favorece la obtencin de obscenas rentas por el capital financiero especulativo, es algo tratado abundantemente por muchos analistas, al igual que abundan los datos que lo confirman. La gran cuestin es cmo podran los sectores populares encontrar una salida que revierta esta realidad. Para abordar este asunto es siempre indispensable analizar la situacin en la sociedad de las clases y capas sociales que la componen.

Los sectores sociales que le dieron el triunfo a Cambiemos son por supuesto la alta burguesa, que aun con contradicciones internas considera al neoliberalismo como conveniente para sus intereses y, asunto cuantitativamente mucho ms importante, la gran mayora de la pequea y mediana burguesa y, sobre todo, de las abundantes capas medias.

La pequea y mediana burguesa y las capas medias se beneficiaron ampliamente con las polticas de los gobiernos kirchneristas, pero en su gran mayora odiaban a esos gobiernos y, contrariamente, se ven gravemente perjudicadas por las polticas de Cambiemos, a quien apoyaron masivamente y an hay una parte muy importante de esos sectores que mantienen su apoyo al actual gobierno. No deja de ser una desconcertante contradiccin.

El gran pensador italiano Antonio Gramsci se preguntaba cmo poda ser que luego del triunfo de la revolucin rusa de 1917, los trabajadores de los dems pases europeos no hubieran hecho tambin la revolucin en sus respectivos pases, siendo que las condiciones objetivas de su explotacin eran esencialmente las mismas. Se dedic entonces a estudiar las condiciones que afectan la subjetividad de aquellos sectores de clases y capas sociales que estn objetivamente sometidos a explotacin. Para ello investig asuntos ideolgicos tales como cultura, educacin, religiones, medios de comunicacin, justicia, discurso transmitido por los poderes econmicos y los gobiernos que les responden y la influencia de todo esto en lo que denomin el sentido comn de las personas. Gramsci lleg a la conclusin de que el sentido comn de gran parte de esos sectores sociales est ampliamente hegemonizado por el discurso y los intereses de la alta burguesa y no por la conciencia de sus propios intereses objetivos.

Y son sobre todo las capas medias y la pequea y mediana burguesa las que son vctimas de tal colonizacin de su sentido comn. Es muy importante considerar al sector de capas medias, por ser tan numeroso en la mayora de los pases, como ser en el nuestro. Las capas medias tienen la particularidad de estar insertas en el proceso econmico realizando sus actividades en forma individual, sin necesidad de colaborar con otras personas. Es el caso de profesiones tales como plomeros, gasistas, electricistas, techistas, jardineros, pileteros, kioskeros, verduleros, carniceros, remiseros, prestadores de servicios personales como profesores de gimnasia, yoga, tenis, etc; tambin ciertos profesionales universitarios cuando trabajan por su cuenta, como contadores, escribanos, abogados, odontlogos, etc. Son personas que no son asalariados y prcticamente no emplean asalariados. Esta situacin particular de su insercin individual en el proceso econmico, donde no colaboran con otros para realizar su actividad, produce condiciones objetivas para que se genere en ellos una ideologa individualista. Y, muchas veces, del individualismo al egosmo social hay solo un paso y de ah a la xenofobia, e incluso a veces al racismo, suele haber solo otro paso.

El resultado concreto de la hegemona de la alta burguesa en el sentido comn de las capas medias y pequea y mediana burguesa se puede constatar observando cmo en nuestro pas mayoritariamente apoyaron todos y cada uno de los golpes militares, tambin al menemismo y a la Alianza y luego a Cambiemos, a pesar de sufrir en carne propia las consecuencias de las polticas de esos gobiernos, favorables a los grupos ms concentrados y en general extranjerizados del poder econmico, dedicados crecientemente a la parasitaria especulacin financiera.

Diferente es la situacin de la masa de asalariados (excepto los que cumplen las funciones del capitalista, como por ejemplo los gerentes) ya que al tener que colaborar entre ellos en el proceso econmico, desarrollan un sentido de cooperacin y de solidaridad, lo cual conlleva a su organizacin en, por ejemplo, sindicatos y organizaciones sociales.

La alta burguesa ejerce una accin cultural y psicolgica cada vez ms sofisticada y subliminar sobre toda la sociedad, a travs de los medios de comunicacin que les pertenecen, crecientemente cuantiosos y diversificados, y en combinacin con la amplia hegemona que tienen en los poderes judiciales, penetrando con mayor facilidad en los sectores ms objetivamente propensos a ser vctimas de ello, particularmente las capas medias por las razones antes expuestas.

Un ejemplo de lo anterior es que se califica de populismo, otorgndole a esa categora un contenido altamente negativo, a las polticas de orientacin neokeynesiana alternativas a las neoliberales. Sin embargo, hay que recordar que en general los pases capitalistas centrales se desarrollaron precisamente mediante polticas keynesianas, de fuerte intervencin del estado para promover industrializacin y crecimiento del mercado interno, lo cual incluye mejorar salarios, ocupacin, retribuciones previsionales, inversin en salud y educacin pblicas y poltica exterior independiente, entre otras orientaciones, pero que luego de eso sus sectores monopolistas hegemnicos impulsaron polticas neoliberales, principalmente para los dems pases del mundo, porque necesitan total desregulacin econmica para captar renta mediante especulacin financiera y adems muy bajos salarios y flexibilizacin laboral para aumentar sus tasas de ganancia en sus dems actividades econmicas en esos pases. Es tan ilustrativo como pattico observar como Trump aplica actualmente ciertas polticas de regulacin keynesianas en EE.UU. mientras simultneamente impulsa polticas de desregulacin neoliberales en pases como el nuestro.

Otro ejemplo lo constituye el caballito de batalla de la corrupcin, empleado por los grupos que dominan el capitalismo a nivel mundial contra gobiernos y dirigentes que no se subordinan a sus intereses, con el que intoxican a la poblacin mundial, principalmente al grupo ms vulnerable a ello que son las capas medias. Por caso, en nuestro pas hay dos procesos judiciales vinculados con el financiamiento de campaas electorales por empresas privadas, que como es sabido es algo a lo que recurren espacios polticos diversos, oficialistas y opositores, en todo el mundo capitalista. Un caso es el de las fotocopias de los inexistentes cuadernos, mediante el cual se presiona a empresarios, abusando obscenamente de la figura del arrepentido, para que declaren que aportaron dinero para financiar campaas del Frente para la Victoria, so pena de dejarlos presos por lo menos hasta que termine el proceso investigatorio, asunto mediante el cual la dupla justicia-corporacin meditica arma un gran escndalo en contra del gobierno anterior. El otro caso judicial es el de los aportantes truchos a la campaa electoral de Cambiemos, ms de 2000 identidades robadas a ciudadanos, hacindolos pasar como aportistas voluntarios para tapar as el origen ilegal del monto global correspondiente a esos aportes, todo lo cual es piadosamente ocultado y/o minimizado por el conjunto meditico-judicial, dedicado a blindar al gobierno de todo tipo de trapisondas, a pesar de que este caso configura, adems, un grave delito de apropiacin de identidades. Esta es la doble moral y el doble discurso del bloque de poder dominante.

Todo esto implica un muy importante problema para la clase asalariada, ya que adems de tener que preservarse de la accin cultural-psicolgica de la alta burguesa, debe tratar de ganar para su causa el apoyo de la pequea y mediana burguesa y ms an de las capas medias, que en general y por razones que ya explicamos, tienen un sentido comn alienado que los lleva subjetivamente a creer que sus intereses coinciden con los de la alta burguesa, siendo que la historia ensea que objetivamente coinciden con los de la clase asalariada, ya que cuanto mejor le ha ido a esta mejor an les ha ido a las capas medias y pequea y mediana burguesa. Para construir la relacin de fuerzas necesaria para impulsar polticas progresistas alternativas al neoliberalismo, la clase asalariada debe indispensablemente conseguir la alianza de las dems clases y capas populares, como campesinado pobre, pequea y mediana burguesa y sobre todo de las capas medias. Para ello una base de apoyo importante es que siempre ha habido un sector minoritario, pero significativo, de esos sectores sociales que ha tomado posiciones progresistas y de izquierda. De hecho, buena parte de los cuadros militantes de organizaciones sociales, poltico-culturales y partidos polticos progresistas provienen de capas medias e incluso de la burguesa.

En Argentina existe una base socio-poltica organizada importante y en crecimiento para la construccin de la relacin de fuerzas que se requiere, con la confluencia en pleno desarrollo entre organizaciones sindicales combativas, como la Corriente Federal de los Trabajadores en la CGT, las dos CTA, el gremio de camioneros y sus aliados, las organizaciones sociales como la Central de Trabajadores de la Economa Popular (CTEP) y organizaciones poltico-culturales, lo cual podra dar la base social para la formacin de un amplio frente poltico, que incluya a los dems sectores populares, para disputarle el gobierno a los grupos ms concentrados del poder econmico, actualmente instalados en el mismo. La responsabilidad histrica de esta inmensa y siempre muy cuesta arriba tarea recae principalmente en la clase asalariada y sus organizaciones.

Carlos Mendoza, ingeniero, escritor, especializado en temas polticos y econmicos, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11, Argentina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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