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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2018

El fenmeno Bolsonaro. Punto de llegada o momento de aceleracin de la crisis?

Carlos Carcione
Anticapitalistas en Red


Toda situacin de crisis contiene factores importantes de indeterminacin. Los estados de nimo, las opiniones y las fuerzas, tanto hostiles como amigas, se forman en el proceso mismo de la crisis. Es imposible preverlos por adelantado de forma matemtica. Hay que medirlos en la lucha, por medio de la lucha, y aportar a la poltica las correcciones necesarias basndose sobre estas mediciones sacadas de la vida.
Len Trotsky, La lucha contra el fascismo en Alemania

 

El triunfo de Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil alimenta un debate de carcter estratgico y de alcance internacional. Las primeras respuestas desde el PT, el progresismo y su intelectualidad son, vacilantes, superficiales, contradictorias y algunas hasta cobardes. Expresan en s mismas las dificultades para digerir el impacto del resultado por parte de un sector de la llamada izquierda, desorientado, hundido en su vulgar sentido comn, en su mirada institucional de los hechos y en su adaptacin orgnica a un rgimen poltico, econmico y social surgido a partir de la negociacin con la Dictadura, podrido hasta la medula. En fin, muestran su impotencia estructural para provocar los cambios que haba prometido y por lo tanto para enfrentar el nuevo fenmeno ultra reaccionario que est en desarrollo.

La profunda crisis econmica y su correlato de crisis poltica y las polticas con las que las enfrent el PT son algunas de las claves que explican la derrota de ese partido, otras se pueden encontrar en el recorrido de los 14 aos de gobierno petista.

La crisis de la 8 economa mundial y el quinto pas ms grande del globo, se mantiene desde inicios de 2014 y es de las ms prolongadas y profundas en los ltimos 115 aos [1]. Mientras que el proceso judicial conocido como Lava Jato al desnudar la podredumbre del sistema poltico, excit la crisis que tuvo como una de sus caractersticas un extendido sentimiento anti PT no slo entre los sectores medios urbanos que en algn momento acompaaron a Lula, sino que llev a que Bolsonaro araara en la segunda vuelta el 70% de los votos en el ABC paulista, cuna del Partido de los Trabajadores, lo que augura un destino de colapso para ese partido. Al mismo tiempo que demuele literalmente al otro partido sostn del sistema poltico, incluso desde antes, el PSDB de Fernando Henrique Cardozo, cuyo candidato Alkim qued en cuarto lugar con menos del 5% de los votos.

La mirada superficial del progresismo que no reconoce su incapacidad para enfrentar los problemas que sealamos, alimenta ese profundo magma poltico y social que recorre y provoca el malestar de gran parte del pueblo brasilero. Mientras concluye a modo de auto justificacin que el camino para el fascismo estara abierto y que la derrota de ese pueblo ya se habra consumado. Nada ms alejado de la realidad que esa visin.

El enorme movimiento de mujeres que por millones conmovi las calles de las principales ciudades antes de las elecciones bajo el lema Ele Nao, Ele Nunca, es apenas una muestra de la vitalidad del movimiento de masas, all hay que ubicar el polo opuesto a las fuerzas ultra reaccionarias que se aglutinaron alrededor de Bolsonaro. Lo mismo que las primeras reacciones antifascistas de los estudiantes de la Universidad de Sao Paulo y otras, el da siguiente de la segunda vuelta. Son estos hechos los que muestran en todo caso, que lo que se desarrolla es una dinmica de creciente polarizacin social en la que se estn viendo las primeras maniobras de las confrontaciones que vienen. Si este pronstico es correcto, es de vital importancia interpretar acertadamente las razones del triunfo de Bolsonaro y la dinmica del momento poltico actual.

Fracaso integral del Partido de Trabajadores y del progresismo reformista

El programa por el que el PT lleg al gobierno en 2003 se asentaba en tres pilares que despertaron la esperanza en sectores mayoritarios del pueblo brasileo: Una redistribucin progresiva del ingreso, un reforma poltica que hiciera ms democrtico y menos corrupto el sistema poltico y una agenda de reformas sociales que tena como uno de sus principales puntos el acceso a la tierra para centenares de miles de familias campesinas, entre muchos otros derechos que se esperaba obtener. Sin embargo, no slo no desarroll una poltica que le diera forma a un verdadero proceso de transformacin anticapitalista, ese no era su proyecto, sino que tampoco cumpli ninguno de los objetivos que se propuso y por los cuales haba estimulado la ola de simpata que lo llev al gobierno.

Algunos ejemplos de las principales polticas desarrolladas por el PT pueden mostrar este fracaso: El plan Bolsa Familia fue presentado como la principal herramienta de lucha contra la pobreza y la marginacin. Despus del impulso inicial del Plan y a partir de 2008 la disminucin de la pobreza de detuvo. En un documentado texto, el analista internacional Alejandro Teitelbaum cita un informe del Instituto Brasileo de Geografa y Estadsticas: El ritmo de disminucin de la pobreza y de la indigencia se desaceler considerablemente ms bien se estanc- en el periodo 2008/2016 con respecto al perodo 2003/2008: en el perodo 2003/8 la cantidad de pobres e indigentes disminuy en 24 millones, de 77 millones a 53 millones. En tanto que en el perodo 2008/16 la cantidad de gente viviendo por debajo de la lnea de pobreza y de indigentes disminuy en un milln: de 53 a 52 millones" [2]. El monto que reciben esas familias con hijos a su cargo no alcanza a cubrir la Canasta Alimentaria.

En lo que hace a salarios lo ocurrido es similar: El salario mnimo interprofesional que reciben 45 millones de personas, algo ms de la mitad del total de la masa trabajadora, se ha duplicado en reales desde el 2003 pero solo cubre en la actualidad el 70% de la Cesta Bsica (alimentos y otros bienes) [3].

Si por otra parte revisamos el tema agrario nos encontramos con que a nivel del asentamiento y distribucin de tierras a las familias campesinas sin tierra lo ocurrido es todava peor: En 2003 los movimientos agrarios, el MST entre ellos, haban requerido al gobierno el establecimiento de 400 mil familias sin tierra. El gobierno dijo inicialmente tener capacidad para asentar 140 mil familias en su primer ao, despus baj la promesa a 60 mil familias. Terminando el ao, sin embargo, haba poco ms de 20 mil familias asentadas" [4]. Pero ya para el 2005 la entrega de tierras se haba paralizado. El mismo instituto seala que mientras los emprendimientos agrcolas familiares trabajaban el 24 % de las tierras cultivadas pero con ello producan el 38% del total bruto, el agronegocio, es decir las grandes empresas, tenan el control del 75% de las tierras pero apenas producan el 44% del total bruto. Es decir no solo no se avanz en la entrega de tierras a campesinos sin ellas, sino que se impuls el extractivismo agroindustrial que reoriento esa produccin a la exportacin, debilit la soberana alimentaria nacional, profundizando la reprimarizacin del pas y concentrando en cada vez menos manos la tenencia y propiedad de la tierra productiva, incluso avanzando con una desforestacin brutal sobre el Amazonas.

Como complemento de estos datos es necesario agregar que otro sector claramente beneficiado por los gobiernos del PT fue el capital financiero: Con el mecanismo de la deuda pblica [5], que para el 2014 alcanzaba el 70% del PBI, se transfera anualmente a los tenedores de Bonos de esa deuda el 46% de los presupuestos federales, que en ese ao superaba los dos billones de reales. Estos ttulos estn en manos de Bancos y fondos de inversin que aumentaron exponencialmente sus ganancias en el periodo, a costa de impedir el desarrollo de las polticas redistributivas prometidas. Los altos cargos en el Banco Central de Brasil y el Ministerio de Finanzas en los 14 aos de gobiernos petistas pueden simbolizar esa sumisin al capital financiero, Fernando Meirrelles, hombre del Bank of Amrica, fue presidente del Banco Central los 8 aos del gobierno lula, y luego Ministro de Hacienda de Temer y Joaqun Levy integrante del staff del FMI fue Ministro de Hacienda de Dilma.

Si los ejemplos anteriores son algunos indicadores de la incapacidad del PT y los gobiernos de Lula y Dilma para aplicar su propio programa en el terreno econmico y social y asimilarse a las presiones de las elites, lo mismo sucedi con las propuestas en el terreno poltico y de la participacin popular. La adaptacin en este sentido es de tal magnitud que llevo a Dilma y al PT a soportar el golpe institucional pasivamente, desde el juego de esas instituciones corruptas, sin enfrentarlo decididamente en las calles. Lo mismo sucedi luego con el proceso que llev a la crcel a Lula, su candidatura cae, porque l confa, para poder presentarla, en una institucin como la justicia que haba legitimado el golpe a su compaera de partido. El 24 agosto de 2018, a un mes y una semana de la primera vuelta electoral y luego de explicar cmo, un fino clculo de los tiempos judiciales hechos por Lula le permitiran presentarse a las elecciones, Emir Sader escribe: Hay ms poder en la pequea celda de Curitiba, desde donde Lula articula el retorno a la presidencia de Brasil, que en todos esos edificios vaciados de legitimidad" [6]. No hace falta comentarios sobre esta frase para medir la miopa provocada por la adaptacin al rgimen de uno de los principales pensadores del PT.

Pero, en qu consiste esta adaptacin? Qu se hizo para avanzar en la democratizacin de un sistema tutelado firmemente por los militares, donde la negociacin de prebendas, privilegios y corrupcin forma parte permanente de la prctica de gobierno, donde el propio sistema electoral garantiza la presencia de partidos de alquiler y una fragmentacin parlamentaria que facilita la negociacin espuria, no se hizo nada. Nada ms que integrarse a l. Incluso ayudar a limitar todava ms los derechos electorales reduciendo los espacios de las campaas polticas en los medios de una forma que beneficia a los partidos y candidatos del rgimen. Y, finalmente el Lava Jato, como en 2005 haba sido el Mensalao, desnud la corrupcin estructural de todo el sistema. Y tuvo al PT como uno de los principales gestores de esa corrupcin.

Estas son algunas de las bases materiales que explican la ampla derrota del PT a manos de Bolsonaro. Al no cumplir con sus propias propuestas. Al no llevar adelante ni siquiera los cambios mnimos posibles, que planteaba en el programa con el que lleg al gobierno para no enfrentarse con las elites del pas y extranjeras, el PT abri la puerta por donde ingres, con apoyo electoral masivo, un candidato ultra reaccionario.

Junio 2013, punto de inflexin

Pero la crisis brasilea no aparece como resultado del proceso electoral, ni siquiera con la operacin Lava Jato, tampoco es producto del golpe a Dilma. El punto de inflexin de una situacin que se vena incubando desde bastante antes es Junio de 2013 y se dio primero en las calles, expresada en un periodo de grandes movilizaciones que abren cause a la polarizacin social actual.

Esa polarizacin se manifestaba en dos procesos centrales. Uno era la exigencia al gobierno de Dilma para que resolviera los problemas pendientes luego de 13 aos de gobierno petista y que se sintetizaron en la consigna Padrao FIFA. Consigna que mostraba que lo que un sector extendido de la juventud y el pueblo trabajador brasilero reclamaba para el transporte pblico, la educacin, la salud, era estndares similares al tratamiento que se le daba al uso de recursos pblicos a las obras y organizacin de dos grandes eventos deportivos, el mundial de Futbol y las Olimpiadas. Y por otro lado aunque bastante tiempo despus de las jornadas de junio, las movilizaciones de sectores importantes aunque minoritarios de las clases medias y medias altas urbanas que al tiempo que repudiaban al PT levantaban reclamos reaccionarios. Estas manifestaciones de signo opuesto no tuvieron igual densidad.

Las que convoc el Movimiento Pase Libre y que cruzaron todo junio y parte de julio de 2013, tenan un claro sesgo a la izquierda del PT, se extendieron rpidamente hasta que el 20 de junio de ese ao, casi 400 ciudades, incluyendo 22 capitales, salieron en manifestaciones y marchas que agruparon a ms de un milln de personas [1]. El PT y el conjunto de los actores polticos fueron sorprendidos por esta irrupcin que peda, exiga, que se cumpliera con lo necesario para la vida cotidiana, esto iba ms all de lo que Dilma deca que era posible.

Estas manifestaciones de 2013 no cayeron del cielo. Desde 2010 hasta bien entrado 2013 se desarrollan, entre otros movimientos, una importante cantidad de huelgas de trabajadores, especialmente en la construccin civil, bancarios, de las petroqumicas, las hidroelctricas, etctera. La vitalidad del movimiento de trabajadores y los jvenes se ha podido ver en la actualidad con paros generales contra la reforma laboral de Temer que impidi hasta el momento que esa medida se concrete. Pero el dato ms importante para el balance que estamos haciendo, es que todo este movimiento popular, de la juventud y los trabajadores, tuvo una clara y contundente expresin poltica en el movimiento de mujeres Ele Nao.

Antes de ahora, en 2014, ese movimiento le dio una nueva oportunidad al PT y a Dilma, que a pesar de eso no cambio el rumbo pro ajuste de su poltica. Si el movimiento no fue un actor decisivo contra el golpe ni contra la detencin de Lula, es porque la direccin del PT prefiri confiar en las negociaciones institucionales, en los reclamos a la ONU, y en los tiempos legales de una justicia tan podrida como el conjunto del rgimen poltico del Brasil, antes que convocar y darle un programa concreto, democrtico, por el cual luchar a ese pueblo que en Junio de 2013 les haba hecho una advertencia y que mostr su disposicin a ser protagonista.

Ese polo social no ha sido derrotado, est ah, quizs desmovilizado parcialmente, pero intacto, esperando a ser dotado de un programa y una referencia poltica para la lucha. Una referencia poltica que no encontr en ninguna de las candidaturas presidenciales. Es en relacin a esto que hay que sealar el papel jugado por el PSOL. Mientras su candidatura presidencial present un perfil moderado si se quiere lulista, por lo que retrocedi ms de 600.000 votos en relacin a la eleccin presidencial anterior, en los estados donde sus candidaturas y propuestas fueron ms radicales logr duplicar la representacin parlamentaria nacional y aumentar en ms de un 50% las bancas del partido en las legislaturas estadales [8]. Estos pocos datos muestran el error de la campaa presidencial del partido y obligan a reflexionar sobre la oportunidad perdida.

El otro proceso de movilizacin, el anti PT por el costado reaccionario, fue menos numeroso pero no menos decidido, y tuvo un programa sencillo y comprensible, fue la base sobre la que los sectores protofascistas incluyendo las iglesias pentecostales [9], construyeron una referencia antisistema reaccionaria, que sum electoralmente a los tradicionales sectores de la derecha brasilera a un sector despolitizado y desmovilizado de la poblacin, estafado por los gobiernos del PT.

Lo que viene: Ms crisis y grandes confrontaciones

El triunfo electoral de Bolsonaro no es inocuo. Coloca transitoriamente a la ofensiva a los sectores ultra reaccionarios, libera fuerzas protofascistas y da a esas fuerzas un oxigeno poltico relativo y momentneo. Pero, reconociendo esto, sera un grave error creer que la situacin ya est definida a favor de esas fuerzas. Porque, por el contrario, cuanto ms intente avanzar el nuevo gobierno con su programa ms pronto vendrn grandes muestras de resistencia y lucha. Y ms todava, cuanto antes pretendan los sectores fascistas amedrentar y violentar a las fuerzas democrticas y de izquierda, ms rpido se desatara su respuesta, organizacin y preparacin para enfrentarlos.

La libre deforestacin del Amazonas, la deslocalizacin de familias campesinas al servicio del agro negocio, y de los pueblos originarios para la mega minera y el resto de actividades extractivas, la privatizacin indiscriminada de todo lo pblico, desde Petrobras en adelante, hasta el conjunto de la seguridad social. La eliminacin de la educacin pblica el abandono de la salud pblica. La eliminacin del 13 salario y aplicacin de la reforma laboral esclavista. La eliminacin de los derechos democrticos y humanos, no slo significan un salto atrs de casi un siglo, sino que por su magnitud reaccionaria necesita de fuerzas sociales inmensas que lo apoyen. Fuerzas que no se forman a partir de un simple resultado electoral. Fuerzas sociales que solo pueden ser construidas sobre la base de un aplastamiento, de una derrota histrica de los explotados y oprimidos, incluso de la desaparicin o reconversin de sectores de las elites, de la propia burguesa. Todo esto est muy lejos de haber sucedido. Por el contrario, el intento de llevarlo adelante har mucho ms aguda la crisis y abrir el camino a grandes confrontaciones, entonces estar planteada la posibilidad de derrotarlo.

Dos desafos se presentan en esta encrucijada para las fuerzas democrticas, revolucionarias y de izquierda consecuente: la primera es sin dudas la unidad de accin ms amplia posible para enfrentar los avances del fascismo en las calles y la aplicacin del programa de gobierno de Bolsonaro. Pero la segunda y tan o ms importante que aquella, porque surge del fracaso integral del PT, es la de dotar de un programa anticapitalista y de una nueva direccin poltica al poderoso polo social que expreso el movimiento Ele Nao. En este desafo, la responsabilidad del PSOL es histrica, y comienza por revisar crticamente su participacin electoral, en ambos estn comprometidos nuestros compaeros de Alternativa Socialista en el PSOL y Anticapitalistas en Red.

En la cita con la que encabezamos este texto afirma Trotsky que las crisis contienen factores importantes de indeterminacin. Pero tambin asegura que las fuerzas hostiles o amigas se forman en el proceso mismo de esas crisis y que el criterio de correccin de la poltica se consigue solo por medio de la lucha. Lo que viene en Brasil es ms crisis y como siempre, ms lucha. Y mientras haya lucha nadie puede asegurar que no se pueda ganar.

Notas

[1] Brasil se enfrenta a su peor y ms larga recesin en 115 aos https://www.elblogsalmon.com/economia/brasil-se-enfrenta-a-su-peor-y-mas-larga-recesion-en-115-anos

[2] http://rebelion.org/docs/248456.pdf

[3] (dem anterior)

[4] (dem anterior)

[5] Los datos son de la plataforma Auditoria Pblica da Divida

[6] La Estrategia de Lula, Emir Sader https://www.pagina12.com.ar/137329-la-estrategia-de-lula

[7] Informes y clculos de la prensa

[8] Resultados PSOL 1. vuelta. Anticapitalistas en Red. https://anticapitalistasenred.org/2018/10/11/fortalecer-el-psol/

[9] El da que la derecha comenz a ganar en Brasil, Revista Anfibia http://www.revistaanfibia.com/ensayo/el-dia-que-la-derecha-comenzo-a-ganar-en-brasil/

Fuente: https://anticapitalistasenred.org/2018/11/07/brasil-el-fenomeno-bolsonaro-punto-de-llegada-o-momento-de-aceleracion-de-la-crisis/


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