Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2018

Honduras
Siembra golpes y cosechars inmigrantes

Laura Valladares
Rebelin


Segn datos de los organismos financieros internacionales, en el ao 2009, con el Gobierno de Jos Manuel Zelaya, Honduras haba logrado obtener los mejores resultados econmicos de los ltimos 40 aos de su historia. Haba alcanzado un crecimiento sostenido de casi 6%, inflacin, y devaluacin contraladas, los combustibles ms baratos de Centroamrica, subsidios al transporte pblico, los intereses bancarios ms bajos, el rescate para el Estado de las empresas de energa y telecomunicaciones; educacin pblica priorizada con matrcula gratis, merienda escolar, respeto a los derechos y salarios de los docentes; transformacin de la Polica Nacional en una Polica Comunitaria.

Adems, creca aceleradamente el turismo en la misma proporcin que la inversin pblica y privada, pero lo ms importante era que despus de 20 aos de gobiernos que hicieron crecer permanentemente la pobreza, por fin se logr reducirla significativamente. Se otorg un histrico incremento al salario mnimo, duplicndolo y en general el nivel de vida del pueblo mejor mucho. Todo esto lo logr Zelaya sin endeudar al pas, y sin establecer un solo nuevo impuesto o contribucin al pueblo, con su lema cero impuestos.

Los cambios tambin llegaron en lo Social, con una Ley de Participacin Ciudadana, que propici los mecanismos de democracia directa, y el presidente recorra semanalmente el pas, en asambleas pblicas de municipio en municipio escuchando al pueblo, y por ello se le denomin el Gobierno del Poder Ciudadano.

Con una poltica exterior independiente y soberana, Honduras se incorpor activamente a PETROCARIBE y a la ALBA con proyectos como Vivienda solidaria, bombillos ahorradores, tractores para el pueblo. Se sigui el principio del respeto a la autodeterminacin y no intervencin en los asuntos de otros estados, y una diplomacia de puertas abiertas a todos los pueblos y gobiernos del mundo.

Se redujeron las indebidas ganancias de las trasnacionales del petrleo, se prohibi la minera a cielo abierto y se destinaron fondos de PETROCARIBE para construir el nuevo Aeropuerto de la Capital en Palmerola, lugar donde durante ms de cincuenta aos haba funcionado la Base militar ms importante de USA en Centroamrica.

Todo esto fue demasiado para los halcones del Pentgono de USA, acostumbrados a tener en los gobiernos de Honduras sus ms fieles, incondicionales y obedientes servidores, y precisamente utilizando a los sectores ms conservadores y oscuros de la poltica verncula, y a unas Fuerzas Armadas educadas por ellos mismos en el anticomunismo ms fundamentalista, entrenados en la doctrina de la seguridad nacional, procedieron a derrocar al Presidente Zelaya con un Golpe de Estado eufemsticamente llamado cvico-militar.

Con Honduras se iniciaba la era de los Golpes Suaves. El pueblo hondureo reaccion y escribi una hermosa pgina histrica de resistencia civil y cotidiana en las calles de Tegucigalpa y de toda Honduras, que todava ahora no ha podido ser sofocada. Otra vez, la intervencin del Departamento de Estado de USA decidi el futuro de Honduras, y se practicaron a sangre y fuego, unas elecciones entre los candidatos que ejecutaron la tumba de la democracia, sin participacin de la resistencia popular, ni del Gobierno derrocado en oposicin, y as se pretendi lavar el golpe al constitucionalismo democrtico.

Con el golpe de Estado, Honduras no retrocedi, porque definitivamente fue destruida y sus responsables como aves de rapia, se disputan los despojos con indecencia y descaro.

Juan Orlando Hernndez y su partido, los protagonistas y los ms beneficiados con el Golpe de Estado, continan destruyendo y apropindose del pas, en un reparto sin precedentes, y regalando nuestros recursos y soberana a intereses extranjeros sin ningn escrpulo.

Toda la historia de la infamia los migrantes la saben. Comprenden la tragedia de esta Patria que no existe, y por eso es que huyen de este apocalipsis en que han convertido el terruo, huyen con su nico tesoro, huyen con lo nico que les ha dejado esta devastacin, huyen cargando en sus espaldas la nica esperanza: sus hijos.

En la Honduras de hoy nadie tiene garantizada la vida, por el contrario, la inseguridad obliga a vivir el riesgo inminente de la muerte. Cotidianamente, se vive al filo de la navaja, y con el can de la violencia apuntando al azar y a pulso, esperando que no engrosemos por aquello de los nmeros que se precisan las cifras de las vctimas.

La pobreza extrema se ha incrementado escandalosamente alcanzando al 68% de la poblacin. Se ha profundizado el desempleo y el subempleo, y simplemente no hay trabajo, sobre todo para los ms jvenes y esto no se refleja solamente en cifras o anlisis cuantitativos que recogen los ciencistas sociales o los magos de las finanzas, se vive todos los das en los barrios bajo el nombre de hambre, y los migrantes la han sentido cuando el pan reniega a visitar sus destartaladas mesas.

La descomposicin social se ve incrementada porque nadie confa en las instituciones, en Honduras no existe la justicia, sombros magistrados y jueces, nombrados a travs del Congreso Nacional bajo el sistema de lealtades personales, y designados directamente por el dictador y sus cmplices, dictan sentencias a la carta, y bajo el men de carniceros avorazados, ejecutan sin piedad sentencias de sicariato con que asesinan la esperanza y proscriben a los enemigos polticos. la Corte Suprema de Justicia es una escuela de impunidad, y los migrantes tambin lo saben y han sentido el peso del derecho penal diseado exclusivamente para pobres.

El Congreso Nacional no representa los intereses de la sociedad, con una mayora mecnica del Partido de gobierno, ha aprobado las ms oprobiosas leyes, otorgando amnistas y pases de cortesa a la impunidad a criminales a travs de leyes que hacen desaparecer la moral y la transgresin a la norma. Han vendido el territorio y la soberana, decretando exagerados impuestos, devolviendo favores a las trasnacionales, entregando y destruyendo las empresas pblicas, dictando leyes que dan secretividad a lo pblico, privatizando los puertos y las aduanas, entregando la inversin y las polticas pblicas en manos particulares (su mismo grupo), concediendo derecho de peajes a favor de empresas particulares en las carreteras pblicas construidas con fondos pblicos. El Congreso Nacional pues es un templo de mercaderes, una escuela del crimen y los migrantes lo saben muy bien.

Finalmente, despus de habernos despojado de todo, los mismos que fueron responsables del golpe de Estado, nos quitaron lo nico que nos quedaba, la esperanza de que esto cambie. Despus de tanto sufrir, resistir y soportar, el pueblo hondureo se volc a las urnas votando en contra de Juan Orlando Hernndez y dndole un contundente apoyo a la Alianza Opositora Contra la Dictadura con su candidato Salvador Nasralla, triunfador indiscutible como lo recogi el conteo inicial de votos, hasta que el Tribunal Electoral, controlado por el Dictador, hizo que colapsaran las computadoras a la media noche, y el retornar el sistema milagrosamente ganaba Juan Orlando Hernndez.

Este escandaloso fraude electoral fue repudiado por toda la comunidad internacional, hasta que nuevamente los Estados Unidos de Amrica y una Unin Europea medieval al servicio del seor de la Gleba, reconocieron y dieron la orden a sus aliados de reconocer el triunfo del Dictador. En Honduras el pueblo no tiene derecho de elegir a sus gobernantes, y los migrantes lo saben.

Despus de haberlo perdido todo, y teniendo la sobrecogedora certeza de que no habr cambios, es decir al haber perdido la esperanza, y sin posibilidades de una vida digna, en su patria, los hondureos y hondureas de la caravana de la miseria, y consideran un deber de sobrevivencia para con sus hijos, huir de Honduras. Esta es nuestra tragedia.

El gobierno usurpador de la soberana popular, el gobierno del Dictador Juan Orlando Hernndez, le ha incomodado la trascendencia mundial de este xodo masivo, de esta crisis humanitaria que ha creado su gobierno impopular; y ha financiado campaas para desacreditar a la oposicin y atribuirle la organizacin de estas mareas humanas de inconformes, pero este dictador tiene que entender, que el que siembra golpes al rostro de la dignidad nacional cosechar inmigrantes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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