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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2018

Entrevista desde Cuba a Jon E. Illescas, autor de "La dictadura del videoclip. Industria musical y sueos prefabricados"
A ms capital menos margen para la libertad artstica

J. . Tllez Villaln
La Jiribilla


Esta es la segunda ocasin en la que intercambiamos con el Doctor en Sociologa y Comunicacin, el espaol Jon E. Illescas Martnez, autor de libro La dictadura del videoclip. Industria musical y sueos prefabricados (Ed. El Viejo Topo, 2015). Libro que cuenta con tres ediciones en Espaa, y que ha sido incluido en el plan de la editorial cubana Ciencias Sociales para su futura publicacin en nuestro pas.

En sus trabajos, Jon Juanma como tambin se le conoce presenta esclarecedoras tesis y descubrimientos acerca de las industrias culturales hegemnicas, los videoclips, y las llamadas celebrities; instrumentos con los que el capitalismo consigue el consenso cultural e ideolgico, la perpetuacin de su sistema de dominacin y la solucin de cualquier atisbo de rebelda.

El dialogo precedente que sostuvimos con Illescas fue publicado en dos partes en el peridico digital Cubarte, bajo los ttulos de Pensar y cultivar la mente es totalmente revolucionario y Esperanza socialista o barbarie civilizatoria donde centramos el intercambio en los territorios contra hegemnicos, especficamente en el contexto cubano

Esta vez, con la intencin de actualizar el dilogo y sacar a la palestra la mercantilizacin de la msica por las industrias culturales hegemnicas y su impacto en nuestro pas, partimos de una somera contextualizacin para llegar a los ncleos del referido debate.

Illescas, en las entrevistas anteriores, mencionbamos como acciones contrahegemnicas la promocin de artistas alternativos con un signo ideolgico contestatario y la colocacin de la msica por encima del dinero. Te parece que Residente, exmiembro del grupo Calle 13, es uno de ellos?

-Creo que s, en el sentido de que su compromiso poltico como artista es claramente activista. Ejemplo de ello es su excelente videoclip Guerra. Sin embargo, hay que destacar que Residente es conocido gracias a que estuvo en el plantel de Sony Music, la segunda discogrfica multinacional ms importante, con su grupo Calle 13. Fue en ese momento cuando entr momentneamente en el mainstream. Sus numerosos fans vienen de esta poca y su fama es deudora del momento en que la oligarqua meditica le dio la luz verde a la agrupacin para convertirla en celebridad. Lo lamentable es que todos aquellos artistas que no entren en las grandes discogrficas o que estas no quieran promocionar por cualquier tipo de motivo ideolgico o esttico, no llegarn a un pblico tan amplio. Por eso es necesario crear nuestra propia industria cultural contrahegemnica y financiarla lo suficientemente como para enfrentar a esos monstruos regidos por el capital privado.

Crees casual o parte de una intencionalidad de los poderes culturales el relato planteado en los recientes Granmy Latinos? Aquel que plantea: Residente, detractor de la msica chatarra, fue el ms nominado, pero Fonsi y Daddy Yanqui con su Despacito, ganaron a fin de cuentas la mayora de los premios.

-Es estructural y un aviso para navegantes. Por otra parte, no hay que olvidar lo que ya dijo el gran Paco de Luca poco antes de morir: que no daba mucho valor a los Grammy Latinos, porque era un negocio que [haba] montado Emilio Estefan. Ms claro imposible. En este negocio no se puede estar entre dos aguas.

O sirves a la diosa de la msica o al dinero, no se puede tener dos seores. Por qu crees que Residente haya tenido que renunciar a su independencia y volver a contratarse con una trasnacional como Sony? Opinas que pueda, como dice el propio artista, mantener la soberana de su discurso dentro de este sello? Qu gana Sony promoviendo proyectos como ADN y videos como los que concibe Residente?

-Sony gana mucho dinero por parte de una cuota de mercado "izquierdista" al que se dirige Residente. Es un mercado que existe previamente, que le viene dado como un regalo, pues Sony ni lo ha creado ni lo ampliar. Firmando con Sony, Ren presenta su carrera en solitario con fuerza, con campaas de agencias publicitarias tan fuertes como Gupta Media, que fue la encargada de promover el lbum y partcipe del gran xito que ha cosechado el ltimo disco. Sin Sony y sin toda la fuerza de trabajo que su capital puede emplear, Residente jams hubiera llegado al xito que ha alcanzado, al margen de su indudable calidad artstica.

Supongo que Sony respetar bastante a Ren, pues su mensaje va dirigido precisamente a ese target izquierdista ya las ventas de las mltiples mercancas como discos, videoclips, documentales, merchandising, etc., que son propiedad de Sony, pero estn relacionados con Ren (como todas las grandes estrellas de las industrias culturales).

El caso es que el nicho del mercado izquierdista est previamente planificado por Sony Music, y Ren no puede hacer nada para ampliarlo, ya que los medios de produccin son suyos, no nuestros. El grado de promocin que Ren reciba de la gran discogrfica multinacional depender de la misma oligarqua que l critica, pese a las buenas intenciones del cantante. Parafraseando su cancin Calma, pueblo donde afirmaban que ellos (Calle 13) no trabajaban para Sony sino para la gente (Mi disquera no es Sony, mi disquera es la gente), habra que decir que ellos trabajan, les guste ms o menos, para los dos, y el nmero de los segundos depender del nmero de dlares que inviertan los primeros. Es triste, pero descarnadamente cierto. El resto es, en el mejor de los casos, deseos en forma de afirmacin o autoengao, y en el peor, una pose consciente, oportunista y populista para vender ms discos. No conozco a Ren personalmente como para decidir cul de las dos opciones es la correcta, pero creo en la presuncin de inocencia como una conquista de la humanidad pensante. Sintetizando: no hay ni habr revoluciones en favor de las mayoras desde el mbito cultural controlado por la burguesa, porque va contra sus intereses de clase. Residente, como cualquier otro artista de izquierda en una multinacional, es parte de un zoolgico del cual ese tipo de rara avis jams va a escapar, sin importar la honestidad de las intenciones.

En la lista de los 100 videoclips contrahegemnicos que todo el mundo debera conocer, actualizada por ltima vez el 12 de septiembre de 2017 y extrada de La dictadura del videoclip, aparecen dos producciones cubanas: Fuera, de Buena Fe, y Reverse, de X Alfonso. No te parecen pocos, tratndose de un pas donde se construye una cultura, otra alternativa a la que promueve el capitalismo?

-Desconozco el porcentaje de poblacin cubana con acceso a Internet, y de los jvenes en concreto. Sin embargo, he observado la televisin cubana internacional, y segn lo que me cuentan algunos amigos cubanos, gneros muy famosos en el resto del mundo como el reguetn o el trap, con alto contenido capitalista e individualista, estn siendo muy seguidos en Cuba. Al final, como deca Fidel, Cuba no est en otro planeta, por ende, en un mundo y una economa capitalistas que tambin afectan a Cuba es imposible aislarse por completo de la cultura que este sistema internacional de dominacin genera. Sin embargo, quizs s se podra hacer ms por concientizar a los jvenes cubanos en cuanto a audiovisuales, y fomentar una mirada ms crtica y argumentada contra este tipo de producciones. Espero poder viajar a la Isla este ao y ampliarte esta opinin. Lo que est claro es que la lucha de clases en la cultura es el terreno de la guerra en tiempos de relativa paz.

Crees que sea posible conciliar intereses comerciales y artsticos? Dnde radican los obstculos para una integracin de ambos intereses: en los creadores, en los directivos de la industria o en el pblico?

-En la industria privada, capitalista. La integracin solo es posible en aquellos sellos ms pequeos dedicados a un pblico especfico (por ejemplo, msica de izquierdas, gneros minoritarios como el hip-hop o el metal, etc.). Los obstculos son de clase y de rentabilidad, es decir, ideolgicos y econmicos. Para que el videoclip sea totalmente libre de constricciones ideolgicas y econmicas, el artista debera tener total control sobre el proceso de creacin. Esto es sencillamente imposible en la industria del gran capital y en el videoclip dominante que llega a todas partes del mundo. Las grandes multinacionales de la msica son grandes dictaduras cuando se trata de productos masivos. A ms capital menos margen para la libertad artstica. Esta es la gran ley de las industrias culturales.

Cuntame de tu nuevo libro. Cul es el objetivo o qu lagunas tericas intentas llenar? Qu tendr de novedoso?

-Por una parte, se trata de una actualizacin de aquello que ha ocurrido durante estos tres aos, desde la publicacin de La dictadura del videoclip,y por otra, tendr un formato diferente, no tan terico, ms asequible a un pblico general. Esto es as porque me voy a dirigir precisamente a un lector que engloba a todos los miembros de la comunidad educativa: padres y madres, profesores, psiclogos, representantes pblicos, etc. La intencin es que hasta el ltimo educador se entere de lo que est pasando con los jvenes, adolescentes, e incluso nios; establecer una dialctica entre la educacin de las escuelas e institutos y la educacino (des)educacin que la juventud recibe de la industria musical. La idea es llegar al pblico que no recibi libro anterior.

Por ltimo, me gustara conocer sobre la posible publicacin de La dictadura del videoclip en Cuba, por la Editorial Ciencias Sociales. Por qu podra ser pertinente su difusin aqu?

-Bien, ante todo me gustara contarte y, por extensin, informar a los lectores de esta entrevista que todava estamos en proceso de negociacin para alcanzar un acuerdo. En realidad, sigo dialogando con Hermes Moreno, director de la editorial Nuevo Milenio (que incluye los sellos Ciencias Sociales y Cientfico-Tcnica), para alcanzar un acuerdo satisfactorio entre ambas partes, despus de recibir todo el apoyo (militante y desinteresado) de El Viejo Topo (editorial espaola copropietaria de los derechos del libro). Por la edicin cubana de La dictadura del videoclip, El Viejo Topo no recibir ni un solo peso, lo cual considero francamente destacable, en especial por el compromiso socialista de su editor, Miguel Brieva.

Centrndome en tu pregunta, creo que la edicin cubana del libro no es solo pertinente, sino actualmente necesaria. Primero, porque se trata de un trabajo nico en extensin, profundidad y seriedad sobre un tema vigente en Cuba: la alienacin cada vez mayor de amplios segmentos de su juventud, mediante el consumo de las mercancas de las industrias culturales capitalistas, en especial, desde la industria musical transnacional. Y segundo, porque sumado a lo anterior, este trabajo tiene la ventaja de tener un enfoque netamente marxista y socialista, lo cual conecta directa y definitivamente con la idiosincrasia de la Revolucin Cubana.

Por mi parte, puedo asegurar a los amigos cubanos que estoy haciendo todos los esfuerzos para que este libro aparezca en Cuba y podamos debatir con los compaeros cubanos a raz de toda la informacin que contiene. Creo honestamente que la no publicacin de la obra sera un fracaso para todos los comprometidos con el carcter socialista de la Revolucin y con la causa del socialismo a nivel internacional. Esta obra puede ser una herramienta muy importante, un arma intelectual de peso, a favor de la lucha por la defensa de la humanidad en el plano cultural, de su genuina e irrefrenable riqueza y diversidad cultural, frente a la voracidad destructiva y homogeneizadora del capitalismo.


Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/jon-e-illescas-a-mas-capital-menos-margen-para-la-libertad-artistica



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